July 2, 2021
De parte de Indymedia Argentina
251 puntos de vista


La pandemia del coronavirus y el riguroso confinamiento ha provocado en Colombia un estallido social sin precedentes. La quiebra econ贸mica y la recesi贸n se ha ensa帽ado con la poblaci贸n m谩s vulnerable.   No es necesario ser videntes para predecir al pie de la letra lo que iba a suceder en este mes de mayo del 2021. Como olvidar el asesinato de Dilan Cruz-transmitido en vivo y en directo-  por parte de la polic铆a  en las protestas de Bogot谩  en el 2019 y que marc贸 el inconsciente colectivo de la juventud.

Esta es una coyuntura de naturaleza social y econ贸mica que ha provocado una inusitada ola de  indignaci贸n tanto en el campo como en la ciudad. O sea, los  ind铆genas de la Minga,  del CRIC, de la ONIC, campesinos, obreros, afrocolombianos, y j贸venes de los sectores populares que despu茅s de d茅cadas de exclusi贸n y abandono reclaman ser escuchados y tenidos en cuenta.  Estamos ante una montonera, una guerra de castas, una guerra popular entre pobres y ricos. El alzamiento popular se ha acelerado vertiginosamente tras el intento del gobierno nacional de imponer una reforma tributaria (paquetazo neoliberal) y subirle los impuestos a un pueblo colombiano v铆ctima de un modelo de desarrollo que lo asfixia. Para salir de pobres se necesitar铆an 12 generaciones.

Pero no es la primera vez que esto ocurre pues si nos remitimos a los datos hist贸ricos en el a帽o 1781  los Comuneros del  Socorro (Santander) tambi茅n se levantaron como respuesta a la Real C茅dula expedida por Carlos III que carg贸 de impuestos a s煤bditos americanos y se reserv贸 el monopolio en el cultivo del tabaco y el aguardiente. Al final los l铆deres fueron ejecutados tras ser traicionados por el arzobispo Caballero y G贸ngora que fung铆a de mediador. Todo se repite c铆clicamente en estos 煤ltimos 500 a帽os y tan solo cambian las fechas del calendario.

Am茅rica Latina ha sido la regi贸n del mundo m谩s impactada por la pandemia del coronavirus pues en un a帽o se ha retrocedido casi una d茅cada  en los logros conseguidos  en el combate contra el hambre y la miseria. Si no se reactiva el sector productivo solo nos espera la ruina y la bancarrota.  

En Colombia existen  20.000.000 de personas ganando tan solo 3 d贸lares al d铆a y otros tantos millones que solo hacen una comida diaria. La eterna agon铆a arrastra a los m谩s vulnerables a la angustia y la desesperaci贸n,  acelera  las enfermedades ps铆quicas y mentales, el estr茅s, la depresi贸n, la ansiedad y los intentos de suicidio.

Hacemos parte de un sistema medieval capitalista que clasifica al ser humano en  estratos sociales,  en castas de parias e intocables, de invisibles, lo m谩s bajo y ruin, los impuros que deben 鈥渁ceptar鈥 el destino o karma de una raza nacida para sufrir y servir a los amos de los estratos superiores.  Los desheredados no tienen un proyecto de vida y solo les aguarda la desesperanza y el desasosiego. No hay trabajo, ni un subsidio de desempleo, ni jubilaci贸n ni ahorro ni vivienda ni patrimonio alguno que les asegure un futuro digno. So帽ar con un mejor ma帽ana no cuesta nada. Al fin y al cabo:  nacer pobres para morir pobres.  El ex alcalde de Cali Maurice Armitage  afirma que esto no lo va a solucionar el estado, sino la empresa privada que debe invertir en programas sociales a corto y largo plazo con el respaldo de fundaciones y la iglesia cat贸lica representada por monse帽or Dar铆o Monsalve. Se ha de fomentar un proceso de industrializaci贸n y la formaci贸n profesional de 30.000 j贸venes. Tristemente caer谩n bajo la tutela de curas, oeneg茅s y dem谩s benefactores.

En las barriadas populares de los extrarradios se concentran los emigrantes econ贸micos y desplazados por la violencia de las 谩reas rurales. Una poblaci贸n de diversidad 茅tnica impresionante (todas las sangres todas; afrocolombianos, ind铆genas, campesinos, mestizos, criollos) hacinadas y segregadas en guetos-ratoneras que carecen de los servicios b谩sicos. Las nuevas generaciones antes que resignarse a su destino han decidido echarse a la calle, y a pecho descubierto luchar por sus derechos una y mil veces conculcados.  Las escuelas est谩n cerradas y los ni帽os y j贸venes  sin accesos a la educaci贸n virtual han desertado de las aulas. Hastiados de las cuarentenas tras 14 meses de confinamiento la tragedia humanitaria es inconmensurable.

El 煤nico destino de esos j贸venes de una generaci贸n perdida es engrosar las filas de las bandas delincuenciales o del narcotr谩fico. A los que llaman despectivamente escoria o lumpen v铆ctimas de las adicciones ya le han colocado la soga al cuello y los conduce al pat铆bulo. 驴C贸mo transformar una sociedad tan injusta y estructurada bajo unos principios clasicistas y racistas? 

Lo ideal para el sistema es que esos j贸venes y adolescentes de los estratos m谩s bajos  se evadan de la cruel realidad a base de drogas y alcohol, la televisi贸n,  redes sociales, pornograf铆a, PlayStation o videojuegos. La sociedad de consumo capitalista produce un embrujador 茅xtasis opi谩ceo. Alienados y embrutecidos ya no representan una respuesta desestabilizadora. Ante la falta de oportunidades laborales la 煤nica alternativa que tienen  es emigrar al extranjero, preferiblemente a EE.UU, Canad谩, Australia, Jap贸n o Europa, o  unirse a los grupos delincuenciales o las redes de prostituci贸n. Otros quiz谩s como muchos perseguidos pol铆ticos se exilien o pidan asilo en alg煤n pa铆s que les brinde protecci贸n.

Colombia -seg煤n un informe del 脥ndice de Desarrollo Regional de Am茅rica Latina (Idere-Latam) es uno de los pa铆ses m谩s desiguales de Am茅rica Latina  especialmente a lo que se refiere al bienestar socioecon贸mico. Desigualdades que se originan desde su mismo nacimiento como naci贸n. A partir del a帽o 1886 los conservadores instituyeron una rep煤blica centralista y abolieron los Estados Unidos de Colombia de corte liberal progresista. Entonces nace la Rep煤blica de Colombia donde el estado unitario con sede en Bogot谩 maneja los destinos del pa铆s. Este principio  de exclusi贸n y desigualdad es el causante de los grandes problemas de autoritarismo del poder ejecutivo, condenando a las regiones a la dependencia administrativa, pol铆tica y econ贸mica.

A ra铆z de la pandemia del coronavirus la pobreza cr贸nica ha aumentado en un 7% con relaci贸n al 2019 y ya afecta a 23 millones de personas. En Cali, por ejemplo, est谩n censados  600.000 j贸venes de los cuales un alto porcentaje pertenecen a las clases bajas y buena parte pertenecen a los 220.000 desplazados. La mayor铆a no cuentan con empleo ni ingresos econ贸micos estables. (en Colombia el 60% se dedica al trabajo informal) De ah铆 que sea urgente implementar una renta b谩sica que alivie tantas privaciones y carencias. Adem谩s, tenemos que sumar m谩s un mill贸n de refugiados venezolanos (80.000 en Cali) que hacen a煤n m谩s dram谩tico el panorama. En Cali las comunas populares est谩n integradas por emigrantes del campo procedentes del sur del pa铆s (Cauca, Nari帽o, Choc贸 y toda la costa del Pac铆fico) Generaciones empobrecidas que han nacido y crecido en el seno de la violencia. (desplazados del conflicto armado  y la arremetida de los carteles del narcotr谩fico) Factores que agudizan el odio de clase y la venganza social. La dignidad humana pisoteada no puede generar m谩s que rebeld铆a e insumisi贸n.  

El gobierno de Duque debe asumir el craso error de intentar aprobar una Reforma Tributaria que pretend铆a financiar los proyectos sociales mediante el incremento de impuestos sobre la renta y productos b谩sicos (aunque tambi茅n se ten铆a prevista la reforma del sistema de salud, educaci贸n y laboral) Pero eso s铆 hab铆a que rescatar a los bancos para aliviarle las p茅rdidas de la pandemia o comprar 24 aviones de guerra F-16. Esta ha sido la tormenta perfecta que ha desatado la ira e indignaci贸n de las clases populares como jam谩s se hab铆a visto. Un mot铆n de desheredados que pone en jaque al r茅gimen narco paramilitar colombiano. El 28 de abril del 2021 naci贸 el Movimiento Juvenil Popular y de Barriadas.

Algunos polit贸logos y analistas creen que la 煤nica esperanza real de cambiar el sistema son las pr贸ximas elecciones del 2022. Algo muy improbable pues hist贸ricamente jam谩s los poderes f谩cticos (organizados en partidos) renunciar谩n a sus privilegios. Los tres poderes del estado: el legislativo, el ejecutivo y el judicial no son independientes, sino que est谩n controlados al completo por las castas de los partidos pol铆ticos tradicionales y se rige por unos c贸digos mafiosos donde prima el clientelismo, el nepotismo o el intercambio de favores institucionalizado.  

Desde el Palacio de Nari帽o el presidente Duque, como jefe supremo de las fuerzas armadas, ordena  a la polic铆a, polic铆a motorizada a los GOES, el ESMAD y al ej茅rcito disparar contra los manifestantes para desmovilizar las protestas. Promete aplastar la conjura castro-chavista- que est谩 sembrando el caos y el terror entre la ciudadan铆a. El Ministro de Defensa responde: 鈥渆l estado no se va a arrodillar ante unos pandilleros y terroristas inadaptados cuyos pliegos de peticiones son inaceptables鈥. Se ha elegido el genocidio juvenil como la mejor manera de pacificar el pa铆s. Lo m谩s perverso es enfrentar a j贸venes polic铆as y militares, hijos de obreros y campesinos cuyos superiores les ordenan disparar contra j贸venes de las comunas que perfectamente pueden ser sus propios hermanos de clase.  Se ha enquistado la semilla del mal y los militares gobiernan a sus anchas la supuesta 鈥渄emocracia鈥.

Fieles a los principios ideol贸gicos de Seguridad Democr谩tica sea como sea hay que desmovilizar  la asonada. No se puede consentir que estas marchas y bloqueos amenacen la 鈥渟oberan铆a patria鈥. Seg煤n los manuales antiterroristas se debe capturar a los l铆deres, torturarlos, desaparecerlos y darlos de baja para que escarmienten sus 鈥渟ecuaces鈥.  En unas cuantas semanas las aguas volver谩n a su cauce y reinar谩 nuevamente la paz y la tranquilidad en 鈥渓a capital mundial de la salsa鈥. La t谩ctica que ha elegido el gobierno es que el tiempo pase hasta que los 鈥渃husmeros鈥 (como se les denominaron a los liberales que quemaron el centro de la capital tras el asesinato de Gait谩n en el 鈥淏ogotazo鈥 de 1948)  se cansen y se rindan ante el imperio de la ley. 鈥淧orque este es un macabro plan de la izquierda radical y el narcotr谩fico para desestabilizar la democracia鈥 La fiscal铆a va a judicializar por 鈥渢errorismo y concierto para delinquir鈥 a quienes permanezcan en los puntos de resistencia.  La estigmatizaci贸n y persecuci贸n est谩 promovida por los sectores acomodados temerosos de una invasi贸n de los 鈥渧谩ndalos鈥 que pongan en peligro su patrimonio y la propiedad privada.

As铆 que no queda m谩s remedio que atrincherarse en Primera l铆nea, Segunda L铆nea o Tercera L铆nea, izar las banderas blancas en esas 鈥渞ep煤blicas independientes鈥 donde se realizan las asambleas populares o las ollas comunitarias. Los montoneros a pecho descubierto se baten en las barricadas  dispuestos a sacrificar sus vidas por la causa. Porque la fuerza p煤blica aplica sin contemplaciones la pena de muerte -proscrita constitucionalmente desde 1910-  Se declaran espacios liberados Puerto Resistencia en Silo茅, la Candelaria, la Loma de la Cruz, La Loma de la Dignidad, el puente de las mil luchas, el paso del comercio, Portada del Mar, Jamund铆, Jumbo, Buga, Bogot谩 en el portal de las Am茅ricas o Portal Resistencia,  el monumento a los H茅roes, Portal Suba, parque de la Resistencia en Medell铆n, etc., etc.

Hoy Cali es la capital de la resistencia y foco de la insurrecci贸n colombiana y latinoamericana. Un levantamiento que ha trascendido las fronteras y que ha colocado a Colombia en la primera plana de los medios de comunicaci贸n del mundo entero.

El  Congreso de la Rep煤blica se ha convertido en el nido de los mayores atracadores del pa铆s.  Los padres de la patria, la burgues铆a usurera, los terratenientes junto a  sus socios extranjeros se reparte equitativamente el robo de los recursos naturales y de las materias primas. Tan distinguidos doctores son los que se reparten a manos llenas la bonanza de d贸lares del narcotr谩fico.  La avaricia de esa mafia de 200 familias due帽as del 46% de las tierras, no tiene l铆mites:  evasi贸n de impuestos, delitos fiscales, testaferrato, lavado de activos, cuentas en para铆sos fiscales, contratos ilegales o comisiones. Un expolio que asciende a 50 billones de pesos. Los casos de latrocinio m谩s famosos son los de  Odebrecht, Reficar, Hidroituango, miner铆a ilegal de Metales Hermanos SA y C&J Guti茅rrez,  INVIMA, Navelena, Corficolombiana, etc鈥

En estos momentos las Fuerzas Armadas cierran filas entorno el presidente Duque se niega a dialogar con los 鈥渕ontoneros鈥 o 鈥済uerrilleros del ELN o disidencias de las FARC鈥 (presionado por el generalato encabezado por el sanguinario general Zapateiro,  el ministro de Defensa Molano y el ex presidente Uribe)  鈥淓l gobierno  no se va a sentar a negociar un pliego de peticiones con el hampa juvenil, con los v谩ndalos  terroristas que siembran el caos鈥. Si la cosa se pone muy cruda no debe descartarse un autogolpe de estado al estilo Fujimori en el Per煤 en 1992 anulando las garant铆as constitucionales y decretando el estado de excepci贸n. Por eso la frase del expresidente Laureano G贸mez,  el 鈥渂asilisco鈥,  pronunciada en 1951 cobra inusitada vigencia: 鈥淗ay que incendiar el pa铆s para mantener el poder鈥 Este tribuno del pueblo  admirador del nazismo y el franquismo hac铆a gala de una ideolog铆a  racista, clasista y segregacionista. Laureano G贸mez gobern贸 bajo el estado de sitio y restringi贸 los derechos de los ciudadanos en la llamada 鈥渞evoluci贸n del orden鈥

El resultado de esta infernal arremetida que dura m谩s dos meses se calcula en  1.300 heridos, m谩s de 90 muertos, 1.500 heridos, un n煤mero indeterminado de torturados, desaparecidos, presos pol铆ticos, abusos sexuales,  mujeres violadas, tuertos, ciegos, lisiados. 

驴Ser谩n las instancias internacionales de derechos humanos las que puedan garantizar que sean judicializados los culpables de cometer cr铆menes de lesa humanidad? por lo general  estos casos se dilatan en el tiempo y tras un largo proceso, por falta de pruebas, se engavetan. Sentar en al banquillo de los acusados a los miembros de la Polic铆a o el Ej茅rcito es algo poco probable como ha sucedido en otras ocasiones. A partir del 8 de junio  la CIDH de la OEA  verificar谩 in situ las violaciones de derechos humanos. Al final quiz谩s todas las muertes ser谩n en vano  y como siempre los culpables gozar谩n de impunidad. Durante la dictadura del general Rojas Pinilla se llev贸  a cabo el 8 y 9 de junio de 1954  la masacre de la Ciudad Universitaria en Bogot谩, en el homenaje al estudiante Uriel Guti茅rrez, que el r茅gimen atribuy贸 a 鈥渓os disparos por parte de agentes perturbadores desconocidos, enemigos comunistas que intentan sumir a Colombia en el caos y la anarqu铆a鈥. La violenta intervenci贸n de la polic铆a y los militares fue en defensa propia y no para asesinar a los estudiantes, pues fueron atacados con armas de fuego por los 鈥渁gentes infiltrados鈥. Prometi贸 el dictador una 鈥渋nvestigaci贸n rigurosa鈥 sobre estos hechos luctuosos, pero hasta el d铆a de hoy, como suele suceder en estos casos, a煤n no se ha esclarecido nada.  

Como tambi茅n en el caso de las ejecuciones extrajudiciales o falsos positivos que seg煤n la JEP (Jurisdicci贸n Especial para la Paz) entre 2002 y 2008 las Fuerzas Armadas, para demostrar buenos resultados a sus superiores (presidente y ministro de Defensa) en el combate de la guerrilla y bandas criminales, abatieron al menos 6.402 civiles a los que presentaron como 鈥渂ajas en combate鈥. Un fen贸meno macrocriminal m谩s propio del nazismo o del pinochetismo.

En la toma al Palacio de Justicia por el M19 en 1986 la c煤pula del ej茅rcito oblig贸 al presidente Betancur a autorizar el asalto al Palacio de Justicia masacrando a guerrilleros, magistrados, trabajadores o quien se atravesar谩 en el camino. 鈥淢uerto el perro, muerta la rabia鈥 son sus principios 茅ticos y morales de las FFAA.

EE.UU entrega 150.000.000 de d贸lares de ayuda anual a la polic铆a colombiana para el combate contra el narcotr谩fico. Los  equipos antimotines y armas usadas en la represi贸n de las protestas son made in USA o importadas de Europa o Israel.

Colombia es una ficha clave del imperialismo norteamericano por eso se ha implementado el Plan Colombia y el Plan Patriota. (invirtiendo miles de millones de d贸lares para combatir a las guerrillas y los grupos de narcotraficantes) Para Washington la prioridad es garantizar  la seguridad y la estabilidad del hemisferio.  El gobierno Dem贸crata del presidente Biden certifica positivamente al gobierno de Duque en  el tema de derechos humanos. Mientras la alta Comisionada de la ONU, Human Rights Watch, Amnist铆a Internacional exigen al gobierno que  pare la violencia y la represi贸n.  En la gran marcha del 9 de junio  鈥淟a toma de Bogot谩鈥 la principal demanda fue: renuncia del presidente y elecciones anticipadas. Porque 鈥渓a soberan铆a en Colombia  reside exclusivamente en el pueblo del cual emana el poder p煤blico鈥

El partido de gobierno (CD)y sus aliados (Partido Conservador, de la U, Mira, Colombia Justa Libres, Cambio Radical)  aducen  que esta  insurrecci贸n no es espont谩nea sino planificada por agentes (guerrilleros) infiltrados desde Venezuela y Cuba con el apoyo de Rusia e incluso China.  Es un complot en toda regla y hay que actuar con contundencia contra el enemigo interno. Es necesario decretar la militarizaci贸n del pa铆s y el estado de sitio.  El principal sospechoso de esta hecatombe  es el exguerrillero del M19 Petro, senador de la Republica por Colombia Humana y l铆der de la bancada opositora  Esta es parte de la propaganda gubernamental para intentar justificar la sangrienta represi贸n. La contrainformaci贸n, la mentira como doctrina de estado es parte de la guerra sucia que criminaliza la protesta. La prensa oficialista oculta la realidad y prefiere dedicarse a las noticias m谩s fr铆volas de la far谩ndula o a transmitir partidos de f煤tbol o carreras de ciclismo. El presidente Duque para rebajar la tensi贸n en las calles se muestra conciliador y promete una masiva vacunaci贸n anti Covid 19, adem谩s, de establecer una renta b谩sica y la matricula 0 en las escuelas y universidades.

Uribe V茅lez desde su cuenta de Twitter lanza su ciber artiller铆a induciendo a la jaur铆a fascista a armarse y salir a las calles a despejar los bloqueos a sangre y fuego. 隆la patria est谩 en peligro! La soluci贸n es tipo plaza de Tiananmen, matanza de Tlatelolco en M茅xico, es decir, un golpe fulminante y contundente que aniquile a los 鈥渢erroristas鈥. La violenta respuesta del estado es la de un r茅gimen fascista y hay que extirparlo.

驴C贸mo apaciguar la insurrecci贸n? Con 鈥渕ano firme y coraz贸n grande鈥 esta es una tarea encomendada  a las autodefensas de las 鈥渃amisas blancas鈥, los paramilitares, los escuadrones de la muerte, los carros fantasmas, los sicarios y francotiradores, polic铆as infiltrados, o lo agentes del SIC o los servicios de inteligencia. Seg煤n los manuales antiterroristas hay que capturar a los l铆deres del paro, torturarlos, desaparecerlos para que sirva de escarmiento a sus secuaces. La opini贸n p煤blica no se da cuenta y no dimensiona lo que est谩 aconteciendo en Cali. Estamos ante  una incontestable protesta generacional que hace temblar los cimientos del estado colombiano. Este terremoto social es el resultado de una profunda crisis humanitaria.  

El r茅gimen narco paramilitar colombiano ha decidido que solo sembrando el terror se podr谩 recobrar la paz y la tranquilidad. En las calles de Cali se libra una batalla revolucionaria donde una juventud  a punta de piedras y palos y con escudos de lata enfrentan a unas fuerzas del orden que cobardemente disparan fuego real, balines, pelotas de goma o bombas de gases lacrim贸genos. Los paros y bloqueos son un aut茅ntico teatro de guerra. Lo cierto es que no ser谩 con palomitas de la paz ni con palabras de amor y amistad que se derrote a esta demencial dictadura fascista. Como se demostr贸 con el caso del cura guerrillero Camilo Torres a mediados de la d茅cada de los sesenta  que ante la intransigencia de la clase dirigente decidi贸 que no hab铆a otra alternativa que empu帽ar las armas para derrocar a la oligarqu铆a. 鈥淐omo es imposible ganarles a los que controlan la maquinaria electoral y todos los factores de poder los grupos de oposici贸n que llegan al parlamento no podr谩n nunca hacer transformaciones revolucionarias; por el contrario, su presencia en el congreso facilita que la oligarqu铆a diga que en Colombia hay democracia porque hay oposici贸n鈥 Uno de los postulados m谩s aleccionadores del cura guerrillero es 鈥渆l que escruta elige鈥 porque el voto es manipulable y en muchos casos es una mercanc铆a que se compra o se impone a punta de las amenazas y coacciones.

El gobierno aconseja a los insurrectos que se acojan a la Constituci贸n del 91 y creen su propio partido pol铆tico y que participen en las elecciones. Que tomen el ejemplo de los 鈥渋ndignados espa帽oles鈥 que fundaron Podemos y obtuvieron un gran 茅xito electoral al conseguir  5 eurodiputados y entrar en el Congreso con 69 diputados.   La democracia colombiana es generosa y  que defiendan sus demandas en el Congreso de la Rep煤blica. Aunque para lograr un cambio real o ser alternativa de poder  se requiere una votaci贸n mayoritaria casi imposible de obtener sino se cuenta con una maquinaria burocr谩tica y partidista muy poderosa. 驴Todo esto se puede cambiar en las urnas? Y encima los j贸venes no tienen la posibilidad de postularse al Congreso de la Rep煤blica porque para ser elegibles se requiere ser mayor de 30 a帽os.  Pero al fin y al cabo es un verdadero suicidio entrar en el juego de una falsa democracia.

Si no hay apoyo social y una fundamentaci贸n pol铆tica  este alzamiento -como ha sucedido hist贸ricamente en otras ocasiones- no va a fructificar.  Se necesita de la presi贸n multitudinaria de la masa, de la uni贸n entre obreros, proletarios, campesinos, sindicatos, estudiantes, es decir, no cientos sino  miles y miles de personas de todas las clases sociales para que se hagan respetar en una mesa de negociaciones. Desde el Palacio de Nari帽o han elegido ignorarlos, no determinarlos. No existen.

Lo parad贸jico del caso es que, si se realizaran elecciones en este momento, tal vez, ganar铆an las fuerzas de ultraderecha igual a lo que sucedi贸 con el Plebiscito de Ratificaci贸n de los acuerdos de paz con las FARC del 2016. El 50,2% de los votantes optaron por el no.  

Geoestrat茅gicamente Cali es un puerto interior del oc茅ano Pacifico muy disputado entre los carteles de la droga y la delincuencia organizada, Hoy la capital del Valle del Cauca  sufre una guerra de baja intensidad con sobrevuelo helic贸pteros, aviones, drones y la movilizaci贸n de miles de polic铆as y soldados curtidos en la guerra de guerrillas o en el combate al narcotr谩fico.

Los j贸venes de las localidades, los barrios y las comunas son un nuevo sujeto pol铆tico y hay que darles voz y visibilidad en las mesas de negociaci贸n pues solamente ellos se pueden representar. Cualquier acuerdo con el gobierno que los ignore se considera nulo. Las asambleas populares reclaman educaci贸n, salud, vivienda, trabajo, sueldos dignos, renta b谩sica o subsidios, reparaci贸n de las victimas  la reforma de la polic铆a, el desmonte del ESMAD y la desmilitarizaci贸n en todo el territorio colombiano. Pero de antemano se sabe que un corto periodo de tiempo no se va a  concretar ese nuevo Pacto Social  que exigen los manifestantes.

La sociedad colombiana est谩 completamente polarizada entre los seguidores del uribista Centro Democr谩tico y las fuerzas progresistas de izquierda pro 鈥淧acto Hist贸rico鈥. Esto es algo que viene sucediendo desde el siglo XIX y que ha sido el detonante de infinidad de guerras civiles entre liberales y conservadores.    

La ultraderecha contraataca y convocan las llamadas 鈥渕archas del silencio鈥, contramanifestaciones  en apoyo al gobierno de Duque y el 鈥渉eroico鈥 accionar de la fuerza p煤blica. Miles de personas marchan bajo el lema  de   鈥渓os buenos somos m谩s鈥 鈥渘o est谩n solos鈥  La campa帽a electoral ya ha comenzado.

Este estallido social se parece cada d铆a m谩s a las revoluciones 谩rabes del 2011, tambi茅n  al movimiento de los Indignados de Espa帽a, la plaza del Tahrir en el Cairo hay que derrocar el dictador 隆Fuera Mubarak! 隆Que caiga Duque! Son los mismos encapuchados del movimiento zapatista o de las protestas populares de Chile cuando el presidente Pi帽era decide subir el precio del pasaje del metro de Santiago. Obligando a convocar una Asamblea Constituyente que redacte una nueva Constituci贸n que entierre la pinochetista.

Las revueltas del siglo XXI en comparaci贸n con las del siglo XX  se articulan a base de las redes sociales y los avances de la tecnolog铆a digital, Es el resultado de la 鈥渕odernidad liquida鈥 en la que seg煤n los soci贸logos 鈥渓as realidades s贸lidas del pasado se han desvanecido鈥. El 茅xito de los insurrectos se debe a que se organizan a trav茅s de las redes sociales, ya sea v铆a Facebook, Instagram, Twitter, mientras la prensa alternativa transmite en directo las 24 horas las incidencias del paro nacional. Un celular es una invaluable arma de denuncia y de constataci贸n de los cr铆menes de estado. Para impedir que se articulen los grupos de resistencia se censura y bloquea Internet y las redes sociales. El objetivo es  ponerles el bozal y acallar as铆 las voces de protesta. Bakunin resucita en Colombia con su esp铆ritu libertario y ut贸pico con las asambleas populares, son los milicianos anarquistas de la Guerra Civil espa帽ola 隆A las barricadas! 隆ni Dios, ni Patria ni Rey!  隆No hay que reformar el sistema, hay derrocarlo! los amotinados no respetan jerarqu铆as, son antisistema, feministas, anti patriarcales, anticapitalistas, antimilitaristas, grupos anarquistas de ACAB (todos los polic铆as son bastardos) con un virulento rechazo a los pol铆ticos tradicionales y por lo general abstencionista en las elecciones. 鈥淣o queremos asistencialismo ni renta b谩sica ni que nos compren nuestras conciencias con limosnas鈥- contundente mensaje que los enaltece. 鈥淩esistencia鈥 es la palabra que m谩s se repite entre los alzados, resistir, resistir hasta morir. Se iza la bandera blanca en primera l铆nea,  vanguardia de la movilizaci贸n social donde los capuchos con sus escudos azules repelen el ataque de las hienas policiales. La persecuci贸n desatada por la polic铆a, los paramilitares o agentes de inteligencia empujar谩 a los l铆deres de la revuelta a pasar a la clandestinidad si quieren preservar sus vidas.

Ha llegado la hora de refundar Colombia cambiarle hasta el nombre al pa铆s que le hace un homenaje al negrero y pirata Crist贸bal Col贸n, es la hora de tumbar todas las estatuas y monumentos que se han levantado los 鈥減adres de la patria鈥 en honor a los falsos h茅roes de la conquista y de la colonia. Necesitamos exorcizar esos fantasmas mal茅ficos y quitarnos de encima el estigma de fatalidad que nos persigue desde tiempos inmemoriales.

Esas plazas liberadas ahora son el 谩gora  de la cultura,  las artes, de la pintura, la m煤sica o la poes铆a, a ritmo de rap,  el Ska-p 鈥渓a Revoluci贸n鈥,  la bella Ciao o 驴Qui茅n los Mat贸?. El romanticismo  del Mayo del 68 todav铆a es el inspirador de una juventud contestataria que cree que 鈥渙tro mundo es posible鈥. Lo m谩s impactante es que en los murales, grafitis o pancartas no se exhiben como en otros tiempos los cl谩sicos iconos del che Guevara, Fidel Castro o Ch谩vez pues aparentemente han caducado. En esta comuna solidaria y ut贸pica  se re煤nen ni帽os,  j贸venes, hombres, mujeres, ancianos de todas las clases sociales que arropan a sus 鈥済uerreros capuchos鈥 y encienden velas en honor a los m谩rtires ca铆dos en desigual lucha contra las fuerzas del orden.

Algunos ingenuos imbuidos en el esp铆ritu cristiano apuestan por abrir canales de di谩logo con el gobierno que permita levantar el paro nacional. No se puede caer en el juego de las provocaciones, 鈥渆l 煤nico que va a cambiar esta naci贸n es Jesucristo nuestro se帽or鈥 convocando tedeums solemnes y cadenas de oraci贸n  juntos como hermanos llegaremos a un entendimiento que salve nuestra patria. Como se hizo al final de la Guerra de los Mil D铆as entre liberales y conservadores consagrando al Sagrado Coraz贸n de Jes煤s el templo del Voto Nacional en Bogot谩. La iglesia cat贸lica y las sectas cristianas, el comit茅 de paro se aprestan a hacerle el trabajo sucio al gobierno desmovilizando la protesta. Entonces comenzar谩 una campa帽a de limpieza social y  la cacer铆a de sospechosos de haber apoyado los bloqueos. Como en los peores a帽os de la violencia ya comienzan a bajar cad谩veres flotando por las aguas del r铆o Cauca.

驴En d贸nde est谩 el premio Nobel de la Paz el expresidente Santos que reside EEUU y que no se ha dignado a hacerse presente como mediador?

驴Cu谩l es el papel  de las FARC-EP y sus comandantes guerrilleros desmovilizados?   Ellos que en su d铆a se proclamaron la vanguardia de los campesinos y los proletarios apenas intervienen en esta grave crisis social y con su partido los Comunes se mantienen al margen de los graves acontecimientos ocupando c贸modamente una curul en el Congreso de la Rep煤blica. D贸nde est谩n aquellos que predicaban: 隆Solo con las armas en la mano se podr谩 doblegar al estado fascista colombiano! De que valieron 50 a帽os de guerra civil que dej贸 m谩s 200.000 muertos, miles de desaparecidos y millones de desplazados. Adem谩s del fracaso de unos tratados de paz firmados en Cuba que jam谩s cristalizaron. Como lo demuestra los 270 excombatientes y m谩s de 1.184 de l铆deres sociales asesinados desde el 2016.

 

Carlos de Urab谩 2021

primera l铆nea
Protest against the government of Colombian President Ivan Duque, in Cali, Colombia, on May 19, 2021. (Photo by Luis ROBAYO / AFP)



Fuente: Argentina.indymedia.org