January 31, 2023
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Rosaura Barletta es periodista y pasa el verano all铆. Pas贸 por el programa radial La Retaguardia y habl贸 de las situaciones de hostigamiento contra habitantes de la Isla Mart铆n Garc铆a por parte de autoridades del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, que incluyen homo y lesboodio. Por La Retaguardia.


Entrevista: Fernando Tebele/Pedro Ram铆rez Otero
Redacci贸n: Gabriela Su谩rez L贸pez
Edici贸n: Fernando Tebele
Fotos: Rosaura Barletta

La isla Mart铆n Garc铆a cuenta con 168 hect谩reas y tiene aproximadamente 170 habitantes. Algunos y algunas con muchos a帽os de residencia en el lugar. Fue declarada parque y reserva creativa provincial por el Decreto-Ley 7580/69. A su vez, a trav茅s del Tratado del R铆o de la Plata y su Frente Mar铆timo que se firm贸 entre Argentina y Uruguay en 1973, se estableci贸 el cese del uso militar de la isla y el marco legal para la preservaci贸n de la flora y la fauna aut贸ctonas, como as铆 tambi茅n la regulaci贸n de los usos y recursos de la zona para un desarrollo sostenible. Por 煤ltimo, el 7 de abril de 1998 la Provincia de Buenos Aires declar贸 a la isla reserva natural de uso m煤ltiple a trav茅s de la ley 12.103.

Posee un valor hist贸rico fundamental. Para resaltar algunos hechos, fue espacio de disputas y negociaciones en la 茅poca de la colonia y escenario de combates ante el surgimiento del Estado argentino. En su prisi贸n fueron confinados presidentes e importantes pol铆ticos derrocados como Juan Domingo Per贸n, Arturo Frondizi e Hip贸lito Yrigoyen. La visita obligada es pasar por el Museo Hist贸rico y por la panader铆a que funciona en una casa construida en 1913, donde se hornea todo a le帽a.

Desde que asumi贸 Diego Simonetta en la Direcci贸n de Gesti贸n Integral de Islas del Delta e Isla Mart铆n Garc铆a, la violencia y las amenazas con intenciones expulsivas para los habitantes de la zona no tienen descanso. Incluso la situaci贸n se agudiz贸 por intimidaciones a integrantes del colectivo LGTBIQ+. Estas persecuciones se dieron sin ning煤n tipo de respuesta ni contenci贸n efectiva por parte del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires ante las denuncias de las personas afectadas.

Desde el momento que la isla se declar贸 como reserva de usos m煤ltiples 鈥渢odos los inmuebles, todas las construcciones, todo lo que hay en la reserva pertenece al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Todas las personas que viven ah铆, renuevan peri贸dicamente un convenio para residir. Cada 4 o 5 a帽os duran una gesti贸n de gobierno esos convenios y todos los habitantes, mejor dicho todas las familias que viven en la isla llevan ya varias d茅cadas renovando peri贸dicamente esos convenios鈥, afirm贸 Rosaura Barletta en di谩logo con La Retaguardia. Barletta est谩 en pareja con Roc铆o, una joven que creci贸 en la Isla y es la hija de quienes llevan adelante la panader铆a que fundaron.

Esta situaci贸n se da en un contexto donde las personas que viven en la isla pueden trabajar haciendo alg煤n servicio para los residentes, en alg煤n proyecto para el turismo o de conservaci贸n de la reserva. La mayor铆a de sus habitantes son trabajadores del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires: 鈥淎lgunos son guardaparques, la gran mayor铆a son trabajadores de mantenimiento de la reserva, de los senderos. Esto lo aclaro porque a lo largo de los a帽os esos convenios de residencia se fueron renovando de formas m谩s o menos precarias y el Estado tiene una responsabilidad de las condiciones de vida de quienes viven en la isla鈥, afirm贸 la periodista.

Desde el a帽o 2019 hubo cambios en la relaci贸n de los habitantes con las autoridades de la provincia y Rosaura Barletta explic贸: 鈥淎 partir de la gesti贸n de Axel Kicillof, del comienzo de esta 煤ltima gesti贸n de gobierno en 2019, asumi贸 como director de Gesti贸n Integral de Islas del Delta e Isla Mart铆n Garc铆a, Diego Simonetta, que es una persona que desde el momento en que asumi贸 tuvo un trato muy displicente, de mucho desprecio por quienes viven ah铆. Por ejemplo, muchos trabajadores de la Provincia de Buenos Aires recib铆an calificativos como 鈥榮os un negro de mierda鈥, 鈥榤ir谩 qu茅 feo que sos鈥; o una persona que tiene dificultades para escribir y se burlaban 鈥樎縱os firm谩s as铆?鈥, risas y amenazas鈥, grafic贸. 鈥淓n particular empez贸 a incrementarse la hostilidad cuando una docente de la isla empez贸 a ser hostigada por 茅l con esta costumbre, esta frecuencia y el mismo m茅todo de acorralar mujeres. Esta mujer termin贸 y茅ndose por miedo. Ten铆a un local de caf茅 y 茅l la apretaba con esto planteando que no pod铆a tener ese local por ser docente y citando restricciones formales que nunca vimos escritas en ning煤n lugar鈥, ejemplific贸. La docente finalmente se vio obligada a irse: 鈥淓sta docente termin贸 pidiendo el pase y y茅ndose por su propia voluntad, por miedo. Le rompieron el local, quiero que se entienda la actitud de patota de estas situaciones. Algo similar sucedi贸 en plena pandemia con una gu铆a tur铆stica con m谩s de 30 a帽os de experiencia, que recibi贸 demandas sin justificaci贸n legal por parte de Simonetta y la expulsaron de la isla y qued贸 en la calle鈥.

Esto fue posible porque cuando asumi贸 Simonetta discontinu贸 la renovaci贸n de los convenios y los habitantes y comerciantes de la isla pr谩cticamente no tienen derechos porque nada respalda su permanencia en el lugar, por m谩s que lleven d茅cadas residiendo ah铆.

Barletta detall贸 que estas pr谩cticas extorsivas continuaron con el caso de sus suegros y de una pareja de jubilados de la Provincia de Buenos Aires: 鈥淢i novia Roc铆o es panadera en la Isla Mart铆n Garc铆a. Ella vivi贸 ah铆 desde sus 6 meses cuando sus pap谩s fundaron la Panader铆a Roc铆o. Su pap谩 panadero, su mam谩, directora de la Escuela primaria de la isla durante varias d茅cadas, ellos llegaron en el `88, son ya 35 a帽os. Mis suegros fueron citados a una reuni贸n en plena pandemia, sin barbijo ni distancia, por Diego Simonetta y dos personas m谩s que ten铆an toda la actitud de matones pero no se identificaron y se presentaron como abogados del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires鈥, explic贸. Tambi茅n dio detalles de la persecuci贸n: 鈥淟os presionaron y los amenazaron para hacerlos firmar que abandonaban la casa y la panader铆a. En esa reuni贸n mis suegros plantearon que no se iban a ir, que no entend铆an cual era la raz贸n. La explicaci贸n que le dieron es que la panader铆a no sirve para el proyecto que el gobierno provincial tiene en la isla. Con el otro matrimonio de jubilados que lleva m谩s de 50 a帽os en la isla pas贸 exactamente lo mismo y ellos plantearon la misma negativa por lo tanto las dos familias recibieron una carta documento intimando a abandonar su casa y en el caso de mis suegros tambi茅n la panader铆a en el plazo de 10 d铆as鈥.

Ante el intento de expulsi贸n, los suegros de Barletta contrataron a un abogado para responder las cartas documento que fueron recibiendo desde octubre de 2021, 鈥測 obtuvieron una medida cautelar que les permite permanecer y trabajar en la panader铆a hasta que se resuelva la cuesti贸n de fondo velando por su derecho a permanecer. Esta medida indica b谩sicamente que el Estado no puede tomar ninguna acci贸n arbitraria que cambie las condiciones que se ten铆an previamente鈥, agreg贸 la periodista.

Hay una particularidad de la vida y las costumbres de la isla que s铆 est谩 reglada: como es una reserva no tienen permitido ingresar con veh铆culos particulares. Todos los veh铆culos en los que se trasladan las mercader铆as e insumos b谩sicos para isle帽os e isle帽as pertenecen al gobierno provincial. Pero a partir de la denuncia de los suegros de Barletta la relaci贸n se hostiliz贸 y se les empez贸 a negar el transporte para los insumos de la panader铆a o a realizarlos de modo intermitentes. 鈥淢i suegra siendo directora de la escuela primaria en funciones fue impedida de subir a la lancha para docentes y residentes de la isla鈥, cont贸 Rosaura.

Entonces decidieron exponer la situaci贸n y hacerla p煤blica. Recibieron apoyo de muchos vecinos de la isla, que a su vez sufrieron intimidaciones y amenazas por haber acompa帽ado a sus vecinos.

Ante el incumplimiento de la cautelar por parte de las autoridades, se contactaron con el Ministerio de Gobierno que es una instancia superior a la Direcci贸n de Simonetta y tambi茅n con el Ministerio de las Mujeres de la Provincia. Barletta explic贸 que en ambos casos las respuestas y el acompa帽amiento han sido ineficientes para frenar la violencia hacia la familia.

Lo particular del caso y lo general en la isla Mart铆n Garc铆a convergen en las amenazas y discriminaci贸n sobre el colectivo LGTBIQ+. Con respecto a este tema la periodista detall贸: 鈥淗ace unos meses recibimos en la puerta de nuestra casa primero una estampita con un rosario y tambi茅n lo recibieron los otros vecinos que hab铆an querido echar. Un mes despu茅s, encontramos que la fachada de la casa estaba orinada, manchada, y nos alarm贸 pero no tanto鈥. Los ataques no quedaron ah铆: 鈥淎l mes siguiente, cuando Roc铆o se levant贸 para ir a la panader铆a a las 6 de la ma帽ana, se encontr贸 en la puerta de su casa una bolsa del pan dulce de la panader铆a muy particular que ten铆a una inscripci贸n que dec铆a 鈥榩ara la torta鈥 y adentro ten铆a un juguete sexual, lo que se conoce como consolador, con la misma inscripci贸n: 鈥榩ara la torta鈥欌. Adem谩s, seg煤n Barletta, hay personas que no quieren exponerlo ni hacerlo p煤blico. Tambi茅n pertenecen al colectivo LGTBIQ+, y son agredidas y amenazadas duramente en la isla. 鈥淪abemos que a partir de esta gesti贸n hay habilitado un contexto de violencia y que hay conductas mafiosas de parte de esta persona y de algunas personas que tiene bajo su ala. Nos han encadenado la puerta de la panader铆a con la medida cautelar vigente, nos han cortado la luz, me refiero a este tipo de pr谩cticas. Entonces tenemos la seguridad de que hay un contexto que habilita estos niveles de violencia y en particular con una familia con la que Diego Simonetta tiene una fijaci贸n bastante importante,鈥 afirm贸.

A las acciones realizadas por la familia, se sumaron una denuncia ante el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminaci贸n, la Xenofobia y el Racismo) y otra en la Defensor铆a del Pueblo, pero a煤n as铆 no han logrado el cese de las hostilidades.

Ante la pregunta sobre las causas de fondo de los conflictos, Barletta declar贸: 鈥淐reo que hay un gran inter茅s muy marcado e indiscutible del Gobierno de la Provincia, no solo en la Isla Mart铆n Garc铆a, sino en todo el Delta de Tigre y San Fernando, especialmente en la tercera secci贸n. La Retaguardia habl贸 con una vecina del Delta que cont贸 que tambi茅n tuvieron movilizaciones a la Direcci贸n de Islas por cuestiones relacionadas a la precarizaci贸n de su vida, con el acceso a servicios鈥. La periodista asegur贸 que hay un inter茅s muy concreto que es un inter茅s econ贸mico y que el comienzo de las persecuciones tiene que ver con eso, con un proceso que todav铆a est谩 en marcha. 鈥淩ealmente no sabemos c贸mo es el plan pero s铆 hay un inter茅s muy fuerte de promocionar y publicitar la isla como un lugar de ensue帽o cuando la isla es un lugar que tiene tanto contenido de parte de nuestra historia y va mucho m谩s all谩 de ser un lugar tur铆stico y 鈥榙ivino鈥. Existe un inter茅s muy marcado de parte del Gobierno de la Provincia en sitios, en proyectos que llevaban adelante o que ocupaban estas personas que fueron paulatinamente expulsadas, hasta que mis suegros y este otro matrimonio dijeron que no y ah铆 se detuvo la intenci贸n de echar y expulsar personas, pero no as铆 las amenazas. Estas cartas documento est谩n firmadas por Diego Simonetta y por su superior Eugenio Liggesmeyer, pero son totalmente inv谩lidas, no est谩n acompa帽adas de ning煤n tr谩mite iniciado en ning煤n circuito administrativo del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. O sea, son dos funcionarios que firman querer expulsarnos a t铆tulo personal en una carta documento鈥, asever贸 Barletta.

Entre el fuego y la Ley de Humedales

La dificultad de vivir en una isla y depender del Gobierno de la provincia para el abastecimiento y traslados ejerce una presi贸n sobre los habitantes que complejiza la cuesti贸n: 鈥淓l c铆rculo de silencio es algo muy concreto, la gran mayor铆a de las personas en la isla dependen, trabajan para el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires o dependen del Gobierno de la Provincia para abastecerse de sus bienes b谩sicos, eso por un lado. Por otro lado, las personas que est谩n en la isla que sostienen el lugar porque est谩n en armon铆a con la naturaleza, en realidad son personas que ponen mucho en juego para sostener eso. Los convenios son precarios y no hay m茅dico en la isla. Estamos hablando de personas que tienen m谩s de 70 a帽os y que eligen quedarse ah铆 y seguir construyendo su vida ah铆 a pesar de que pueden ver al m茅dico solo los fines de semana. No hay una lancha en la que puedan viajar sus familiares, hay solo una lancha por d铆a en la que pueden viajar isle帽os e isle帽as. El pasaje para que alguien te visite sale m谩s de 10 mil pesos. La lancha sale a las 7 de la tarde y vuelve a salir al otro d铆a a las 9 de la ma帽ana. Es una vida realmente sacrificada la de las personas en la isla y hay un discurso de parte del gobierno de la provincia y de Simonetta, que tiene que ver con esta idea de que son planeros, que no pagan la casa, que no pagan nada y encima usan los recursos de la provincia. Bueno, estamos hablando de personas que sostienen una isla, a 3 horas del continente, una isla evidentemente estrat茅gica para el gobierno y que est谩 como est谩 gracias a esas personas que viven ah铆 hace d茅cadas en esas condiciones que les cuento鈥, finaliz贸.

Fuente: https://laretaguardia.com.ar/2023/01/quieren-expulsar-a-historicos-habitantes-de-la-isla-martin-garcia.html





Fuente: Anred.org