November 6, 2022
De parte de Nodo50
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En catal谩n.

Venimos de una d茅cada donde las crisis econ贸micas han tra铆do el drama lacerante de la vivienda, de la especulaci贸n con la vivienda, a tomar un protagonismo social totalmente l贸gico. En el primer trimestre de 2012 se produc铆an 517 desahucios diarios y en 2019 se produjeron un total de 60.000. Dec铆a Karl Marx citando en MacCulloch que 鈥渢oda transacci贸n donde un individuo compra para vender, es de hecho, especulaci贸n鈥 y eso es precisamente contra lo que se lucha hoy en la Casa Orsola. El neoliberalismo convierte la vivienda en una mercanc铆a y esto implica, por un lado, que la fin de dar un techo a las personas sea transmutada en medio de acumulaci贸n de capital para unos pocos. Por otro lado, el aumento del precio de esta vivienda ahora convertida en activo financiero, tambi茅n juega un papel determinante en el enriquecimiento de quienes tienen los medios de reproducci贸n de la vida (vivienda), convirtiendo a todo el mundo en propietario y vinculando la riqueza de quien es propietario en la l贸gica ascendente de los precios. Es decir, como dice Jaime Palomera, 芦ganarme la vida y dar un futuro a mis hijos ya mi familia ya no depende exclusivamente de trabajar, ingresar m谩s dinero y ahorrar sino que la vivienda y su valor ser谩 tambi茅n una pieza fundamental para proyectarme a futuro禄[1]. 

Pero este proceso no ser铆a un proceso que se producir铆a de forma natural, por supuesto. En 1972, Heath 鈥攅l predecesor conservador en la victoria de Thatcher de 1979鈥 impulsar铆a su Ley de Vivienda. Con ella empezaba la lucha del neoliberalismo contra el modelo de bienestar de posguerra brit谩nico. En Inglaterra, el 40% de la vivienda era p煤blica y los ayuntamiento ten铆an la potestad de controlar y regular los precios de alquiler[2], era uno de los pa铆ses con mayor grado de desmercantilizaci贸n de la vivienda. Esta ley del 72 establec铆a que los precios de alquiler deb铆an establecerse seg煤n los mercados y no en relaci贸n al coste de la vida. A su vez, los precios de alquiler sub铆an en 25% en tres a帽os y se inducir铆a una pol铆tica de cr茅dito desregularizada de endeudamiento masivo para promover su compra[3]. Adem谩s, con el nacimiento del neoliberalismo, cambiar铆a completamente la concepci贸n de la vivienda p煤blica vincul谩ndola s贸lo a los sectores m谩s depauperados de la poblaci贸n ya la asistencia social excepcional. Lejos de crear una democracia de propietarios las consecuencias ser铆an: en Gran Breta帽a, en 1991 habr铆a 75.500 embargos de casas por impago hipotecario, una sociedad altamente polarizada y cuotas de desigualdad brutales.

Este modelo econ贸mico no ha generado abundancia. A d铆a de hoy, la escasez de la disponibilidad de vivienda no se debe a la escasez de vivienda. En la misma ciudad de Barcelona, 鈥嬧媓ay al menos unos 10.000 pisos completamente vac铆os[4], 12 pisos por cada 1000 habitantes se alquilan por airbnb[5], mientras los precios de alquiler no hacen otra cosa que subir y nos vemos obligados sino a compartir piso, directamente a irnos cada vez m谩s a la periferia. Es un proceso com煤n en el capitalismo, la concentraci贸n de la riqueza en las pocas manos[6] sustrae un bien imprescindible del propio uso mismo para la vida y convierte medios de vida en medios de acumulaci贸n. Para dar otro dato, la concentraci贸n en manos de fondos de inversi贸n se sit煤a en un 42% de los pisos vac铆os en Barcelona. Los pisos al convertirse en activos financieros pasan de desarrollar una funci贸n social de tener un techo donde vivir a servir a la acumulaci贸n de riqueza para acumular riqueza. El propio Arist贸teles en la Pol铆tica, diferenciaba entre econom铆a y cremat铆stica. Marx cita algunos fragmentos en el cap铆tulo donde habla de la conversi贸n de las mercanc铆as en capital:

芦La verdadera riqueza consta de valores de uso; pues la medida de este tipo de propiedad suficiente para la buena vida no es ilimitada, pero existe una segunda clase de arte de lucro que se suele llamar, y con raz贸n, cremat铆stica, seg煤n el cual la riqueza y la propiedad parecen no tener l铆mite禄.

Y a帽ade

芦De igual modo, tampoco hay l铆mite alguno al fin en la cremat铆stica, ya que su fin es el enriquecimiento absoluto. La econom铆a, y no la cremat铆stica, tiene un l铆mite鈥 la primera, persigue algo diferente del propio dinero, la segunda su incremento鈥 La confusi贸n de ambas formas, que se entrelazan mutuamente, ha tra铆do algunos a considerar como fin 煤ltimo de la econom铆a la conservaci贸n y aumento de dinero hasta el infinito禄.

As铆, la cremat铆stica de los buitres, y la lucha contra la conversi贸n de la vivienda, un derecho universal, en productos financieros es hoy una posibilidad de la construcci贸n de una sociedad en la que esto no s贸lo sea inmoral sino tambi茅n imposible. El ejemplo del modelo ingl茅s de posguerra mostraba la capacidad de la legislaci贸n en el control de los alquileres 鈥攖anto por poderes municipales, regionales como estatal鈥 y tambi茅n la potencia p煤blica de ofrecer un amplio parque de vivienda para el usufructo del pueblo . Como explica el propio Piketty en El capital en el siglo XXI, el patrimonio juega un papel cada vez m谩s importante en la acumulaci贸n de riqueza en el mundo. Un patrimonio que, 茅l lo dice claramente, est谩 cada vez m谩s concentrado en capital inmobiliario y financiero. No es extra帽o, por poner un ejemplo que pone el autor franc茅s, en 芦1950 el poder p煤blico pose铆a en Francia entre 25 y 30% del patrimonio nacional禄[7] mientras que 芦a partir de 2010 la riqueza privada constituye su pr谩ctica totalidad de la riqueza nacional, con un 99% en Reino Unido y un 95% en Francia禄[8].

Sin embargo, el modelo de bienestar de posguerra fue construido en otro momento hist贸rico de la humanidad. Un momento en el que el crecimiento jug贸 un papel clave. A d铆a de hoy, con la crisis clim谩tica y la escasez energ茅tica y de materiales, la redistribuci贸n de la riqueza deber谩 ser tambi茅n redistribuci贸n de la propiedad. Ya no se puede seguir ligando crecimiento econ贸mico a aumento del bienestar, ya no puede ser la construcci贸n la forma central en los pa铆ses desarrollados. El objetivo es la desmercantilizaci贸n de la vivienda, arrancar un derecho humano, como es tener un techo, de las garras de la cremat铆stica y la alternativa viable pasa por todas aquellas opciones que busquen este prop贸sito. Desde la extensi贸n de sistemas p煤blicos (ya sea con la compra desde instituciones p煤blicas o la expropiaci贸n por uso antisocial de la propiedad), al cooperativismo oa la regulaci贸n del alquiler[9], es necesario empezar a transitar esta direcci贸n si se quiere poner hijo en la aguja de la resoluci贸n del problema de la vivienda, o sea, el problema de la especulaci贸n.

Explicaba Engels en su texto de 1872, Contribuci贸n al problema de la vivienda que 芦el mayor honor para la Comuna [de Par铆s] hab铆a sido que el que hab铆a guiado todas sus medidas, tales como la supresi贸n del trabajo nocturno de los panaderos , la prohibici贸n de las multas en el puesto de trabajo o la incautaci贸n de las f谩bricas y talleres cerrados, 芦no hab铆an sido unos principios cualquiera, sino la simple necesidad pr谩ctica禄[10]. Quiz谩s puede ser todav铆a hoy una br煤jula 煤til hoy para ofrecer un modelo alternativo al c煤mulo de ruinas de la hegemon铆a neoliberal.

Notas

[1] 芦Entrevista a Jaime Palomera: A medida que las formas de acumulaci贸n han ido cambiando, la vivienda ha ido ocupando un lugar m谩s central para el sistema禄, Debats pel Dem脿, 21 de octubre de 2019. Recuperado de https: //debatspeldema.org/entrevista-a-jaime-palomera/.

[2] Selina Todd, El pueblo. Auge y declive de la clase obrera (1910-2010), Madrid, Akal, 2018, p. 389.

[3] 脥bid. p. 409.

[4] https://beteve.cat/economia/10000-habitatges-buits-barcelona/

[5] https://elpais.com/ccaa/2020/01/15/catalunya/1579116179_959186.html

[6] https://www.elcritic.cat/investigacio/el-mapa-dels-pisos-buits-de-catalunya-on-son-i-quins-grans-propietaris-els-controlen-142266.

[7] Thomas Pikkety, El capital en el siglo XXI, Madrid, Fondo de Cultura Econ贸mica de Espa帽a, 2014, p. 70.

[8] 脥bid.

[9] En marzo de este 2022, el Tribunal Constitucional tumbaba la ley catalana de alquileres (11/2020), lo que ha vuelto a tener consecuencias en los precios con aumentos por encima de la inflaci贸n (https://www.ara. cat/economia/inmobiliari/preu-alquiler-barcelona-puja-mes-inflacio-supera-nivells-prepandemia_1_4491416.html), y ahora nos encontramos a la espera de la aprobaci贸n de la ley a nivel estatal.

[10] Friedrich Engels, Contribuci贸n al problema de la vivienda, 1872, p. 83.




Fuente: Debatspeldema.org