October 1, 2021
De parte de ANRed
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Ilustraci贸n: Ezequiel Garc铆a

Las recuperaciones de tierras protagonizadas por comunidades mapuche luego de siglos de despojo han motivado la reacci贸n violenta de vecinos y vecinas de la convulsionada Chubut. Les halcones de la derecha argentina participan personalmente de las caravanas, utilizan los grandes medios de comunicaci贸n y organizan foros con juristas para denunciar las supuestas expropiaciones en el sur del pa铆s. 驴Qui茅nes son y c贸mo se organizan los intelectuales org谩nicos del sentir propietario en la Patagonia que arde? Por Hern谩n Schiaffini (Revista Crisis).


Durante los primeros d铆as de agosto, un buen n煤mero de 鈥vecinos autoconvocados鈥 de Esquel y Trevelin marcharon en caravana automotriz hacia el Parque Nacional Los Alerces para repudiar las 鈥渙cupaciones de tierras鈥, 鈥渦surpaciones鈥 y 鈥渉echos vand谩licos鈥 que, seg煤n dicen, se suceden en el Parque Nacional (PN) a partir de una recuperaci贸n territorial mapuche. Hubo barilochenses y mascardianos que leyeron un documento en la entrada de Los Alerces ante la negativa a dejarlos pasar.

Pocos d铆as antes Patricia Bullrich, ex-ministra de Seguridad del gobierno de Mauricio Macri, se film贸 montando una tranquera sobre la Ruta 40 con intenciones de deconstruir el 鈥渞elato kirchnerista鈥 sobre la muerte de Santiago Maldonado. Y en el aniversario de la desaparici贸n del artesano algunos hechos puntuales (el bloqueo con palos y piedras de las v铆as de La Trochita en Esquel, la destrucci贸n de una cruz de madera en el cementerio hist贸rico de este mismo Parque Nacional Los Alerces) hab铆an sobresalido en una zona cordillerana que, al igual que los lagos que la rodean, parece tranquila en la superficie pero est谩 atravesada en las profundidades por fuertes corrientes.

Todo esto en el marco de una verdadera paliza electoral en las recientes PASO en Chubut que le propin贸 Juntos por el Cambio (39,48%) al Frente de Todos (26,4%) y, todav铆a m谩s, a la tercera fuerza (Chubut Somos Todos) impulsada por el gobernador Mariano Arcioni, que qued贸 a m谩s de 25 puntos de los macristas (13,12%). Un resultado poco sorprendente, trat谩ndose de una provincia que carga con un ciclo de cinco a帽os de crisis cr贸nicas y ha estado continuamente -por una causa o por otra- en la picota de los debates nacionales.

Vuelta al tuw眉n

Los mapuche son el pueblo originario m谩s numeroso de la Argentina, seg煤n el Censo 2010, con m谩s de 200.000 personas que se autoidentifican como tales. Las casi 40.000 que viven en Chubut la convierten proporcionalmente en la provincia m谩s ind铆gena del pa铆s, con un 8,5% sobre el total de su poblaci贸n. Cerca del 80% son habitantes urbanos, insertos en diferentes ramas de la producci贸n y los servicios. Sin embargo no s贸lo el 20% restante contin煤a habitando zonas rurales (a veces muy alejadas y des茅rticas) sino que los lazos urbanos-rurales son mucho m谩s estrechos de lo que podr铆a pensarse en una primera instancia: aunque se viva en la ciudad no se pierde el contacto con el campo, se retorna regularmente, se ayuda a los parientes que all铆 se quedaron a subsistir. El v铆nculo mapuche-territorio no est谩 roto. De hecho, actualmente se est谩 reforzando.

Esta actual din谩mica demogr谩fica es producto de m煤ltiples factores, entre ellos el despojo sufrido por la poblaci贸n originaria de Norpatagonia hacia fines del siglo XIX, a manos del Estado argentino al este de los Andes y del Estado Chileno al oeste. Tras las 鈥淐ampa帽as al Desierto鈥 y la 鈥淧acificaci贸n de la Araucan铆a鈥 el territorio ind铆gena fue violentamente incorporado al fisco, para ser luego objeto de diferentes formas de apropiaci贸n privada. La poblaci贸n ind铆gena desplazada inici贸 desde entonces un lento retorno, en condiciones muy adversas.

Las din谩micas econ贸micas y pol铆ticas del siglo XX se encargaron del resto: el establecimiento del latifundio, el posterior declive de la producci贸n ganadera, la consolidaci贸n de enclaves urbanos y petroleros, el despoblamiento rural y el car谩cter extractivo y primarizado de las econom铆as regionales configuran el escenario actual.

La falta de reconocimiento 茅tnico y territorial otorgado por los Estados nacional y provinciales, de la mano de nuevas experiencias organizativas, llevaron a la aparici贸n de nuevas formas de reclamo. Quiz谩s algo se rompi贸 hacia fines del siglo pasado, porque a partir del a帽o 2000 la recuperaci贸n territorial mapuche comenz贸 a adquirir visibilidad y a establecerse como una forma acci贸n directa.

La recuperaci贸n territorial mapuche apunta a un retorno a un territorio del que se fue despojado, haciendo entrar en juego conceptos fundantes de la identidad social desde la mirada mapuche, como el tuw眉n (lugar de residencia y origen) y el k眉pan (linaje y herencia). A la vez inscribe las trayectorias de familias, comunidades y organizaciones, que muchas veces fueron despojadas y/o se vieron forzadas a emigrar, dentro de una historia mayor, que las trasciende y abarca: la del pueblo mapuche.

Sin ser la 煤nica ni la principal, esta recuperaci贸n territorial aparece como una acci贸n directa que debe ser entendida en el marco de las fricciones y disputas territoriales en el contexto de una poblaci贸n que fue hist贸ricamente despojada (de las campa帽as en Roca en adelante) y desconocida en sus derechos 茅tnicos y territoriales desde entonces. La potencia de la interpelaci贸n que surge de estas acciones directas es tremenda porque apuntan directamente a un centro: la propiedad.

Los caravaneros

La caravana hacia el Parque Nacional Los Alerces replic贸 las movilizaciones que se dieron en meses previos desde Bariloche hacia Villa Mascardi, con objeto de repudiar y combatir el proceso que protagoniza, a la vera de la ruta y frente al lago Mascardi, la lof Lafken Winkul Mapu (se podr铆a traducir aproximadamente como Territorio del Cerro del Lago), lugar donde fuera asesinado Rafael Nahuel en 2017, por miembros de la Prefectura.

En ambos casos las filas de autos y camionetas aparecen organizadas por vecinos de las localidades cercanas que, sin explicitar ning煤n tipo de filiaci贸n pol铆tica, se manifiestan 鈥渃ontra las usurpaciones鈥, 鈥渆n defensa del Parque Nacional y los bienes p煤blicos鈥 y, en sus formulaciones m谩s claras, en defensa de la 鈥減ropiedad privada鈥. Protagonizaron 鈥渂anderazos鈥 (con la bandera argentina como emblema, por supuesto). Una de las caravanas que salieron de Bariloche hacia Mascardi fue detenida en el camino, antes de llegar. Ocurri贸 en septiembre de 2020 porque algunas personas que invitaban a participar se hab铆an expuesto en redes sociales exhibiendo armamento e incitando a un desalojo por mano propia. En respuesta, la ex-ministra Bullrich apoy贸 a los manifestantes, a quienes el Gobierno Nacional dejaba 鈥渄esamparados鈥. Tres meses m谩s tarde, en diciembre, Bullrich particip贸 de un Zoom con referentes locales del macrismo y en abril de este a帽o visit贸 Bariloche para participar de un encuentro 鈥淧or la paz, la justicia y contra la violencia extrema en la Patagonia鈥. All铆 se reuni贸 con v铆ctimas de la 鈥渧iolencia protagonizada por las agrupaciones mapuche鈥. El diputado Fernando Iglesias, invitado al encuentro junto a Waldo Wolff, Fernando S谩nchez, Pablo Torello y otros dirigentes relevantes del PRO, se帽al贸 que se encontraba en Bariloche 鈥escuchando las escalofriantes historias de agresiones de la RAM de boca de sus v铆ctimas. Entre los locales, estuvieron presentes el ex-intendente de Cipoletti, An铆bal Tortoriello, el legislador Juan Martin y Diego Frutos, el damnificado y luego incorporado a la militancia del PRO.

Las acciones desarrolladas por este colectivo en conformaci贸n, adem谩s de las caravanas, movilizaciones y actos frente a la comunidad mapuche, incluyeron la realizaci贸n y continuaci贸n de denuncias penales y la divulgaci贸n de la problem谩tica a nivel nacional en distintos medios de prensa que, por lo general, los presenta como ellos piden.

En s铆ntesis, lo que aparece es que frente a la conmoci贸n generada por procesos que tienen en realidad larga data, pero hace poco se han acercado al 谩rea urbana de Bariloche, la plana nacional del PRO se presenta como uno de los representantes, en el plano pol铆tico, de las demandas de los propietarios afectados por el movimiento de recuperaci贸n mapuche.

Los libertarios

De ah铆 que desde la mirada propietaria se haga necesario enfatizar algunos mecanismos que demuestren la legitimidad de su posici贸n. Ello se hace acentuando la profundidad hist贸rica de su propia presencia en el territorio, bajo la figura del pionero. Aqu铆 hay una novedad relativa, porque sin desaparecer, han mermado los discursos que niegan la preexistencia mapuche en el territorio patag贸nico. Los propietarios ya no dicen simplemente que 鈥渓os mapuche vienen de Chile鈥, que 鈥渓os verdaderos ind铆genas argentinos son los tehuelche鈥, o que no hab铆a poblaci贸n en la Patagonia previo a la ocupaci贸n de origen europeo o criollo. La cuesti贸n pasa por distinguir entre los ind铆genas 鈥渋ntegrados鈥 o las comunidades 鈥渢radicionales鈥 y otras que plantean demandas radicales. Vinculado a ello, se agitan los fantasmas del peligro que supuestamente representa la demanda mapuche en torno un drama central: la propiedad de la tierra.

En di谩logo con la Fundaci贸n Atlas, una fundaci贸n 鈥渓ibertaria鈥 de las que pululan ahora que los partidos tradicionales de la derecha han quedado moderados, Leonardo Jones, presidente de la Sociedad Rural de Esquel, se帽al贸 en abril (pocos d铆as despu茅s de las reuniones de Bullrich en Bariloche y en una emisi贸n virtual que Florencia Arietto se encarg贸 de difundir por Twitter), que 茅l formaba parte de 鈥渦na familia de descendientes de galeses que pueblan la costa [el este del Chubut] desde 1865鈥, que el problema no es tanto la comunidad mapuche sino 鈥渄eterminados grupos an贸nimos bajo bander铆as o reclamos de autonom铆a (鈥); son mas bien grupos de ultraizquierda, del anarquismo鈥. Y continu贸 el ruralista: 鈥渃uando empez贸 el conflicto en 2014 muchos entend铆an que era solo un problema de Benetton. Reci茅n hace muy poco eso empez贸 a cambiar y la gente comenz贸 a entender que era un problema de todos [鈥. Durante un par de a帽os el usurpado era Benetton, entonces muchos productores pensaban que no iba a ser un problema propio nunca. Pero el problema empez贸 a crecer y ya no se usurp贸 a empresas grandes o extranjeras sino a argentinos, a descendientes de mapuches鈥.

La imagen de mapuche usurpando a mapuche y de ataques contra los productores familiares alimenta la idea de un problema 鈥渄e todos鈥, lo que permite que los propietarios (o quienes aspiran a serlo, o quienes dependen de ellos) se aglutinen en un bloque unificado que olvida sus distinciones internas de escala e intereses. La bandera argentina viene a ser el emblema que levantan para representar ese 鈥渢odos鈥 en un discurso que conjuga espacio p煤blico, derechos, libertad y propiedad privada en una misma oraci贸n y que invita a otros sectores sociales a participar.

A principios de junio de 2021, auspiciada y organizada por el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, una conferencia por Zoom con el t铆tulo de 鈥Desaf铆os de la propiedad privada y las identidades culturales ind铆genas. An谩lisis jur铆dico de la problem谩tica en la toma de tierras y las usurpaciones鈥. Coordin贸 la charla, que no incluy贸 la presencia ni la opini贸n de ning煤n dirigente ind铆gena ni otro miembro de alg煤n pueblo originario, la polit贸loga Jimena Pshatakis, quien fuera durante el macrismo la directora del Instituto Nacional de Asuntos Ind铆genas (INAI), la agencia estatal que espec铆ficamente se ocupa de los pueblos originarios. En este 谩mbito uno de los conferencistas, abogado de Bariloche, se帽al贸 que quienes llegaron como inmigrantes a la Patagonia 鈥渢ambi茅n tienen ocupaci贸n tradicional del territorio鈥 y que los sacrificados pioneros tuvieron una 鈥渃onvivencia pac铆fica鈥 con los ind铆genas, pero 鈥渓a herida de la Campa帽a al Desierto se ha transformado en resentimiento鈥.

Con la presencia del abogado de la Compa帽铆a de Tierras del Sud Argentino, centenario latifundio hoy bajo control del grupo Benetton, otros juristas que se encargaron de la cr铆tica de la ley 26.160 y el relevamiento de comunidades ind铆genas que ordena, consideraron que el Estado, al mensurar predios comunitarios que est谩n en disputa, estaba actuando inaudita parte. Es decir, sin avisar a los propietarios y asentando precedentes que hac铆an a 鈥渦n futuro no promisorio鈥. Desde esta perspectiva, el Estado no solo avala las usurpaciones sino que las alimenta y les provee de herramientas legales.

Frente de todos los propietarios

El encuentro fue cerrado por el abogado Daniel Sabsay en una arenga para formar un frente de abogados y propietarios que pusiera un freno a las usurpaciones. Adem谩s dijo que las intervenciones originarias buscan imponer un derecho distinto del argentino, que es republicano, y que tal situaci贸n puede llevar a la destrucci贸n del Estado nacional. Sabsay tambi茅n capitaliz贸 su intervenci贸n en sendos art铆culos en los diarios La Naci贸n (que le dedic贸 un editorial al tema) y Clar铆n. En sus notas, Sabsay se esfuerza por distinguir las supuestas tensiones existentes entre las formas de propiedad comunitaria y privada, y reconoce que ambas est谩n amparadas por la Constituci贸n Nacional. Sumo como argumento que la propiedad comunitaria no ha sido suficientemente reglamentada ni reconocida para los pueblos originarios. Pero ello no es excusa para que se cuestione o ponga en discusi贸n. Lo que hasta aqu铆 podr铆a respetarse como un argumento pol铆tico-legal de ra铆z conservadora deriva r谩pidamente hacia la agitaci贸n de los mismos fantasmas que hab铆amos encontrado en los Zoom del PRO. 鈥淟as pretensiones secesionistas de algunos iluminados violan la esencia de nuestro pacto federal, la Constituci贸n Nacional. Se trata de una aventura que la desconoce de manera grosera y que perturba la paz interior contemplada en su Pre谩mbulo鈥, afirma Sabsay. Sobre el relevamiento ordenado por la ley 26.160 indica: 鈥淓stamos en presencia de una norma de emergencia que ha cumplido quince a帽os. Lejos de merecer una celebraci贸n semejante extensi贸n en el tiempo, atenta contra el n煤cleo duro de la garant铆a constitucional de la propiedad privada鈥. Sobre el INAI denuncia que 鈥渁ct煤a de manera secreta a trav茅s de un expediente que denomina 鈥渃arpeta鈥 que le permite adjudicar tierras a supuestas comunidades abor铆genes sin darles intervenci贸n a aquellos que se han visto despojados de sus inmuebles鈥. Esto es radicalmente falso, pues el INAI no tiene la potestad de entregar tierras. Y as铆 podr铆amos continuar.

Como s铆ntesis, en un art铆culo de 2020 Sabsay terminaba afirmando, respecto de las usurpaciones (fueran en Guernica o en la Patagonia): 鈥淔rente a tan desconcertantes comportamientos, fen贸menos de este tipo se est谩n multiplicando en todo el pa铆s. Se premia a quien delinque, mientras que resulta perjudicado quien ha llevado a cabo los tr谩mites para acceder a una vivienda, en violaci贸n del principio de igualdad ante la ley. La organizaci贸n de Profesores Republicanos ha presentado recientemente una proclama sobre este tema, pero tama帽a degradaci贸n de las instituciones exige de una r谩pida respuesta de las autoridades nacionales, de lo contrario el Estado de Derecho quedar谩 hecho trizas鈥.

Al no provenir de las autoridades nacionales la reacci贸n esperada, algunos grupos sociales han tomado en sus manos el ejercicio de la respuesta. Despu茅s de la caravana al Parque Nacional Los Alerces el pasado 8 de agosto, una denuncia por abigeato dio lugar a un allanamiento en Pu Lof en Resistencia del Departamento Cushamen, comunidad mapuche a cuya tranquera se subi贸 Patricia Bullrich y donde, el 1 de Agosto de 2017, desapareci贸 Santiago Maldonado.

Los dirigentes nacionales del PRO se encuentra impulsando las reacciones en articulaci贸n con los actores locales. La flamante ultraderecha liberal se sum贸 tambi茅n este a帽o a la danza de la indignaci贸n blanca. Como en otras oportunidades, primero se avisa por los medios, se realizan declaraciones por parte de dirigentes pol铆ticos, se induce cierto estado de indignaci贸n y peligro y luego se avanza con el brazo armado, a trav茅s de medidas cautelares y 贸rdenes de allanamiento. El frente de abogados, propietarios y pol铆ticos en defensa de la propiedad privada est谩 en marcha.

Fuente: https://revistacrisis.com.ar/notas/propietarios-del-sur-unios





Fuente: Anred.org