July 13, 2021
De parte de La Haine
189 puntos de vista


Las manifestaciones contra el Gobierno solo llegaron a 10 de los 168 municipios del pa铆s. Las de los revolucionarios, a todo el pais

La calma retorn贸 a La Habana y a otros municipios de la isla que fueron escenarios de protestas y disturbios, marcadas por reclamos populares de algunos, y vandalismo de otros, y que rompieron la tradicional tranquilidad ciudadana que caracteriza a la sociedad cubana, a pesar de las crisis y los malos tiempos.

Los principales reclamos de los manifestantes iban dirigidos a la falta de medicamentos, los desabastecimientos de productos de primera necesidad, y el rechazo a las tiendas que venden sus productos en divisas fuertes, una medida adoptada hace algunos meses y que desde siempre ha tenido un car谩cter impopular, a pesar de las explicaciones del Gobierno.

Este 12 de julio Sputnik recorri贸 varias zonas de la capital cubana, constatando la tranquilidad ciudadana que impera en la ciudad, sumergida nuevamente en sus habituales tareas laborales, o en los esfuerzos por frenar la propagaci贸n del COVID-19, a pesar de los llamados a un “paro general” hecho desde las redes sociales que acechan desde el sur de EEUU, definitivamente las m谩s activas durante las protestas ocurridas 24 horas antes.

Con presencia policial en las calles, incomunicada, con poco o ning煤n acceso a internet, y con una rara y no acostumbrada tensi贸n, La Habana y los habaneros inician la semana intentado recuperar sus rutinas de siempre.

Protestas: ni masivas ni extendidas

Aunque los titulares de importantes medios internacionales han reportado “masivas protestas” en “toda la isla”, las manifestaciones populares tuvieron como escenario 10 de los 168 municipios del pa铆s. Fundamentalmente en las occidentales provincias de Pinar del R铆o (municipio cabecera del mismo nombre); Artemisa (San Antonio de los Ba帽os, G眉ira de Melena, Alqu铆zar y Bauta), Matanzas (C谩rdenas), La Habana (Regla, Centro Habana y Vedado); y en Santiago de Cuba (Palma Soriano), al este, y donde en cada una de ellas participaron algunos cientos de personas.

A su vez, el Gobierno cubano cuestion贸 la “espontaneidad” de estas protestas, toda vez que coincidieron en el tiempo -algunas de ellas al un铆sono, a pesar de la distancia geogr谩fica-, y que respond铆an a llamados e incitaciones hechos desde las redes sociales desde dentro y fuera del pa铆s, fundamentalmente desde la ciudad de Miami, al sur de EEUU. Aunque se logr贸 demostrar que la mayor铆a de los tuits que aparentemente proven铆an del interior de Cuba, en realidad se originaban en Miami.

Por otra parte, las protestas fueron de muy corta duraci贸n, caracterizadas por consignas ofensivas con matrices de opini贸n gestadas desde el exterior (EEUU), y con la presencia “oportuna” de elemento marginales que saquearon tiendas, rompieron vidrieras, apedrearon a personas y periodistas, y cometieron un sinn煤mero de fechor铆as, generando el rechazo de los manifestantes y una peligrosa desestabilizaci贸n que provoc贸 la intervenci贸n de las fuerzas del orden.

Tambi茅n conspir贸 con la poca duraci贸n de las manifestaciones la aparici贸n inmediata y masiva de ciudadanos leales al Gobierno que salieron a las calles a repudiar estos actos y a respaldar a la Revoluci贸n, hechos que se ocurrieron en casi la totalidad del pa铆s.

A la consigna del presidente cubano Miguel D铆az-Canel, “la calle es de los revolucionarios”, lanzada desde la televisi贸n en cadena nacional, miles de personas salieron a la v铆a p煤blica portando banderas cubanas y reafirmando su adhesi贸n con el Gobierno, lo que hizo retroceder y retirar del escenario p煤blico a los que se opon铆an.

Razones de las protestas

En sus palabras a la poblaci贸n durante su intervenci贸n p煤blica el 11 de julio, el presidente cubano Miguel D铆az-Canel reconoci贸 que entre los manifestantes hab铆a personas con “reclamos leg铆timos” que deb铆an ser escuchadas, pero a su vez denunci贸 la manipulaci贸n de estas quejas por grupos que dentro y fuera del pa铆s aspiran a que se produzca un cambio de r茅gimen en la isla, que favorezca a EEUU y a la burgues铆a cubana de Miami.

No es solo el bloqueo lo que perjudica a los cubanos. La burocracia enquistada en casi todas las dependencias estatales, la negligencia y el mal trabajo de funcionarios, las decisiones impopulares, la morosidad para enfrentar necesidades del pueblo, la insuficiente distribuci贸n de productos de primera necesidad, la infuncionalidad de mecanismos para agilizar la vida cotidiana, la prolongaci贸n de la pandemia del COVID-19 y las limitaciones de movilidad a causa de las medidas sanitarias, entre otras causas, tambi茅n han generado un malestar acumulado en la poblaci贸n que ahora se refleja en estos reclamos.

Campa帽as medi谩ticas y subversivas contra Cuba

Por a帽os, las autoridades de Cuba han denunciado con pruebas el financiamiento de la subversi贸n dentro de la isla, con el prop贸sito de desestabilizar la sociedad, provocar revueltas populares que traigan como consecuencia la ca铆da del Gobierno, pr谩cticas aplicadas en otros pa铆ses de la regi贸n que no comulgan con las indicaciones provenientes de Washington.

Seg煤n el Gobierno, desde hace meses funciona un plan de “golpe blando”, orquestado y financiado desde Washington, y con la participaci贸n de elementos dentro de la isla a los que se califican aqu铆 como mercenarios.

Este plan incluy贸 la solicitud de una “intervenci贸n humanitaria”, rechazada por las autoridades cubanas por considerarla violatoria de la soberan铆a nacional. Los instigadores de estas manifestaciones han llegado a expresar p煤blicamente sus deseos de una “intervenci贸n militar” de EEUU en Cuba, y han llegado a pedirle al actual presidente estadounidense, Joe Biden, que sea “en茅rgico” en su respuesta a la situaci贸n actual en Cuba.

Por lo pronto las manifestaciones fueron ef铆meras, las ciudades cubanas se recuperan, y en este momento el pueblo cubano hace realidad el llamado de D铆az-Canel a defender las calles y los barrios de cualquier intento desestabilizador.

Sputnik / La Haine




Fuente: Lahaine.org