May 1, 2021
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P煤blico/Blog Verdad, Justicia y Reparaci贸n

Art铆culo recordando un 1 de mayo hist贸rico. Supuestamente, se hab铆a acabado la dictadura 

Por Rosa Garc铆a, activista de La Comuna

El primero de mayo ten铆a un car谩cter especial para la clase obrera desde 1886, cuando en el transcurso de las movilizaciones por conseguir la jornada de 8 horas 鈥搕anto en ciudades norteamericanas como europeas鈥, tuvieron lugar grandes manifestaciones en varias ciudades. En Chicago, donde las condiciones de vida de la clase obrera eran especialmente duras, exist铆a un combativo movimiento anarquista y las movilizaciones derivaron en huelgas de varios d铆as. El 3 de mayo, en un mitin anarquista que transcurr铆a de forma pac铆fica y que hab铆a sido disuelto a tiros por la polic铆a, una bomba estall贸 en las filas policiales, causando varios muertos. La respuesta fue a煤n m谩s brutal y el saldo de manifestantes asesinados se elev贸 a varias decenas. Estos hechos desataron la furia represiva de las 茅lites capitalistas de la ciudad que instaron al Estado a ejercer la venganza y el 鈥渃astigo ejemplar鈥. El poder siempre act煤a igual cuando ve peligrar sus privilegios. En pocos d铆as fueron detenidos los principales dirigentes anarquistas, emigrantes de origen alem谩n, a quienes se les instruy贸 un juicio farsa, sin ninguna garant铆a jur铆dica, condenando a la horca a ocho de ellos. Queda para la historia la frase pronunciada por August Spies, uno de los condenados: 鈥淗abr谩 un momento en el que nuestro silencio ser谩 m谩s poderoso que las voces que est谩n estrangulando hoy鈥.

En el congreso de los socialistas celebrados en Par铆s en julio de 1889 se aprueba por unanimidad fijar el 1 de mayo como la fecha en la que se deb铆an desarrollar movilizaciones a nivel internacional para seguir reivindicando la jornada laboral de 8 horas. En Espa帽a se celebr贸 en 1890, con desigual desarrollo, siendo Barcelona y sus alrededores donde m谩s repercusi贸n hubo.

Portada del peri贸dico 鈥淒iario16鈥 del 2 de mayo de 1977

Se siguieron celebrando en los a帽os posteriores, a帽adiendo reivindicaciones pol铆ticas y antimilitaristas. A partir de 1913 se incorporaron las mujeres a las mismas. Durante la dictadura de Primo de Rivera estuvieron prohibidas y perseguidas pero tras la proclamaci贸n de la II Rep煤blica, el 1 de mayo de 1931 tuvo una especial repercusi贸n, celebr谩ndose grandes manifestaciones en todo el Estado. En Madrid, fue encabezada, entre otros, por Largo Caballero, Prieto y Unamuno. Durante la guerra siguieron en la zona republicana, pero en la zona franquista la brutal represi贸n que hab铆a sembrado de terror y muerte cada terreno ocupado, lo hizo imposible.

Durante la dictadura franquista, con el apoyo de la Iglesia cat贸lica, el Primero de Mayo fue reconvertido en una festividad cat贸lica en honor de San Jos茅 y lo asociaron a festejos taurinos, partidos de f煤tbol o aquelarres de los Coros y Danzas de la falangista Secci贸n Femenina. Sin embargo, a pesar de la dur铆sima represi贸n, los antifranquistas siguieron celebrando el Primero de Mayo de la forma que pudieron, con pancartas, panfletos, 鈥渟altos鈥,鈥 A partir de los a帽os 60, con el auge del movimiento obrero y, posteriormente, del movimiento estudiantil y vecinal, esa fecha adquiri贸 una mayor importancia, hasta el punto de agrupar a varios miles de manifestantes en convocatorias de las principales ciudades y a celebrarse incluso en ciudades m谩s peque帽as, siempre bajo la dura represi贸n pol铆tica-policial.

El 1 de mayo de 1973, en el transcurso de la manifestaci贸n del Primero de Mayo en Madrid, un miembro de la odiada polic铆a pol铆tica (Brigada Pol铆tica Social) fue abatido, en defensa propia, por un manifestante del FRAP. La represi贸n posterior fue feroz y miles de detenidos pasaron por los despachos y calabozos de la Direcci贸n General de Seguridad de la Puerta del Sol, sufriendo terribles torturas, como relat贸 uno de ellos, Enrique Aguilar, en la pel铆cula-documental 鈥淓l Silencio de Otros鈥.

En 1974, el ejemplo de la Revoluci贸n de los Claveles en Portugal, acaecida apenas unos d铆as antes, da un 铆mpetu a la celebraci贸n del Primero de Mayo, que en Lisboa acoge a m谩s de un mill贸n de manifestantes. Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Sevilla y otras ciudades aparecen tomadas por la polic铆a, se dan peque帽os 鈥渟altos鈥, que consist铆an en concentraciones poco numerosas donde se gritaban consignas contra la dictadura, se sacaban banderas y se arrojaban panfletos (煤nica forma de propaganda posible) y r谩pidamente se disolv铆an para volver a reagruparse en otro lugar, escapando as铆, en lo posible, de las cargas policiales. En el Primero de Mayo de 1975 se unen las luchas obreras y estudiantiles que hab铆an cogido un importante auge, as铆 como las vecinales. Como en otras ocasiones, hay heridos y detenidos.

En 1976, ya muerto Franco, el Primero de Mayo llega precedido de los hechos del 3 de marzo en Vitoria, donde cinco trabajadores son asesinados por la polic铆a que dispara contra las personas concentradas en asamblea tras semanas de huelgas. Fue una masacre con cientos de heridos y los polic铆as se jactaban de ello a trav茅s de su radio. Rodolfo Mart铆n Villa era el ministro de Relaciones Sindicales y Fraga Iribarne, ministro de la Gobernaci贸n. Por estos y otros hechos, Mart铆n Villa est谩 imputado en la querella argentina.

La situaci贸n de crisis econ贸mica y pol铆tica hizo que la lucha prendiera en varias zonas del Estado, llenando de huelgas, paros y manifestaciones la mayor铆a de las ciudades. A las reivindicaciones laborales se hab铆an unido la lucha por la amnist铆a de los presos pol铆ticos y por los derechos democr谩ticos. Adem谩s de huelgas en Euskadi, hubo otras en C贸rdoba y, especialmente importantes, en el Baix Llobregat y Sabadell, donde se lleg贸 a paralizar la ciudad en respuesta a la represi贸n policial de una manifestaci贸n que ped铆a una escuela p煤blica y que se hab铆a saldado con varios heridos, entre ellos ni帽os de entre 4 y 14 a帽os. En el a帽o 1976 no ces贸 la 鈥渃onflictividad social鈥 produci茅ndose varios muertos por acci贸n de la represi贸n policial, como 脕ngel Almaz谩n, en el mes de diciembre.

Y llegamos a 1977. En enero suceden los terribles hechos conocidos como la Semana Negra de Madrid: con el asesinato de Arturo Ruiz, Mari Luz N谩jera, los abogados de Atocha: Enrique Valdevira, Luis Javier Benavides y Francisco Javier Sauquillo, Seraf铆n Holgado y 脕ngel Rodr铆guez. Rodolfo Mart铆n Villa era el ministro de la Gobernaci贸n (Interior).

A finales de abril, los sindicatos UGT y CCOO son legalizados, como contrapartida el ministro de la Gobernaci贸n proh铆be todas las manifestaciones. Caso omiso

Fotograf铆a tomada en Madrid, el 1 de mayo de 1977, por la agencia EFE.

El 1 de mayo de 1977 era domingo y en Catalu帽a las manifestaciones fueron muy numerosas en Sabadell, Santa Coloma de Gramanet, Matar贸, Manresa y Castelldefels. En Barcelona, las centrales sindicales CNT, USO, UGT, CSUT y SOC hicieron un llamamiento conjunto a la manifestaci贸n que fue asaltada con brutalidad por la polic铆a y grupos de extrema derecha, con botes de humo y balas de goma. Una de esas balas de goma hiri贸 de gravedad a un estudiante mexicano que se encontraba observando los hechos desde un balc贸n de un tercer piso. El impacto en el coraz贸n le produjo rotura de la aorta. Hubo muchos detenidos y heridos por las cargas policiales.

En La Coru帽a, Santiago de Compostela, Pontevedra, Vigo, y Ferrol se produjeron diversos m铆tines y manifestaciones, con enfrentamientos con la fuerza p煤blica y j贸venes detenidos. Igualmente en Valladolid, con lanzamiento de c贸cteles molotov y ataques de grupos ultraderechistas. En Albacete, Salamanca, Burgos, Valencia, Gand铆a, Bilbao 鈥揹onde hubo decenas de heridos causados por las dur铆simas cargas policiales卢鈥, E铆bar, Sevilla, M谩laga, Badajoz, Don Benito,鈥 Es decir, en la mayor铆a de las ciudades del estado.

En Madrid, el sindicato CCOO y los partidos de izquierdas (a煤n sin legalizar, excepto el PCE pocas semanas antes), convocaron una concentraci贸n en el campo de f煤tbol del Rayo Vallecano, centro neur谩lgico del barrio obrero de Vallecas, mientras que la CNT eligi贸 la Glorieta de Quevedo. Desde primeras horas, los antidisturbios de la polic铆a armada 鈥搕ambi茅n a caballo鈥 y la Guardia Civil hab铆an tomado el barrio, desde el Puente de Vallecas hasta el Alto del Arenal. Identificaban y registraban a quienes les parec铆a, con su habitual soberbia y mal trato. A pesar de ello, miles de personas acudieron a la convocatoria, produci茅ndose varios saltos, barricadas y enfrentamientos a lo largo de la Avenida de la Albufera y las zonas aleda帽as. Un vecino result贸 gravemente herido en un ojo por el impacto de una bala de goma. Otro de los heridos fue el escultor Jes煤s Avecilla que fue golpeado con sa帽a por los antidisturbios, sac谩ndole por la fuerza del bar donde se hab铆a refugiado tras haberles llamado la atenci贸n por la brutalidad con que estaban actuando.

La inmensa mayor铆a de quienes se manifestaban eran j贸venes que sufr铆an altas tasas de paro y estaban hartos de una dictadura que parec铆a alargarse sin fin. Hubo muchas carreras, gritos por la amnist铆a, contra la carest铆a y el paro. M谩s carreras y m谩s gritos, barricadas y lanzamientos de objetos para defenderse de la violencia policial. Los vecinos increpaban desde sus casas a las fuerzas represivas que se emplearon a fondo disparando botes de humo y balas de goma, incluso hacia las ventanas de las casas, persiguiendo a los manifestantes hasta dentro de los bares o los portales y las casas donde se refugiaban, ayudados por los vecinos y vecinas. Las cr贸nicas comentaban que la Avenida de la Albufera estaba envuelta en humo.

Tambi茅n acudieron a la zona los conocidos fascistas de Guerrilleros de Cristo Rey, para apoyar la represi贸n. Varios periodistas fueron golpeados y detenidos, como fue el caso de Carlos P茅rez, redactor de Diario 16, cuyo titular del d铆a siguiente fue: 鈥淟a polic铆a actu贸 como en vida de Franco. Fuerte represi贸n policial en el 1 de mayo鈥. 鈥淓l resumen global de la jornada 鈥揺xplicaba este peri贸dico鈥 era: tres heridos graves, m谩s de cien de diversa consideraci贸n, varios centenares de detenidos, barricadas, botes de humo, balas de goma y decenas de miles de manifestantes鈥. Por la tarde se intent贸 celebrar la fiesta del Primero de Mayo en la Casa Campo y todo parec铆a estar tranquilo hasta que al final de la tarde apareci贸 la polic铆a a caballo y carg贸 contra los que se dirig铆an al metro del Lago, entrando incluso en la estaci贸n para golpearles.

Igualmente, los militantes de la CNT fueron atacados por la polic铆a con lanzamiento de botes de humo y balas de goma, siendo herido un joven en la cabeza. Los asistentes se desplegaron por el centro de Madrid para seguir la movilizaci贸n. Mientras, varios militantes del PSOE, con asistencia de Felipe Gonz谩lez, realizaron un ofrenda floral en el cementerio civil de Madrid ante la tumba de Pablo Iglesias, fundador del partido, que se pudo desarrollar con total normalidad. La polic铆a no apareci贸.

Leyendo las cr贸nicas de la 茅poca y rescatando los testimonios de quienes estuvieron en esas manifestaciones nos parecen muy parecidos a hechos recientes, como la provocaci贸n de Vox, hace unas semanas, en el mismo barrio de Vallecas, con Abascal dirigiendo las cargas policiales y la polic铆a persiguiendo a los j贸venes incluso dentro de los portales. En 1977 la dictadura y todas sus instituciones segu铆an intactas. En 2021 la monarqu铆a y todas las instituciones heredadas de la dictadura tambi茅n siguen intactas. La transici贸n fue sangrienta y falsaria, apoyada en el pragmatismo y el miedo (o la cobard铆a) de quienes hablaban de la 鈥渄esfavorable correlaci贸n de fuerzas鈥 de los grupos antifranquistas, otra de las falacias repetidas. Si tal cosa hubiera sido as铆, no tendr铆an que haberse empleado tan a fondo utilizando la brutalidad del aparato represivo del Estado 鈥搚 sus cloacas鈥 de id茅ntica forma a como las utiliz贸 la dictadura franquista. Los l铆mites de esta d茅bil democracia los puso 鈥搚 los mantiene鈥 la fidelidad intacta con el franquismo enquistada en las instituciones, los aparatos represivos y el ej茅rcito. No lo olvidemos.

https://blogs.publico.es/verdad-justicia-reparacion/2021/05/01/primero-de-mayo-de-1977-reprimido-violentamente-por-orden-de-martin-villa/




Fuente: Memorialibertaria.org