April 5, 2021
De parte de Federaci贸n Anarquistas Gran Canaria
127 puntos de vista


Foto de @gabalaui.

Queremos cambiar el sistema replicando el funcionamiento del sistema. O al menos decimos que queremos cambiar el sistema. Ser铆a interesante hacer un estudio del lenguaje pol铆tico de la izquierda que se apellida transformadora, radical o progresista. Un lenguaje que pretende trascender pero que en la pr谩ctica replica lo que ya conocemos. En las redes sociales hay tantas revolucionarias que sorprende que no haya estallado ya una revoluci贸n. La distancia sideral que existe entre el discurso y la pr谩ctica conduce a la p茅rdida de credibilidad, al desencanto y a la resignaci贸n. Llega un momento que en esta democracia liberal se vota a cualquiera con tal de que represente algo parecido a lo que deseamos.

Queremos cambiar el sistema pero no somos capaces de imaginar otro tipo de relaciones y organizaci贸n que no sean las capitalistas. La idea de cambiar el sistema pasa por las elecciones que lejos de trascender nos aprisionan en la misma jaula de la que aspiramos a escapar. El sistema quiere que se vote porque permite que las condiciones actuales se repliquen una y otra vez. Donde se siente m谩s inc贸modo es en el campo de la experiencia. Es decir all谩 donde se ponen en marcha formas de relaci贸n y organizaci贸n diferentes a las establecidas. En el Estado Espa帽ol el ejemplo lo tenemos con la Federaci贸n Anarquista de Gran Canaria y el Sindicato de Inquilinas de Gran Canaria que han conseguido que m谩s de 1000 familias puedan tener su vivienda, organiz谩ndose de forma horizontal, asamblearia y autogestionada. Uno de sus miembros, Ruym谩n Rodr铆guez, se enfrenta en los pr贸ximos d铆as a un juicio en el que le piden un a帽o y seis meses de prisi贸n y 770 euros de multa por, supuestamente, haber dado una patada a un Guardia Civil. Estas experiencias transformadoras son silenciadas no solo en los medios de comunicaci贸n sino entre los grupos de izquierda, m谩s centrados en el discurso y la reivindicaci贸n pol铆tica. Es significativa la publicidad medi谩tica que se da al caso de Pablo Has茅l, probablemente porque sirve para profundizar en los prejuicios sobre la izquierda. Las m煤ltiples manifestaciones en solidaridad contestadas por las fuerzas policiales han servido para criminalizar y estigmatizar a la izquierda que llaman extrema y, por extensi贸n, a la izquierda en general. Mientras, el caso de Ruyman R. permanece silenciado porque se expone una experiencia que muestra a la sociedad lo que puede hacer.

Queremos cambiar el sistema confiando en las mismas recetas que han demostrado que no sirven. Convertimos lo mismo de antes en lo mismo de ahora. Todas las generaciones han depositado sus esperanzas en una persona o en un grupo reducido de personas, a las que se les ha conferido unas capacidades y conocimientos sobrenaturales. Todas han vivido procesos similares aunque las nuevas generaciones perciban que lo que viven es nuevo y original. Creen vivir acontecimientos hist贸ricos 煤nicos. La confianza en un l铆der es una ense帽anza propia del sistema. Hemos aprendido desde peque帽as que necesitamos una persona que nos gu铆e y nos ense帽e. En el fondo es un proceso de desvalorizaci贸n personal que afecta a lo colectivo de tal forma que desconfiamos de lo que podemos conseguir en conjunto a partir de la desconfianza en nuestras propias capacidades. La fuerza del pensamiento y la acci贸n colectiva es muy poderosa por lo que neutralizarlas se convierte en una necesidad para los grupos minoritarios que detentan el poder de decisi贸n. La paradoja es que estos grupos funcionan de forma colectiva para defender sus intereses. La l贸gica aprendida nos lleva a elegir personas y partidos que resuelvan las fallas del sistema y en el caso de que no tengan 茅xito buscaremos otras que las sustituyan, repitiendo el proceso constantemente. Construir espacios de decisi贸n y acci贸n por parte de la sociedad es una amenaza directa al poder de los grupos minoritarios por lo que la neutralizaci贸n de estos espacios y la exaltaci贸n de los l铆deres se convierte en una necesidad de supervivencia para el sistema. Esta l贸gica aprendida es asumida tambi茅n por los grupos de la izquierda y su aplicaci贸n pr谩ctica va acompa帽ada de la negaci贸n del cambio que dicen defender. La posibilidad de cambio se encuentra fuera de las estructuras pol铆ticas conocidas. Persistir en los mismos instrumentos que han fracasado es el mayor predictor de que nada cambie.

Queremos cambiar el sistema pero lo decimos con la boca peque帽a. No vaya a ser verdad. Miramos al futuro y nos asaltan las ataduras del presente. Nos sobran palabras y nos falta pr谩ctica, pensamiento y acci贸n colectiva. Nos sobran vanguardias y nos falta comunidad. Nos sobra realismo y nos falta valor e imaginaci贸n revolucionaria. Recrear en nuestra mente lo imposible para hacerlo posible.

Fuente: https://kaleidoskopiodegabalaui.com/2021/03/22/queremos-cambiar-el-sistema/



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Fuente: Anarquistasgc.noblogs.org