April 11, 2021
De parte de El Libertario
315 puntos de vista


Antonio
Yag眉e

 

Aunque la propia naturaleza del anarquismo
sea anti-dogmatica y su
doctrina impulsa la libre experimentaci贸n para establecer la forma
id贸nea de las estructuras sociales, para
poder instaurar una corriente
econ贸mica
dentro de su cuerpo te贸rico, ha de cumplir l贸gicamente
con principios b谩sicos que est茅n en
concordancia con sus valores.

De esta forma las teor铆as econ贸micas
anarquistas se oponen directamente
a los valores capitalistas de la competitividad y el lucro,
como tambi茅n a la centralizaci贸n y a la
propiedad p煤blica (estatal)
gestionada
por elites de cualquier tipo y no directamente por las personas
usuarias, caracter铆sticas propias de las
econom铆as de planificaci贸n
central.
De esta manera, tampoco aceptan la subordinaci贸n de las
relaciones laborales jer谩rquicas y el
trabajo asalariado, rasgos presentes
en
ambos sistemas.

 

Uno de los principios ineludibles es el rechazo
al derecho de
propiedad privada de los medios
de producci贸n
, que sustituida
por la
posesi贸n o derecho de
uso genera autom谩ticamente una redistribuci贸n
mucho
m谩s equitativa de la riqueza. La ausencia de propietarios de
tierras, f谩bricas y maquinarias no da lugar
a las relaciones laborales
jer谩rquicas
ni al trabajo asalariado, que es siempre explotaci贸n. Toda
aquella persona que trabaja es convertida
autom谩ticamente propietaria
del
valor que crea, incluso la plusval铆a, de la cual en el sistema capitalista
se beneficia el patr贸n.

 

De esto se deriva que 鈥渓a propiedad es un
robo鈥, y por tanto los medios
de producci贸n habr谩n de socializarse para dar libre acceso a su
uso. La posesi贸n colectiva, gestionada
cooperativamente en inter茅s de
la
comunidad, sustituir谩 a la propiedad privada y su 谩nimo de lucro.
Un segundo elemento obligatorio que haga
recoger la escuela
econ贸mica
para formar parte del socialismo libertario es la
autogesti贸n,
a veces denominado control
obrero, en palabras de Proudhon,
鈥渄emocracia
industrial鈥. Este concepto tiene dos implicaciones
importantes:

 

1) Por
una parte, la autonom铆a de toda iniciativa econ贸mica,
que no podr谩 estar sometida a ning煤n tipo
de autoridad externa: ni
econ贸mica
(por lo que la propiedad privada habr铆a de abolirse) ni
pol铆tica (dado que ya no existir铆a el Estado)

 

2) Y
tambi茅n su gesti贸n democr谩tica por parte de la totalidad
de las personas que la conforman, sin
posibilidad de jerarqu铆a, con
un
reparto igualitario del poder de decisi贸n bajo la f贸rmula de 鈥渦na
persona, un voto鈥, y por democracia se
entiende la de tipo directa,
asamblearia,
en la que los cargos son revocables en todo momento y su
mandato es imperativo.

 

En tercer y 煤ltimo lugar, las relaciones
laborales han de ser equilibradas
y por tanto
no se acepta el
trabajo asalariado
, en que la parte despose铆da de los medios de
producci贸n se encuentra en posici贸n
de
inferioridad al verse forzada, para subsistir, a vender su fuerza de
trabajo a la parte propietaria al precio
que dicta el mercado laboral,
que
roba parte del producto del trabajo de aquella al apropiarse de la
plusval铆a.

 

Modelos
econ贸micos

 

En cuestiones econ贸micas, el pensamiento
socialista libertario no ha
defendido un 煤nico sistema en particular, si no que a lo largo de
su historia ha planteado diversos modelos.
Pero previamente, algunos
de
los primeros anarquistas realizaron algunas aportaciones te贸ricas
puntuales y experiencias a escala local,
entre las cuales podemos
destacar
las de Godwin, Stirner y Warren, que configuraran un back
ground sobre las cuales se ir铆an
desarrollando posteriormente las
diferentes
escuelas econ贸micas.

 

William Godwin, pensando en una econom铆a
basada en la agricultura y la
artesan铆a, va a sugerir que cada productor pusiera a
libre disposici贸n de la comunidad su
excedente, e igualmente podr铆a
consumir
del excedente del resto de productores seg煤n sus necesidades.

 

Max Stirner, va a denunciar el origen
artificial de la propiedad privada,
que 鈥渆xiste por la gracia del Derecho. El Derecho es su
煤nica garant铆a, porque poseer un objeto no
es ser necesariamente
su
propietario鈥 (p.256) y por tanto esto s贸lo es posible gracias a la
protecci贸n del Estado como una garant铆a de
la ley mediante el
monopolio
de la violencia.

 

Y Josiah Warren va a idear un sistema de pago
mediante un certificado de las
horas trabajadas que pod铆an cambiarse en las tiendas
de tiempos (time stores) locales para
productos que hab铆an costado
producirse
en tiempos equivalentes, y lo pondr谩 a prueba creando una
de estas tiendas en Cincinnati. El 茅xito
del experimento va a impulsar
a
Warren a establecer colonias basadas en aquel sistema, como la
llamada Modern Times.

 

En este contexto, surgieron tres modelos
te贸ricos cl谩sicos destacables,
en realidad nada m谩s que esbozos, que vistos en perspectiva
cronol贸gica podr铆amos considerarlos como un
progresivo alejamiento
de las
concepciones del sistema hegem贸nico capitalista, con pasos
agigantados, m谩s bien saltos en el reto de
dise帽ar una econom铆a
alternativa
que impidiera 鈥渓a explotaci贸n del hombre por el hombre鈥 y
permitiera as铆 su emancipaci贸n de los
poderes heter贸nomos:

 

1) en
primer lugar encontramos el mutualismo propuesto por
Proudhon, negando la propiedad privada de
los medios de producci贸n
pero
aceptando la posesi贸n individual y la libre competencia en el
mercado;

 

2) m谩s
tarde va a predominar el colectivismo defendido por
Bakunin, que adem谩s de la propiedad privada
reniega tambi茅n el libre
mercado
y adopta el lema 鈥渄e cada cual seg煤n su capacidad a cada uno
seg煤n su esfuerzo鈥

 

3) y
posteriormente ser谩 el comunismo libertario o anarco-
comunismo, representado por Kropotkin, que
supone un paso m谩s
all谩 de la
reformulaci贸n la segunda parte de la m谩xima colectivista
para otorgar 鈥渁 cada uno seg煤n su
necesidad鈥 y aboliendo, por tanto,
el
salario.

 

Algunos autores a帽aden como corriente
econ贸mica al anarcosindicalismo, que adem谩s de tener como objetivo la defensa
de la clase obrera, los
sindicatos anarquistas pretenden jugar un papel central de
organizaci贸n econ贸mica de la sociedad. En mi
opini贸n, aquello ser铆a
m谩s
bien una t谩ctica, dado que sus militantes persiguen en realidad uno
de los modelos acabados de presentar,
mayoritariamente el comunismo
libertario
aunque el impulsor inicial del anarco-sindicalismo, el propio
Bakunin, fuera partidario del colectivismo.

 

Existen tambi茅n algunas otras propuestas m谩s
actuales en torno al anarquismo,
pero su relevancia es bastante limitada en comparaci贸n a
las cl谩sicas. Entre ellas destaca el Parecon
(Participatory Economics o
Econom铆a
Participativa) de Michael Albert y Robin Hahnel, que se basa
en una planificaci贸n decidida por
procedimientos participativos en
los
consejos de productores y consumidores en donde los trabajadores
cobrar铆an un salario en funci贸n de su
esfuerzo y sacrificio.

 

a) Mutualismo

 

Pierre-Joseph Proudhon, considerado uno de
los padres del anarquismo, va a
ser el primero en dar una propuesta de modelo te贸rico
alternativo a un capitalismo a煤n en
tr谩nsito desde el predominio de
la
actividad agraria y artesanal hacia el 谩rea industrial. Su per铆odo de
mayor influencia abarc贸 las d茅cadas
centrales del siglo XIX.

 

Sus elementos clave son dos: la competencia
de libre mercado y su famosa
aseveraci贸n de que la propiedad es un robo pese a que esta
m谩xima no se aplicar谩 al producto de propio
trabajo, sea en forma
monetaria
o transformada en bienes de consumo.

 

El mutualismo, por tanto, se opone
radicalmente al concepto de propiedad
privada de la tierra y de los medios de producci贸n, y s贸lo
reconoce el derecho, colectivo o incluso
individual, de su posesi贸n,
aunque
siempre sujeta a la utilizaci贸n de los mismos. No reniega, sin
embargo, del mercado, donde los
productores, sea de forma aut贸noma
o
asociados en cooperativas, deber谩n confrontarse, recibiendo en
funci贸n de su competitividad.

 

Proudhon entiende que el trabajo es la 煤nica
fuente de riqueza, por lo cual
no considera leg铆timos otros tipos de rentas. Piensa, por
tanto, que todo el mundo tiene derecho a
ser remunerado por el
producto
de su esfuerzo, aplicando la Teor铆a del Valor-Trabajo, la cual
defiende que todo intercambio, ya sea de
productos o servicios (y aqu铆
queda
incluido el trabajo como la prestaci贸n de servicios laborales),
debe tener una equivalencia entre los
elementos de intercambio en
t茅rminos
de 鈥渃antidad de trabajo necesario para producirlos鈥 y por
tanto, elimina la posibilidad del lucro.

 

En definitiva, los mutualistas entienden que
la igualdad de oportunidades
derivadas de la prohibici贸n de la propiedad privada de
la tierra y los medios de producci贸n y la
ausencia de intervencionismo
estatal
permitir谩 la competencia en un mercado libre donde sus
intercambios tender谩n a ser equitativos.

 

Otros elementos que configuran el modelo
mutualista son:

 

– la voluntariedad de participar en 茅l, hecho
que por una parte se espera del
trabajador, por la ventaja de recibir todo el fruto de su
trabajo, y no ser explotado mediante la
apropiaci贸n capitalista de la
plusval铆a,
y tambi茅n del consumidor debido a los precios m谩s baratos
al no existir el lucro.

 

– la creaci贸n del 鈥淏anco del Pueblo鈥, que
tendr谩 como principal objetivo
otorgar financiamientos a trav茅s de cr茅ditos gratuitos, o
m谩s exactamente con el inter茅s m铆nimo para
cubrir los gastos de
administraci贸n.

 

Haciendo una valoraci贸n global del modelo, el
mutualismo configura una
estrategia reformista como sustituci贸n del capitalismo.

 

b) Colectivismo

 

Ya en una fase de un mayor desarrollo
industrial va a surgir desde el movimiento
socialista libertario un nuevo modelo de la mano de otros
de sus autores cl谩sicos, Mijail Bakunin, y
en general todo el sector
anti-autoritario
de la Primera Internacional. Su per铆odo de mayor auge
va a ser buena parte del 煤ltimo tercio del
siglo.

 

El colectivismo abocado tambi茅n por la
abolici贸n del Estado y de la
propiedad privada de los medios de producci贸n, los cuales
pasar铆an a ser colectivos, pero a
diferencia de lo que propon铆an los
mutualistas,
茅stos estar铆an controlados y gestionados por el conjunto
de los componentes de la organizaci贸n
productora o de la comunidad,
ya
no por individuos o grupos de ellos que los poseyesen.

 

Los colectivistas entend铆an que este cambio
de titularidad deb铆a ser por
la fuerza, mediante la revuelta de la clase obrera, y una vez
conseguida la colectivizaci贸n los salarios
ser铆an determinados
democr谩ticamente,
normalmente en proporci贸n al esfuerzo y a la
calidad
de los trabajos aportados por cada uno, impidiendo as铆 el
surgimiento de una clase ociosa.

 

De esta manera, aunque con matices, el
colectivismo conserva el
r茅gimen del salario y su principio b谩sico es: 鈥渄e cada cual seg煤n
su capacidad; a cada uno seg煤n su
esfuerzo鈥, justific谩ndolo as铆 con
el
argumento de que el olvido de esta norma no s贸lo implicar铆a
una injusticia hacia los 鈥渕ejores
trabajadores鈥 sino tambi茅n una
disminuci贸n
de la producci贸n total. No obstante, muchos de los
anarquistas colectivistas pensaban que,
pasado un tiempo, cuando
la
producci贸n hubiera aumentado y el sentido de comunidad se
fortaleciera lo suficiente, el dinero
desaparecer铆a y la econom铆a
evolucionar铆a
hacia el comunismo y, de este modo, no habr铆a
necesidad
de medir las aportaciones a la producci贸n y el consumo de
cada miembro de la comunidad.

 

c) Comunismo libertario

 

En un contexto de imparable expansi贸n del
imperialismo y el colonialismo,
de internacionalizaci贸n del capital y del surgimiento
de los trusts y monopolios, va a
plantearse el anarcocomunismo. Piotr
Kropotkin va a ser su principal representante, aunque quienes
primeramente formularon la propuesta fueron
integrantes de la secci贸n
italiana
de la Primera Internacional. Este ser谩 el sistema econ贸mico
m谩s influyente del anarquismo a finales del
siglo XI
X.

 

El comunismo libertario, al igual que el
mutualismo y el colectivismo,
propugnaba la abolici贸n del estado y de la propiedad
privada, y con esto 煤ltimo tambi茅n el libre
mercado, pero va m谩s all谩
al
defender la desaparici贸n del dinero.

 

Su principio b谩sico es: 鈥淒e cada cual seg煤n
su capacidad, a cada cual
seg煤n su necesidad鈥, y consecuentemente sus partidarios quieren
eliminar completamente cualquier forma de
salario: no s贸lo la tierra
y
los medios de producci贸n han de ser comunes, sino tambi茅n el
producto, y el criterio de distribuci贸n
viene dado por las necesidades
de
cada miembro de la sociedad y no por su poder adquisitivo.

 

Contradiciendo a los colectivistas, que
consideran imprescindible que
cada persona reciba una parte, una contraprestaci贸n, proporcional
a su esfuerzo en la producci贸n, los
comunistas libertarios responden
que
todo producto es fruto de un proceso colectivo, de la cooperaci贸n
de una pluralidad de agentes sociales
presentes y pasados, y como no
se
puede medir la parte que le corresponde a cada uno de ellos, toda
forma de distribuci贸n ser谩 inexacta y por
tanto injusta.

 

Adem谩s de la obra de Kropotkin, uno de los
libros referentes del
anarco-comunismo es el El ABC del comunismo libertario
de Alexander Berkman, que utilizar茅 para
exponer la l贸gica de esta
propuesta
econ贸mica, por su estilo sencillo y did谩ctico. En forma
de conversaci贸n con alguna persona
desconocedora de la doctrina,
Berkman
aborda las cuestiones claves de la materia, rechazando en
primer lugar la Teor铆a del Valor-Trabajo:

芦Pero por qu茅 no le damos a cada uno seg煤n el
valor de su trabajo?鈥, preguntas.
Porque no hay modo alguno de medir ese valor. (…) Nadie
puede decir de forma real el valor de un
objeto. (…) El carpintero y
el
alba帽il han de formarse antes de que puedan hacer su respectivo
trabajo, pero t煤 no te fijas en esos a帽os
de aprendizaje cuando los
contratas
para alg煤n trabajo. Tambi茅n hay que tener en cuenta la
capacidad y la habilidad personal con la que
cada obrero, escritor,
artista
o m茅dico ejerce su trabajo. Y este es un factor puramente
individual, personal. 驴C贸mo vas a calcular
su valor?

 

Es por esto que el valor no puede
determinarse. El mismo objeto puede
ser muy valioso para una persona y no valer nada o valer poco
para otra. Y puede valer mucho o poco para
la misma persona, pero
en
茅pocas diferentes (…) por eso, el valor real de una cosa no puede
establecerse, es una cantidad desconocida.

 

Y despu茅s expone la argumentaci贸n que
sostiene todo el modelo en un
solo p谩rrafo:

芦El intercambio de productos por medio de
precios conduce a hacer beneficios,
a sacar provecho y a la explotaci贸n, en una palabra, a
alguna forma de capitalismo. Si acabas con
las ganancias no puedes
tener
un sistema de precios, ni ning煤n sistema de salarios o de pagos.
Eso significa que el intercambio deber谩 ser
acordado seg煤n el valor.
Pero
como el valor es incierto o no asegurable, el intercambio debe ser,
en consecuencia, libre, sin valor 鈥渋gual鈥,
ya que 茅ste no existe. Dicho
de
otro modo, el trabajo y sus productos deben ser intercambiados
sin precio, sin ganancia, libremente, de
acuerdo con la necesidad.
Esto
conduce, l贸gicamente, a la propiedad com煤n y a la utilizaci贸n
colectiva. Lo cual en un sistema sensato,
justo y equitativo, y se conoce
bajo
el nombre de comunismo.

 

Consciente de las dudas que este razonamiento
suscita en una mentalidad no
comunista Berkman las resuelve una por una:

芦驴Pero esto supone entonces que todos
participar铆amos por igual? 鈥揚reguntas-.
El hombre inteligente y el est煤pido, el competente y
el incompetente, 驴todos lo mismo? 驴No habr谩
ninguna distinci贸n,
ning煤n
reconocimiento para los m谩s h谩biles?鈥

 

Perm铆teme que te pregunte yo, amigo m铆o:
驴condenaremos al hombre cuya
naturaleza no ha sido dotada tan generosamente como la de su
vecino, m谩s fuerte o m谩s talentoso?
驴A帽adiremos tal injusticia a la
situaci贸n
de inferioridad f铆sica en que lo ha situado la naturaleza?
(…).

 

No hay nada tan peligroso como la
discriminaci贸n. En el momento en
que empiezas a discriminar al menos capaz, estableces condiciones
que engendran insatisfacci贸n y
resentimiento, incitas a la envidia, a
la
discordia y al enfrentamiento. T煤 consideras brutal privar a los
menos capaces del aire y el agua que
necesitan. 驴No deber铆a aplicarse
el
mismo principio a las dem谩s necesidades del hombre? (…).

 

El modo m谩s seguro de que cada uno lo haga lo
mejor que pueda no es
discrimin谩ndolo, sino trat谩ndolo en pie de igualdad con los dem谩s.
脡se es el incentivo y el est铆mulo m谩s
eficaz. Es justo y humano.

 

鈥樎縋ero qu茅 har谩s con el gandul, con el hombre
que no quiere trabajar?鈥,
pregunta tu amigo.

 

(…) No existe eso que llaman holgazaner铆a.
Lo que nosotros llamamos vago
es generalmente un hombre cuadrado en un agujero redondo.
Es decir, el hombre apropiado en el puesto
inapropiado (…). Si est谩s
obligado
a hacer aquello en lo que eres incompetente por inclinaci贸n
o temperamento ser谩s ineficiente. Si se te
fuerza a hacer un trabajo
en
el que no est谩s interesado, ser谩s perezoso.

 

驴Pero no significar谩 la vida bajo la
anarqu铆a, con la igualdad econ贸mica
y social una nivelaci贸n general?鈥, me preguntas.

 

No, amigo m铆o, es todo lo contrario. Porque
igualdad no significa igual
cantidad sino igualdad de oportunidades. (…) cada uno
tiene para consumir tanto como necesita,
tanto como su naturaleza
particular
le demanda.

 

No cometas el error de identificar la
igualdad y la libertad con la igualdad
forzada (…). La verdadera igualdad anarquista implica
libertad, no cantidad, y no significa que cada
uno debe comer, beber
o llevar
las mismas prendas, hacer el mismo trabajo o vivir de la
misma manera. Ni mucho menos. En realidad,
es todo lo contrario.

 

Las necesidades personales y los gustos son
diferentes, como son distintos los
deseos. Es la igualdad de oportunidades para satisfacerlas, lo que
constituye la verdadera igualdad.禄

 

[Fragmento 
del folleto El anarquismo y su econom铆a, que en versi贸n integral
es accesible en https://lapeste.org/wp-content/uploads/2021/03/ANARQUISMO-Y-SU-ECONOMI%CC%81A.pdf.]

 

 




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com