December 8, 2020
De parte de Indymedia Argentina
1,987 puntos de vista

El reencuentro entre dos pibes de la periferia que enfrentaron al poder hasta el final

06/12/2020

A esta altura hablar de Diego es como regar un lago, llevar arena al desierto o carb贸n a un incendio forestal. Todos los medios del mundo cubrieron su partida al origen y destacaron sus valores y su temple de luchador.

Algunos podr铆an llamarle conciencia de clase o militancia social, que en Maradona tomaba dimensiones heroicas.

Diego fue un pibe pobre que nunca olvid贸 para qui茅n jugaba y d贸nde estaban los que le cagaban la vida a los pibes pobres como 茅l. Muri贸 el 25 de noviembre y todos recordaremos con dolor ese d铆a.

El mismo d铆a, tres a帽os antes, otro pibe pobre que sab铆a para qui茅n jugaba y d贸nde estaban los que le cagaban la vida fue asesinado por una bala estatal, comprada, administrada y provista a un prefecto con orden de disparar en la noche cerrada contra j贸venes Mapuce (as铆 se escribe en su idioma). Ese mismo d铆a pero del 2017 el Estado argentino mataba a Rafita Nahuel.

El Estado estaba comandado por un poder pol铆tico que promovi贸 el odio e invent贸 un supuesto enemigo 鈥渋nterno no argentino鈥 con ribetes violentos y secesionistas.

La Patagonia hoy tiene a cientos de comunidades del pueblo Mapuce que a pesar del intento de etnocidio de Roca y su posterior persecuci贸n e invisibilizaci贸n sobrevivieron resistiendo avasallamientos, estigmatizaci贸n y despojo durante mas de 140 a帽os.

Much铆simos a帽os despu茅s de la invasi贸n y fruto del debate que devino en toma de conciencia a ra铆z del quinto centenario del desembarco imperial espa帽ol, algo se empez贸 a dar vuelta.

Si bien hay espacios de lucha que lograron conquistar derechos y reconocimientos legales en constituciones nacionales y provinciales, a casi 30 a帽os de la inclusi贸n del derecho ind铆gena en la Constituci贸n de 1994 es muy poco lo que en realidad se ejerce en t茅rminos concretos.

Rafa era un joven nacido en los suburbios de Bariloche, que est谩n poblados por generaciones de desplazados de las comunidades Mapuce de la l铆nea sur.

Diego era un hombre nacido en los suburbios de Buenos Aires, que fueron poblados por generaciones de desplazados de todas las provincias argentinas, hist贸ricamente nombrados como cabecitas negras.

El alto es la contra postal del Bariloche alem谩n con escenograf铆a suiza, la periferia de los trabajadores a los que se pretende invisiblizar, los que perdieron sus or铆genes y territorios, los explotados por los poderosos de todo el mundo que est谩n realmente invadiendo la Patagonia para extraer o apropiarse de sus riquezas naturales.

El Conurbano bonaerense es un territorio que contrasta fuertemente con la ciudad de estilo europeo que las clases dominantes construyeron a su imagen y semejanza.

Rafa era un joven que junto a otros j贸venes recuperaron una porci贸n de identidad y de territorio que pertenece al Estado rodeado de ocupaciones acordadas mediante concesiones dudosas con la administraci贸n de parques nacionales.

Diego fue un hombre que recuper贸 con su palabra ese lugar de orgullo de los desplazados, un cabecita negra que a pesar del 茅xito y el dinero no trans贸 en su pensamiento y recuper贸 en el imaginario popular el orgullo de serlo.

Rafa fue un rebelde al que una manga de cajetillas filonazis decidi贸 condenar a muerte en busca de una mano dura ejemplificadora para cuidar los avances de sus empleadores o contratantes, por lo general extranjeros.

A Diego lo mat贸 el extractivismo medi谩tico de su vida 铆ntima exponiendo sus problemas y contradicciones 24 horas al d铆a en vivo, intentando domesticarlo y callarlo.

Rafa defend铆a su derecho a vivir mejor en su territorio, pero tambi茅n nos defend铆a a todos de la expoliaci贸n y posible destrucci贸n de la so帽ada Patagonia cordillerana por parte de los Lewis, las mineras, las iglesias, los Benetton y tantos otros invasores.

Rafa se fue tres a帽os antes asesinado por gente como Macri, Noceti y Bullrich, hoy impunes. Personajes de un gobierno al que el comandante Maradona, que se code贸 con Fidel, Ch谩vez, N茅stor y Correa, atendi贸 con sus frases c茅lebres pute谩ndolos a viva voz o con un dec谩logo de frases creativas.

Seguro que en donde hoy est茅n se mantendr谩n en equilibrio y el astro de la pelota al encontrarse con Rafita y escucharlo le rendir谩 su merecido homenaje. Quedar谩 entonces en nosotros no olvidar para que ac谩 en la superficie se le brinde justicia a su familia y una reivindicaci贸n a su lucha.

Una posibilidad real es que el Estado cumpla con su Carta Magna en su art铆culo 75, incisos 22 y 17, y que de una buena vez los Mapuce que quieran retomar la senda de la vida comunitaria rural tengan tierras aptas donde se recreen, se formen y desarrollen como Mapuce que son.

La ley 26.160 de 2006 prohibi贸 desalojos para dar paso a un relevamiento integral en todo el pa铆s pero choc贸 con gobiernos provinciales y un poder real que traba su aplicaci贸n a trav茅s de una justicia adicta. La ley de propiedad ind铆gena, que era el paso siguiente de aquella pol铆tica, duerme en alg煤n caj贸n. La educaci贸n intercultural y biling眉e, un derecho de todos, s贸lo retoma su importancia en algunas comunidades pero no se incorpora a la educaci贸n que imparte el Estado. Sus idiomas son tomados como lenguas secundarias y no se incorporan a la la comunicaci贸n oficial salvo en eventos espec铆ficos. Las declaraciones de odio y las noticias falsas que los estigmatizan no son siquiera visibilizados como un mal ejemplo. S贸lo se habla de naciones originarias cuando alg煤n medio intenta poner una nota de color que apunte a la sensibler铆a y ejerciendo el paternalismo sociocentrista. Ante tantas cuentas pendientes, es urgente avanzar con pol铆ticas concretas donde los pueblos ind铆genas sean protagonistas.

Mientras tanto, ese territorio donde el Estado derram贸 sangr茅 inocente deber铆a ser, a mi modesto modo de ver, un espacio de memoria administrado por esos j贸venes que arriesgaron su vida y perdieron a sus amigos por volver a su esencia, y desde all铆 comenzar a refundar entre todos el Estado Plurinacional que nos merecemos.

Fuente: https://www.elcohetealaluna.com/rafael-y-diego-una-misma-lucha/




Fuente: Argentina.indymedia.org