March 5, 2021
De parte de La Haine
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Muchas cosas tienen que haberse hecho mal y muchas insuficiencias deben haber existido en el trabajo del FMLN, sobre todo en los 10 a帽os que fue gobierno

La apabullante victoria alcanzada por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en las elecciones del domingo pasado implica que tendr谩 la mayor铆a absoluta en la Asamblea Legislativa y la mayor铆a de las alcald铆as del pa铆s. Aunque ingres贸 en pol铆tica y gobern贸 la capital en representaci贸n de la ex guerrilla del Frente Farabundo Mart铆 para la Liberaci贸n Nacional (FMLN), en su gesti贸n presidencial ha devenido en un abanderado del neoliberalismo recargado, en luna de miel con Donald Trump; un aventurero pol铆tico enfermo de ambici贸n personal y de ostensibles 铆nfulas autoritarias, hombre sin 茅tica, al igual que el magnate neoyorquino.

Cuenta, sin embargo, con un espectacular 71 por ciento de popularidad y ya hab铆a arrasado en las elecciones presidenciales de 2019, en las que obtuvo 53 por ciento de los votos. En ellas, el candidato de Arena, la derecha tradicional, alcanz贸 31.72 por ciento de sufragios. Pero much铆simo peor le fue al abanderado del FMLN, que luego de dos periodos consecutivos de gobierno de esa formaci贸n no lleg贸 ni a 15 por ciento de los votos.

Este dato mostraba desde entonces enorme insatisfacci贸n de los electores con la gesti贸n gubernamental del FMLN, organizaci贸n que desde la lucha armada y despu茅s de los acuerdos de paz, cuando se convirti贸 en partido pol铆tico, hab铆a defendido dignamente las banderas de la izquierda en el pa铆s y ganado un importante reconocimiento entre sus hom贸logos de Am茅rica Latina y el Caribe. Su prestigioso y esclarecido l铆der, Schafik Handal, fallecido en 2006, lleg贸 a ser uno de los m谩s destacados referentes de la izquierda en nuestra regi贸n.

Pero si el resultado que obtuvo la ex guerrilla en la elecci贸n presidencial de 2019 fue fam茅lico, en la del domingo pasado casi desaparece como opci贸n electoral, y ello hace que no pueda aplazar m谩s un profundo y doloroso examen de conciencia, fraternamente acompa帽ada por sus pares de la regi贸n. Dicho con todo respeto, muchas cosas tienen que haberse hecho mal y muchas insuficiencias deben haber existido en el trabajo del FMLN, sobre todo en los 10 a帽os que fue gobierno, para llegar a una situaci贸n en la que no pocos de sus militantes y simpatizantes han votado por los partidos que siguen a Bukele, la opci贸n m谩s representativa de los intereses del imperialismo estadunidense y del neoliberalismo en el pa铆s centroamericano, ahora que Arena desfallece.

Bukele es un producto ef铆mero de la crisis abismal del sistema de partidos pol铆ticos asociado a la perpetuaci贸n del neoliberalismo, que observamos hoy en el mundo y particularmente en Am茅rica Latina y el Caribe. La democracia es cada vez m谩s incompatible con el neoliberalismo.

Con la correlaci贸n de fuerzas que un 66 por ciento de los votos le proporcionar谩 en el Legislativo, Bukele puede pasar, sin negociar con otros partidos, cualquier legislaci贸n de su inter茅s; nombrar un tercio de los jueces de la Corte Suprema, al fiscal general, a los miembros del Tribunal de Cuentas, e incluso modificar la Constituci贸n, incluida la prolongaci贸n a m谩s de uno de los mandatos presidenciales. M谩s de un observador ha afirmado en estos d铆as que la votaci贸n del domingo equivale a elegir una dictadura por voto popular.

Aun sin las extraordinarias atribuciones de que dispondr谩 de ahora en m谩s y sin contar con representaci贸n parlamentaria, el jefe del Ejecutivo se ha negado a transparentar en qu茅 ha gastado un cr茅dito del FMI solicitado para enfrentar la pandemia, no ha entregado la dotaci贸n de fondos para los gobiernos municipales sin que se conozca el destino que les ha dado e irrumpi贸 en la Asamblea Legislativa, escoltado por soldados y polic铆as, para exigir la aprobaci贸n de un presupuesto adicional para sus planes de “seguridad”, mientras al mismo tiempo negocia con las pandillas m谩s atroces.

Se asegura que una parte de los fondos etiquetados para la pandemia han sido repartidos ilegalmente durante la campa帽a electoral a sus simpatizantes en forma de bolsas de comida y bonos por Nuevas Ideas y Gana, los partidos del presidente. 脡ste ha instigado una campa帽a de odio contra la oposici贸n, sobre todo contra el FMLN, dos de cuyos simpatizantes fueron asesinados en plena capital hace unos d铆as por elementos de seguridad.

Bukele ha sobrendeudado al pa铆s y enfrentar谩 una situaci贸n econ贸mica y social muy dif铆cil. Mientras, el FMI le exigir谩 recortes a la inversi贸n social cuando m谩s la necesita el pa铆s. No la tendr谩 f谩cil si el FMLN realizara una profunda autocr铆tica y saliera a elaborar un radical programa de oposici贸n con las organizaciones populares, con el pueblo en la calle, cosa que no ha hecho en todos estos a帽os.

El neoliberalismo es ya insostenible y tiene hoy vida muy limitada, como demuestran Argentina y Bolivia. Aunque Bukele sea muy diestro, como se ha visto, en la elaboraci贸n de mensajes a la carta para los distintos sectores y ducho en publicidad y redes, la realidad pura y dura, la pobreza en aumento, indicar谩 m谩s temprano que tarde al pueblo el camino correcto, siempre que cuente con un liderazgo entregado y comprometido con sus intereses.

@aguerraguerra




Fuente: Lahaine.org