January 11, 2023
De parte de ANRed
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Desde el primer momento, la gestión de Hacemos por Córdoba comandada por Eduardo Baldassi, mostró su carácter poco amigable con el ambiente en Río Ceballos, a pesar de los intentos de disimularlo con publicidad engañosa de economía circular y ferias ambientales. Por Adrián Flores, vecino de Río Ceballos.


(Adrián Flores – Vecino de Río Ceballos) Rio Ceballos – La realidad es que, ni bien asumió la gestión, el presidente del concejo deliberante Alberto Bustamante confesó en una entrevista radial que uno de los objetivos centrales de la gestión era la modificación de la ordenanza de uso de suelo, para ampliar las zonas urbanizables y permitir la construcción de nuevos barrios privados y también su interés de modificar la ordenanza de la reserva municipal, claro está, para hacerla menos restrictiva para urbanizar. Rápidamente esta orientación política pasó de los dichos a los hechos con la baja de los fondos destinados a la a la reserva (en 2020 la tasa ambiental para sostener la reserva, se redujo prácticamente en un 40%). Todo a la medida del desarrollismo inmobiliario.

Esta nueva gestión decidió cambios en el organigrama degradando a la Secretaria de Ambiente y convirtiéndola en una Dirección, dependiente de la Secretaría de Políticas Públicas.

También se les recortó el área de intervención sacando de su control el basural.

Actualmente, los problemas y daños al ambiente son tantos que es necesario enumerarlos:

1. Canteras: se renovó la habilitación comercial a canteras ubicadas dentro de zonas urbanas (en medio de un barrio) con las consecuencias para la vida cotidiana de los vecinos: ruido insoportable por el paso constante de camiones, polvillo en el aire, rajaduras en viviendas, más la destrucción de lomas completas en zonas de alta conservación de bosque nativo. A esto hay que sumar la falta de remediación en las zonas donde ya no se extraen piedra.

2. Basura: hasta el momento el municipio no tiene presupuestado un peso para llevar adelante una gestión integral de residuos sólidos urbanos, pero si tiene una insistencia casi obsesiva en avanzar con la construcción del centro verde regional.  De ponerse en funcionamiento, se trasformará a Río Ceballos en el patio trasero de Sierras Chicas recibiendo la basura de 8 localidades vecinas. Hasta el momento el proyecto no avanzó gracias a la organización y el repudio de los vecinos quienes actúan en un frente único desarrollando marchas caravanas, presentaciones, radios abiertas y una fuerte campaña de concientización en la ciudad.

3. Obra de cloacas: la intervención sobre la ribera, el dragado, la extracción de árboles y la rectificación del cauce están destruyendo el río. A esto hay que sumarle que en amplias zonas se está cementado la obra dando como resultado una virtual canalización. Es evidente el impacto negativo sobre el ecosistema que pondrá en riesgo el futuro de nuestro río.

¿Qué sucedería con los caños colocados paralelos al río, a menos de un metro del cauce, si tenemos una creciente? ¿Cómo se controlan las posibles pérdidas o filtraciones de la cañería? ¿Qué sucede si se rompe un caño? Lo seguro es que nuestro río se transformaría en una cloaca a cielo abierto.

4. Reservas: al fuerte desfinanciamiento de la reserva municipal, hay que sumarle las denuncias sobre una particular y caprichosa manera de interpretar la ordenanza de la reserva para habilitar nuevas urbanizaciones. La otra reserva (reserva hídrica La Quebrada) sufre un preocupante grado de abandono desde hace años. Como novedad, se  convocó a un taller para discutir la zonificación (ocupación del suelo) de la reserva. La zonificación está establecida desde la creación de la reserva en el 1989 y señalada en su decreto reglamentario y pone una importante restricción a la urbanización con el objetivo de preservar la reserva. ¿Cuál es la intención de llevar a “discusión” algo que ya está establecido? ¿Será que se busca modificar la zonificación para abrir paso a los desarrollistas inmobiliarios?.

A lo descripto se debe agregar el permanente problema de las moscas, la construcción en cerros, donde la remoción de cobertura vegetal y por su pendiente pronunciada pone en riesgo, por el  desmoronamiento, a quienes viven en sus bases (como la ladera oriental del Cerro Ñú Porá) y la urbanización en zonas de amortiguación alrededor de las reservas.

Con esta situación no es de extrañar que la crisis hídrica sea cada año peor.

Por último, quienes gobiernan hoy son los mismos que gobernaban en la inundación del 2015 y que jamás asumieron su responsabilidad.

La experiencia hecha por los vecinos en la lucha contra el mal llamado “centro verde regional” (basural de Sierras Chicas) y la formación de un frente único de organizaciones y activistas es un avance importante que debería abrir paso a una asamblea permanente para luchar por el conjunto de los problemas de la ciudad.

Fuente: https://www.redeco.com.ar/nacional/ambiente/37817-publicitan-%E2%80%9Ceco-feria%E2%80%9D-mientras-depredan-rio-ceballos





Fuente: Anred.org