February 19, 2021
De parte de Amor Y Rabia
202 puntos de vista



por Juli谩n Sorel

Puede que hablar aqu铆, a prop贸sito del centenario de una revoluci贸n en la cual no triunf贸 precisamente el modelo de comunidad que 茅l hubiera preferido (y en la cual adem谩s termin贸, por el contrario, imponi茅ndose ese 芦socialismo de Estado禄 que, como 茅l se帽al贸 pronto (1), 芦en realidad no es m谩s que capitalismo de Estado禄), del pr铆ncipe anarquista Piotr Kropotkin parezca raro, e incluso inoportuno, por no decir francamente disparatado, pero, como ya saben de sobra los lectores y cuantos me conocen, yo soy un bicho raro, e incluso inoportuno, por no decir francamente disparatado.

Han de saber que el anarquista Piotr Alexeyevich Kropotkin, que tanto conoc铆a, quer铆a y respetaba el mundo y la cultura campesinos, era, por derecho de nacimiento, uno de los se帽ores de este mundo, y no lo digo porque su familia fuera due帽a de latifundios y de miles de siervos en tres provincias de la Santa Rusia 鈥攍o que incluso podr铆a parecer una vulgaridad鈥, sino por algo menos com煤n que la riqueza, y es que nuestro amigo el pr铆ncipe, hijo de Ekaterina Nikolaevna Kropotkina y Alexei Petrovich Kropotkin 鈥攑r铆ncipe de Smolensk鈥, nacido en Mosc煤 el 9 de diciembre de 1842, era descendiente directo de los Rurik, que gobernaron Rusia antes que los Romanov.

Cuando Piotr ten铆a cuatro a帽os, Ekaterina muri贸. A los diez, en un gran baile al que fueron los hijos de la nobleza, el zar repar贸 en su precoz inteligencia y en su belleza, y fue invitado a convertirse en uno de sus pajes (2). Unos pocos j贸venes nobles se preparaban para integrar este selecto grupo en la instituci贸n educativa m谩s exclusiva y excluyente del Imperio, 芦que combinaba el car谩cter de una academia militar y de una escuela selecta para los hijos de la nobleza禄 (3), el Cuerpo de Pajes, en San Petersburgo. Tan selecta era, que s贸lo ten铆a ciento cincuenta plazas, y estudiar en ella abr铆a casi autom谩ticamente el paso a los cargos m谩s codiciados de la corte (4). Piotr ingres贸 en esa instituci贸n a los quince a帽os.

Pero este pr铆ncipe, Piotr ten铆a la peculiaridad de no sentirse tan cerca de la nobleza de la cual por nacimiento formaba parte cuanto de los campesinos que, al fin y al cabo, eran quienes lo hab铆an cuidado de ni帽o, y esta anomal铆a desvi贸 de su cauce 鈥攄el cauce que hubiera sido habitual en su caso鈥 el curso completo de su vida.

Por puro amor (que no por amor puro) a la frivolidad de las an茅cdotas, mencionemos que, perseguido Kropotkin en su pa铆s debido a su notoria actividad revolucionaria, tuvo que escapar de prisi贸n y exiliarse, y que, dado el esnobismo que nos caracteriza a los seres humanos de todo tiempo y lugar, a fuer de erudito, de extranjero y de arist贸crata, se convirti贸, naturalmente, en una figura de moda en Londres, donde fue alabado por todos, desde William Morris hasta Ford Madox Ford, y descrito por 脫scar Wilde como un 芦bello Cristo blanco禄, 芦a beautiful white Christ禄.

Perd贸n por la trivialidad del p谩rrafo anterior. En Londres, Kropotkin escribi贸 casi todo el primer n煤mero de la revista Freedom, que dio lugar al sello Freedom Press. Este, con su peque帽a librer铆a, sigue funcionando en el mismo edificio de ladrillo marr贸n verdoso del n煤mero 84 del mismo callej贸n, Angel Alley, en Whitechapel, desde ese a帽o de 1886 hasta hoy, domingo 29 de octubre del 2017.

ARRIBA: Local de Freedom Press en los a帽os 70. ABAJO: Local de Freedom Press en la actualidad, tras reparar los da帽os producidos por un incendio provocado por fascistas.

Las tesis m谩s importantes de Kropotkin se encuentran en dos libros: La conquista del pan (1892) y Campos, f谩bricas y talleres (1899). Kropotkin consideraba un buen modelo de organizaci贸n social, libre de la dominaci贸n tanto del estado como del mercado, las comunidades campesinas que hab铆a conocido en Siberia, y pensaba (no era un nost谩lgico) que la tecnolog铆a moderna aplicada a la agricultura y dem谩s actividades econ贸micas permitir铆a un productivo desarrollo descentralizado acorde a las necesidades medioambientales (s铆 era lo que llamar铆amos hoy un ecologista).

Es preciso aclarar aqu铆 que, contra darwinistas sociales como Herbert Spencer, para quien todo estaba regido por la 芦lucha por la vida禄 (como dice con bella, 谩spera sonoridad la expresi贸n original (5), 芦the struggle for life禄), Kropotkin ve铆a un mecanismo de supervivencia eficaz m谩s importante en la ayuda mutua, t铆tulo de otro libro suyo, El apoyo mutuo (1902), escrito y publicado en ingl茅s, en el exilio londinense, en el que, por ejemplo, leemos que 芦los animales que adquieren h谩bitos de ayuda mutua son sin duda los m谩s aptos. Tienen m谩s probabilidades de sobrevivir y alcanzan, en sus clases respectivas, el mayor desarrollo de la inteligencia y organizaci贸n corporal禄.

Esto fue escrito por Kropotkin luego de la lectura de un art铆culo del zo贸logo Thomas Henry Huxley, afectuosamente apodado 芦el Bulldog de Darwin禄.

Thomas Huxley (abuelo de Aldous, el gran escritor, por cierto, y de Julian, el ilustre evolucionista, y de Andrew, el Nobel de Fisiolog铆a, y profesor de biolog铆a de H. G. Wells cuando este, becario pobre del Royal College of Science, a煤n no hab铆a escrito ninguna de sus grandes novelas de ciencia-ficci贸n) hab铆a publicado su art铆culo 芦The struggle for existence in human society禄 en The Nineteenth Century en febrero de 1888, y Kropotkin, tambi茅n en The Nineteenth Century, le respondi贸 con varios art铆culos luego reunidos en El apoyo mutuo.

La idea de la cooperaci贸n como fuerza natural expuesta en ese libro recopilatorio de 1902 encaja coherentemente en la opera omnia del pr铆ncipe Kropotkin, que cre铆a que el ser humano era por naturaleza solidario, o, al menos, propenso a colaborar con los dem谩s, y a quien, por ende, la idea de una sociedad integrada por comunidades basadas en la democracia directa le parec铆a perfectamente razonable.

Las ideas de Kropotkin, sobre todo entre las d茅cadas de 1880 y 1920, ganaron muchos simpatizantes en todo el mundo; los wobblies las recibieron muy bien en Estados Unidos. Despu茅s de la Segunda Guerra Mundial, sin embargo, los modelos estatales centralizados parec铆an de alg煤n modo ser los 煤nicos realistas y firmes, m谩s a煤n en las d茅cadas de 1950 y 1960, con el este comunista y el oeste capitalista enfrentando sus respectivas versiones de 芦progreso禄 y desarrollo.

No creo desentonar si digo que esos modelos hoy est谩n cada vez m谩s lejos de la estima general. De hecho, no soy el primero en decirlo, y se suelen se帽alar diversos factores de tal descr茅dito: la crisis econ贸mica desde la d茅cada de 1970, el respeto, desde la d茅cada de 1960, del individuo, sus b煤squedas y valores por encima de cualquier lealtad a estados nacionales y dem谩s abstracciones opresivas, son un par. Tal vez sea cierto. A veces tenemos, en efecto, la impresi贸n 鈥攏o creo ser el 煤nico鈥 de que un esp铆ritu libertario recorre lo mejor de nuestra 茅poca, de sus expresiones espont谩neas de desobediencia civil, de sus diversas protestas contra el poder de las empresas y las evasiones fiscales sistem谩ticas del 1% m谩s rico, ya sea el 15-M en Espa帽a, ya sea el Occupy Wall Street, de las diversas formas de disidencia general, en suma, de la 煤ltima d茅cada, o quiz谩 de las 煤ltimas dos d茅cadas.

Los retos que tendr铆amos que enfrentar para sostener estas expresiones de una nueva o renovada voluntad de autodeterminaci贸n son en realidad los mismos retos que ya enfrentaba el anarquismo de pensadores como el pr铆ncipe Kropotkin. 驴C贸mo construir algo capaz de sostenerse en el tiempo sin instituciones centralizadas y sin los peligros que estas implican, sin una excesiva delegaci贸n de poder en autoridades demasiado distantes de los individuos reales y faltas, por lo tanto, de control, y sin un malsano, o kafkiano, crecimiento de la burocracia? 驴Qu茅 ofrecer, para disuadirla de seguir corriendo hacia el abismo, que ya asoma, a una inmensa mayor铆a mundial embarcada ciegamente en la inercia de un crecimiento sin l铆mites 鈥攗n crecimiento, no ya a mediano, sino a corto plazo, destructivo y suicida鈥 y adicta a un nivel de vida cada vez m谩s alto? 驴C贸mo podr铆an unas comunidades fundadas en la democracia directa local y en la igualdad real enfrentarse a lo opuesto, a concentraciones de poder tan enormes como las existentes en los Estados y los mercados internacionales?

Ante los fracasos sociales y econ贸micos del llamado 芦socialismo real禄 鈥攄el capitalismo de Estado, para ser exactos y justos鈥 y del capitalismo global, y ante la evidencia de la alarmante incapacidad de estos sistemas 鈥攖an alejados de todo posible control de las personas reales, de los individuos concretos, de carne y hueso, que somos鈥 para lidiar con sus sombras, con la degradaci贸n ambiental, con los explosivos dep贸sitos de desesperaci贸n e inequidad t贸xica sembrados y ahondados cada d铆a en todas partes, 驴c贸mo salvarnos y salvar al mundo?

Tal vez pensadores como Piotr Kropotkin puedan venir hasta nosotros desde el pasado, a bordo de la fabulosa m谩quina del hoy citado de pasada H. G. Wells, y ayudarnos a inventar otro futuro. 

NOTAS

(1) La cita completa dice as铆: 芦La adoraci贸n del Estado, de la autoridad y del socialismo de Estado, que en realidad no es m谩s que capitalismo de Estado, triunf贸 en las ideas de toda una generaci贸n禄 (芦The worship of the State, of authority and of State Socialism, which is in reality nothing but State capitalism, triumphed in the ideas of a whole generation禄). Piotr Alexeyevich Kropotkin: 芦Caesarism禄, en: Freedom, N潞 139, junio de 1899.

(2) Roger Nash Baldwin (ed.): Kropotkin鈥檚 Revolutionary Pamphlets, Nueva York, Dover Publications, 1970, 311 pp., pp. 14-16.

(3) Piotr Kropotkin / Sir Herbert Read: Selections from his Writings, edici贸n e introducci贸n de sir Herbert Read, Londres, Freedom Press, 1942, 150 pp., p. 8.

(4) Alain Vieillard-Baron: 芦Dos cartas de Kropotkin禄, en: Revista de Filosof铆a, N潞 6, 1960, p. 286.

(5) 芦This survival of the fittest, which I have here sought to express in mechanical terms, is that which Mr. Darwin has called “natural selection”, or the preservation of favoured races in the struggle for life禄 (芦Esta supervivencia del m谩s apto, que aqu铆 he tratado de expresar en t茅rminos mec谩nicos, es lo que el se帽or Darwin ha llamado la “selecci贸n natural”, o la preservaci贸n de las razas favorecidas en la lucha por la vida禄). Herbert Spencer: Principles of Biology, Londres-Edimburgo, Williams and Norgate, 1864, vol. 1, p. 444.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com