March 15, 2022
De parte de La Haine
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Entrevista con el economista marxista argentino Claudio Katz :: “La invasi贸n a Ucrania ha sido una respuesta a la belicosidad del imperialismo norteamericano”

La guerra de Rusia contra Ucrania ha abierto varios debates sobre la naturaleza de la invasi贸n y qu茅 posici贸n deben tomar los antiimperialistas en el conflicto.

Para discutir estos temas y el estado actual del imperialismo en el siglo XXI, Federico Fuentes de peri贸dico australiano Green Left habl贸 con el economista marxista argentino Claudio Katz (https://katz.lahaine.org/), autor de Bajo el imperio del capital.

Hay varias posiciones dentro de la izquierda sobre la invasi贸n rusa de Ucrania. 驴C贸mo caracterizas las acciones de Rusia?

Yo creo que existen dos planos del problema. El primero es registrar que la invasi贸n a Ucrania ha sido una respuesta a la belicosidad del imperialismo norteamericano. En incontables ocasiones el Pent谩gono intent贸 sumar a Kiev a la red de misiles de la OTAN. El Kremlin propici贸 un freno a esa potencial agresi贸n y propuso negociaciones que no tuvieron respuesta.

Plante贸 un status de neutralidad para Ucrania, semejante al que mantuvieron Finlandia y Austria durante la guerra fr铆a. Tambi茅n convoc贸 a reanudar el tratado que regula la desactivaci贸n de ciertos dispositivos at贸micos. Eran demandas leg铆timas, puesto que Rusia acumula una terrible historia de sufrimientos por invasiones extranjeras y su poblaci贸n es muy sensible a cualquier amenaza.

Por otra parte, [el presidente ruso Vladimir] Putin exagera cuando denuncia la existencia de un “genocidio” en el Donbass [en el este de Ucrania], pero alude a la violencia de las milicias reaccionarias. Se refiere a esos sectores cuando exige la “desnazificaci贸n”. Desde el 2014 esas bandas ultraderechistas han bloqueado todos los intentos de soluci贸n negociada. Rechazaron la reintegraci贸n del Este como regi贸n aut贸noma con derechos reconocidos a la poblaci贸n rusoparlante.

Pero con la invasi贸n el propio Putin enterr贸 los acuerdos que alentaba para avanzar hacia la neutralidad de Ucrania. Y aqu铆 comienza el segundo plano del problema. Opt贸 por una incursi贸n general, asignando al Kremlin el derecho a derrocar un gobierno adverso. Esa decisi贸n es injustificable y funcional al imperialismo occidental.

Es cierto que EEUU avanzaba en las tratativas para sumar a Ucrania a la OTAN, pero no dio ese paso, no instal贸 misiles y las milicias fascistas no protagonizaron agresiones de mayor alcance. La decisi贸n de invadir el pa铆s, rodear sus principales ciudades y cambiar su gobierno, no tiene ninguna justificaci贸n como acci贸n defensiva de Rusia.

Putin ha exhibido un desprecio total a los ucranianos. Incluso si [el presidente ucranio Volodymyr] Zelensky comandara el “gobierno de drogadictos” que ha denunciado, corresponder铆a a sus representados decidir qui茅n lo debe sustituir. Esa decisi贸n no es una facultad del Kremlin. Su ataque ha suscitado p谩nico y odio hacia el ocupante y el mismo rechazo se verifica en todo el mundo.

Putin ha ignorado la principal aspiraci贸n de todos los involucrados en el conflicto que es el logro de una soluci贸n pac铆fica. Fue m谩s lejos y se帽al贸 que Ucrania no tiene derecho a existir como naci贸n. Esa caracterizaci贸n es a煤n m谩s inaceptable. Impugna el derecho de un pueblo a decidir su destino.

Esta mirada contiene una impl铆cita reivindicaci贸n del modelo opresivo del viejo zarismo e indica que la incursi贸n no obedece 煤nicamente a motivaciones defensivas o geopol铆ticas. Tambi茅n deriva de un atributo desp贸tico, que Mosc煤 se auto-asigna alegando la pertenencia de Ucrania a su radio territorial.

Por estas razones la cr铆tica al operativo de Putin es insoslayable en cualquier pronunciamiento de la izquierda. Pero ese posicionamiento debe ser antecedido por una contundente denuncia del imperialismo norteamericano, como principal responsable de la escalada b茅lica.

El operativo de Putin es muy contraproducente para los proyectos de emancipaci贸n y ha brindado un impensado impulso externo al nacionalismo ucraniano. Alimenta ese sentimiento y cualquiera sea el resultado final, el impacto de la invasi贸n es terriblemente negativo para las luchas y la conciencia popular.

Los ucranianos tienen el mismo derecho que cualquier otro pueblo a decidir su futuro nacional. Pero esa autodeterminaci贸n ser谩 un enunciado declamatorio, mientras fuerzas asociadas con la OTAN y las tropas rusas mantengan su presencia en el pa铆s.

La primera condici贸n para avanzar hacia la soberan铆a es la restauraci贸n de las negociaciones de paz, la salida de los gendarmes extranjeros y la posterior desmilitarizaci贸n del pa铆s con un status internacional de neutralidad. Es una doble batalla contra la OTAN y la incursi贸n rusa.

驴Qu茅 nos demuestra estos acontecimientos en cuanto al imperialismo hoy en d铆a y el papel que juegan los diferentes bloques de poder en el mundo?

Ucrania nos ofrece un panorama del escenario geopol铆tico actual. Confirma ante todo que EEUU encabeza el imperialismo dominante. Ha sido el instigador del conflicto con la ampliaci贸n de la OTAN, que en 30 a帽os pas贸 de 16 a 30 miembros. El cerco a Rusia comenz贸 violando los compromisos que restring铆an la presencia militar estadounidense a la frontera de Alemania y ese l铆mite fue corrido una y otra vez.

Washington alienta adem谩s el belicismo para reforzar el sometimiento de Europa. Con el acecho a Rusia ya impuso la movilizaci贸n de tropas de Espa帽a, Dinamarca, Italia y Francia. La crisis ucraniana reforz贸 el alineamiento pro-yanqui del Reino Unido pos-Brexit y demostr贸 la impotencia de Francia, que intent贸 una negociaci贸n propia [entre Rusia y Ucrania] y al final mantuvo su fidelidad a la Casa Blanca.

Alemania est谩 muy afectada puesto que su maquinaria industrial necesita el abastecimiento energ茅tico de Rusia. Por esa raz贸n Berl铆n intent贸 bajar el tono de la presi贸n b茅lica. Pero en ning煤n momento atenu贸 su alineamiento con Washington y finalmente suspendi贸 la inauguraci贸n del gasoducto Nord Stream II [que permitir铆a un mayor aumento en las importaciones de gas desde Rusia].

El efecto inmediato de la incursi贸n de Putin ha sido esa consolidaci贸n del bloque Atl谩ntico bajo las 贸rdenes de Washington. En toda la crisis ucraniana el perfil imperialista de OTAN ha sido un dato contundente.

La caracterizaci贸n de Rusia es m谩s compleja y provisional. Es probable que los resultados finales de la incursi贸n a Ucrania definan el status de ese pa铆s. Rusia no forma parte del imperialismo occidental dominante (que encabeza EEUU), ni es socio alterimperial (como Europa) o coimperial (como Israel) de ese entramado. Pero desenvuelve pol铆ticas de dominaci贸n con intensa actividad militar y variadas modalidades de colonizaci贸n interna.

Por un lado, Rusia es hostilizada por EEUU y por otra parte adopta conductas opresivas en su propio radio. En este marco opera de hecho como un imperio no hegem贸nico en gestaci贸n. Est谩 situada en un lugar contrapuesto a los centros del poder imperial y al mismo tiempo por su condici贸n capitalista y su rol regional dominante tiende a retomar su vieja tradici贸n de potencia opresiva.

Estas tendencias imperiales que asomaban como posibilidades embrionarias han adoptado otro espesor desde la invasi贸n a Ucrania. Este episodio marca un giro cualitativo en el status internacional de Rusia.

Pero tambi茅n hay que subrayar los l铆mites de esa intervenci贸n externa. La fuerza militar de Mosc煤 es arrolladora, pero su capacidad efectiva para sostener operaciones es m铆nima. La econom铆a rusa es intermedia en t茅rminos globales. Su PBI no difiere significativamente de Espa帽a o Canad谩. Sus exportaciones de capital son apenas superiores a Finlandia e inferiores a Noruega.

La efectiva recuperaci贸n que logr贸 Putin ha sido significativa frente al desierto legado por [el expresidente Boris] Yeltsin, pero no sit煤a al pa铆s en el club de las grandes potencias econ贸micas.

Finalmente, China est谩 actuando nuevamente con gran cautela frente a la guerra en Ucrania. Putin habr铆a negociado con [el presidente chino] Xi Jinping varios acuerdos econ贸micos para contrarrestar el boicot de Occidente, pero nadie conoce cu谩l es la convergencia efectiva de los dos gigantes que desaf铆an a EEUU. Es muy llamativa la abstenci贸n de China en la resoluci贸n de la ONU que conden贸 la invasi贸n rusa.

La cuidadosa conducta que China -que evita involucrarse en conflictos geopol铆tico-militares fuera de sus fronteras- confirma que el gigante asi谩tico no act煤a hasta ahora como potencia imperial.

China ya es una econom铆a central ubicada en el segundo lugar del ranking mundial, pero el posicionamiento imperialista no se define con criterios econ贸micos. Se determina observando la pol铆tica exterior, la intervenci贸n for谩nea y el despliegue militar. En ese terreno las diferencias cualitativas con Rusia son enormes.

Algunos ven a Rusia y China como aliados en la lucha contra el imperialismo y por un mundo multipolar. 驴Deber铆an los izquierdistas apoyar tal perspectiva?

Efectivamente existe una gran tendencia a la configuraci贸n multipolar, es decir a una mayor dispersi贸n del poder mundial, como resultado de la crisis de la supremac铆a norteamericano.

Este escenario se verifica en Ucrania en la pat茅tica desorientaci贸n del [presidente estadounidense Joe] Biden. Conoc铆a el plan ruso, pero no program贸 ninguna respuesta. Desech贸 la escalada militar y tambi茅n las propuestas negociadoras de Putin sin considerar otras alternativas.

Ese desconcierto confirma que los reflejos de Washington siguen afectados por la reciente derrota de Afganist谩n. El Departamento de Estado enfrenta serios l铆mites para involucrar a los marines en nuevos operativos y la misma resistencia a comprometer tropas se verifica en Europa. Por eso la OTAN se ha limitado a emitir vagos pronunciamientos

Putin ha sido un promotor de la multipolaridad como alternativa geopol铆tica a la preeminencia norteamericana. Pero el desenlace de la guerra de Ucrania puede desembocar en una nueva situaci贸n, especialmente si la invasi贸n se estanca y Mosc煤 repite en ese pa铆s la tumba que se cav贸 la URSS en Afganist谩n.

En lo inmediato, la invasi贸n que perpetr贸 el Kremlin favorece el resurgimiento de todos los mitos de la democracia occidental, que hab铆an ca铆do en desgracia por los fracasos que acumula el Pent谩gono. Putin le aport贸 a Washington lo que necesitaba, para reconstruir las falacias ideol贸gicas deterioradas por la devastaci贸n de Afganist谩n e Irak. Su aventura reaviva la contraposici贸n entre la democracia occidental y la autocracia rusa.

No sabemos de qu茅 forma el resultado de la guerra modificar谩 el cuadro actual de incipiente multipolaridad. Ese escenario abr铆a un marco m谩s favorable para los proyectos populares que el contexto anterior de dominaci贸n unilateral estadounidense. Pero no hay que idealizar la multipolaridad, que alberga una heterog茅nea variedad de reg铆menes sin patrones de gran progresismo. Ese entramado no implica, adem谩s, una resistencia al imperialismo, ni acciones para impedir los sufrimientos que genera la continuidad del capitalismo

Creo, adem谩s, que deber铆amos tomar distancia de las reflexiones exclusivamente centradas en los acontecimientos geopol铆ticos por arriba, que dirimen la primac铆a de una u otra potencia. Tenemos que focalizar nuestra atenci贸n en los movimientos populares y las batallas contra las clases dominantes de cada pa铆s.

El olvido de las luchas democr谩tico-sociales es consecuencia de esa sustituci贸n del an谩lisis pol铆tico por su equivalente geopol铆tico. El primer abordaje enfatiza el papel de las fuerzas sociales en conflicto y el segundo solo realza la disputa entre potencias por la primac铆a global.

Green Left




Fuente: Lahaine.org