August 19, 2022
De parte de Nodo50
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Protestas pro-Trump en el Capitolio de los Estados Unidos. REUTERS

Este art铆culo se ha publicado originalmente en The Conversation. Puedes leerlo aqu铆.

El reciente ataque contra Salman Rushdie en Chautauqua es una buena ocasi贸n para analizar la violencia en la que est谩 inmersa la capital del estado, la ciudad de Nueva York, y con ella el pa铆s entero. En lo que va de siglo XXI, la Gran Manzana ha sufrido once ataques terroristas. Los 3.001 muertos y m谩s de 6.000 heridos que conllevan son la cr贸nica m谩s patente de una vulnerabilidad cuyas causas quiz谩 no sean tan conocidas.

La radicalizaci贸n violenta se puede estudiar emp铆ricamente desde diferentes 谩ngulos. Dos de estas perspectivas emp铆ricas, en ocasiones contrapuestas, son: por un lado, el an谩lisis de la trayectoria que siguen los individuos que terminan actuando violentamente con fines pol铆ticos bajo el paraguas de una organizaci贸n terrorista que puede operar desde el exterior; y, por el otro, el examen de los factores macrosociales que conducen a la radicalizaci贸n violenta de organizaciones con fines pol铆ticos.

Teniendo en cuenta la segunda perspectiva, la vulnerabilidad de Estados Unidos ante el terrorismo est谩 relacionada con cuatro grandes factores que no se dan, en su totalidad, en otros contextos nacionales:

  • La existencia de m谩s de 1.700 grupos legales en el pa铆s que el prestigioso Southern Poverty Law Center califica como 鈥渆xtremistas鈥 o 鈥渄e odio鈥.
  • La polarizaci贸n rampante de la pol铆tica norteamericana.
  • Los agravios subjetivos aducidos por m煤ltiples colectivos ante el comportamiento geoestrat茅gico del pa铆s en la escena internacional, en general, y en su lucha contra el terror, en particular.
  • La grand铆sima densidad poblacional y desigualdades de ciudades como Nueva York.

Grupos extremistas y de odio

Estados Unidos es la cuna de m谩s de 1.700 grupos que justifican el odio, e incluso la violencia, contra ciertos colectivos. Estos est谩n inspirados en ideolog铆as muy diversas que van desde el nacionalismo cristiano, el supremacismo blanco y la defensa armada antigubernamental (m谩s conocidos simplemente como Militia), hasta el supremacismo negro y el islamismo violento. Muchos de estos grupos estar铆an prohibidos en Europa. De hecho, Canad谩 tiene en la lista de organizaciones terroristas a algunos, como los Proud Boys o los Three Percenters.

Sin embargo, la primera y segunda enmienda de su constituci贸n blindan, en primer lugar, el derecho a la libertad de expresi贸n y, en segundo, el derecho a portar armas y a autodefenderse. Ambos derechos generar铆an las condiciones para que no se vete ning煤n tipo de ideolog铆a, incluso las violentas o de odio, puesto que caer铆an en la esfera del pensamiento y la expresi贸n; y para que las armas est茅n a disposici贸n de grupos que pueden considerar al Estado como una amenaza de la que defenderse.

La polarizaci贸n estadounidense

En Europa se considera que las democracias pueden amortiguar cierto grado de polarizaci贸n. Adem谩s, se plantea que la polarizaci贸n real de la poblaci贸n puede diferir de la creciente polarizaci贸n pol铆tica. Por ello, la polarizaci贸n y la radicalizaci贸n violenta se estudian por separado y rara vez se ve a la primera la causa de la segunda.

En Estados Unidos, donde la representaci贸n pol铆tica de la ciudadan铆a se canaliza hist贸ricamente a trav茅s de dos 煤nicos partidos que han buscado diferenciarse apelando a las emociones y a la identidad, y donde existe gran n煤mero de grupos violentos con quienes los partidos tambi茅n quieren conectar (a fin de ampliar la base de su electorado), la polarizaci贸n se relaciona de manera mucho m谩s directa con la radicalizaci贸n violenta que en Europa.

La movilizaci贸n violenta de los agraviados

Desentra帽ar las causas de la radicalizaci贸n violenta no es tarea f谩cil. Se concitan sincr贸nicamente y de manera incoherente m煤ltiples causas estructurales, diversas motivaciones y din谩micas relacionales complejas.

En un estudio comparativo monumental del yihadismo, la extrema derecha y la extrema izquierda mundiales, el exasesor del Gobierno holand茅s en materia de prevenci贸n de la radicalizaci贸n violenta, Kees Van Den Bos, abunda sobre el papel que la sensaci贸n de agravio e injusticia desempe帽a como detonante de la violencia pol铆tica, en ausencia de mecanismos de control emocional efectivos.

Si el supuesto que plantea Van Den Bos es cierto, la intervenci贸n de Estados Unidos en conflictos internacionales sangrantes recientes (tales como los 20 a帽os de Afganist谩n, los m谩s de 15 en Irak, las intervenciones desestabilizadoras de Libia y Siria y el enquistado conflicto de Yemen); las ejecuciones extrajudiciales en su guerra contra el terror, ya sea a trav茅s de operaciones especiales violando soberan铆a y coordinadas desde el extranjero (Bin Laden en Pakist谩n, 2011) o mediante drones (Al Zahahiri en Kabul, 2022); sus tensiones con pa铆ses como Rusia o Ir谩n; y la b煤squeda, en ocasiones, de su inter茅s nacional por encima del bien com煤n, han suscitado la sensaci贸n de agravio en muchos pa铆ses y colectivos dentro y fuera de Estados Unidos, lo que le convierte en blanco prioritario de objetivos terroristas.

La gran densidad de las ciudades

La densidad poblacional dentro de un territorio, la coexistencia de culturas diversas en un espacio reducido, las desigualdades y la degradaci贸n medioambiental de los barrios son factores clave de radicalizaci贸n. Muchas ciudades de Estados Unidos re煤nen estas condiciones.

Por ello, estos entornos, a pesar de estar en condiciones de cuasi militarizaci贸n, son altamente vulnerables. Por un lado, tener bajo control a la poblaci贸n de una ciudad de m谩s de diez millones de habitantes es imposible. Por el otro, ciudades con grandes desigualdades sociales y econ贸micas y contrastes, con segregaci贸n poblacional de facto, favorecen la radicalizaci贸n, m谩s all谩 de su tama帽o.

Nueva York es solo s铆mbolo de un poder aparente que disimula la vulnerabilidad. Adem谩s, desafortunadamente, cuando en lugares como las calles de Manhattan todo es espect谩culo y consumo, algarab铆a y desenfreno, distraerse con el break dance callejero, los encantadores de serpientes espont谩neos y la constataci贸n de la prostituci贸n y opresi贸n de la mujer (a trav茅s, por ejemplo, de la publicidad en vivo de bares de barra americana) es m谩s probable que atender a las din谩micas sobrias de seguridad.




Fuente: Lamarea.com