March 8, 2022
De parte de Vamos Hacia La Vida
350 puntos de vista

鈥淟o absurdo de una lucha antifascista que escogiera la guerra como medio de acci贸n aparece as铆 claramente. No solo significar铆a combatir una opresi贸n salvaje aplastando los pueblos bajo el peso de una masacre todav铆a m谩s salvaje, sino tambi茅n extender bajo una f贸rmula distinta el r茅gimen que se pretend铆a suprimir. Es ingenuo pensar que un aparato de Estado que se ha vuelto poderoso por medio de una guerra victoriosa dulcificar铆a la opresi贸n que ejerce sobre su propio pueblo el aparato de Estado enemigo, todav铆a ser铆a m谩s ingenuo pensar que dejar铆a que surgiera una revoluci贸n proletaria entre el pueblo, aprovechando la derrota sin ahogarla en el mismo momento en la sangre (鈥) principalmente en caso de guerra hay que escoger entre dificultar el funcionamiento de la m谩quina militar de la que uno mismo es un engranaje, o bien colaborar con esta m谩quina a segar ciegamente vidas humanas鈥.

Simone Weil, Reflexiones sobre la guerra, 1933.

La actual etapa del desarrollo de las fuerzas productivas capitalistas 鈭抭ue no son m谩s que sus fuerzas destructivas 鈭, trae consigo acontecimientos que se suceden uno tras otro, como una espiral siempre creciente de su crisis generalizada, en donde convergen la crisis del trabajo 鈥搎ue se manifiesta en la expulsi贸n de seres humanos del proceso productivo mismo鈥, devastaciones ambientales 鈥揹e las que la pandemia del Covid-19 y el cambio clim谩tico son consecuencias directas鈥, grandes flujos migratorios, entre otras cat谩strofes que se han vuelto cotidianas. La guerra y el militarismo son inseparables de esta irracional din谩mica propia del capitalismo: hoy nos vemos enfrentados a la que se dice es la mayor movilizaci贸n b茅lica desde la Segunda Guerra Mundial, con la invasi贸n de la Federaci贸n Rusa a Ucrania, bajo la excusa presunta, de enfrentar la 鈥渘azificaci贸n鈥 y defender la zona separatista del Donb谩s.

Como si la cat谩strofe capitalista y las fuerzas de la contrarrevoluci贸n que 茅sta moviliza no fueran suficientes, vemos a grupos que se autodefinen como anticapitalistas defender abiertamente, o de manera solapada, el avance y bombardeo de las tropas rusas sobre las ciudades ucranianas. Un@s por una especie de rusofilia relativa a alguna nostalgia por la URSS, otr@s porque consideran a las fuerzas pol铆ticas y militares de occidente con las que se enfrenta Rusia como la encarnaci贸n del mal absoluto, y algun@s debido a que consideran que la ofensiva rusa s铆 tiene realmente como objetivo la defensa de la Rep煤blica Popular de Donetsk y de la Rep煤blica Popular de Lugansk, en Donb谩s y, que por lo tanto, constituye alguna forma de combate o de apoyo contra el 鈥渇ascismo鈥 de Ucrania. As铆, sectores que van desde el leninismo-estalinismo hasta el anarquismo, no han tardado en encuadrarse a favor de una invasi贸n militar por parte del Estado de una superpotencia mundial y su clase dominante, desechando el internacionalismo y cualquier perspectiva revolucionaria, relativizando las motivaciones y las consecuencias sangrientas de esta guerra imperialista. La experiencia hist贸rica anticapitalista nos ilustra que las guerras imperialistas no son sino la forma en que el capital se reestructura a partir de una disputa b茅lica entre las distintas facciones de la burgues铆a internacional, en donde el proletariado es usado como carne de ca帽贸n, y la conciencia de que ning煤n Estado jam谩s movilizar谩 sus tropas por motivos e intereses que no sean los de su clase dominante, se hacen agua ante la tentaci贸n de defender un proyecto de autonom铆a territorial 鈭抏n forma de rep煤blica, por cierto鈭 ante la ofensiva 鈥渇ascista鈥 que el Estado ucraniano y las milicias irregulares neonazis mantienen contra la regi贸n del Donb谩s. El sinsentido de estas posiciones no resiste un an谩lisis cr铆tico m铆nimo, ni en su propia l贸gica 鈭抣a motivaci贸n antifascista鈭 una vez enfrentadas a la realidad, ni tampoco ante una pr谩ctica anticapitalista y revolucionaria coherente: el desarrollo y el resultado de la guerra lo confirmar谩n.

Desde su auge hasta la fecha, la civilizaci贸n capitalista ha asentado su poder铆o, entre otras formas, a trav茅s de la guerra, que no es m谩s que la continuaci贸n de la econom铆a por otros medios. Es decir, una continuaci贸n de la perpetua competencia entre distintas facciones de la burgues铆a por apropiarse de la mayor parte posible de la masa de plusval铆a social, la cual por cierto, se encuentra en constante declive, debido al l铆mite de acumulaci贸n interno con el cual est谩 chocando el capital. El conflicto b茅lico ha fomentado, en gran medida, el desarrollo y la innovaci贸n industrial, lo que a su vez, posibilit贸 el desarrollo de las fuerzas productivas aplicadas en el 鈥減rogreso鈥 t茅cnico, cient铆fico e industrial de la m谩quina militar, con vista a la conquista de recursos naturales, materias primas, regiones, ventajas competitivas en relaci贸n a otros Estados y mercados que permitan continuar con la reproducci贸n, cada vez m谩s acrecentada del capital y del poder de la clase capitalista. Si el capital es, ante todo, una forma de organizaci贸n social que pone a la humanidad y a todo lo que habita en la tierra a merced de una explotaci贸n desenfrenada con el 煤nico prop贸sito de echar a andar la econom铆a y perpetuar a la clase dominante cuyo poder铆o depende de 茅sta, se desprende entonces, que las guerras no tienen otro prop贸sito que perpetuar esta forma espec铆fica de reproducci贸n y su consecuente dominaci贸n social. As铆, las facciones del capital enfrentadas en la obtenci贸n de esta base material para asegurar su posici贸n, m谩s o menos hegem贸nica en la dominaci贸n capitalista, deben asegurar este poder铆o en el plano militar.

En el caso de este conflicto esta din谩mica es particularmente ilustrativa: la invasi贸n sobre Ucrania es un movimiento estrat茅gico del imperialismo ruso frente al avance del bloque occidental OTAN-EE.UU. En d茅cadas recientes, el desarrollo tecnol贸gico y cient铆fico de la industria armamentista ha hecho posible el desarrollo de armas hipers贸nicas que podr铆an, entre otras cosas, tener alcances de potencia at贸mica. Esto implica que aquel Estado que logre la supremac铆a en esta 谩rea del desarrollo tecnol贸gico contar铆a con la garant铆a de su supremac铆a en el 谩rea militar, pues esto brinda la posibilidad de acabar con la infraestructura cr铆tica de la potencia enemiga inmovilizando en poco tiempo su capacidad de respuesta, anulando el riesgo de una represalia de la misma magnitud, superando as铆 el esquema militar de la 鈥淒estrucci贸n Mutua Asegurada鈥 (Mutually Assures Destruction o MAD en ingl茅s) que prim贸 y garantiz贸 la paz relativa entre las potencias imperialistas durante la Guerra Fr铆a, en base al equilibrado poder de destrucci贸n at贸mica de aquel entonces. As铆, la posible entrada de Ucrania en el bloque militar de la OTAN y el posterior despliegue armament铆stico en su territorio, pone en peligro la 鈥渟eguridad鈥 del 谩rea de influencia de Rusia: esta es la verdadera raz贸n inmediata que provoc贸 el conflicto.

En este mismo sentido, Rusia no pretende prolongar la ocupaci贸n territorial y militar sobre Ucrania, sino que mediante la invasi贸n pretende imponer por la fuerza la 鈥渘eutralidad鈥 del Estado ucraniano ante la OTAN, evitando su adhesi贸n a esta coalici贸n. Y para lograr este fin, Rusia negociar谩 un compromiso con Ucrania, y s铆 es necesario, derrocar谩 a la actual administraci贸n y pondr谩 un gobierno t铆tere que siga los dictados del Kremlin.

Mientras Putin y el Estado ruso afirman el car谩cter presuntamente humanitario de su invasi贸n, asegurando que protegen la vida de l@s separatistas del Donb谩s, l@s l铆deres de la Uni贸n Europea lloran l谩grimas de cocodrilo por l@s civiles que son masacrados en los combates 鈥搎ue ya huyen por cientos de miles de sus hogares鈥, pero en realidad, les asusta la idea de una guerra que genere un punto de no retorno, que perjudique sus negocios y su dependencia energ茅tica. La verdad no se encuentra en las declaraciones p煤blicas de ninguna de las potencias implicadas, sino que en el movimiento de sus fuerzas materiales 鈥揺con贸micas, pol铆ticas, militares鈥 que constituyen la base real de este conflicto.

Defensa antifascista de la guerra imperialista 

Como ya se sabe, las dos autoproclamadas rep煤blicas de la regi贸n del Donb谩s, Donetsk y Lugansk, han sido asediadas por el ej茅rcito ucraniano y por milicias desde hace 8 a帽os, al ser derrocado el gobierno pro-ruso a partir del Euromaid谩n. El car谩cter pro-OTAN del gobierno ucraniano desde el 2014 y, en particular, la presencia de fascistas en sus fuerzas armadas y la existencia de bandas armadas irregulares de neonazis que se hicieron visibles en las protestas del Euromaid谩n y luego en la guerra en el Donb谩s, m谩s el car谩cter  鈥渁ut贸nomo鈥 y 鈥減opular鈥 de las regiones separatistas, moviliz贸 el apoyo de ciertos sectores de la izquierda internacional. Son numerosas las milicias que se componen de voluntari@s antifascistas, marxistas-leninistas y anarquistas. Pero es principalmente lo que se considera por much@s como un combate contra el fascismo el que moviliza la mayor铆a de estas simpat铆as. No obstante, lo que ocurre en la zona controlada por l@s separatistas, es mucho m谩s complejo y dis铆mil de lo que much@s creen ver.

Lo cierto es que en la defensa del Donb谩s no solo luchan contra Ucrania antifascistas e izquierdistas. Las milicias que luchan y han luchado en la defensa de la autonom铆a de esa regi贸n cubren todo el espectro pol铆tico, incluyendo a voluntari@s de ideolog铆as antag贸nicas a las de l@s milician@s antifascistas, como lo son algunas agrupaciones de la extrema derecha rusa, por ejemplo, el Movimiento Imperial Ruso y l@s neonazis de Unidad Nacional Rusa 鈥揺ntre muchas otras鈥, quienes han enviado combatientes desde el inicio del conflicto[1]. Queda claro que las agrupaciones que combaten a favor de la autonom铆a del Donb谩s son heterog茅neas, ya que sus motivaciones van desde la defensa del experimento de la rep煤blica aut贸noma, la protecci贸n de los habitantes de la regi贸n que sufren las constantes agresiones de Kiev, ciertas formas de nacionalismo pro-ruso, etc., pero, incluso sin la necesidad de un an谩lisis exhaustivo sobre la composici贸n pol铆tica del frente de la defensa del Donb谩s, es evidente que est谩 lejos de ser un frente unitario y esencialmente antifascista 鈥揷on todos los l铆mites que posee esta perspectiva: defensa de la democracia y del Estado, apoyo a una burgues铆a liberal, interclasismo, etc.鈥. Claro que esto 煤ltimo bajo ning煤n caso quiere decir que la regi贸n del Donb谩s no viva una crisis de car谩cter humanitario a causa de los constantes ataques que el ej茅rcito ucraniano y otras fuerzas irregulares realizan contra 茅sta.

Por otra parte: 驴Representa la 鈥渇orma鈥 Rep煤blica una posibilidad de emancipaci贸n social de las relaciones sociales capitalistas[2]? 驴Puede un Estado, como el ruso, garantizar la autonom铆a territorial en una regi贸n que hoy usa como justificaci贸n para dar comienzo a una guerra imperialista? Si de lo que se trata es de la defensa de la vida de los seres humanos que habitan en el Donb谩s contra los cr铆menes del Estado ucraniano y sus aliados 驴C贸mo es que el ataque de una superpotencia sobre ciudades en las que las que reside poblaci贸n civil, y la crisis que esto supone para millones de personas en el territorio ucraniano, no representa para quienes sostienen esta perspectiva una barbarie similar, un agravamiento considerable de la miseria humana en medio la guerra entre las potencias econ贸micas, entre las distintas facciones del capital?

Adem谩s, los cr铆menes perpetrados por un Estado y por las salvajes milicias neonazis, no vuelven autom谩ticamente a toda la poblaci贸n que habita Ucrania en criminales, ni tampoco, en neonazis. Solo alguien cegado por la ideolog铆a podr铆a afirmar que los seres humanos que habitan bajo el dominio de una clase dominante y de su Estado, son solo simples extensiones de esa clase dominante y ese Estado. La relativizaci贸n o simple omisi贸n de algunos sectores de la izquierda y del antifascismo con respecto a esto 煤ltimo es apabullante. La sinraz贸n y el desprecio por la vida humana que engendra la l贸gica capitalista permea incluso a quienes dicen oponerse a los efectos de esta socializaci贸n enfermiza. Incluso aunque quisi茅ramos pensar que la clase dominante en Ucrania es un reflejo de sus habitantes, o si quisi茅ramos creer que 鈥渆n Ucrania son tod@s nazis鈥, como dice est煤pidamente la propaganda pro-rusa, esta mistificaci贸n se cae apenas intentamos comprender su origen: los movimientos de extrema derecha y neonazis realmente existentes en Ucrania, y en particular el Batall贸n Azov, agrupaci贸n que se hizo conocido en el 2014 al combatir a las milicias de la Rep煤blica Popular de Donetsk, que m谩s tarde pas贸 a formar parte de la guardia civil ucraniana, y que hoy cuenta con cientos de miembros activos. Esto 煤ltimo ha contribuido a la caracterizaci贸n de los gobiernos posteriores al Euromaid谩n como 鈥渘eonazis鈥, caracterizaci贸n a la que ha contribuido enormemente la propaganda rusa. Pero, si bien es cierto que la democracia es donde las distintas facciones pol铆ticas de la burgues铆a se disputan la gesti贸n del capital a trav茅s del Estado, tambi茅n es cierto que durante las 煤ltimas elecciones presidenciales en Ucrania del 2019, Svoboda[3] 鈥撯淟ibertad鈥濃, el partido que concentra la adhesi贸n del electorado de extrema derecha, solo obtuvo el 1.62% de los votos. Esto deber铆a bastar para poner en cuesti贸n la caracterizaci贸n, bastante imprecisa por lo dem谩s, de Ucrania como una naci贸n 鈥渘azi鈥 o 鈥渦ltraderechista鈥, sobre todo en lo que respecta a su poblaci贸n civil.

Desde que empez贸 la guerra hemos escuchado y le铆do afirmaciones del tipo, 鈥渢odo es 煤til en la lucha contra el fascismo鈥, que justifican la invasi贸n de Rusia o la relativizan. Incluso, como nos dicen, si el combate contra el fascismo tiene como objetivo evitar el advenimiento de la barbarie y posibilitar espacios para la emancipaci贸n social 驴C贸mo es que el afianzamiento pol铆tico, econ贸mico y militar de una potencia capitalista 鈥揺n desmedro de otra鈥 podr铆a traernos algo distinto de aquello que se pretende evitar? 驴Qu茅 les hace pensar que una facci贸n de la burgues铆a en un periodo de crisis va a garantizar un menor grado de barbarie que el de sus contrincantes ideol贸gicos? El fascismo implement贸 de la mano de Hitler, Franco o Mussolini, las medidas que el capital les exig铆a en su 茅poca, las que no fueron fundamentalmente distintas a las que Stalin impuso sobre el proletariado en distintos territorios[4]. Si nuevamente la tesis del antifascismo resulta inviable en lo abstracto, querer revivirla 100 a帽os m谩s tarde se demuestra completamente anacr贸nico. Para l@s revolucionari@s, y particularmente para l@s anarquistas, la tr谩gica experiencia en la Espa帽a del 鈥36, deber铆a bastar para no hacerse ninguna ilusi贸n en torno al antifascismo, que no es m谩s que la defensa de las formas democr谩ticas de gesti贸n capitalista, la conciliaci贸n entre clases, la opci贸n por 鈥渆l mal menor鈥 y el abandono del horizonte revolucionario[5].

De todo lo expuesto en torno a la din谩mica capitalista y las guerras que 茅sta engendra, y tambi茅n de las observaciones sobre el terreno en el que se desenvuelve este particular conflicto, resulta dif铆cil que pueda surgir la posibilidad de alg煤n tipo de emancipaci贸n social en medio de una carnicer铆a encauzada precisamente para perpetuar la dominaci贸n de uno de los bloques en disputa, que no significa otra cosa que el recrudecimiento de la dominaci贸n capitalista, de la dictadura de la econom铆a por sobre todo lo viviente. Y esto dif铆cilmente puede refutarse: dos guerras mundiales, el genocidio y la desaparici贸n de pueblos enteros, la destrucci贸n ps铆quica de los individuos bajo su dominio y la destrucci贸n de la bi贸sfera ya han demostrado de sobremanera que la burgues铆a internacional ya ha hecho su elecci贸n desde hace mucho tiempo, y que no dudar谩 en seguir expandiendo sus fuerzas destructivas hasta puntos inimaginables con tal de seguir haciendo funcionar su m谩quina productiva a sabiendas de que la 鈥渢orta鈥 cada vez es m谩s peque帽a y se reparte en menos partes. Esta guerra imperialista no traer谩 otra cosa que una restructuraci贸n global capitalista en medio de una crisis que no deja de profundizarse. Por lo tanto, se desprende que quienes defienden un bando en esta guerra no hacen sino, a pesar de sus intenciones, posicionarse del lado de la defensa del orden existente.

Crisis de la conciencia y conciencia de la crisis 

Las distintas fases de desarrollo capitalista engendran sus propias formas de socializaci贸n y con ello los l铆mites correspondientes de su conciencia. En la g茅nesis del movimiento obrero, las guerras imperialistas se encontraron con una oposici贸n consciente de algunos sectores movilizados del proletariado. El estado rudimentario de la sociedad capitalista de aquel entonces contrapuesta a la actividad desarrollada por el proletariado, por lo menos, desde medio siglo antes, permiti贸 el surgimiento de un temprano internacionalismo para luchar contra la guerra y el capital. La conciencia de la necesidad de una perspectiva internacional y la conclusi贸n de que 茅sta no puede sino afirmarse oponi茅ndose a la totalidad de las fuerzas burguesas enfrentadas en la guerra es la premisa l贸gica para un movimiento de emancipaci贸n global. Es en medio de este panorama que los sectores m谩s consecuentes del proletariado opusieron en 1914 a la guerra imperialista 鈥損ese a la deriva chovinista y patriotera de la mayor铆a鈥 la consigna del derrotismo revolucionario: abatir en el propio territorio a todas las facciones de su propia burgues铆a. Aun as铆, esta posici贸n solo hizo eco en miles de proletarios movilizados en los frentes, al volverse la guerra una carga insostenible para las condiciones de vida de la clase trabajadora en general. En el actual conflicto b茅lico entre Rusia y Ucrania, si bien puede que no tenga resultados inmediatos llamar al derrotismo revolucionario[6], es importante se帽alar la perspectiva internacionalista, sobre todo, por la constataci贸n de ciclos de revuelta a nivel mundial que se han vivido en los 煤ltimos a帽os: la crisis de la conciencia se revela de forma tr谩gica como la conciencia de la crisis.

Hoy, sin embargo, las condiciones materiales han cambiado y suman una multiplicidad de elementos a tomar en consideraci贸n. En este contexto presenciamos la proliferaci贸n y la agudizaci贸n de viejas tendencias nacionalistas y reaccionarias: los ataques xen贸fobos en el norte de la regi贸n chilena, el surgimiento de nuevos nacionalismos y hasta el conservadurismo del islamismo radical, son s铆ntomas de esto. Este desarrollo tiene una din谩mica parad贸jica pues mientras m谩s entra en crisis el capital, que es el fundamento emp铆rico del Estado-naci贸n, m谩s se exacerban las tendencias conservadoras como respuesta a esta crisis, como formas de preservar por la fuerza una normalidad que se desmorona por todos lados. Con motivaciones distintas, la exacerbaci贸n de las tendencias reaccionarias que achacan a 鈥渃hivos expiatorios鈥 la degradaci贸n de nuestra existencia, expresan una cr铆tica superficial, parcial y truncada al sistema, caldo de cultivo para las maniobras de un neopopulismo que se muestra 鈥渞ebelde鈥 y 鈥渞efractario鈥. Lamentablemente, esta visi贸n fragmentada tambi茅n golpea a l@s revolucionari@s. Aun as铆, el desarrollo del capital, la reestructuraci贸n de la relaci贸n capital/trabajo y la profundizaci贸n de las relaciones basadas en la mercanc铆a, en tanto sistema social global e interdependiente, han creado y exigen una nueva base sobre la cual plantear la necesidad de una comunidad humana liberada de mediaciones que mantienen su dominaci贸n: el Estado y el Capital.

Lo que llaman el reordenamiento 鈥済eopol铆tico鈥, no es m谩s que la vieja disputa interburguesa, agravada por la profunda crisis de valorizaci贸n que viene azot谩ndonos desde el 2008. La barbarie capitalista est谩 presente desde sus inicios y en su devenir ha superado varios l铆mites a costa de la sangre y miseria del proletariado: hoy vemos como sigue intentando superar su contradicci贸n fundamental acelerando las transformaciones del modo de producci贸n capitalista y reorganizando por la fuerza  de las armas a los capitales dominantes, lo cual s贸lo puede profundizar la crisis 鈥揳niquilando literalmente poblaci贸n sobrante, expulsando el trabajo humano del proceso de producci贸n y destruyendo la tierra para intentar valorizarse鈥. La guerra entre Rusia y Ucrania es consecuencia directa de esta crisis que obliga a los capitales y a sus Estados a las ya cl谩sicas disputas por recursos, mercados y territorios, pero con una capacidad destructiva de un alcance nunca antes visto: la carrera armament铆stica as铆 lo testifica. La confusi贸n que genera entre sectores radicales no puede ser obviada, es ante esto que se hace necesario defender los principios revolucionarios indicando la naturaleza de la guerra en el actual contexto y la descomposici贸n social en esa zona geogr谩fica desde la ca铆da de la URSS. El proletariado est谩 reci茅n levantando cabeza luego de la 煤ltima derrota que sufri贸 tras el ciclo de luchas 60-70, y expresa que las necesidades materiales de nuestra existencia no solo ya no pueden ser resueltas por las relaciones sociales capitalistas, sino que 茅stas 煤ltimas han instaurado el riesgo de extinci贸n[7]. Estamos, por tanto, en una situaci贸n hist贸rica cualitativamente distinta, donde no existe nada parecido a la vieja clase obrera ni a su movimiento internacional organizado: hay que asumir de una buena vez que estas condiciones no volver谩n. Las promesas de seguridad y bienestar que el capitalismo publicit贸 por d茅cadas, se diluyen por todas partes, y en su lugar acecha el estado de excepci贸n permanente y una degradaci贸n creciente, sin precedentes, de nuestras condiciones de vida. Sin embargo, son las mismas condiciones que ha impuesto la disoluci贸n de estas antiguas formas de socializaci贸n y la crisis del capital las que han creado la base para un internacionalismo de nuevo tipo: al poner a todo el mundo en la misma situaci贸n catastr贸fica, la crisis estructural que padecemos, nos empuja a la alianza entre l@s explotad@s del mundo como una respuesta necesaria ante la crisis, ante la devastaci贸n del planeta y la amenaza constante de guerra, 煤nica soluci贸n realista contra la destrucci贸n impuesta por la irracionalidad capitalista y su efecto sobre los seres humanos que padecen su socializaci贸n. Cada vez se vuelve m谩s claro que solo hay dos opciones: comunidad humana internacional o apocalipsis capitalista.

Vamos Hacia la Vida, marzo de 2022

[1] Ver: 鈥淎ntifascismo y extrema derecha: compa帽eros de armas en el Donb谩ss鈥: https://politikon.es/2014/11/14/antifascismo-y-extrema-derecha-companeros-de-armas-en-el-donbass/

[2] Ni siquiera la aplicaci贸n de la estrategia leninista del 鈥渄erecho a la autodeterminaci贸n de las naciones鈥 resiste an谩lisis alguno; a principios del siglo XX, cuando a煤n los reg铆menes de algunas colonias no hab铆an desintegrado totalmente las relaciones comunitarias, ya fue denunciada como contrarrevolucionaria por compa帽er@s como Rosa Luxemburg y las distintas izquierdas comunistas: 鈥no hicieron otra cosa que prestar a la burgues铆a de todos los pa铆ses lim铆trofes el mejor de los pretextos, y hasta la bandera para sus aspiraciones contrarrevolucionarias鈥. Hoy, un siglo despu茅s, esta propuesta demuestra ser una excusa y bandera para el imperialismo de la Federaci贸n Rusa. Por otra parte, el concepto de pueblo para referirse a la poblaci贸n de un pa铆s no tiene sentido alguno frente a una sociedad dividida en clases a nivel mundial.

[3] Que defiende el antisemitismo, la implantaci贸n de un 煤nico idioma nacional, el militarismo, el etnocentrismo, el criptoracismo, la homofobia, el antiabortismo, y la nacionalizaci贸n de empresas.

[4] Estado hipercentralizado, aparato represivo omnipresente, conservadurismo val贸rico, chovinismo, militarizaci贸n del trabajo, campos de concentraci贸n, persecuci贸n a la disidencia, etc.

[5] En este sentido recomendamos: 鈥淔ascismo / Antifascismo鈥 de Gilles Dauv茅; 鈥淩esumen de las Tesis de Amadeo Bordiga sobre el fascismo en 1921-1922鈥 de Agust铆n Guillam贸n.

[6] A pesar de lo anteriormente se帽alado, es necesario que las minor铆as revolucionarias denuncien la guerra imperialista sin tapujos, frente a tanta desorientaci贸n y seguidismo program谩tico burgu茅s en que cae la izquierda, pero tambi茅n sectores del anarquismo, frente a conflictos b茅licos como 茅ste. La agitaci贸n y la propaganda por el derrotismo revolucionario, el sabotaje y la deserci贸n, aunque no sea efectiva en lo inmediato, es necesaria como perspectiva revolucionaria. En este sentido recomendamos leer los siguientes textos 鈥揺ntre muchos otros鈥: 鈥淎lgunas posiciones fundamentales del internacionalismo proletario鈥 del grupo Barbaria (https://barbaria.net/2022/02/26/algunas-posiciones-fundamentales-del-internacionalismo-proletario/); 鈥溌roletarios en Rusia y en Ucrania! En el frente de producci贸n y en el frente militar鈥 隆Camaradas!鈥 de T艡铆dn铆 V谩lka (https://www.autistici.org/tridnivalka/proletarios-en-rusia-y-en-ucrania-en-el-frente-de-produccion-y-en-el-frente-militar-camaradas/); 鈥淟a guerra ha comenzado鈥 del KRAS-AIT (https://www.iwa-ait.org/es/content/kras-ait-contra-la-guerra).

[7] Ve谩se: Camatte, Jacques (2021) Instauraci贸n del riesgo de extinci贸n. Santiago: Vamos hacia la vida.




Fuente: Hacialavida.noblogs.org