March 2, 2021
De parte de SAS Madrid
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Cuando se baja de 150 casos de incidencia acumulada, un buen rastreo puede evitar otra ola, pero desde agosto, cuando muchas comunidades no contaban con los efectivos suficientes, Espa帽a no desciende de esa cifra.

– Los expertos lamentan la oportunidad perdida de establecer un sistema que, m谩s all谩 del n煤mero de trabajadores, se acerque a colectivos excluidos y cuente con m谩s indicadores de evaluaci贸n.

– En Catalu帽a, cientos de rastreadores pelean por un puesto en el sistema p煤blico tras haber expirado la criticada concesi贸n a Ferroser.

La necesidad de contratar rastreadores que identifiquen los contactos estrechos de un positivo y les manden cuarentena, cortando as铆 las cadenas de transmisi贸n, surgi贸 en el debate p煤blico durante la desescalada, una vez pasada la pesadilla de la primera ola. Los epidemi贸logos insist铆an en su importancia para evitar olas sucesivas. Pero muchas comunidades fueron reacias, y as铆 lo admitieron en p煤blico sus responsables pol铆ticos, a contratar los suficientes para cumplir el ratio m铆nimo recomendado por las autoridades sanitarias. Vino la segunda ola, semanas antes que la sufrida en muchos pa铆ses vecinos. La tercera, sin embargo, se desat贸 despu茅s de las fiestas navide帽as, cuando la mayor铆a de las regiones ya cumpl铆an ese m铆nimo y contaban con muchos m谩s efectivos que antes. 驴Ha demostrado su ineficacia esta estrategia? Los especialistas en Salud P煤blica creen que no: consideran que los rastreadores son mucho m谩s 煤tiles cuando la transmisi贸n est谩 controlada 鈥搚 no la controlamos como pa铆s desde verano鈥 pero que siguen siendo “esenciales” para no desbordar a煤n m谩s las capacidades sanitarias y para saber d贸nde y c贸mo se producen los contagios, con el objetivo de ejercer medidas lo m谩s quir煤rgicas posible. 

Un buen sistema de rastreo puede evitar una ola. Los epidemi贸logos lo siguen pensando. Pero tienen ese poder solo cuando la incidencia baja de 150 casos por cada 100.000 habitantes en los 煤ltimos 14 d铆as; cuando la marea est谩 baja. As铆 estuvo Espa帽a entre la primera ola y la segunda. “Algunas comunidades estaban en una situaci贸n de supresi贸n, sin casos notificados durante varios d铆as. Un buen sistema de rastreo te puede permitir que no crezca la ola. Una vez que tienes transmisi贸n comunitaria descontrolada, el rastreo es una herramienta m谩s”, considera el epidemi贸logo Pedro Gull贸n. “Cortar todas las cadenas de transmisi贸n que hay, por s铆 solo, tiene menos capacidad. Pero sigue teniendo importancia”. 

“La gente se ha rendido”, opina el portavoz de la Asociaci贸n Madrile帽a de Salud P煤blica (Amasap) Fernando Garc铆a. “El rastreo es importante siempre. Para el control de la pandemia lo importante es el aislamiento de los casos y la cuarentena de los contactos para que se rompan las cadenas de transmisi贸n”, asegura: la antigua pero confiable receta para luchar contra un virus as铆 de transmisible. Todos coinciden, sin embargo, en que se han perdido oportunidades para dise帽ar un buen sistema de rastreo, que no depende tanto de los efectivos sino de su dise帽o y de una orientaci贸n m谩s en clave social que sanitaria. “Hay que establecer rastreadores que sean capaces de llegar a comunidades concretas donde de forma normal el sistema sanitario no llega”, asegura Gull贸n. Comunidades con no muy buena relaci贸n con los centros de salud que les corresponden por su exclusi贸n social. No es lo mismo un trabajador que te contacta por tel茅fono y que te pide que identifiques a tus contactos que alguien que pisa el barrio y entiende cu谩les son los condicionantes que pueden complicar a un vecino cumplir con la cuarentena, que se erige como interlocutor en el que confiar. “Es un elemento que se ha tocado poco”, critica. 

Coincide Garc铆a: “Alternativas, como que apoye el Ej茅rcito, algo hacen, pero no son ideales. Es importante que el rastreador conozca el ambiente social del contacto. Por si necesita apoyo social para que deje de trabajar, por ejemplo”. Por su parte, Joan Cayl谩, epidemi贸logo de la Agencia de Salud P煤blica de Barcelona, cree que, aparte de los efectivos, hacen falta m谩s “indicadores de evaluaci贸n”, que permitan a las administraciones conocer no solo cu谩les son los contactos estrechos, sino el grado de cumplimiento de las cuarentenas. Y tomar medidas si los porcentajes resultantes no son demasiado altos 鈥搎ue no tienen por qu茅 ser sin贸nimo de represi贸n鈥. A帽ade: “Si esto lo hici茅ramos bien podr铆amos ver el impacto de las nuevas variantes. Hace medio a帽o, entre los convivientes habr铆a un infectado por cada caso 铆ndice y ahora, si es que hubiera mayor transmisibilidad, podr铆amos ver que en vez de uno hay dos”. 

La importancia de la trazabilidad

Los rastreadores, explica Cayl谩, no solo sirven para evitar la transmisi贸n descontrolada, tambi茅n para saber d贸nde y c贸mo se producen los contagios. Mediante un buen sistema de rastreo, las administraciones pueden identificar a cu谩ntas personas transmite el virus un positivo y cu谩les son los escenarios m谩s comunes en los que se desarrolla: aunque siempre va a haber 谩mbitos fuera de su control, donde las personas que interact煤an no se conocen entre s铆. El porcentaje de trazabilidad, ofrecido semanalmente por el Ministerio de Sanidad por comunidades seg煤n los datos que recoge del Sistema de Vigilancia en Espa帽a (SiViEs), muestra as铆 la cantidad y calidad del seguimiento de cada regi贸n: identifica cu谩ntos casos tienen un origen conocido, generalmente por el contacto con otra persona. 

El desempe帽o de las autonom铆as es muy irregular. Seg煤n el informe de Sanidad, Euskadi y Asturias est谩n a la cola con amplia diferencia. Sin embargo, sus gobiernos auton贸micos reportan trazabilidades de m谩s del 40% y m谩s del 70% en las 煤ltimas semanas. Garc铆a cree que, en el caso del Pa铆s Vasco, es el dato del Gobierno central, un baj铆simo 1,4%, el err贸neo. Con respecto al Principado, fuentes del departamento auton贸mico de gesti贸n de datos del covid apuntan a infoLibre que “no sabemos de d贸nde sacan el dato de ese mapa, porque no dan detalles de su fuente y tampoco sabemos c贸mo lo calculan”. Sanidad no ha respondido a la petici贸n de informaci贸n al respecto. 

M谩s all谩 de estas dos autonom铆as, est谩n a la cola Baleares (13.2%), Andaluc铆a (43,2%), Madrid (44%) y Catalu帽a (47%). Lideran Ceuta (87,9%), Canarias (87,2%), Galicia (79,5%) y La Rioja (78,9%).

El n煤mero de rastreadores no es lo 煤nico que cuenta

La gran mayor铆a de comunidades aut贸nomas no ofrece informaci贸n oficial, p煤blica y actualizada sobre cu谩ntos rastreadores tiene ejerciendo. Adem谩s, no hay una manera homog茅nea de contarlos: hay administraciones que cuentan al personal sanitario que ejerce en paralelo otras labores, mientras que otras solo cuentan a los que se dedican al rastreo en exclusiva. Sin embargo, los datos de trazabilidad muestran que, en muchas zonas, no es suficiente. Aun as铆, evitan contar con los miles de rastreadores militares que Defensa tiene en reserva. Aunque la experiencia de estos propios trabajadores atestigua que no basta con una cifra para evaluar el desempe帽o de esta tarea. 

Carolina Soto-Aliaga era rastreadora para Ferroser, la empresa hacia la que la Generalitat de Catalu帽a externaliz贸 el rastreo. A finales de enero expir贸 el contrato y los responsables decidieron que, a partir de entonces, la tarea la realizar铆a en exclusiva la Agencia de Salud P煤blica de Catalu帽a. 650 trabajadores, con meses de experiencia en la labor, se quedaron en la calle: la instituci贸n solo ha reubicado a 200 de los empleados por la compa帽铆a. Soto-Aliaga es miembro de la secci贸n sindical de IAC-CATAC y reclama que se vuelva a contratar a la totalidad de la plantilla: hacen falta. La pandemia sigue. Y ellos ya saben hacerlo. 

“La Agencia sigue negando la subrogaci贸n bajo argumentos que no son admisibles a ning煤n nivel, tampoco a nivel legal. Dicen que, como se realizan otro tipo de tareas, no es posible la subrogaci贸n. Como se necesita formaci贸n, se buscan otros perfiles. Pero de las 200 personas que siguen, solo el 20% ha recibido esa formaci贸n: fue s煤per escasa, por no decir absurda”, critica. La administraci贸n les ha asegurado que est谩n en la bolsa de empleo, pero a la cola. A pesar de su experiencia acumulada. 

“En el sistema de rastreo de Catalu帽a lo 煤nico que funcion贸 correctamente era la plantilla”, acusa. Trabajaban en turnos de entre 8 y 12 horas llamando a positivos y contactos de positivos, con una alta carga mental y f铆sica. “Llamamos a personas afectadas por el covid que est谩n en el entierro de un familiar. O se te ponen a llorar. Y m谩s all谩 de la labor informativa…. no eres un ordenador, eres una persona, empatizas”. Pese a la alta exigencia, las condiciones no eran las mejores, denuncia la portavoz sindical: bajo sueldo, ausencia de vacaciones en el “80% de los casos” incluyendo las Navidades o carencias en las medidas anti-covid de la empresa. La aplicaci贸n inform谩tica que usaban reportaba numerosos errores que les imped铆a ejercer su labor correctamente, asegura. 

“Hab铆a d铆as que dec铆as: he hecho 50 llamadas, 60 llamadas y he evitado 60 contagios”, relata. Con la satisfacci贸n de haber sido 煤til contra la pandemia. “Otros d铆as sal铆as de ah铆 con la impotencia de hacer cuatro horas y media sin poder hacer una sola llamada” por los fallos inform谩ticos. No solo basta con tener muchos rastreadores para hacer un buen rastreo. “La aplicaci贸n era responsabilidad directa del departamento de Salud. Se avis贸 reiteradamente y no tuvieron jam谩s ninguna prisa. 850 rastreadores contratados, como ese titular ya lo ten铆an… Estas carencias, 驴qui茅nes las han suplido? La plantilla”.

Enlace relacionado InfoLibre.es 01/03/2021.




Fuente: Sasmadrid.org