May 17, 2021
De parte de Ateneo Libertario Carabanchel Latina
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David Galcer谩 

Pocos testimonios del siglo XX pueden comparase al del italiano Primo Levi (1919-1987), superviviente y testigo de Auschwitz y, por extensi贸n, del mal del siglo XX. Detenido cuando formaba parte de 鈥淛usticia y Libertad鈥, organizaci贸n que luchaba en la resistencia contra el fascismo en Italia, es enviado al Lager que ha dado nombre al sistema concentracionario nazi, no ya por su militancia pol铆tica, sino por su condici贸n de jud铆o. Tras su regreso, se convierte en testigo del siglo XX, pero no s贸lo por lo que ata帽e a la historia sino, sobre todo, por lo que se refiere a la condici贸n humana.

Toda la obra de Primo Levi es en el fondo una interrogaci贸n sobre el ser humano. Su obra se enmarca en una viejo t贸pico que en aquellos a帽os adquiere todav铆a m谩s relevancia, pues los acontecimientos hist贸ricos subrayan como nunca el car谩cter de铆ctico de la expresi贸n Ecce homo. Aparecen obras como la de Gino GregoriEcce homo Mauthausen, o un breve escrito de Natalia Ginzburg titulado 鈥淓l hijo del hombre鈥, donde con claras reminiscencias evang茅licas define una 茅poca, la de la guerra, como hostil al hombre: no hab铆a guarida ni lugar donde reposar la cabeza. Tambi茅n Alberto Moravia habla de que los horrores del totalitarismo muestran que el ser humano todav铆a no es un fin en s铆 mismo, que la humanidad del hombre es todav铆a aquello a alcanzar.

Primo Levi se inserta en este contexto con su primera obra: Si esto es un hombrePhilip Roth dijo que fue para 茅l el libro m谩s importante, porque 鈥渄espu茅s de haberlo le铆do, nadie puede decir que no ha estado en Auschwitz鈥. Dec铆a Levi que en su estancia en el laboratorio de qu铆mica del Lager, as铆 como en los momentos de tregua, en la enfermer铆a y en los domingos en los que no trabajaba, nac铆a la pena de recordar, el viejo y feroz deseo de 鈥渟entirse hombre鈥. Y ya all铆 empez贸 su tarea de cronista del horror. Pero, sin duda, es al regresar cuando el escritor jud铆o siente la necesidad de dar expresi贸n a su experiencia concentracionaria, como el Ulises que ha regresado a 脥taca o el  soldado que regresa del poeta romano Tibulo. Levi dir谩 que al volver del cautiverio las experiencias vividas le quemaban por dentro, y que se 鈥渟ent铆a m谩s cerca de los muertos que de los vivos, y culpable de ser hombre, por ser los hombres quienes hab铆an edificado un lugar como Auschwitz鈥 (Il sistema peri贸dico, en Tutti i raconti, Einaudi, Torino, 2005, p. 501). Pensaba que, si contaba su experiencia, se purificar铆a, aunque, como el viejo marinero de Coleridge, semejara un aparecido, un muerto entre los vivos al que dif铆cilmente querr铆an escuchar.

El t铆tulo de la obra mencionada es elocuente: Si esto es un hombre. El nombre fue tomado, por el editor, del poema 鈥淪hem谩鈥 (anteriormente llamado 鈥淪almo鈥). En este poema, incluido como prefacio a la obra, Levi nos demanda que consideremos si podemos hablar de humanidad al mirar a Auschwitz. El car谩cter condicional del t铆tulo remite a la incertidumbre del autor sobre el ser humano abatido. El poema dice as铆:

Los que viv铆s seguros,
en vuestras casas caldeadas
los que os encontr谩is al volver por la tarde,
la comida caliente y los rostros amigos.
Considerad si es un hombre
quien trabaja en el fango
quien no conoce la paz
quien lucha por la mitad de un panecillo
quien muere por un s铆 o por un no.
Considerad si es una mujer
quien no tiene cabellos ni nombre
ni fuerzas para recordarlo
vac铆a la mirada y fr铆o el regazo
como una rama invernal.
Pensad que esto ha sucedido:
os encomiendo estas palabras.
Grabadlas en vuestros corazones,
al estar en casa, al ir por la calle,
al acostaros, al levantaros;
repet铆dselas a vuestros hijos.
O que vuestra casa se derrumbe,
la enfermedad os imposibilite,
vuestros descendientes os vuelvan el rostro.

Primo Levi, Si esto es un hombre, trad. de Pilar G贸mez Bedate, Muchnik Editores, Barcelona, 2003 [1958], 3陋 ed. pp. 13-14.

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El  llamado al lector se expresa en el t铆tulo del poema: 鈥淪hem谩鈥 (鈥渆scucha鈥) de Deuteronomio 6:3-9, libro que constituye una reafirmaci贸n del pacto entre Dios e Israel establecido en el Sina铆, tras haber perecido una generaci贸n en el exilio del desierto. El texto en cuesti贸n es una afirmaci贸n de la unicidad del Dios de Israel, as铆 como del car谩cter escogido del pueblo a pesar de ser uno de los m谩s humildes de la tierra. Y se exhorta a que el pueblo escuche y transmita la ley de Dios a las siguientes generaciones. Levi, tras el regreso del 茅xodo que constituye Auschwitz, insta a una especie de pacto de la humanidad, un pacto que lleve a la reflexi贸n sobre el ser humano y, al mismo tiempo, a la exigencia de no olvidar.

Pero, a diferencia de la majestad de Dios, el poema de Levi ense帽a y llama a consideraci贸n la fragmentaci贸n del hombre, mediante el uso del demostrativo en las expresiones condicionales: 鈥渟e questo 猫 un uomo鈥, 鈥渟e questa 猫 una donna鈥. El poema apela al lector a considerar la condici贸n del hombre y de la mujer en Auschwitz. El 鈥渟i鈥 del verso y del t铆tulo de la obra introduce un car谩cter hipot茅tico, porque como afirma Levi, expl铆citamente al final de su primera gran obra, s贸lo se puede hablar del Lager 鈥渆n condicional鈥. Las palabras pierden su sentido para expresar la condici贸n del ser humano en el Lager; pues el hambre, la sed, el fr铆o, etc. all铆 son algo distinto, como elocuentemente expresaba el t铆tulo de la obra de Piero Caleffi: Si fa presto a dire fame. S贸lo se pueden usar esos t茅rminos por aproximaci贸n, 鈥渃omo si fuera as铆鈥, pero hay una distancia con la experiencia vivida. Y este car谩cter hipot茅tico se manifiesta tambi茅n en que el hombre en el Lager vive en un mundo en que el prisionero est谩 a merced del capricho de sus amos: 鈥渟e puede morir por un s铆 o por un no鈥.

En el poema destacan los verbos 鈥渃onsiderad鈥 (dos veces) y 鈥減ensad鈥, dirigidos a los que tienen alimento y est谩n en sus casas, las condiciones de las que los prisioneros carec铆an, y que les llevaba a la deshumanizaci贸n, al olvidarse de todo cuanto constitu铆a su identidad. A diferencia del texto del Pentateuco, s贸lo hay maldiciones si no se escucha; la 煤nica bendici贸n, impl铆cita, pero no menor, consiste en la posibilidad de no dejar de ser hombres al ser part铆cipes del relato del superviviente. Nuestra humanidad se afirma al escuchar y reintegrar a la humanidad a quien fue despojado de ella. S贸lo as铆 puede el superviviente dejar de ser hombre en condicional, y serlo realmente, en indicativo.

Pero la deshumanizaci贸n no s贸lo afecta a lo f铆sico, sino tambi茅n a lo moral. De hecho, para el escritor italiano, era m谩s dif铆cil sobrevivir moralmente que f铆sicamente. En el cap铆tulo titulado ir贸nicamente 鈥淢谩s ac谩 del bien y del mal鈥 de su primera obra, Levi dice que hab铆a que colgar los valores morales a la entrada para poder sobrevivir; unos lo hac铆an con m谩s empe帽o, otros con menos. De hecho, dir谩 Levi, por lo general, los mejores moralmente no sobrevivieron, a  no ser por la fortuna o por tener alg煤n oficio, como el de qu铆mico, que le permiti贸 al autor ser un privilegiado en aquella situaci贸n. As铆, la falta de piedad, el no rebelarse ante las injusticias cometidas contra uno mismo y contra los dem谩s provocaba la negaci贸n de los valores b谩sicos.

Seg煤n el bi贸grafo Ian Thomson, a Primo Levi, al marchar de Tur铆n y ver desde lejos la famosa Mole Antonelliana (edificio destinado originariamente a ser una sinagoga y que actualmente es un museo de cine), le pareci贸 estar despidi茅ndose del mundo humano. Tal vez por ello, el t铆tulo del cap铆tulo recuerda ir贸nicamente al Nietzsche del M谩s all谩 del bien y del mal (quien llam贸 鈥淓cce homo鈥 a ese edificio emblem谩tico de Tur铆n), y nos muestra una situaci贸n de caos, previa a cualquier tipo de mundo moral posible para que puedan habitar los hombres. Por ello, se pregunta Levi, dirigi茅ndose de nuevo al lector, qu茅 parte de nuestro mundo moral podr铆a subsistir ah铆 dentro: 鈥渜u茅 sentido pueden tener en el Lager nuestras palabras 鈥榖ien鈥 y 鈥榤al鈥, 鈥榡usto鈥 e 鈥榠njusto鈥欌; o 鈥渃u谩nto de nuestro com煤n mundo moral puede resistir m谩s ac谩 de la alambrada鈥.

Tras este diagn贸stico sobre el ser humano, es obvio que la memoria, el testimonio, no s贸lo ha de tener un car谩cter pasado. Ha de tener tambi茅n un papel admonitorio. Para Levi, el principio de que 鈥渢odo extranjero es un enemigo鈥 est谩 asentado en nuestras almas como una 鈥渋nfecci贸n latente鈥. Y cuando esta idea se convierte en la premisa mayor de un silogismo, al final de la cadena est谩 el Lager. Por ello, la historia de los campos de exterminio deber铆a ser para todos 鈥渦na siniestra se帽al de peligro鈥, como memoria hacia delante, como admonici贸n, que abre la posibilidad de la bendici贸n o la maldici贸n en funci贸n de c贸mo escuchemos las palabras del testimonio. As铆 nos conmina de nuevo el superviviente de Auschwitz en el texto que escribi贸 para el memorial de los italianos muertos en Auschwitz.

En este lugar donde nosotros, inocentes, hemos sido asesinados, se ha tocado el fondo de la barbarie. Visitante: observa los vestigios de este campo y medita: de cualquier pa铆s del cual provengas, no eres un extra帽o. Haz que tu viaje no sea in煤til, que  nuestra muerte no haya sido in煤til. Para ti y para tus hijos, valga la advertencia; haz que el fruto horrendo del odio, del cual has visto aqu铆 las huellas, no d茅 una nueva semilla ni ma帽ana ni  nunca.

Traduzco del texto 鈥淭o the visitor鈥, compilado en The Black Hole of Auschwitz, trad. de Sharon Wood, Polity Press, Cambridge, UK, Malden, USA, p. 72.

EL VUELO DE LA LECHUZA




Fuente: Ateneolibertariocarabanchellatina.wordpress.com