October 25, 2020
De parte de Indymedia Argentina
170 puntos de vista


En pleno desarrollo de la pandemia del coronavirus y la emergencia sanitaria y econ贸mica mundial, resulta importante valorar la generaci贸n de condiciones pol铆ticas para hacer posible un cambio de rumbo en la regi贸n, algo que se verifica con el triunfo de Luis Arce y David Choquehuanca en Bolivia. La f贸rmula que asumir谩 los primeros d铆as de noviembre es un acontecimiento que genera enormes expectativas en la regi贸n, en simult谩neo con los interrogantes que genera, casi en simult谩neo, el desenlace de la elecci贸n estadounidense.

Celebraci贸n del triunfo del MAS 鈥 IPSP en El Alto, Bolivia, este s谩bado 24 de octubre. Fotos: MAS 鈥 IPSP

A un a帽o del golpe perpetrado en Bolivia con apoyo del poder global y con fuerte impacto regresivo, la respuesta popular supo organizar una r茅plica no visibilizada por consultoras y analistas electorales, desbordados en sus pron贸sticos con el 55% de una votaci贸n que alej贸 cualquier duda sobre el consenso a una perspectiva de cambio progresista de la realidad. La movilizaci贸n social todo lo puede, m谩s all谩 del poder de los principales medios de comunicaci贸n, de la represi贸n y los intentos de manipulaci贸n local y global que se ejercen con impunidad.

El poder popular es definitivo a la hora de discutir el rumbo de la sociedad, poniendo en debate un tema trascendental como la cuesti贸n del poder, asociado al dinero, la violencia y la manipulaci贸n ideol贸gica.

Cuando observamos el mapa y la Argentina rodeada por reg铆menes orientados hacia la derecha del arco pol铆tico, el cambio que anticipa la voluntad electoral boliviana resulta estrat茅gico, especialmente cuando nuestro pa铆s discute con el FMI una deuda odiosa que se impone al conjunto de nuestro pueblo. Aun cuando algunos imaginan un fondo m谩s amigable o con expectativas que este aporte m谩s recursos, algo que desaconsejamos de modo enf谩tico, para paliar la situaci贸n cr铆tica de reservas en el pa铆s.

Enfrentar al poder financiero, del que el FMI es exponente, requiere aprender de la experiencia boliviana para acumular fuerza social para confrontar con el organismo internacional y el poder en su seno de EEUU, responsable de financiar el fallido intento de un segundo mandato de Mauricio Macri.

Junto a la experiencia boliviana destaca la lucha popular chilena, recuperando un a帽o de la revuelta popular, ejercida mayoritariamente por j贸venes, en una lucha que emergi贸 contra el aumento del transporte p煤blico y se extiende contra el r茅gimen privatizado de jubilaciones en las AFP, tan cuestionadas en Chile y que fueran modelo de privatizaci贸n previsional para toda la regi贸n. Importa Chile porque es el origen de la restauraci贸n liberal, llamada 鈥渘eoliberal鈥, que no es nueva ni liberal, especialmente en estos tiempos de dominaci贸n de las transnacionales.

La elecci贸n boliviana y las luchas populares en la regi贸n establecen un l铆mite a la pol铆tica exterior estadounidense que pretende asociar a los gobiernos de la regi贸n en su estrategia de injerencia y obst谩culo a cualquier intento de pol铆tica aut贸noma y soberana. Por eso hay que profundizar la denuncia contra la OEA y Luis Almagro, su titular, ejemplo de bur贸crata al servicio de la dependencia.

Esta pol铆tica de subordinaci贸n y sumisi贸n se asume en defensa del orden capitalista y su esencia, el r茅gimen de propiedad y explotaci贸n y saqueo, una cuesti贸n que est谩 en discusi贸n en el pa铆s, no solo desde el punto de vista de la pol茅mica intelectual o discursiva, sino por procesos relativos a ocupaciones, caso Guernica entre otros, o por el proyecto 鈥淎rtigas鈥 en Entre R铆os, en confrontaci贸n con el clan Etchevehere, expresi贸n del poder olig谩rquico y de la Sociedad Rural de la Argentina.

Lo que se discute es la propiedad privada de los medios de producci贸n, particularmente la tierra. La propiedad se discute tambi茅n a prop贸sito del impuesto a las grandes fortunas o al frustrado intento de intervenci贸n, expropiaci贸n a Vicentin, con la pretensi贸n originaria de transformarla en una empresa testigo que apunte a modificar el modelo del agro negocio de exportaci贸n.

El poder no resigna sus posiciones, menos sus propiedades si no es a manos de un poder mayor. Por eso destacamos la reciente experiencia boliviana, necesaria para hacer realidad la confrontaci贸n con la gigantesca estafa de Vicentin. Bolivia recupera en un a帽o una acumulaci贸n hist贸rica de poder popular, que ahora inaugura un nuevo ciclo con enormes esperanzas m谩s all谩 de su territorio.

Pensar desde la soberan铆a

Cambiar el rumbo econ贸mico en Argentina y en el mundo es imprescindible en tiempos de tanta regresi贸n y penuria social.

Toda la estad铆stica mundial indica que los avances, si los hubo, de combate a la pobreza y a la miseria, con la situaci贸n actual se est谩n revirtiendo de manera alarmante.

Se necesita modificar sustancialmente el orden econ贸mico y eso solo puede hacerse si existe sujeto social consciente y organizado en disposici贸n de modificar el estado de situaci贸n. No se trata de volver al 鈥淓stado del Bienestar鈥, o a un 鈥渃apitalismo m谩s humano鈥 como algunos imaginan, un imposible ante la ofensiva capitalista, que solo se frena desde un proyecto alternativo poblado por sujetos colectivos organizados y conscientes.

Por ello, resulta imprescindible pensar en t茅rminos de soberan铆a alimentaria, energ茅tica o financiera, lo que demanda la construcci贸n de poder popular organizado.

Solo bajo esas condiciones socio pol铆ticas se facilitar谩 la imposici贸n de otro sentido com煤n hacia aquel sustentado por los que acumulan la riqueza socialmente generada, y atender las necesidades de la mayor铆a social afectada en el capitalismo realmente existente.

El d茅ficit habitacional alcanza a millones, como el desempleo y la pobreza, que solo puede combatirse si se generan condiciones socio pol铆ticas de reversi贸n del modelo productivo y de desarrollo, que tiene base en la propiedad territorial consolidada en el pa铆s desde 1880 con la conquista violenta de territorios patag贸nicos que estaban en posesi贸n de pueblos originarios. La violencia ejercida desde el Estado consolid贸 el poder territorial sobre la tierra que hoy se defiende para frenar cualquier proceso de 鈥渞eforma鈥 socioecon贸mica, pol铆tica y cultural.

La soberan铆a se juega regionalmente, especialmente cuando el gobierno de Brasil avanza en la subordinaci贸n al proyecto regional empujado por EEUU, con la suscripci贸n de acuerdos de libre comercio, a contramano de una orientaci贸n de privilegio a la integraci贸n regional. El presidente brasile帽o se asocia a la disputa de guerra comercial entre EEUU y China, desandando un camino hist贸rico de asociaci贸n entre Argentina y Brasil como parte de una regi贸n que tiene que mirar m谩s cerca para pensar en caminos comunes de soluciones soberanas.

No hay dudas que los cambios nacionales intervienen en la situaci贸n regional, por eso importa lo que acontece en cada pa铆s. Resulta imprescindible pensar y actuar decisiones soberanas en un mundo cada vez m谩s interrelacionado y condicionado por la ofensiva del capital contra el trabajo, la naturaleza y la sociedad.

La soberan铆a del comercio exterior es un tema estrat茅gico. Cualquier gobierno que no logre manejo soberano de su sector externo no podr谩 intentar un rumbo de independencia. Vale la reflexi贸n en momentos donde la agenda econ贸mica del pa铆s se concentra en el tipo de cambio. Por estas horas se insiste desde el gobierno argentino que no existe posibilidad de devaluaci贸n de la moneda, sin embargo y m谩s all谩 de la presi贸n de grandes exportadores y especuladores, la realidad es que el precio del d贸lar aventaja al promedio de los precios y m谩s aun de los ingresos populares, salarios, jubilaciones y beneficios sociales. La realidad de la pol铆tica cambiaria termina siendo de ajuste de la mayor铆a de la poblaci贸n que vive de ingresos fijos.

En ese marco debe reflexionarse sobre la disputa de poder que supone intervenir en la pol铆tica cambiaria, monetaria, de comercio exterior y de distribuci贸n del ingreso y la riqueza. Lo que ocurre en definitiva es puja distributiva, de ingresos y de riqueza, entre los m谩s concentrados de la econom铆a y la mayor铆a empobrecida del pa铆s. Si algo hace falta en nuestra coyuntura, es precisamente atender la demanda social contra la pobreza, por el empleo, estimular la reactivaci贸n para mejorar la demanda de la mayor铆a de la sociedad. Es el rumbo necesario para avanzar soberanamente en una perspectiva de bienestar social, sin falsas expectativas en un capitalismo humanizado, sino orientado en una perspectiva de emancipaci贸n social.

Buenos Aires, 25 de octubre de 2020




Fuente: Argentina.indymedia.org