March 15, 2021
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Alternativas comunitarias en el Cauca colombiano, en la Rojava kurda o en las comunidades zapatistas de Chiapas, en algunos casos herederas de la tradici贸n de los pueblos ind铆genas, son ejemplos que no delegan en los cuerpos policiales armados la gesti贸n de la seguridad.

grupo de personas ind铆genas en fila vestidas con colores llamativos y los brazos en alto

Guardia nasa del Cauca de Colombia. / Foto: Arxiu (La Directa)

Este an谩lisis ha sido publicado inicialmente en catal谩n en La Directa.

鈥淭en铆amos muchos problemas de violencias intrafamiliares en el resguardo por el abuso del alcohol. La comunidad decidimos prohibir venderlo en el territorio. Al principio, toc贸 hacer rondas e ir a donde alertaban que se segu铆a vendiendo alcohol. Una se帽ora continuaba haciendo chicha, fermentado artesanal del ma铆z. Por m谩s que se le dec铆a, segu铆a. Toc贸 preguntar qu茅 pasaba. 驴Por qu茅 lo hac铆a? Ten铆a hijos y era su medio de vida. El cabildo decidi贸 poner remedio. Se le dio un pedazo de tierra y apoyo para arrancar la siembra. Hace diez a帽os y la se帽ora nunca ha vuelto a vender鈥.

El relato lo hace Natalia Trujillo Campo, mujer nasa y comunera de Yaquiv谩, en Tierradentro (Cauca). Es un ejemplo de abordaje y aplicaci贸n de la Jurisdicci贸n Especial Ind铆gena (JEI), reconocida en la Constituci贸n colombiana de 1991. 鈥淗ay tantas JEI como pueblos ind铆genas, hasta tantas como comunidades. El ejercicio de justicia, desde la prevenci贸n hasta el hecho que ha pasado y que debe juzgarse, hila todas nuestras acciones como seres humanos, entre nosotros, y tambi茅n con todos los seres de la naturaleza. Nos permite, como pueblo, tener un territorio para muchas generaciones m谩s鈥, explica Trujillo. 鈥淧ara conocer alternativas, m谩s que hablar de polic铆a podemos hablar de derecho ind铆gena鈥, apunta Arturo Landeros, del colectivo de apoyo zapatista L鈥橝dhesiva Barcelona. Para muchos pueblos originarios, la decisi贸n de no tener cuerpos policiales es indisociable de la justicia propia. Desde aqu铆 cambia radicalmente el paradigma, hasta el punto de ir convirtiendo la polic铆a occidental en innecesaria.

Para muchos pueblos originarios, la decisi贸n de no tener cuerpos policiales es indisociable de la justicia propia 锘緾lic para tuitear

Corresponsabilidad, colectividad y legitimidad comunitaria

Es dif铆cil resumir todo lo que implican las justicias ind铆genas. La premisa es garantizar que todo el mundo tenga lo necesario para el sostenimiento de la vida. El pueblo nasa de Colombia, los caracoles zapatistas en M茅xico o Rojava en el Kurdist谩n tienen derechos propios con muchos elementos en com煤n. Son territorios en los que se ha construido y se desarrollan espacios de resistencia al sistema socioecon贸mico capitalista. Las bases son el fuerte v铆nculo comunitario y el reconocimiento de la interdependencia colectiva; un gran compromiso, tanto de palabra como en hechos; la toma de decisiones, asamblearia y por consenso, con acuerdos colectivos y participativos; y una autoridad no impuesta, sino horizontal.

Con un sistema de trabajo comunitario, en el que todo el mundo es corresponsable del bien com煤n, la misma l贸gica se aplica a lo que podr铆a entenderse como el 谩mbito de la seguridad y de la convivencia. Son cargos rotativos, de personas voluntarias que hacen tareas de protecci贸n y atenci贸n a conflictos. Participan por igual hombres y mujeres, j贸venes y personas adultas, por lo que son heterog茅neos en edad, g茅nero, conocimientos y experiencias. Las asambleas zapatistas deciden qui茅n har谩 cada tarea durante tres a帽os, aprendiendo con el hacer.

En el contexto nasa pasa igual: puedes estar unos a帽os en el cabildo, el gobierno propio asambleario que tiene la responsabilidad de dialogar entre partes de un conflicto y de investigar que ha pasado si se da un da帽o. Yaquiv谩, una comunidad nasa de 4.000 personas, cuenta con una setentena de autoridades. Que sean trabajos rotatorios y no especializados en manos de una minor铆a fomenta el autocontrol. 鈥淣o me excedo porque, si soy injusto en aquello que ayude a decidir -ya que nunca decido a solas-, despu茅s, cuando vuelva a ser comunero o comunera normal, tambi茅n me aplicar谩n justicia鈥, apunta Natalia Trujillo.

En Rojava, las HPC (Fuerzas de Defensa Civiles por su traducci贸n al castellao) tienen una rama no-mixta, solo de mujeres: las HPC-Jin. Fuentes del territorio explican que quieren atender problem谩ticas concretas que ponen en riesgo la autonom铆a de las mujeres y destacan la lucha contra la mentalidad dominante patriarcal, para responsabilizar tambi茅n a la colectividad en el deber compartido de esta tarea.

La particularidad en el Cauca es que, si bien hay gente que forma parte formalmente, en la pr谩ctica toda la comunidad es responsable de cuidar la armon铆a. Por ejemplo, fueron la Guardia Ind铆gena y las autoridades las que dialogaron y acompa帽aron a la se帽ora chichera que recordaba Trujillo, bajo el mandato de atender a las causas y no solo a las consecuencias, como es el caso de dar medios de vida a quien lo necesita. Pero decidir qu茅 hacer con las transgresiones se hace colectivamente. 鈥淭odos y cada uno de los ind铆genas que convivimos somos jueces, porque participamos de la justicia propia. En una asamblea podemos ser m谩s de 1000 personas. Habla todo el mundo, tambi茅n los ni帽os y las ni帽as鈥, explica Trujillo.

芦El modelo occidental plantea cu谩nto cuesta una vida. Pero no se puede pagar una vida con dinero. 驴Y qu茅 se gana envi谩ndolos a la c谩rcel? No repara nada禄 锘緾lic para tuitear

Se帽ala otro factor clave: no se trata de castigar, sino de recuperar la armon铆a. 鈥淓l modelo occidental plantea cu谩nto cuesta una vida. Pero no se puede pagar una vida con dinero. 驴Y qu茅 se gana envi谩ndolos a la c谩rcel? No repara nada鈥, explica Landeros. Por eso, en las comunidades zapatistas la principal forma de sanaci贸n es recuperar el estado inicial de bienestar o bien garantizarlo. 鈥淪e aplica tanto con las personas como con el territorio: si tumbo un 谩rbol, tengo que plantar varios para compensar el da帽o鈥, detalla. Por ejemplo, se compensa con m谩s trabajo comunitario, que no es exclusivamente f铆sico, apunta Trujillo, ya que tambi茅n puede incluir impartir talleres o dar formaciones. 鈥淪i asesino y me encarcelan, son dos familias afectadas: la m铆a y la de la v铆ctima鈥, a帽ade Landeros. En casos as铆, una soluci贸n m谩s restaurativa es tener que contribuir a sostener la vida de todas las personas afectadas.

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鈥淟a reparaci贸n, all谩 afuera, es 鈥榤e paga hasta el 煤ltimo peso del da帽o que me hizo鈥. Aqu铆 generalmente no es as铆. Si las personas cometen un error o causan un da帽o -por acci贸n o por omisi贸n-, primero se debe reconocer que se ha generado el da帽o. Si no, no se llega a ninguna parte. Y despu茅s, evitar la repetici贸n. Con eso, la gente se siente reparada. La justicia restauradora es posible porque mira de forma integral鈥, explica Trujillo. 鈥淧rioriza que las cosas est茅n o vuelvan a estar bien. Por grande o peque帽o que sea el da帽o, se tiene que revisar las responsabilidades individuales, familiares, comunitarias鈥 Cuanto mayor sea la responsabilidad, m谩s grande tendr谩 que ser la respuesta de reparaci贸n鈥. En la misma l铆nea, para las zapatistas se trata de dedicar tiempo, caso por caso, y 鈥渞esolver problemas en vez de crear nuevos鈥, explica Landeros.

En el contexto nasa, los casos m谩s graves, contra la vida 鈥揹elitos sexuales, contra la infancia, desarmon铆as contra el territorio鈥︹ o que persisten, se abordan colectivamente en la asamblea. 鈥溌緾贸mo se llega a casos graves? Pues porque alguno chiquito se desatendi贸. Si existe el homicidio o el feminicidio en nuestro territorio, es que hay hechos que no se abordaron cuando tocaba鈥, se帽ala Trujillo, a pesar de que sean situaciones minoritarias. 鈥Prima lo colectivo, pero la colectividad tambi茅n tiene responsabilidad sobre aquello individual. Es de doble v铆a. All谩 afuera, en cambio, el juez no puede decir que, si alguien roba, que se le d茅 trabajo. Lo que hace es castigar. Eso solo genera odio, resentimiento鈥, constata Trujillo. En el pueblo nasa, a menudo se anima a las personas que han causado m谩s da帽o a formar parte del autogobierno comunitario. 鈥淗ace que tengan otra visi贸n de la vida social y comunitaria. Definitivamente, hay grandes diferencias estructurales de la misma construcci贸n institucional de la sociedad鈥 a comparaci贸n con las sociedades occidentalizadas, explica Trujillo.

A pesar de ello, estas alternativas 驴podr铆an servir de inspiraci贸n a los estados-naci贸n? 鈥淓s una justicia que ser铆a muy dif铆cil all谩 afuera, sobre todo en las grandes ciudades鈥, reflexiona Trujillo. 鈥淪e podr铆a empezar por los vecindarios y barrios鈥, opina Landeros. 鈥淎 veces no sabemos ni qui茅n vive a nuestro lado en la escalera de vecinos. Ese es el principio de todo鈥, argumenta. 鈥淓n el zapatismo no prima el respeto a la autoridad impuesta, sino que se honra un acuerdo. Parte de la comunidad, en la medida que pone en pr谩ctica estos acuerdos. En los pa铆ses occidentalizados hemos cambiado nuestra soberan铆a por una delegaci贸n a trav茅s del contrato social. Por d贸nde empezamos: 驴por cambiar la polic铆a o por cambiar la justicia?鈥, reflexiona.

Dificultades y controversias
Hay controversias y situaciones complejas. Desde hace diez a帽os, en el resguardo de Yaquiv谩 se prev茅 la posibilidad de enviar a 鈥減atio prestado鈥 a quien atenta contra la vida, si no hay perspectiva de reparaci贸n o cambio individual. Quiere decir enviarlos a una prisi贸n estatal colombiana, a pesar de que all铆 a menudo tienen un trato diferenciado. A veces tambi茅n se aplican castigos corporales, algunos heredados de la colonizaci贸n, como el uso del cepo en casos graves. Adem谩s, se encuentran con amenazas externas armadas hasta los dientes: el extractivismo de las transnacionales que causa deforestaci贸n, contaminaci贸n o sequ铆as; el impacto paramilitar y del narcotr谩fico; la confrontaci贸n con ej茅rcitos estatales鈥 Los territorios zapatistas, en la selva Lacandona, son muy pr贸ximos a la frontera con Guatemala y los hace 鈥渦n espacio disputado鈥, se帽ala Landeros. De hecho, en el caso zapatista hay m谩s diferencias. Por ejemplo, la JEI colombiana solo se aplica cuando hay implicados miembros de los pueblos originarios, aunque sea fuera de los territorios ind铆genas, pero al derecho propio zapatista se puede acoger gente que no forma parte de la comunidad. Otros pueblos ind铆genas mexicanos lo piden, porque en Chiapas la justicia oficial es m谩s cara y a menudo no se obtiene ninguna reparaci贸n. Pero las zapatistas no tienen jurisdicci贸n en casos extraterritoriales: cuando detienen paramilitares los tienen que entregar en el Estado. Otra diferencia es el uso de armas. Si bien no est谩n presentes dentro de los caracoles, s铆 que se encuentran en las filas del EZLN, guerrilla radicada en las monta帽as y que ejerce un control perimetral. 鈥淐uando bajan, son un compa帽ero o una compa帽era m谩s, y dentro de la comunidad no hacen tareas de milicia鈥, explica Landeros. Esta dicotom铆a sobre el armamento tambi茅n se da en Rojava, donde las HPC son patrullas de barrio, y es el Asayish (Fuerzas de Seguridad Internas) quien hace un papel de seguridad m谩s ortodoxo: control de tr谩fico, arrestar criminales, violencias de g茅nero, control fronterizo entre cantones鈥 En cambio, la Guardia Ind铆gena nasa va siempre desarmada. Gonzalo Cuetia Dagua, comunero del Cauca, est谩 implicado en la Guardia Ind铆gena desde 2006. 鈥淟os y las Kiwe Thegna solo llevamos s铆mbolos de paz: bast贸n de mandato, pa帽uelo verde y rojo, y chaleco azul. Andamos por los territorios para fortalecerlos y cuidarlos. Nuestro mandato es defender el territorio y la vida, y luchar por la paz鈥, de forma pac铆fica, explica. Si hay situaciones de confrontaci贸n contra miner铆a ilegal, c谩rteles u otras amenazas externas, se pone por ante el di谩logo. Ante violencias tan fuertes, el modelo solo funciona 鈥渟i se implica toda la comunidad y salen a una鈥, constata Trujillo. Y no siempre se consigue garantizar la vida; muchas han muerto en la confrontaci贸n para frenar grupos armados o en el fuego cruzado. M谩s a煤n en contextos con una impunidad tan alta. Mucha poblaci贸n no ind铆gena de los territorios rurales colombianos, donde la presencia del Estado suele ser 煤nicamente militar, no tiene acceso a ning煤n tipo de justicia. 鈥淓s una bola de nieve. La justicia por su cuenta de los grupos armados causa problemas sociales grand铆simos鈥, argumenta, que se suman a los retos que encuentran los pueblos originarios.

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Fuente: Pikaramagazine.com