May 4, 2021
De parte de Anarquia.info
100 puntos de vista


En este momento de disputa entre los dos bastiones de poder estatal que usan la pandemia como arma política, cruzamos con nuestra historia y coherencia, con el impulso de hacerlo tu mismo.

¡Ni negacionista, ni borregos! No aprobamos a la derecha fascista, no somos «empresarios». Reivindicamos la vitalidad del encuentro, los intercambios cara a cara porque mantienen la llama rebelde. Así mismo, no estamos de acuerdo con la izquierda histérica y autoritaria que se cuestiona desde la inofensiva distancia de las pantallas. Luchamos al final de ambos lados, conscientes de que la guerra social en curso utiliza el AISLAMIENTO PARA GANAR.

Vemos en la autonomía como camino, en la informalidad como estrategia y rechazmos a ser la masa de lxs que codician gobernar, invitamos a la feria anarquista en otoño.

Estúvimos con propaganda antiautoritaria, publicaciones subversivas, producciones independientes, autónomas e informales, con agitaciones por lxs compañerxs en Chile, y por Mumia Abu Jamal, además de difundir nuestro panfleto dejando claro nuestra posición irreductible sobre la Libertad, en estos tiempos en que lxs autoritarixs pretenden vaciarla de su significado antagónico a todo  tipo de poder.

Con la codicia permanente de quien siempre vive en crisis: ESTADO, CAPITAL, EL PATRIARCADO, EL PROGRESO. Mientras existan estaremos en pandemia, en control, en obediencia, de la comodidad.

La calle es el espacio de los que no tienen jefes, es el lugar de encuentro y rebelión. No vamos a renunciar a ella.

Folleto distribuido en la Feria:

ALGUNAS DIFERENCIAS URGENTES SOBRE LA LIBERTAD.

Últimamente hemos escuchado a los nuevos representantes del autoritarismo hablar de la libertad, como si tuvieran algo que ver con ella.

Afirmamos que nuestrxs enemigxs no hablan de libertad, sino de poder. El poder, sinónimo de autoridad, consiste en hacer algo a pesar del rechazo, y con la opresión de lxs otrxs. Y esto es lo que llaman libertad, poder comprar y lucrarse, poder continuar una vida creada y basada en el poder, a través del dinero y el poder que éste da. Este poder se complementa perversamente con la idea de «poder trabajar», que en la práctica significa poder seguir enriqueciendo y sirviendo a lxs demás a cambio de una limosna.

La libertad abarca otros horizontes, se refiere a no tener dueñxs, a no tener amxs, a no ser ordenadxs por alguien externo a nosotrxs mismxs y, sobre todo, proviene de la negación del poder, de la posesión. Fue con esta condición de libertad por la que lucharon lxs esclavxs, desde Espartaco hasta lxs negrxs en tierras «brasileñas». Es por la libertad que varios pueblos luchan por el territorio para no tener que vagar por las ciudades al servicio de lxs herederxs de la colonización.

No es un movimiento de poder individual, sino de lucha individual y colectiva contra toda dominación.

La libertad es antagónica y enemiga de todxs lxs tiranxs. con el poder económico porque este poder se sustenta en la opresión y la explotación. No tiene nada que ver con el militarismo porque se basa en la obediencia, no tiene nada que ver con lxs racistas, lxs xenófobxs, o patriarcas, porque desprecian toda existencia no uniformada bajo el prisma blanco, civilizado y cristiano. La libertad no significa poder, sino sino su destrucción de esta.

LA LIBERTAD NO ES LO MISMO QUE UNA ELECCIÓN.

Si defendemos la necesidad de tomar nuestras propias decisiones sobre la Pandemia, importándonos poco lo que digan lxs militares del ministerio de sanidad o la OMS, es porque elegir entre el tipo de vacuna y los tratamientos de la biomedicina, lo resume todo en dos «opciones» de la misma máquina: la industria farmacéutica, cercenando cualquier posible respuesta local, o cualquier respuesta más integral.

Si defendemos salir de casa y salir a la calle, no es porque defendamos las empresas, las industrias o los puestos de trabajo; lxs anarquistas entendemos que esta trilogía constituye el núcleo de la devastación, la explotación y la las desigualdades sociales. Si defendemos salir a la calle, es porque el aislamiento, ya existente, se impone como forma de vida se está convirtiendo en prisión voluntaria para algunxs y en segregación para otrxs segregación, un aislamiento que nos lleva a ayudar a las mayores empresas transnacionales del capitalismo hipertecnológico.

Si defendemos el estar en las calles es porque es el último espacio de encuentro posible entre «diferentes», el único espacio de nadie y de todxs, el escenario de toda protesta efectiva, la arena de combate contra las fuerzas represivas; en ellas es posible la destrucción de la dominación y la subversión al espacio doméstico que es hoy donde más colaboramos con el capitalismo y la dominación que sostiene.

Pedir más control como estrategia de oposición política a los reaccionarios que gobiernan, no es el camino que hay que reforzar.

Más control, vigilancia y Estado, todavía disfrazado de paternalismo, siguen siendo una opresión y una llamada a la sumisión utilizando el miedo a la muerte como cebo.

¡¡¡¡La libertad nunca estará en un uniforme!!!!

FUENTE: CORREO
TRADUCCIÓN: ANARQUÍA




Fuente: Anarquia.info