October 13, 2020
De parte de De Anarquistas
381 puntos de vista


“Anarquía” se utiliza frecuentemente como homónimo de caos. ¿Coincide el registro histórico con eso?

Cuando la mayor parte de la gente oye la palabra “anarquía”, piensa en el caos. Trae a la psique imágenes de pandillas peleando en las calles, saqueos y altercados, sin una fuerza policial que asista a acabar con la insensatez. Puede ser bastante difícil comprender por qué razón alguien se declararía “ácrata”. Tras todo, la mayor parte de las noticias sobre ácratas en los E.U. se centran en sus manifestaciones violentas.

Mas, es posible que te sorprenda saber lo que pasó cuando la anarquía reinaba en España.
A lo largo de la guerra civil de España, un brutal enfrentamiento entre los nacionalistas de Franco y los republicanos, 8 millones de personas en Cataluña se implicaron en su revolución. Basada en el anarcosindicalismo, organizada por los sindicalistas, y escuetamente muy triunfante, los revolucionarios nos ofrecen una posible imagen de lo que pasa cuando reina la anarquía.

Los conceptos esenciales del anarquismo son la apatridia y la oposición a la jerarquía. Con estos fines, los revolucionarios catalanes organizaron la zona bajo principios cooperativos y comunales. Las factorías se transformaron en cooperativas de trabajadores, las granjas en comunas, y los trabajadores aun manejaron sus barberías. Esto se hizo sin la utilización del control estatal. La sociedad se hizo poco a poco más democrática, y todos eran poco a poco más iguales tanto en el principio como en la práctica.

El creador George Orwell, que luchó por los ácratas a lo largo de la guerra civil, meditó después sobre de qué manera funcionaba la sociedad ácrata en su libro Homenaje a Cataluña:

“Casi todos las edificaciones de cualquier tamaño habían sido tomados por los trabajadores y estaban cubiertos con banderas rojas y con la bandera roja y negra de los anarquistas; cada pared estaba garabateada con la hoz y el martillo y con las iniciales de los partidos revolucionarios; prácticamente todas las iglesias habían sido destripadas y sus imágenes quemadas.

Las iglesias acá y allí eran de forma sistemática destruidas por bandas de trabajadores. Cada tienda y café tenía una inscripción que afirmaba que había sido colectivizada; aun los lustrador habían sido colectivizados y sus cajas pintadas de colorado y negro. Los camareros y los vendedores te miraban a la cara y te trataban como a un igual. Las formas de charlar serviciales e inclusive rituales habían desaparecido provisionalmente.

Absolutamente nadie afirmaba “Señor” o bien “Don” o bien aun “Usted”; todos llamaban a todos los otros “Camarada” o bien “Tú”, y afirmaban “¡Salud!” en vez de “Buenos días”. Las propinas estaban prohibidas por ley desde los tiempos de Primo de Rivera; prácticamente mi primera experiencia fue percibir una charla del gerente de un hotel por intentar dar una propina a un muchacho del elevador….. No había desempleo, y el costo de la vida era aún exageradamente bajo; se veía poquísima gente en la indigencia, y ningún mendigo salvo los gitanos. Sobre todo, había una creencia en la revolución y el futuro, un sentimiento de haber surgido de pronto en una era de igualdad y libertad. Los humanos trataban de portarse como humanos y no como engranajes de la máquina capitalista.”

Si fue tan grande, ¿qué ocurrió? ¿Por qué razón fracasó?

El apoyo al movimiento ácrata fue minado por los marxistas estalinistas que aguardaban conseguir apoyo para su esmero bélico, el que argüían que era más esencial que una revolución. Esto, conjuntado con otros factores, significó que el experimento había terminado en una gran parte para cuando Franco ganó la guerra.

Entonces, ¿todo era sol y arco iris? ¿Alcanzaron el sueño de las comunas hippie treinta años ya antes?
Muchas fuentes han señalado que la coacción se usó habitualmente para “estimular” la colectivización de las zonas rurales y la propiedad privada fue seguramente tomada por la fuerza en las zonas urbanas asimismo. Además de esto, los revolucionarios jamás llegaron a tener pleno poder en las zonas que controlaban.

En Barna, la urbe con mayor presencia ácrata, cuando menos el veinticinco por ciento de la economía estuvo siempre y en toda circunstancia fuera de la repercusión sindicalista. Las tasas eran más altas en otras áreas. Como la revolución solo duró diez meses, las preguntas sobre de qué manera se habría desarrollado la sociedad prosiguen sin contestación.

¿Existe algún ejemplo desde los años treinta de de qué forma podría marchar el anarquismo?
Nada a tal escala, si bien elementos del pensamiento ácrata, como el poder descentralizado y la democracia participativa, eran propios del Movimiento de Ocupación. El notable pensador americano Noam Chomsky es un ácrata autoproclamado que ha escrito múltiples libros sobre el tema.

Y, quizá como es de aguardar con los movimientos de izquierda, aún hay una multitud de organizaciones que fomentan alguna forma de anarquismo/socialismo libertario. Los sindicatos que lideraron la revolución social en mil novecientos treinta y siete son aún organizaciones muy activas en España.

Si bien la mayor parte de los usos de la palabra “anarquía” invocan ideas de temor, insensatez y desorden, el primordial ejemplo de una sociedad ácrata fue todo lo opuesto. Al paso que las cuestiones de de qué manera una sociedad ácrata perviviría en un largo plazo continúan, un caso de de qué forma marcha en un corto plazo nos enseña que podríamos precisar localizar un homónimo diferente para “caos”

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Fuente: Deanarquistas.com