March 6, 2021
De parte de CNT Vitoria-Gasteiz
2,588 puntos de vista

隆EXIGIMOS DERECHOS REALES YA!

鈥淪in nosotras se para el mundo鈥. 鈥淟as vidas en el centro鈥. Todav铆a resuenan en las calles y en los corazones, inmortales, los lemas que lanz贸 con fuerza el movimiento feminista los a帽os pasados.

Tiempo despu茅s y tras este 煤ltimo a帽o viviendo de manera sostenida una situaci贸n tan excepcional (y que ha da帽ado tantos derechos y libertades), en la que todav铆a nos encontramos inmersas, este 8M nos volvemos a encontrar siendo testigos de c贸mo se pone, nuevamente, el capital en el centro y, mientras tanto, las mujeres seguimos soteniendo sobre nuestros hombros, el peso de los cuidados y de todos esos sectores esenciales para el sostenimiento de la vida (tanto en el espacio productivo como en el espacio reproductivo).

La divisi贸n sexual del trabajo, el escaso valor y reconocimiento de las tareas del hogar y los cuidados, la falta de corresponsabilidad y la insuficiencia de recursos p煤blicos que garanticen la posibilidad de conciliaci贸n de la vida profesional y familiar (as铆 como la cobertura de los ciudados a la dependencia), siguen vertebrando las desigualdades de g茅nero presentes en nuestra sociedad. Desigualdades que se reflejan en la vida de muchas mujeres, que se ven en situaciones de vulnerabilidad y desprotecci贸n extremas, de mucha carga de trabajo totalmente invisibilizada fuera y dentro del hogar, y de condiciones laborales marcadas por la precariedad y la explotaci贸n.

Dentro de esta jornada previa al 8M, hoy queremos dar voz al sector del trabajo dom茅stico y de los cuidados, y a las reivindicaciones hist贸ricas que vienen haciendo las empleadas del hogar: valorizar los cuidados y equiparar/dignificar sus derechos.

Como sector feminizado y olvidado, sus condiciones de trabajo siguen siendo incre铆blemente precarias, reproduciendo as铆 la subordinaci贸n de g茅nero y la divisi贸n sexual del trabajo.

Fruto de a帽os de lucha de las asociaciones y plataformas creadas por las trabajadoras del hogar, de los colectivos de migrantes y del movimiento feminista, se han conseguido una serie de mejoras para el sector (tras su inclusi贸n en un sistema especial dentro del R茅gimen General de la Seguridad Social en 2011). Si bien esto es totalmente insuficiente y discriminatorio, ya que no las ha equiparado con el resto de trabajadores/as por cuenta ajena, y las discriminaciones y la precariedad contin煤an vigentes en su realidad diaria.

驴Y en qu茅 son diferentes al resto de sectores?

Las trabajadoras del sector no disponen, aunque est茅n dadas de alta legalmente, de prestaciones por desempleo. No se les aplica la Ley de Prevenci贸n de Riesgos Laborales, y no hay un reconocimiento de las enfermedades y de los accidentes laborales. Adem谩s, muchas de ellas trabajan sin regularizaci贸n de sus contratos o con contratos muy precarios, y con total ausencia de amparo por parte de la inspecci贸n de trabajo, al considerarse el hogar como espacio privado, lo que perpet煤a la existencia de irregularidades graves en el lugar de trabajo (como el exceso de horas trabajadas y no remuneradas, la falta de medidas de protecci贸n, la falta de descanso, etc). Ante la ausencia de negociaci贸n colectiva y de libertad sindical, se encuentran ante una vulnerabilidad total frente un despido barato e inmediato, ante la exigencia de tareas no definidas, o frente al riesgo de acoso que sufren en el trabajo.

Este sector, adem谩s de verse afectado por la devaluaci贸n social de las tareas de cuidados, es atravesado por nuevos ejes de dominaci贸n: los que sufren las mujeres migrantes. Y es que el heteropatriarcado y el capitalismo, siempre van de la mano del racismo y el colonialismo.

Miles de mujeres migrantes han llegado los 煤ltimos a帽os al estado espa帽ol a desempe帽ar trabajos de cuidados. La realidad es que terminan siendo esclavizadas al servicio del patr贸n las 24 horas del d铆a. Deben hacerse cargo de personas mayores con gran dependencia, realizar todas las labores dom茅sticas, cuidar a los/as ni帽os/as, entre otras tareas. No disponen de tiempo libre y, a cambio, reciben un sueldo miserable. Esta realidad de migraci贸n masiva (como sucede con las mujeres filipinas) a lo largo del mundo, se ha denominado 鈥cadenas de cuidados globales鈥.

Es hora de mostrar esta realidad que queda en el interior de los hogares de la clase privilegiada, de implicarnos con las mujeres sin papeles, de luchar por su causa, porque al igual que todas tienen derechos sociales b谩sicos como el reconocimiento de su trabajo, el acceso a la salud, a las prestaciones por desempleo, a las bajas m茅dicas, a cotizar para sus respectivas jubilaciones y a cumplir sus objetivos vitales.

Todo esto se ve incrementado con la llegada del estado de alarma, donde el grado de desprotecci贸n se dispara. El subsidio excepcional para empleadas del hogar se convierte en un parche temporal, escaso y que no llega a las mujeres que trabajan de manera irregular.

Por todo ello, desde CNT, nos sumamos a la exigencia de la ratificaci贸n del convenio 189 de la Organizaci贸n Internacional del Trabajo (OIT), a trav茅s del cual se reconoce el valor econ贸mico y social que tiene el trabajo dom茅stico y de cuidados, y se avanza en el cese de las exclusiones que sufren en materia de protecci贸n laboral y social.

Exigimos la inclusi贸n en el r茅gimen general sin particularidad alguna, y en el ET a todos los efectos sin moratoria. Exigimos que se consideren las horas de presencia y disposici贸n como tiempo de trabajo efectivo a todos los efectos. Y exigimos que se garanticen las condiciones de trabajo dignas en el sector de cuidados, tanto en los centros p煤blicos, como en los concertados y privados (ayuda a domicilio, teleasistencia, escuelas infantiles, residencias, centros de d铆a, limpieza de edificios y locales, etc), creando convenios colectivos.

As铆 mismo y por todo ello, apoyamos la lucha de las compa帽eras de este sector, exigiendo el reconocimiento y dignificaci贸n del mismo y de sus derechos.

Hacia la reorganizaci贸n social de los cuidados y de los modelos de sociedad en que queremos vivir. Hacia la conciencia y responsabilidad individual y colectiva, en los hogares y en los tajos. Hacia la construcci贸n de una red de lucha y solidaridad internacional, que nos sostenga y con la que podamos conseguir poner, de una manera digna y definitiva, la vida y los cuidados en el centro.

Grupo de Feminismos de la Regional Norte




Fuente: Vitoria.cnt.es