August 28, 2021
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En los dos art铆culos anteriores repasamos el
marco hist贸rico de los acuerdos concordaticios de 1976 y 1979 y los tres
primeros de esos acuerdos. Procedemos ahora a analizar los dos que quedan: el
acuerdo sobre asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas y el acuerdo sobre
ense帽anza y asuntos culturales.

 

Acuerdo sobre asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas

Como ya vimos en el art铆culo anterior, el acuerdo sobre
asuntos jur铆dicos regulaba la asistencia religiosa a aquellas personas privadas
de libertad. Hab铆a una excepci贸n llamativa, que era la de los militares. Estos
est谩n privados de su libertad (no pueden salir del cuartel); 驴qu茅 pasa,
entonces, con su asistencia religiosa? Pues de ello trata este acuerdo.

El acuerdo sobre asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas tiene 6 art铆culos (1), aunque los dos 煤ltimos no son demasiado
relevantes, porque regulan la relaci贸n entre los cl茅rigos y el servicio militar
obligatorio, que ya no existe. Son los cuatro primeros preceptos los que nos
interesan. En ellos se establece que la asistencia religiosa a aquellos
miembros de las Fuerzas Armadas que sean cat贸licos se realiza por medio de un
Vicariato Castrense.

El Vicariato Castrense es una di贸cesis personal, no
territorial. Es decir, no abarca a todos los cat贸licos de un territorio (como
la de Alcal谩 de Henares o la de Toledo), sino a todos los cat贸licos de una
relativa instituci贸n (las Fuerzas Armadas). Dado que es una di贸cesis, recae
sobre un obispo. Y tiene tambi茅n capellanes castrenses que, de nuevo, no tienen
una parroquia (un territorio) sino que se asignan a una unidad militar.

Como ya vimos en el primer art铆culo de esta serie, el
vicario general es el 煤nico resto que queda del derecho de presentaci贸n: es el
rey quien elige al candidato, de entre una terna preparada por el nuncio y el
Ministerio de Asuntos Exteriores. Ese candidato se env铆a a Roma y la Santa Sede
lo nombra.

El acuerdo no dice m谩s sobre el funcionamiento de este sistema.
Para atender m谩s al detalle hay que ir a la legislaci贸n ordinaria. Los
capellanes castrenses est谩n integrados en el Servicio de Asistencia Religiosa,
que, pese a su nombre, es solo cat贸lico. Pueden estar en 茅l con car谩cter
temporal (hasta 8 a帽os) o permanente (deben superar unas pruebas). Su estatuto
es, dependiendo de la materia, el de los miembros de las Fuerzas Armadas o el
de los funcionarios, aunque no son ni lo uno ni lo otro.

 

Acuerdo sobre ense帽anza y asuntos culturales

El acuerdo sobre ense帽anza y asuntos culturales tiene
15 art铆culos. Es, sin duda, el m谩s largo de los cinco acuerdos. Su art铆culo I
recuerda el derecho de los padres a decidir la formaci贸n moral de sus hijos y obliga
a que la educaci贸n p煤blica sea respetuosa con los valores de la 茅tica
cristiana.

Los art铆culos II a VII establecen la ense帽anza de la religi贸n
cat贸lica.
En niveles no universitarios, la asignatura de religi贸n tiene las
caracter铆sticas que conocemos: voluntaria, con profesores elegidos por el
obispo y contenido y materiales seleccionados por la jerarqu铆a. En niveles
universitarios, se imparte en escuelas de Formaci贸n del Profesorado (con las
mismas notas de voluntariedad, elecci贸n episcopal de los docentes, etc.) y,
adem谩s, por cursos que organice la Iglesia con medios cedidos por el centro.

En cuanto a la 芦situaci贸n econ贸mica禄 de esos profesores de
religi贸n cat贸lica, se remite a un acuerdo entre la Administraci贸n y la
Conferencia Episcopal. La regulaci贸n actual de estos profesores se hizo en la Ley Org谩nica de Educaci贸n (2006), que les exigi贸 los mismos requisitos de
titulaci贸n que a los profesores de cada nivel de ense帽anza. Los que no sean
funcionarios docentes acceden a la ense帽anza como personal laboral y cobran
como interinos. Ya que no se pueden garantizar los criterios de igualdad,
m茅rito y capacidad a la hora de la selecci贸n del personal (recordemos que los
elige el obispo), se garantiza para elegir destino. El Real Decreto 696/2007
completa esta regulaci贸n.

Los art铆culos VIII a XIII regulan los medios educativos
propiedad de la Iglesia
, sean seminarios, centros docentes no
universitarios o universidades. Estos centros se acomodan a la legislaci贸n
general en cuanto al modo de ejercer sus actividades, si bien se reconoce la
existencia de las Universidades de la Iglesia ya existentes. Sus alumnos tienen
los mismos derechos que los de las Universidades p煤blicas (seguridad escolar,
becas, etc.), y los centros tienen el mismo derecho a subvenciones y beneficios
que los p煤blicos. En cuanto a la convalidaci贸n de estudios, se remite a pactos
y normas generales.

Por 煤ltimo, los art铆culos XIV y XV regulan los asuntos
culturales
, en dos 谩reas: medios de comunicaci贸n p煤blicos (que deben
respetar los sentimientos de los cat贸licos) y patrimonio cultural propiedad de
la Iglesia (que queda al servicio de la sociedad por medio de los convenios que
se celebren en el marco de una Comisi贸n Mixta Iglesia-Estado).

Como vemos, a pesar de ser el m谩s largo de los cinco, tiene
muy poco contenido concreto, porque se remite mucho a pactos y acuerdos
posteriores.

En el siguiente (y 煤ltimo) art铆culo de la serie compararemos el concordato con la regulaci贸n de las dem谩s religiones y analizaremos la viabilidad de su denuncia.

 

 

 

 

(1) V茅ase la nota al pie (1) del art铆culo anterior.

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Fuente: Asihablociceron.blogspot.com