September 27, 2022
De parte de Tokata
272 puntos de vista
Hemos recibido por mail la siguiente propuesta, que difundimos, aunque no estamos demasiado de acuerdo con ella, ni con el juicio favorable que lleva impl├şcito sobre una pel├şcula que no es m├ís que una m├íscara ÔÇôde abigarrado colorido, eso s├şÔÇô que se quiere colocar sobre el cad├íver de las luchas contra la c├írcel durante la Transacci├│n ┬źdemocr├ítica┬╗ para enterrarlo definitivamente. Afortunadamente, ese cad├íver no existe, porque el esp├şritu de esas luchas todav├şa subsiste en la cultura popular anticarcelaria actualmente viva, que se expresa en los varios intentos de autoorganizaci├│n de familiares de personas presas que se han producido en los ├║ltimos a├▒os, y en los que est├ín ahora misno en marcha especialmente, y en los de la gente presa, demasiado recientes y ricos en experiencias para dejarlos caer en el olvido, como parece que se tiene intenci├│n de hacer. ┬┐Por qu├ę en lugar de querer ┬źconcienciar┬╗ a unos pocos espectadores cinematogr├íficos, contribuyendo con una especie de infra-marketing a la promoci├│n de una pel├şcula que ni la merece ni la necesita, no os acerc├íis, por ejemplo, a las concentraciones que en las ├║ltimas semanas o d├şas han estado y est├ín organizando familiares y amigos de personas presas (acordaos de la AFAPE), para reforzar la solidaridad anticarcelaria y la conciencia colectiva desde la acci├│n directa, el apoyo mutuo y la autoorganizaci├│n?

Nota de presentaci├│n:

Desde diferentes individualidades surge la propuesta de acudir a la salida de los cines en los que se empezar├í a proyectar a partir de ma├▒ana, viernes 23 de septiembre, la ├║ltima pel├şcula de Alberto Rodr├şguez, titulada ÔÇťModelo 77ÔÇŁ y que aborda la revuelta de los presos sociales y la lucha de la COPEL durante La Transici├│n.

Pensamos que es interesante aprovechar la empat├şa que se pueda generar entre el p├║blico y las personas que se encuentran privadas de libertad. Si a ti tambi├ęn te parece interesante la idea, te invitamos a compartir esta propuesta entre tu c├şrculo de afinidad.

Puedes imprimir el texto que adjuntamos, puedes modificarlo o puedes imprimir el texto que te parezca conveniente, y organizarte para distribuir octavillas en las puertas de los cines.

Pd: Tened en cuenta que a veces en los cines se sale por una puerta distinta que por la que se entra. La pel├şcula tiene una duraci├│n de 125 min. Aprovechad los dias de mayor afluencia de p├║blico en las salas, como podr├şa ser el finde del estreno y el d├şa del espectador. Coordinaros con la gente de vuestra localidad para repartirse las salas y las diferentes sesiones.

Propuesta de texto para la a  octavilla:

La pel├şcula ÔÇťModelo 77ÔÇŁnarra la situaci├│n de las c├írceles en los ├║ltimos a├▒os de la dictadura franquista y primeros de La Transici├│n, as├ş como la intensa lucha de los presos sociales (ÔÇťpresos comunesÔÇŁ seg├║n los medios) a trav├ęs de la Copel, no solamente por la legitima inclusi├│n en la ley de amnist├şa, sino tambi├ęn en otras reivindicaciones de gran calado pol├ştico, como la desaparici├│n de la ley de peligrosidad social (se aboli├│ en 1995), la depuraci├│n de jueces, funcionarios de prisiones y polic├şas franquistas y torturadores o la reforma profunda del C├│digo Penal con participaci├│n popular.

Con la aplicaci├│n de las sucesivas tres leyes de amnist├şa pol├ştica y un indulto (que solo supuso la liberaci├│n de unos mil presos sociales) en 1976 en las c├írceles quedaron unos 8.500 presos varones y unas 300 mujeres presas.

Lejos de lo que se pudiera esperar durante el transcurso de la democracia, con el progresivo endurecimiento del Código Penal en entornos de graves crisis económicas y del aumento del paro y de la precariedad de la inmigración, la población penitenciaria empezó a crecer de forma exponencial, llegando a alcanzar su máxima cifra en el año 2009, con 70.003 presos y 6.076 presas.

Esto comportó la progresiva construcción de nuevas cárceles, llegando España a ocupar los primeros puestos en Europa de cárceles modulares (unas 90) alejadas de las ciudades, con las repercusiones que esto tiene para los familiares de las personas presas, quienes en muchas ocasiones se encuentran con dificultades para poder visitar a sus seres queridos.

Aunque en el imaginario colectivo espa├▒ol persiste la creencia de que los delincuentes ┬źentran por una puerta y salen por la de atr├ís┬╗, y que en Espa├▒a la Justicia es demasiado benevolente con los criminales, la realidad es muy distinta. En la actualidad el Estado espa├▒ol se encuentra a la cabeza en n├║mero de poblaci├│n reclusa de Europa Occidental: en diciembre de 2021 hab├şa en Espa├▒a 55.097 personas presas (51.172 varones y 3.925 mujeres)) con una tasa de 118 personas presas por cada 100.000 habitantes, doblando la media europea y situ├índose por delante de Alemania, Francia, Italia, Portugal, Grecia, etc.

Podr├şamos pensar que esto se explica por ser un pa├şs con una alto ├şndice de delincuencia, sin embargo Espa├▒a es uno de los pa├şses de Europa m├ís seguros con una de las tasas de criminalidad m├ís baja, llegando a alcanzar en 2021 la m├ís baja de nuestra historia reciente: 41,4 delitos por cada mil habitantes.

┬┐Entonces? Las explicaciones debemos buscarlas nuevamente en nuestro C├│digo Penal, el cual establece una duraci├│n para las penas de prisi├│n que doblan la media europea.

Sin embargo, las estad├şsticas reflejan que dos de cada tres personas que pasan por nuestro sistema penitenciario vuelven a delinquir al salir de prisi├│n y que el 80% de las personas que entran en prisi├│n con 20 a├▒os de edad, lo volver├í a hacer cuatro veces m├ís. Estas cifras, evidencian la ineficacia de la c├írcel desde un punto de vista rehabilitador y de prevenci├│n del delito, puesto que la c├írcel no resocializa, sino lo contrario, ni tampoco disuade a la poblaci├│n o a los autores de delitos para no reincidir.

Cada preso/a nos cuesta unos 2.000 euros al mes, un 45% más que la media de la Unión Europea, suponiendo el mantenimiento de las instituciones penitenciarias solo en 2020 un gasto para el Estado de 1.501 millones de euros.

Además de todo ello, tal y como ponen de relieve los organismos internacionales de defensa de los derechos humanos como el CPT del Consejo de Europa o el CAT de las Naciones Unidas, en las cárceles españolas se siguen vulnerando los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad.

La c├írcel no es solo privaci├│n de libertad. En el interior de las prisiones se priva de otros derechos y lo que es peor, se violan sistem├íticamente el derecho a la vida, a la integridad f├şsica, al trato digno, a la intimidad, a la saludÔÇŽ justific├índose estas violaciones en aras de garantizar la gobernabilidad de las instituciones correccionales y de educar mediante el castigo, la obediencia, la prohibici├│n y dem├ís valores contrarios a los llamados valores democr├íticos.

Y surgen varias preguntas: ┬┐A d├│nde nos lleva esta pol├ştica punitivista? ┬┐El sistema penitenciario es en la pr├íctica ├║til como tratamiento de reinserci├│n social o meramente sirve como castigo a quien se considera culpable de un conflicto social? ┬┐Cu├íles son las principales carencias de las personas que delinquen? ┬┐Que ocurrir├şa si invirti├ęramos el presupuesto penitenciario en educaci├│n, vivienda, seguridad laboral, etc.?

Por estas y muchas otras razones, la abolici├│n de la privaci├│n de libertad supondr├şa uno de los primeros pasos imprescindibles para democratizar la sociedad y respetar todos los derechos de todas las personas, pero sobre todo para comenzar a afrontar una reflexi├│n interesadamente omitida sobre qu├ę es la seguridad ciudadana, sobre qu├ę entendemos por prevenci├│n y lucha contra el delito, y sobre cu├íles han de ser las respuestas que la sociedad ha de articular para combatirlo




Fuente: Tokata.info