March 19, 2021
De parte de Vamos Hacia La Vida
308 puntos de vista


PROTO, NEO Y POST / PALO ALTO (fascismo/marxismo/anarquismo)

En relaci贸n a otras corrientes pol铆ticas tambi茅n se ha hablado de versiones neo y post. As铆, en relaci贸n al 鈥渕arxismo鈥 -que en rigor es una construcci贸n de fines del siglo XIX sistematizada primero por Engels, Kautsky y la socialdemocracia de la II Internacional, y luego por la III desde la U.R.S.S.- cuando durante el siglo XX se conocieron otras obras de Marx que discrepaban considerablemente del cientificismo positivista del marxismo oficial (en sus dos versiones: socialdem贸crata y leninista), se opt贸 por diferenciar al 鈥渏oven Marx鈥 del Marx 鈥渕aduro鈥, y a partir de ah铆 al 鈥渕arxismo heterodoxo鈥 representado por la Escuela de Frankfurt y otras corrientes no dogm谩ticas se le denomin贸 como 鈥渘eomarxismo鈥 (1).

Con posterioridad el derrumbe de la Uni贸n Sovi茅tica y el 鈥渟ocialismo real鈥 y de la mando de los avances del 鈥減ostmodernismo鈥, se empez贸 a hablar de un 鈥減ostmarxismo鈥, el que -como le escuch茅 una vez decir a Ernesto Laclau en una charla en la Librer铆a Gonzalo Rojas en calle Bulnes con Tarapac谩- 鈥渟igue siendo marxismo, porque si no se llamar铆a 鈥榚x-marxismo鈥欌.

En relaci贸n al anarquismo, un fen贸meno que en rigor es mucho m谩s antiguo que su versi贸n 鈥渕oderna鈥 surgida como rival del marxismo en el movimiento obrero de la segunda mitad del siglo XIX, tambi茅n se ha hablado de formas neo y post para explicar su 鈥渞esurgimiento鈥. As铆, Tom谩s Iba帽ez usa la expresi贸n 鈥渘eoanarquismo鈥 para referirse a 鈥渓a forma que toma el resurgir del anarquismo鈥 (2), sobre todo a partir del siglo XXI, como un fen贸meno global, asumiendo que la distancia entre el anarquismo actual y el cl谩sico es no s贸lo temporal, sino que tambi茅n geogr谩fica pues tal como destaca Iba帽ez, ya no es s贸lo en Europa central y sus zonas de influencia m谩s directa donde 茅ste se desarrolla, sino que se presencia ahora 鈥渦n impulso impresionante que se manifiesta en varias regiones del globo鈥 (3).


En este contexto se aprecia una tendencia a que ciertos rasgos y caracter铆sticas tradicionalmente asociadas al anarquismo ya no sean patrimonio exclusivo de un movimiento espec铆ficamente 谩crata, sino que por ejemplo la apelaci贸n a m茅todos y formas de acci贸n aut贸nomas, horizontales y autogestionarias ha permeado a distintos movimientos pol铆ticos, sociales y culturales, incluyendo a algunas expresiones de la nueva extrema derecha.

Iba帽ez habla de 鈥渁narquismo extramuros鈥 para referirse a 鈥渟u importante expansi贸n fuera del mundo anarquista鈥, y se帽ala que en realidad el anarquismo siempre tendi贸 a tener contornos difusos, pero que 鈥渆ste desbordamiento se ha amplificado de manera espectacular desde Mayo del 68 hasta los m谩s recientes movimientos de protesta, con sus masivas ocupaciones de las plazas p煤blicas y de las calles (Seattle, movimiento del 15-M, Occupy Wall

En un sentido similar, el conocido antrop贸logo anarquista David Graeber se ha referido a los 鈥渘uevos anarquistas鈥 para destacar este resurgir del anarquismo en el contexto del mal llamado 鈥渕ovimiento antiglobalizaci贸n鈥 (seg煤n Graeber lo que en realidad se combate desde dicho movimiento es el 鈥渘eoliberalismo鈥). En su texto 鈥淟os nuevos anarquistas鈥 destaca a este 鈥渘eo-anarquismo鈥 en su vinculaci贸n profunda con movimientos de resistencia que ya no vienen solamente desde Europa occidental, y sobre todo con el movimiento zapatista o neozapatista del EZLN (4).

Por otra parte, el enfoque postestructuralista asociado a la influencia de figuras como Foucault y Deleuze/Guattari ha motivado tambi茅n el cuestionamiento de los presupuestos m谩s esencialistas, euroc茅ntricos y hasta 鈥渙breristas鈥 del anarquismo cl谩sico o tradicional. A esa tendencia o fen贸meno Iba帽ez, siguiendo a otros autores en general ligados al medio acad茅mico, la designa como 鈥減ost-anarquismo鈥.

Siguiendo de cerca su exposici贸n, se puede se帽alar que ya en 1987 el concepto de post-anarquismo fue usado por el influyente 鈥渁narquista ontol贸gico鈥 Hakim Bey en el t铆tulo de su ensayo 鈥淧ost anarchism anarchy鈥 (que cabr铆a traducir aproximadamente como la anarqu铆a despu茅s del anarquismo). En todo caso, la intenci贸n de Bey en dicho texto no es la de fundar dicha corriente ni mucho menos, sino que apelar a una desideologizaci贸n de un anarquismo considerado ya muerto y fosilizado, y en necesidad de una completa renovaci贸n. En cierta forma heredero de la importante y a煤n poco comprendida tradici贸n de cr铆tica de la ideolog铆a llevada a cabo sistem谩tica e implacablemente en Europa por el grupo autodenominado como Internacional Situacionista entre 1957 y 1972, Hakim Bey considera que al devenir 鈥渋deolog铆a鈥 -en el sentido marxiano-situacionista de pensamiento separado, siempre una forma de falsa consciencia que la teor铆a revolucionaria debe develar y destruir- el anarquismo deja de ser una fuerza revolucionaria. Y por eso, tal como lo resume Iba帽ez, hace 鈥渦n llamamiento a sobrepasar el anarquismo en nombre de la anarqu铆a鈥 (5).

Poco despu茅s de los Comunicados de Hakim Bey, en 1989, Todd May publica un art铆culo llamado 鈥溌縀s anarquista la teor铆a pol铆tica post-estructuralista?鈥, seguido en 1994 por el libro 鈥淟a filosof铆a pol铆tica del anarquismo post-estructuralista鈥. En el a帽o 2002 Lewis Cali publica la obra adecuadamente titulada 鈥淎narquismo posmoderno鈥, y en el 2003 Jason Adams inaugura la web 鈥淧ost Anarchism鈥. A partir de ah铆 es que seg煤n Iba帽ez podemos encontrarnos con tres etiquetas en competencia para designar algo similar: anarquismo post-estructuralista, anarquismo posmoderno, post-anarquismo.

De acuerdo a estas teor铆as, en cercan铆a evidente con las ideas de Foucault, se sostendr铆a que 鈥渕谩s que estar reprimidos por el poder, somos producidos por este鈥. De ello se desprenden una serie de consecuencias importantes en lo relativo a la noci贸n del sujeto individual y colectivo (en el anarquismo cl谩sico: el individuo como parte del proletariado) que se enfrenta a una dominaci贸n que ya no se podr铆a concebir s贸lo como 鈥渄e arriba hacia abajo鈥 y menos como meras determinaciones externas al sujeto mismo. Como lo explica Iba帽ez, 鈥渆s obvio que el anarquismo participaba, en buena medida, de la creencia moderna en la existencia de un sujeto aut贸nomo que bastar铆a con arrancar de las garras del poder para que pudiera realizarse finalmente, ser libre y actuar por s铆 mismo鈥. En cambio, 鈥渆l postestructuralismo nos ense帽a que, bajo los adoquines no existe ninguna playa, que no hay un deseo que podamos liberar o un sujeto que podamos emancipar, porque lo que se ver铆a entonces emancipado no ser铆a un ser aut贸nomo, sino un ser ya moldeado y constituido por relaciones de poder鈥 (6).

La noci贸n misma del 鈥減oder鈥, y de las relaciones de poder, tan central en la toma de posici贸n anarquista cl谩sica, es sometida a cr铆tica, para descubrir su car谩cter 鈥減roductivo鈥 e 鈥渋nmanente鈥. As铆, seg煤n Iba帽ez, 鈥渉ay que abandonar, entre otras cosas, la ingenuidad de creer que el Estado s贸lo ejerce su dominio de arriba hacia abajo, sobre unos sujetos cuyo 煤nico v铆nculo con 茅l radicar铆a en el hecho de que est谩n atrapados en sus redes y padecen su dominio鈥, pues en realidad: 鈥渆stos v铆nculos son mucho m谩s densos que los que se desprenden de una mera relaci贸n de subordinaci贸n, ya que el Estado recibe algunos de sus rasgos, de abajo hacia arriba en este caso, a partir de los efectos de poder producidos por los propios sujetos en el marco de sus relaciones. Al recibirlos de sus sujetos, es natural que los comparta con ellos sin requerir de ninguna coerci贸n. Por lo tanto, luchar contra el Estado consiste tambi茅n en cambiar las cosas 芦abajo禄, en las pr谩cticas locales, diversas y situadas, all铆 donde el poder adquiere parte de sus atributos鈥 (7).

驴Arca铆smo o modernismo?

Estas referencias a las principales caracter铆sticas del postanarquismo son relevantes en este texto pues en la medida que se explican por el contexto posmodernista como esp铆ritu de 茅poca, resultan parcialmente aplicables tambi茅n al postfascismo.

No obstante, mientras el anarquismo es una corriente tan antigua que su origen se pierde en diversas formas de 鈥減roto-anarquismo鈥 (8), el fascismo aunque parece o se presenta como 鈥渁rcaico鈥, es en realidad un fen贸meno espec铆ficamente 鈥渕oderno鈥.

Es lo que destaca la corriente comunista radical liderada por el italiano Amadeo Bordiga, tal como lo sintetizan los compa帽eros del Grupo Barbaria: 鈥淔rente a las concepciones de Gramsci y sobre todo Togliatti para las que el fascismo es un movimiento reaccionario de masas, para Bordiga el fascismo es una expresi贸n moderna, progresista del capital en un momento hist贸rico bien determinado. Un movimiento objetivo que frente a la crisis del capital la pretende domar y encauzar a trav茅s de la estatalizaci贸n de sus din谩micas autom谩ticas. Un movimiento hist贸rico, contrapuesto al movimiento real del comunismo y que reacciona frente a 茅l, y, por ende, objetivo que tiene paralelismos muy fuertes en su naturaleza a lo acontecido en el New Deal de Roosevelt y a los planes quinquenales del estalinismo鈥 (9).

Distinguiendo esencia de apariencia, Bordiga concluye que 鈥渆ste ser铆a su car谩cter general e hist贸rico, no un producto del mundo clerical o de la derecha radical y conservadora sino producto moderno de la din谩mica del capital. Es eso lo que explica los or铆genes izquierdistas del fascismo (v茅ase el origen socialista de Mussolini y de buena parte de los cuadros de los Fasci di combattimento en la USI (10) anarcosindicalista italiana o la profunda influencia del futurismo italiano y de las vanguardias art铆sticas) y su capacidad reaccionaria y contrarrevolucionaria鈥 (11).

La originalidad de esta posici贸n radica en gran medida en la concepci贸n bordiguista de la relaci贸n entre democracia y capitalismo (12). Para Bordiga la democracia no es 鈥渇alsa鈥, sino que expresa 鈥渆l ser social del capital鈥.

Por eso no habr铆a una oposici贸n real entre democracia y fascismo, como postula en general la izquierda 鈥渁ntifascista鈥, dado que el fascismo es un producto de las necesidades modernas del capital: 鈥淓l antifascismo es el peor producto del fascismo dir谩 Bordiga en este sentido porque 鈥榞racias鈥 a aquel el proletariado pierde sus energ铆as anticapitalistas y antag贸nicas en nombre del presunto mal mayor fascista鈥 (13). Siguiendo esa l铆nea de reflexi贸n, Dauv茅 dice que 鈥渆l fascismo y el antifascismo tienen los mismos or铆genes y programa, pero el primero proclamaba que iba m谩s all谩 del capital y de las clases, mientras el segundo intenta alcanzar la 鈥榲erdadera鈥 democracia burguesa, que es infinitamente perfectible mediante el a帽adido de dosis cada vez m谩s fuertes de democracia鈥 (14).

NOTAS

(1) Para un desarrollo m谩s detallado de este tema, ver mi texto 鈥淢arx y el Derecho鈥, introducci贸n al cap铆tulo IV de: Estruendo. La asociaci贸n il铆cita terrorista en la legislaci贸n chilena a la luz del 鈥淐aso Bombas鈥 y otros escritos sobre terrorismo y antiterrorismo, Santiago, Editorial Tempestades, 2018, p谩gs. 171-176.
(2) Iba帽ez, Tom谩s. Anarquismo es movimiento, Talcahuano, Ediciones La Ruche, 2015, p谩g. 18.
(3) Ibid, p谩g. 11
(4) Graeber, David. 鈥淟os nuevos anarquistas鈥, en: New Left Review N掳 13, 2002, p谩gs. 139-151.
(5) Iba帽ez, op. cit., p谩g. 67. Este autor, muy por el contrario que Hakim Bey, defiende la inseparabilidad de las nociones de anarqu铆a/anarquismo. Ver sobre todo el cap. 1.1: 鈥淎narqu铆a versus anarquismo: una dicotom铆a dudosa鈥, p谩g. 14 y ss.
(6) Iba帽ez, p谩g. 76.
(7) Iba帽ez, p谩g. 78/79.
(8) Se han identificado como expresiones de proto-anarquismo: las doctrinas del fil贸sofo estoico griego Zen贸n, nacido el a帽o 342 antes de Cristo y del cual Kropotkin dice que 鈥渙puso una concepci贸n clara de comunidad libe sin gobierno a la utop铆a estatista de Plat贸n鈥, proclamando 鈥渓a soberan铆a de la ley moral del individuo鈥; ciertas corrientes m铆sticas orientales, o personajes como Lao-Ts茅, de quien a煤n no se sabe con certeza si vivi贸 en el siglo VI, V o IV antes de Cristo. Tambi茅n se han identificado figuras 谩cratas dentro del contingente de m铆sticos chinos del siglo III, como los tao铆stas Xi Kiang (223-262) y el misterioso Bao Jingkan, autor de un texto titulado 鈥淒e la inutilidad de los pr铆ncipes鈥, al que se refiere pol茅micamente su adversario Ge Hong (283-343), aunque hasta se ha llegado a pensar que el texto es de autor铆a de este 煤ltimo y la 鈥減ol茅mica鈥 pudiera ser una forma de no asumir directamente tesis tan incendiarias como las all铆 planteadas (La editorial Pepitas de Calabaza public贸 en espa帽ol la obra de Jean Levi titulada 鈥淓logio de la anarqu铆a por dos exc茅ntricos chinos del siglo III鈥, donde se incluye 鈥淒e la inutilidad de los pr铆ncipes鈥 y otros dos textos: 鈥淪obre el car谩cter innato del gusto por el estudio鈥 y 鈥淪obre los efectos nocivos de la sociedad para la salud鈥).
(9) 鈥淎madeo Bordiga, un dinosaurio del comunismo鈥, pr贸logo del Grupo Barbaria (Espa帽a) a la edici贸n chilena de 鈥淓l principio democr谩tico y otros textos鈥 por Ediciones Pensamiento y Batalla, 2021. Hasta donde sabemos es la primera edici贸n chilena de textos de Bordiga, e incluye su Informe sobre el fascismo ante el IV Congreso de la Internacional Comunista. El pr贸logo est谩 disponible en: https://barbaria.net/2020/07/21/amadeo-bordiga-un-dinosaurio-del-comunismo/
(10) Unione Sindacale Italiana, fundada en 1912.
(11) Ib铆d.
(12) Otra 鈥渙riginalidad鈥 del comunismo bordiguista son su concepci贸n del partido como algo 鈥渉ist贸rico鈥 y no formal.
(13) Barbaria, op. cit. Sobre el peligro del 鈥渁ntifascismo鈥 para el movimiento proletario.
(14) Gilles Dauv茅, Fascismo/Antifascismo, Santiago, Pensamiento y Batalla, 2019, p谩g. 31.

Publicado originalmente en el blog: http://punkfreejazzdub.blogspot.com/2021/03/proto-neo-y-post-palo-alto.html?m=1




Fuente: Hacialavida.noblogs.org