November 17, 2021
De parte de Asociacion Germinal
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Por Jos茅 脕lvarez Carrero

Los EEUU saben que la construcci贸n de plantas en territorio nacional tardar谩 varios a帽os y mientras tanto, temen que una recuperaci贸n de Taiw谩n por parte de China por la v铆a militar los deje sin quien les fabrique los insumos vitales para sus empresas tecnol贸gicas y, sobre todo, para su sector de defensa.

Si alguien ha intentado adquirir un veh铆culo, un Play Station, un Xbox, un televisor o cualquier otro aparato tecnol贸gico en los 煤ltimos d铆as, posiblemente haya notado que la escasez de muchos de estos modelos es latente. La respuesta de los vendedores es la misma: 鈥渓as entregas est谩n demoradas por la crisis de semiconductores鈥. Esta situaci贸n ha llevado a que, por ejemplo, el sector automovil铆stico haya tenido que paralizar f谩bricas a lo largo y ancho del planeta o haya disminuido el ritmo de producci贸n despidiendo a miles de trabajadores, afectando a los consumidores, pero, sobre todo, impactando en la econom铆a.

Uno de esos ejemplos fue la planta de Gravatai en Brasil, la m谩s grande de General Motors en Am茅rica del Sur, la cual par贸 su producci贸n por casi medio a帽o. Por el lado de los productos electr贸nicos cotidianos el resultado no ha sido muy distinto: incremento en los precios y dificultad en muchos pa铆ses de poder adquirir las versiones m谩s recientes. 驴Qu茅 tiene que ver esta escasez con la llamada 鈥済uerra comercial鈥 entre Estados Unidos y China, con la formaci贸n del AUKUS (alianza de Estados Unidos, Australia y Reino Unidos), con el aumento de tensiones entre China y Taiw谩n, con el discurso de la 鈥渆conom铆a del conocimiento鈥 de la Uni贸n Europea y con los efectos del cambio clim谩tico? Como se ver谩 a lo largo de este art铆culo, la respuesta es la geopol铆tica, ya que estos temas est谩n estrechamente relacionados y son interdependientes entre s铆.

As铆, es sabido que hasta la Primera Guerra Mundial el poder铆o internacional se lograba gracias al control directo sobre el territorio y durante gran parte del siglo XX por el control indirecto sobre la materia prima estrat茅gica como el petr贸leo. No obstante, en el siglo XXI el poder铆o de una potencia depende principalmente del control que se ejerza sobre la tecnolog铆a y, en especial, sobre los microchips. Por esa raz贸n, los centros neur谩lgicos de la geopol铆tica y las relaciones internacionales se han desplazado desde Medio Oriente, el C谩ucaso y el delta del Orinoco hacia el Mar Amarillo, m谩s exactamente Taiw谩n y la pen铆nsula de Corea.

El microchip no es m谩s que un circuito electr贸nico integrado de transistores en una l谩mina diminuta de silicio con propiedades semiconductoras. Tal invento se logr贸 en el a帽o 1958 como parte del desarrollo militar estadounidense para el lanzamiento de misiles bal铆sticos intercontinentales y en pocos a帽os lleg贸 a ser, despu茅s de la rueda y la escritura, el invento m谩s importante de la historia.  Gracias a este invento el desarrollo tecnol贸gico ha crecido de forma exponencial y se ha hecho accesible a millones de seres humanos. Gracias a las ventajas que adquiri贸 Estados Unidos con esta invenci贸n logr贸 a la larga ganar la Guerra Fr铆a, no porque los haya empleado para bombardear las bases militares de la Uni贸n Sovi茅tica sino porque las ventajas tecnol贸gicas que logr贸 en los siguientes a帽os repercutieron directamente en ventajas econ贸micas y pol铆ticas que, sumado a factores internos, terminaron por implosionar a la patria de Lenin. Hoy los microchips son omnipresentes en la vida diaria. Se calcula que, cada a帽o, por cada ser humano que hay en el planeta se fabrican 128 chips. Un autom贸vil en promedio requiere m谩s de 3500 chips, y desde neveras, lavadoras, celulares, computadores, hasta equipos m茅dicos, tecnolog铆a militar y fabricaci贸n de aviones o misiles los emplean para que puedan ser operativos.

La importancia del microchip no solo deriva de la omnipresencia en pr谩cticamente todas las facetas de nuestras vidas, sino, sobre todo, en el monopolio que existe en el mundo para su fabricaci贸n. Aunque hasta hace unos a帽os muchos pa铆ses los dise帽aban y fabricaban, a medida que pasa el tiempo el mercado cada vez se concentra en un n煤mero menor de compa帽铆as capaces de dise帽arlos o fabricarlos.

Hace un cuarto de siglo, 24 empresas podr铆an dise帽ar y fabricar los chips que para la 茅poca eran los m谩s avanzados. Hoy, solo hay tres con capacidad de fabricar aquellos que no son obsoletos: Intel de Estados Unidos, Samsung de Corea del Sur y TSMC de Taiw谩n. El monopolio es a煤n m谩s evidente si se tiene en cuenta que la fabricaci贸n de chips de menos de 7 nan贸metros, es decir, los m谩s desarrollados, son producidos en un 92% por la empresa taiwanesa. Claro est谩, dicha compa帽铆a se dedica principalmente a la fabricaci贸n, sin perjuicio de que, en lo relacionado al dise帽o, a煤n sea Intel quien ocupa el primer lugar. Debido al cambio clim谩tico, durante el primer semestre de 2021 bast贸 una fuerte sequ铆a en Taiw谩n para que la isla se viera obligada a racionalizar agua, lo que trajo como consecuencia una crisis mundial, debido a que el agua es empleada en grandes cantidades en la fabricaci贸n de chips. Con la sequ铆a par贸 el abastecimiento a las f谩bricas y como resultado, se rebos贸 una copa que por factores geopol铆ticos se ven铆a llenando, produciendo todos los problemas de escasez ya mencionados.

Cabe se帽alar que la sequ铆a en Taiw谩n fue tan solo una gota en un jarro en el que confluyen muchos factores geopol铆ticos. La escasez de chips era algo que se ve铆a venir desde hace varios a帽os. Detr谩s de esta se esconde una verdadera lucha entre superpotencias. Para entenderlo hay dos fechas claves: 1964 y 1984.  En la primera, el cient铆fico estadounidense Gordon Moore, por entonces un alto ejecutivo de INTEL, formula una hip贸tesis seg煤n la cual 鈥渆l n煤mero de transistores por unidad de superficie en circuitos integrado se duplicar铆a cada a帽o鈥. En pocas palabras, el desarrollo tecnol贸gico llevar铆a a que 茅stos fuesen cada vez m谩s peque帽os y con ello dejar铆an obsoletos a los fabricados con anterioridad. La siguiente fecha, 1984, es clave dado que en dicho a帽o la holandesa Philips forma una empresa de la que poco se habla pero que hoy juega un papel importante en el juego geopol铆tico que origin贸 la actual crisis: Advanced Semiconductor Materials Lithography,mejor conocida como ASML.

ASML es importante debido a que se enfoca en investigar el uso de la luz ultravioleta en la fabricaci贸n de m谩quinas que hacen microchips, marcando una diferencia con otras compa帽铆as similares de la 茅poca que tambi茅n lo hicieron, pero con el tiempo desistieron. La empresa holandesa, en cambio, se mantuvo en esa l铆nea. Con el tiempo, solo otras dos empresas continuaron fabricando maquinas capaces a su vez de fabricar microchips: Canon y Nikon, estas 煤ltimas de Jap贸n.  No obstante, por la llamada hip贸tesis de Moore, al tener cada vez m谩s transistores cada chip o ser 茅ste cada vez m谩s peque帽o, la tecnolog铆a empleada por Canon y Nikon no es la mejor, por lo cual, quien hoy quiera fabricar un chip deber谩 pagarle miles de millones de d贸lares a la holandesa ASML para que le venda las m谩quinas de litograf铆a que sirvan a ese prop贸sito.

Esto fue precisamente lo que quiso hacer el gobierno de Pek铆n a partir del a帽o 2015 como parte del plan 鈥淗echo en China 2025鈥: invertir miles de millones de d贸lares para hacerse a las m谩quinas que le permitiesen autonom铆a en la fabricaci贸n de chips y as铆 dejar de depender de Taiw谩n, su provincia rebelde y enemigo pol铆tico tradicional con quien, a pesar de la rivalidad hist贸rica, mantiene estrechas relaciones comerciales. Cuando eso ocurri贸, el gobierno de Donald Trump de inmediato inici贸 la ola de sanciones comerciales que son por todos conocidas. De esas, quiz谩 las que m谩s afectaron al gigante asi谩tico fue la orden ejecutiva que le prohibi贸 a ASML venderle a China los equipos de litograf铆a necesarios para la producci贸n de chips. Dicha prohibici贸n se hizo bajo amenazas de dejar de suministrar insumos necesarios que emplea ASML, como el uso de l谩ser y otros dispositivos, los cuales usan tecnolog铆a norteamericana.

Tales ordenes ejecutivas de Washington a corto plazo han afectado a China quien contin煤a dependiendo de la taiwanesa TSMC. Aunque desde 2011 Taiwan tiene una planta en territorio chino, lo all铆 fabricado va algunas generaciones detr谩s de los productos que se hacen en territorio insular, con la diferencia que 茅stos en gran media son vendidos a las compa帽铆as norteamericanas. Igualmente, TSMC tiene restricciones para venderle sus chips a China si hay sospecha de que puedan ser usados en el sector de defensa o en empresas que nada tienen que ver con dicho campo, pero que Estados Unidos acusa de trabajar para 茅ste. Con esta excusa son sancionadas las compa帽铆as chinas que pueden hacerle sombra a las norteamericanas, como es el caso de Huawei, que empez贸 a desbancar a Apple en el mercado de tecnolog铆as.

A pesar de esto, seguramente a largo plazo, muy seguramente quien logre salir victoriosa sea China, ya que tales restricciones, m谩s que un factor disuasorio, han sido un incentivo para que redoble sus esfuerzos investigativos para lograr la suficiencia en la tan complicada cadena de producci贸n de chips. Sin embargo, esto tardar谩 varios a帽os en lograrse.

La respuesta de China a las sanciones de Estados Unidos se ha dado en varios frentes. En lo inmediato, trat贸 de adquirir todos aquellos modelos posibles frente a los cuales no hab铆a sanciones. Para ello, un equivalente al PIB de Colombia fue dedicado en el 2020 por Pek铆n para importar aquellos chips que no estaban comprendidos en la lista de sanciones. Como resultado, esa sobreacumulaci贸n ha sido uno de los principales factores para que actualmente haya escasez.  Por otra parte, como estrategia a mediano plazo, China trata de ejercer presi贸n pol铆tica y militar sobre Taiw谩n para recordarle a Estados Unidos que las f谩bricas est谩n en su territorio, un territorio rebelde, pero al fin y al cabo propio. Sus acciones se enfocan en mostrar que, si las sanciones contin煤an o se ampl铆an, podr铆a tomar dicha isla por la fuerza y as铆 privar a Occidente de acceder a las f谩bricas de chips. En cuanto a estrategia a largo plazo, China no escatima esfuerzos en invertir en investigaci贸n y desarrollos tecnol贸gicos. Busca ser autosuficiente en la cadena de producci贸n de microchips.

En cuanto a Estados Unidos, aparte de las amenazas y las sanciones, a nivel interno tambi茅n decidi贸 volver a sus viejas estrategias proteccionistas e inyectarle miles de millones de d贸lares al sector tecnolog铆a, en un asunto que ha sido catalogado como 鈥渟eguridad nacional鈥. Al respecto, ese supuesto discurso de la no intervenci贸n del Estado en la econom铆a que tanto se exige a los pa铆ses subdesarrollados, fue dejado de lado. Del dinero que todos los estadounidenses pagan en impuestos, se le dar谩 a la privada INTEL una cifra no menor a 50.000 millones de d贸lares. Con ello se busca que esta empresa construya una serie de plantas en Nuevo M茅xico para la fabricaci贸n de los chips. Este sector hab铆a sido dejado de lado ya que tales procesos implican el uso de materiales altamente t贸xicos, por lo que se hab铆a optado por dislocar la producci贸n hacia territorio taiwan茅s.

Nada nuevo, es lo mismo que se hace en otros renglones tecnol贸gicos como la fabricaci贸n de ordenadores o tel茅fonos celulares, donde Apple contrata con Foxconn para que los haga de acuerdo con las especificaciones que se le dan, sin importar que esa misma empresa sea quien tambi茅n hace los productos de Huawei.

Por otra parte, los norteamericanos saben que la construcci贸n de plantas en territorio nacional tardar谩 varios a帽os y mientras tanto, temen que una recuperaci贸n de Taiw谩n por parte de China por la v铆a militar los deje sin quien les fabrique los insumos vitales para sus empresas tecnol贸gicas y, sobre todo, para su sector de defensa. Por ello, trata por todos los medios de poner presi贸n pol铆tica a China para disuadirla de esa opci贸n. Como se explic贸 en art铆culos anteriores, esto guarda relaci贸n directa tanto con la retirada de tropas de Afganist谩n como con la formaci贸n de la alianza llamada AKUS, con Reino Unido y Australia. Finalmente, los norteamericanos saben que quiz谩 llevaron las sanciones a su m谩ximo l铆mite, y si avanzan m谩s pueden ahondar la crisis, no solo por el hecho de que China sea el 鈥渢aller del mundo鈥 sino porque tambi茅n es el primer productor mundial de arenas de silicio, la materia prima esencial con la cual se fabrican los microchips.

En cuanto a la Uni贸n Europea, si bien ellos tienen a ASML -la 煤nica que puede fabricar las m谩quinas con capacidad para fabricar chips de 煤ltima tecnolog铆a- las recientes prohibiciones de Estados Unidos de hacer multimillonarios negocios con los chinos les recuerdan que dicha tecnolog铆a en gran medida es 鈥減restada鈥. En el a帽o 2000, durante la Cumbre de Lisboa uno de los objetivos que se fijaron fue el de la Econom铆a del Conocimiento y dentro de los cinco objetivos para 2020 estaba el de Investigaci贸n y Conocimiento. Para nadie es un secreto que el rezago tecnol贸gico de Europa es cada d铆a mayor. Hoy producen un 10% de chips, frente a un 12% de Estados Unidos y un 20% de Taiw谩n que tiene el monopolio casi absoluto en la fabricaci贸n de los m谩s avanzados. La actual escasez llev贸 a que Bruselas anunciara a mediados de septiembre que presentar谩 una ley (enti茅ndase, una directiva o un reglamento) para fomentar la producci贸n de semiconductores en territorio comunitario, de manera que ese 10% pase a ser un 20% en 2030. Para ello, pa铆ses como Italia han anunciado que invertir谩 cuatro mil millones de euros en la construcci贸n de una planta fabricadora de microchips, en tanto que Alemania tiene planes similares.

Mientras el juego geopol铆tico contin煤a, la crisis de microchips sigue extendi茅ndose y agudiz谩ndose. El juego de poder entre las grandes potencias seguir谩 afectando el d铆a a d铆a de los ciudadanos de a pie.

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Fuente: Asociaciongerminal.org