March 11, 2021
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Por Lorena Soler y Florencia Prego*, Resumen Latinoamericano, 11 de marzo de 2021.

La crisis pol铆tica que se expresa en estas semanas en Paraguay como consecuencia del colapso de la pol铆tica sanitaria que lleva d铆as ininterrumpidos de movilizaciones, muestra algunos elementos novedosos y otros estructurales que indican, en parte, el car谩cter recurrente de las mismas y las configuraciones pol铆ticas de anta帽o.

Hace m谩s de medio siglo, la ANR (Partido Colorado) centraliza el juego pol铆tico e intenta monopolizar la representaci贸n de las crisis. Desde por lo menos el stronismo (la a帽eja dictadura paraguaya) hasta hoy, el Partido Colorado ha comandado el ordenamiento de todo el sistema pol铆tico. La misma crisis que sac贸 al 鈥渄ictador supremo鈥, comand贸 la transici贸n a la democracia, habilit贸 y monitore贸 al luguismo (2008-2012) y, en lo que parec铆a su fase final, sali贸 en busca del empresario que, al igual que Stroessner, no pertenec铆a a esa 鈥渃asta鈥 pol铆tica. Horacio Cartes (2013-2018) ten铆a como cualidad principal no formar parte de ninguna de las estructuras partidarias caducas -en efecto, en su campa帽a no hubo banderas coloradas- y, sin embargo, pudo salvar al partido. Cre贸 su corriente interna, junt贸 voluntades, arm贸 un padr贸n y hoy desaf铆a en paridad a las elites pol铆ticas (propias y ajenas). En fin, la nueva derecha latinoamericana -pero tambi茅n Trump- aprendi贸 de las dificultades que implica lidiar con el partido y tambi茅n a advertir que no alcanza con ser empresario, sino que es preciso controlar parte del Estado.

Fracasado el intento de reelecci贸n presidencial de Cartes, lleg贸 Mario Abdo Ben铆tez, el representante de la tercera posici贸n. Un presidente prolijo y sin pretensiones, sin bases y sin control partidario, parte de esa burocracia agrietada que nadie desea, pero que todos necesitan. 鈥淢arito鈥 el presidente de la transici贸n del propio partido. Tono calmo, familia ensamblada, la Biblia y la prenda de la paz. Stronista por lazo filial, moderno por imposici贸n de la 茅poca.

Claro est谩 que el proceso no pas贸 a espaldas de una ciudadan铆a televidente o televisada. La pol铆tica no es s贸lo juego de 茅lites y en cada manifestaci贸n, el pueblo puso sus muertos. Desde aquella memoria colectiva del 鈥渕arzo paraguayo鈥, cuando se produjeron masivas protestas contra el presidente Ra煤l Cubas Grau (1998-1999) y el general Lino C茅sar Oviedo tras el asesinato del vicepresidente Luis Mar铆a Arga帽a, varios marzos parecen reactivarse. El marzo del 2017, con la quema del Congreso cuando el presidente Horacio Cartes intent贸 promover una enmienda constitucional para habilitar la reelecci贸n presidencial, hasta el presente, donde la crisis sanitaria y el deficitario manejo gubernamental mostr贸 con crudeza la capacidad pol铆tica del actual presidente. Si la pandemia no vino a poner en crisis al capitalismo, s铆 vino a mostrarnos c贸mo funciona, siendo Paraguay un escenario privilegiado de esta tesis. No s贸lo tiene el 煤ltimo turno mundial para conseguir vacunas, sino que tiene un Estado diezmado, sin recursos, pero con una corporaci贸n empresarial que cada d铆a tiene mayor capacidad de acumular. Al precio de la soja no le lleg贸 el Covid. Pero la cuarentena hizo colapsar a una econom铆a urbana y campesina mayoritariamente informal.

Si Mario Abdo Ben铆tez lleg贸 sin controlar el partido, mucho menos pod铆a dirigir el Estado. Y la pandemia reclama estatalidad. Como las piezas endebles de un gobierno que no termin贸 de llegar, fueron cayendo los ministros de Salud y Educaci贸n, la ministra de la Mujer y el jefe de Gabinete.

No es la primera vez que, ante una crisis, las 茅lites pol铆ticas apelan a la figura del juicio pol铆tico -introducido con la reforma constitucional de la primavera democr谩tica de 1992- para destituir presidentes. Pensada en su origen como una herramienta de control y regulaci贸n sobre el Poder Ejecutivo, se convirti贸 en una prenda de negociaci贸n entre las fuerzas partidarias como de condicionamiento del Poder Legislativo al Ejecutivo. El juicio pol铆tico es la fantas铆a que conservan las elites pol铆ticas para dirimir conflictos de orden superestructural. As铆, creyeron terminar con Fernando Lugo, hoy posicionado junto al Partido Liberal para un pr贸ximo round electoral. La pandemia aplaz贸 las elecciones municipales (2020), pero todo indica que la postergaci贸n de estos comicios le dio un nuevo cariz, diluy茅ndolos en una prematura carrera presidencial ya en marcha (2023). De ella participan todos los que buscan erosionar el 煤ltimo ratio de legitimidad presidencial.

Paraguay vuelve a estar frente a su propia crisis. La continuidad de Mario Abdo Ben铆tez quedar谩 sellada por Horacio Cartes. En tanto, el pueblo sigue en las calles, reclamando la intervenci贸n de un Estado soberano.

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Fuente: Resumenlatinoamericano.org