January 24, 2023
De parte de Lobo Suelto
163 puntos de vista

Cuando se llega a una situaci贸n de apolitizada politizaci贸n, que es la nuestra, y la ciudad se desvanece como espacio vivo de fuerzas y conflictos en favor una teolog铆a de lo virtual -en la que vida se vive a trav茅s de im谩genes ya programadas-, prolifera por doquier el cretinismo -t茅rmino de curiosa historia, que parece provenir de cierta tendencia al aislamiento detectada el antiguos pueblos cristianos de monta帽a-, y la articulaci贸n sistem谩tica de los diversos cretinismos. Lo cretino no es exactamente lo falto de astucia o de c谩lculo, ni de bondad y transparencia, sino el confinamiento de la vivacidad espiritual a un 谩mbito institucional espec铆fico. Lenin, por ejemplo, denunciaba a la fracci贸n adversaria de la socialdemocracia rusa de 鈥渃retinismo parlamentario鈥 (la reducci贸n de la comprensi贸n del juego pol铆tico al parlamento). Hoy en d铆a, sin embargo, aunque abunde (basta con mirar un portal de noticias para advertir c贸mo todo se ha vuelto cretinismo: empresarial, medi谩tico, judicial), ya no es la marca caracter铆stica de nuestra actualidad. La expresi贸n 鈥渁pol铆tica politizaci贸n鈥 -presente en Kafka-, define con mayor justeza un tipo de funcionamiento social-comunicacional que difunde una relaci贸n acr铆tica con lo pol铆tico. M谩s que falsa pasi贸n, la pasi贸n pol铆tica se torna ella misma incapaz de revisar su disociaci贸n fundamental entre creencia y consecuencia. Lo vemos, incluso, en las pr谩cticas de denuncia de las fake news y del lawfare -t茅rminos que, ya de por s铆, exhiben una especie de 鈥渃retinismo ling眉铆stico鈥- al que se ha reducido lo progresista. La crispaci贸n hiperpol铆tica, que promete cada d铆a un v茅rtigo mayor, se da en simult谩neo con un retiro abrumador de lo pol铆tico mismo. Un aburrimiento mayor, un apagamiento enigm谩tico, un repliegue permanente en lugar lejano y oscuro. Y no sabemos bien si esa ausencia de lo pol铆tico se debe simplemente a que hemos olvidado c贸mo convocarlo o si en cambio asistimos a una suerte de largo eclipse cuya l贸gica se nos escapa. En todo caso, en la nostalgia de lo pol铆tico -m谩s que en la pasi贸n con que se lo declama y se lo practica- habr铆a claves para un diagn贸stico del presente. Pero el trabajo con la nostalgia no es f谩cil. En contacto con ella, se transforma con facilidad en un afecto personal, perdiendo agudeza cl铆nica. Se convierte en penosa despedida de la vida. Lo dif铆cil seria lograr una nostalgia del propio presente, m谩s po茅tica que personal, capaz de sostener aquello que se vive como perdido menos como un recuerdo preciso de un tiempo ido y m谩s como un desplazamiento y un contraste en b煤squeda de una perspectiva nueva. Hacer jugar como termino actual aquello que s贸lo sabe aparecer como perteneciendo a un pasado pedido, reconocer la actualidad de lo eclipsado como instancia cr铆tica del presente.




Fuente: Lobosuelto.com