September 1, 2022
De parte de Nodo50
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鈥ientras el crimen organizado nos recordaba la naturaleza perenne de la acumulaci贸n originaria, los bur贸cratas que hab铆an gobernado el orden sovi茅tico se reciclaban. Una mutaci贸n virtuosa que no alteraba la verdad de su ADN tornaba los dinosaurios en camaleones. Literalmente. Como la velocidad de la luz, que se mueve a sus anchas en el vac铆o, la instructora a la que hab铆amos padecido en sus alucinadas clases de marxismo-leninismo se convirti贸 en directora de la reci茅n creada c谩tedra de econom铆a de mercado. Repito, literalmente. Pero eso fue dos a帽os despu茅s. En aquel d铆a de primavera, cuando el hermano de Abdel y yo deshicimos nuestro abrazo, me dijo algo que mi cabeza ha refugiado todo este tiempo en uno de sus rincones: 鈥淓ste pa铆s era una mentira insoportable, pero serv铆a para contener el desastre definitivo del mundo. Los 谩rabes sabemos que la ca铆da de la Uni贸n Sovi茅tica no es m谩s que el principio del fin鈥. 

脕ngel Lu铆s Lara, 鈥淒e espirales y hogueras鈥 CTXT, 12 de Marzo de 2022.

鈥on la URSS a煤n no disuelta, Occidente recibi贸 luz verde para amarrar un poco m谩s su control sobre el petr贸leo, con la primera guerra de Irak. Luego todos los espacios de los que la URSS se retir贸 fueron ocupados por la OTAN contra Rusia, operaci贸n que contin煤a a煤n hoy con dram谩ticas consecuencias b茅licas.  En Occidente no cre铆an en ninguna 鈥渘ueva civilizaci贸n鈥. Los interlocutores de Gorbachov eran pol铆ticos vulgares y reaccionarios como Ronald Reagan o Margaret Thatcher, y socialdem贸cratas que abrazaron el neoliberalismo de aquellos, como Mitterrand o Gonz谩lez. Y en el sistema en el que estaban insertos esos l铆deres no hab铆a la menor intenci贸n de reforma. Gorbachov demostr贸 que lo irreformable no era el comunismo, sino el capitalismo. 

Rafael Poch, 鈥淟uces y sombras de Mija铆l Gorbachov (1931-2022)鈥. CTXT, 31 de Agosto de 2022.

El t铆tulo de esta columna es una provocaci贸n que ni siquiera es una idea original por mi parte. Es de unos raperos de C谩diz, la FRAC, que demostraron en su m铆tico tema sentido geopol铆tico y tambi茅n sentido del humor.

Pero lo cierto es que este t铆tulo servir谩 para que una colecci贸n de analfabetos funcionales (puede que algunos con la licenciatura de Periodismo superada) opten por no leer nada m谩s y digan cosas muy inteligentes y sofisticadas en Twitter. Dec铆a Umberto Eco que 鈥渓as redes sociales le han dado el derecho a la palabra a multitud de imb茅ciles que antes solo hablaban en el bar, despu茅s de despachar un vaso de vino, pero sin da帽ar a la colectividad鈥. No caigamos en la amargura del semi贸logo y disfrutemos del baile de los necios, que es uno de los pocos placeres que nos reservan estos tiempos de monstruos. Adem谩s, la multitud de imb茅ciles a la que se refer铆a el profesor italiano no solo estaba en los bares. A veces tambi茅n estaba en las redacciones.

Le铆 en mi juventud a los dirigentes de la Revoluci贸n de Octubre y le铆 tambi茅n a Edward Hallett Carr, pero no s茅 mucho de la historia de la Uni贸n Sovi茅tica. Sin embargo, creo que s茅 algo de pol铆tica y de comunicaci贸n, y lo que estamos viendo en estas horas, con motivo del fallecimiento de Mija铆l Gorbachov, es muy representativo del mundo que vivimos, repleto de necios con gran poder de emisi贸n.

La derecha y la progres铆a medi谩ticas elogian en bloque en estas horas la figura de Gorbachov. Pero no tanto porque se identifiquen con sus ideas (como dice Poch, Gorbachov era b谩sicamente un socialdem贸crata ruso, signifique eso lo que signifique) sino porque lo celebran alborozados como liquidador de la Uni贸n Sovi茅tica. El nivel de hipocres铆a (o de simple necedad) es m谩s que notable teniendo en cuenta que el resultado de la liquidaci贸n y venta al por mayor de la URSS fue el r茅gimen de Boris Yeltsin y de Vladimir Putin, aplaudidos hasta anteayer por la totalidad de los reg铆menes y elites econ贸micas occidentales.

驴El fin de la URSS y los reg铆menes del socialismo real mejor贸 la vida de sus ciudadanos y la de los ciudadanos del resto del planeta? No parece f谩cil contestar afirmativamente a la pregunta dadas las circunstancias, en especial las circunstancias geopol铆ticas que padecemos. Y que me disculpen los necios, decir esto no supone elogiar indirectamente los sistemas pol铆ticos del socialismo real. Al fin y al cabo, como se帽ala l煤cidamente 脕ngel Luis Lara en la cita con la que empez谩bamos esta columna, la mayor铆a de los cuadros de mando de esos reg铆menes se reconvirtieron enseguida en los oligarcas de los nuevos sistemas neoliberales. Es impresentable justificar la falta de libertades civiles en esos reg铆menes, pero es igual de impresentable (adem谩s de un insulto a la historia pol铆tica) no reconocer que buena parte de los avances sociales en Europa occidental descansaban en la presi贸n que ejerc铆a sobre el capitalismo la propia existencia de la Uni贸n Sovi茅tica.

Hoy no hay URSS ni tampoco fin de la historia, y la desesperada competici贸n de Estados Unidos con China ha hecho del brazo militar de los intereses econ贸micos de Estados Unidos, la OTAN, un actor que empuja a Europa a una situaci贸n de guerra y crisis energ茅tica que amenaza con echar por tierra lo que a煤n queda de democracia y justicia social en el territorio de la Uni贸n.

A d铆a de hoy, ning煤n gobierno tiene el poder (aunque llegara a tener la voluntad) de cuestionar un sistema econ贸mico, el capitalismo, cuya l贸gica de acumulaci贸n sin fin y crecimiento sin fin puede mandar al garete al conjunto de la humanidad, mientras un ej茅rcito de necios elogian a Gorbachov porque le consideran el liquidador de la URSS.

La URSS no era un r茅gimen defendible, pero que su desaparici贸n alej贸 a la humanidad de un futuro humanamente viable es tambi茅n una evidencia. Decirlo hoy supone saltarse los infames consensos medi谩ticos y pol铆ticos pero no es m谩s que decir la verdad, la pu帽etera verdad, frente a los necios.

鈥ientras el crimen organizado nos recordaba la naturaleza perenne de la acumulaci贸n originaria, los bur贸cratas que hab铆an gobernado el orden sovi茅tico se reciclaban. Una mutaci贸n virtuosa que no alteraba la verdad de su ADN tornaba los dinosaurios en camaleones. Literalmente. Como la…

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Fuente: Ctxt.es