January 27, 2023
De parte de Indymedia Argentina
1,795 puntos de vista

Crimen organizado y extractivismo

Ra煤l Zibechi*

El crimen organizado, la delincuencia paraestatal o narcotr谩fico, son las formas que asume la acumulaci贸n por despojo/extractivismo en la zona del no-ser, o sea en los territorios de los pueblos originarios, negros y campesinos de Am茅rica Latina. Aunque suelen presentarse por separado, como si no tuvieran ninguna relaci贸n, la violencia criminal, los estados-naci贸n y el modelo econ贸mico forman un mismo entramado para el despojo de los pueblos.

Esta conclusi贸n es deudora del trabajo del investigador Emiliano Teran Mantovani en un reciente ensayo en el que vincula las tres modalidades se帽aladas*. Sabemos que el crimen organizado despoja bienes comunes de los pueblos, rompe los tejidos comunitarios, explota y asesina personas, adem谩s de degradar el ambiente con sus iniciativas econ贸micas, con el apoyo tanto de las empresas privadas como de los estados.

Lo que m谩s me interesa del trabajo de Teran es su an谩lisis que considera al crimen organizado como extractivismo, desde el desplazamiento y amedrentamiento de las poblaciones hasta el control de minas y territorios productivos, finalizando en la gesti贸n de los 鈥減rocesos y rutas de comercializaci贸n de los 颅 commodities鈥.

En su opini贸n, debemos pensar el crimen organizado como una clara expresi贸n de la pol铆tica del extractivismo en el siglo XXI, por tanto mucho, m谩s all谩 de la din谩mica econ贸mica que representa. En este punto, veo una estrecha relaci贸n con el pensamiento de Abdullah 脰calan, cuando sostiene que el capitalismo es poder, no econom铆a. En su fase decadente, el capitalismo es violencia armada y genocidio, por duro que resulte aceptarlo.

En una de sus p谩ginas m谩s brillantes, Teran establece una gradaci贸n del modo de actuar del crimen, que nos remite a los albores del capitalismo descrito por Karl Polanyi: doblegar a la poblaci贸n local mediante el terror; control de las formas econ贸micas buscando el monopolio; incorporar a una parte de la poblaci贸n a la econom铆a criminal, protecci贸n de ese sector con servicios propios, naturalizaci贸n de la violencia y, finalmente, convertir a parte de la poblaci贸n en m谩quinas de guerra al integrarla subjetiva, cultural, territorial, econ贸mica y pol铆ticamente a sus l贸gicas de violencia organizada.

Los puntos de confluencia entre crimen organizado y extractivismo son evidentes: se enfrentan a la poblaci贸n que resiste o no se pliega, se basan en la misma econom铆a del despojo y buscan la protecci贸n de las armas, las del Estado y las propias.

Hay algo m谩s, muy perturbador: el crimen organizado ha logrado ser cada vez m谩s un factor de canalizaci贸n del descontento y el malestar popular, pudiendo adem谩s captar una parte de las pulsiones contrahegem贸nicas, de sublevaci贸n, de antagonismo con el poder, y potencialmente darle forma a esas posibles insurgencias, sostiene Teran.

Terrible, pero real. Lo que nos debe llevar a reflexionar, a quienes a煤n deseamos cambios de fondo, anticapitalistas, qu茅 cuota de responsabilidad nos cabe en esta decisi贸n de tantos j贸venes de sumarse a la violencia criminal.

Una primera es romper con el af谩n de enmascarar la realidad, de no querer ver que el capitalismo realmente existente es guerra de despojo o cuarta guerra mundial, como la nombran los zapatistas. El crimen y la violencia, para llegar a ser el principal modo de acumulaci贸n de capital, deben contar con el apoyo y complicidad de los estados, que se van reconvirtiendo en estados para el despojo.

Por eso el problema no es la ausencia del Estado, como dice el progresismo. Nada ganamos con ampliar su esfera, siendo el primer responsable de la violencia contra los pueblos.

Una segunda cuesti贸n es comprender que los tejidos sociales son en s铆 mismos un campo de batalla, un campo en 颅disputa, como apunta Teran. El crimen, el narcoparamilitarismo (indisociable de los aparatos armados del Estado), est谩n empe帽ados en romper las relaciones sociales para recomponerlas en funci贸n de sus intereses, de ah铆 la violencia racista y los feminicidios.

Por eso se han vuelto imprescindibles las autodefensas ancladas en las comunidades que resisten. No s贸lo deben defender y cuidar la vida y la naturaleza, sino tambi茅n las relaciones humanas.

Por 煤ltimo, no pocos intelectuales hablan de las alternativas al extractivismo, siempre pensando en t茅rminos tecnocr谩ticos y que ser谩n implementadas desde arriba. Imposible.

Hoy las alternativas reales son las Guardias Ind铆genas, Cimarronas y Campesinas del Cauca colombiano, los gobiernos aut贸nomos y las demarcaciones aut贸nomas de la Amazonia, las recuperaciones de tierras mapuches; el Ej茅rcito Zapatista de Liberaci贸n Nacional, el CNI, las fogatas de Cher谩n, las guardias comunitarias y las m煤ltiples formas de autodefensa. No hay atajos, s贸lo la resistencia abre caminos.

*Emiliano Teran Mantovani, Crimen organizado, econom铆as il铆citas y geograf铆as de la criminalidad: otras claves para pensar el extractivismo del siglo XXI en Am茅rica Latina, en Conflictos territoriales y territorialidades en disputa, Clacso, 2021.
* Periodista, escritor y pensador-activista uruguayo, dedicado al trabajo con movimientos sociales en Am茅rica Latina.
redlatinasinfronteras.sur@gmail.com



Fuente: Argentina.indymedia.org