January 3, 2022
De parte de La Haine
191 puntos de vista


Ante esa impotencia dolorosa, el largometraje elige mostrarnos a su tr铆o desencantado de cientistas refugi谩ndose en la ilusi贸n metaf铆sica de la fe

Con m谩s de 110 millones de vistas, la pel铆cula Don鈥檛 Look Up (No miren arriba) lidera el ranking mundial de Netflix al momento de escribir estas l铆neas, viernes 31 de diciembre. Medio mundo est谩 comentando, elogiando o debatiendo el largometraje de Adam McKay protagonizado por Leonardo y DiCaprio y Jennifer Lawrence. Se ha vuelto tendencia cultural de masas, todo un fen贸meno sociol贸gico.

Don鈥檛 Look Up es una s谩tira inteligente y chispeante, en clave catastrofista, sobre los Estados Unidos de hoy: la sumisi贸n neoliberal de la pol铆tica al mercado, el pulpo monstruoso del capitalismo digital y de vigilancia, la farsa burguesa de la democracia representativa, la deriva cada vez m谩s inquietante 鈥揹ist贸pica鈥 del biopoder en tiempos de big data, la virtualidad t贸xica de las redes sociales, la plutocracia corporativa, la demagogia, la corrupci贸n, la sociedad de consumo y del espect谩culo, la banalidad y posverdad de los medios hegem贸nicos de masas, la instrumentalizaci贸n capitalista de la ciencia y tecnolog铆a, la manipulaci贸n y cretinizaci贸n de la opini贸n p煤blica, la irracionalidad cortoplacista y suicida del extractivismo, la impostura de los multimillonarios filantr贸picos, la peligrosa sabihondez de los CEOS-gur煤es como Elon Musk, etc. Una pel铆cula que da cuenta de todos estos acuciantes problemas no viene nada mal.

Sin embargo, me cuesta no reparar en algo que probablemente me haga quedar como aguafiestas: la paradoja de que una pel铆cula as铆, tan cr铆tica y mordaz con el capitalismo, sea una de las mercanc铆as m谩s consumidas y lucrativas de este fin de a帽o pand茅mico. El fen贸meno no es nuevo, ciertamente: muchos otros ejemplos existen desde hace tiempo, como la moda de la contracultura hippie en los 60 y 70, el merchandising revolucionario con la imagen del Che Guevara, la m煤sica y est茅tica punk, los suvenires de Rusia alusivos a su pasado comunista, o el negocio inagotable de las reediciones de los cl谩sicos marxistas y anarquistas por editoriales privadas que no concuerdan ni un poquito con las ideas de tales autores. El capitalismo 鈥搚a se sabe鈥 tiende a fagocitarlo y metabolizarlo todo, incluso aquello destinado, en teor铆a, a derribarlo o debilitarlo, o cuanto menos a combatirlo o denunciarlo.

Cuando hablaba de esta paradoja con mi pareja, ella me remiti贸 a un hilo tuitero de @LosPajarosPican sobre Don鈥檛 Look Up, escrito por el periodista espa帽ol Daniel M茅ndez, el 28 de diciembre. Lo cito en extenso porque vale la pena: 鈥淐uando se le pregunt贸 a Charlton Brooker la raz贸n de cancelar la serie Black Mirror, su respuesta pudo sonar grandilocuente. A m铆 me encant贸 y me deprimi贸 por partes iguales. Ya hilo, motivado por el visionado de No mires arriba鈥. A continuaci贸n, M茅ndez cita traducida la respuesta de Brooker: 鈥淚nfluido por Huxley u Orwell, quise crear una corriente de opini贸n y reflexi贸n a trav茅s de una serie, pero esta, lejos de producir un cambio, solo consigui贸 normalizar la distop铆a, que ya vivimos, o el futuro apocalipsis, para transformarlas en un producto cultural. Mi alianza con Netflix fue la puntilla de Black Mirror, y acab茅 tan desazonado que decid铆 no volver a creer en que las cosas pueden cambiarse desde dentro鈥.

Tras la cita, el periodista espa帽ol agrega: 鈥淓n 2020, la plataforma de streaming que m谩s monetiza y analiza los datos de sus clientes, estrena El dilema de las redes, en el que se tocan temas que mucha gente desconoc铆a, como el poder de control de las redes sociales y c贸mo los usan de forma amoral empresas y gobiernos. La noche del estreno en Netflix, el uso de Twitter y Facebook se increment贸 un 12% por encima de la media para un domingo, impulsado, precisamente, por el impacto que caus贸 el documental. Es decir, la emisi贸n de un documental que impactaba porque nos llamaba a un uso m谩s racional de las redes o a, sencillamente, dejar de usarlas, provoc贸 justo lo contrario de lo que pretend铆a. El capitalismo ha convertido elementos marcadamente anticapitalistas en negocios ajustados a la sistem谩tica del mercado. Decir que el capitalismo nos lleva al apocalipsis es cool. Tuitear que hay dejar de usar Twitter es cool. Lo antisistema es cool鈥 y, ahora tambi茅n, capitalista. M茅ndez concluye: 鈥淩esulta aterrador pensar en c贸mo cada soluci贸n que trata de resquebrajar el monol铆tico capitalismo, acaba convertida en divertimento, en moda, en trending topic, en pin, en camiseta, en pol铆ticas reputacionales para empresas o, por resumirlo, en parte activa del problema. El capitalismo ha conseguido algo que parec铆a imposible: que oponerse a 茅l sea casi tan capitalista como defenderlo. Por eso cuando veo una pel铆cula como No mires arriba siento much铆sima desaz贸n. Dejando de lado que este divertido film discurre an谩rquico como una sucesi贸n de gags, vuelvo a sentir ese cansancio del que se ve abocado a la imposibilidad del cambio鈥.

M茅ndez va m谩s lejos que yo en su pesimismo. No todo anticapitalismo resulta domesticable y rentable para el capitalismo, o al menos no tan f谩cilmente. No es lo mismo un sticker de las Panteras Negras que una huelga general, una protesta callejera o una guerrilla insurgente como el EZLN. No es lo mismo un almanaque con pinturas de Frida Kahlo en el escaparate de una librer铆a que una rebeli贸n popular como la que hubo hace poco en Chile o en Chubut. Tampoco es lo mismo el indigenismo folclorizado de clase media citadina que una comunidad mapuche recuperando su territorio ancestral y resistiendo el desalojo, como en Cuesta del Ternero.

La historia nos ense帽a que ning煤n sistema econ贸mico-social ha sido eterno, por muy longevo que haya resultado. Debemos presumir, por ende, que el capitalismo tambi茅n caer谩 alg煤n d铆a, igual que el esclavismo y el feudalismo. Pero hay preguntas inc贸modas que hacerse: 驴caer谩 cuando sea demasiado tarde, cuando ya no sea posible reconstruir el mundo? 驴O su colapso no entra帽ar谩 la extinci贸n o declive de la humanidad? Y si sobrevivimos como especie, 驴vendr谩 un orden social mejor o peor que el capitalismo? 驴Habr谩 una nueva oportunidad para la utop铆a? 驴Habr谩 una segunda chance para el socialismo revolucionario? Y en ese caso hipot茅tico, 驴el socialismo revolucionario habr谩 aprendido de sus errores o volver谩 a derrapar en la barbarie estalinista? La crisis ecol贸gica resultante del capitalismo ya es tan grave, tan alarmante, que estos interrogantes cruciales se han vuelto urgentes. Corremos cada vez m谩s r谩pido hacia el precipicio鈥

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Pero volvamos a Don鈥檛 Look Up. Su cr铆tica anticapitalista tiene, a mi entender, dos puntos ciegos muy significativos:

1) A contramano de lo que nuestra realidad pand茅mica invita a conjeturar o fantasear, McKay eligi贸 representar el riesgo de colapso civilizatorio como ex贸geno: el impacto inminente de un cometa gigantesco, cuyo origen es ajeno por completo a la acci贸n humana. Subsidiariamente, el cineasta a帽ade un componente end贸geno, antr贸pico, que complejiza el asunto: una Casa Blanca que, por presi贸n de su principal sponsor de campa帽a (BASH), desiste de intentar algo que podr铆a, tal vez, con suerte, evitar o mitigar el desastre. En la vida real, sin embargo, el riesgo de colapso civilizatorio a corto o mediano plazo parece estar m谩s vinculado, en su g茅nesis, a las consecuencias ambientales y sanitarias de la din谩mica capitalista, y no a un accidente astron贸mico: contaminaci贸n, calentamiento global, deforestaci贸n, desertizaci贸n, reducci贸n de la biodiversidad, agotamiento de bienes naturales no renovables, escasez de agua, industrializaci贸n de la ganader铆a, proliferaci贸n de zoonosis como el VIH-sida o el COVID-19, etc.

2) McKay nada nos dice sobre el conflicto trabajo-capital, la contradicci贸n principal del capitalismo, parafraseando a Althusser. Esto es una constante en las pel铆culas y series yanquis, cuesti贸n sobre la que vengo insistiendo desde hace tiempo (v茅ase, por ej., mi ensayo Apuntes sueltos sobre corrupci贸n y honestismo, https://www.sinpermiso.info/textos/apuntes-sueltos-sobre-corrupcion-y-honestismo). Uno observa en ellas a ricachones soberbios y taca帽os, lobbies corruptores de la democracia, empresas extractivistas o contaminantes, grandes estafadores o evasores fiscales, s贸rdidas mafias y c谩rteles de narcos, bancos que practican la usura hipotecaria y los desahucios de familias de clase media, oligopolios que esquilman a sus consumidores, peces gordos que funden a las pymes, turbios contratistas del complejo-militar industrial, prepagas que lucran con la salud despiadadamente, especuladores de bolsa, laboratorios inescrupulosos, medios de comunicaci贸n venales y mendaces, inmobiliarias rapaces como cuervos鈥 Pero nunca, o casi nunca, patrones explotadores o trabajadores en huelga. 驴Conflicto naturaleza-capital? S铆. 驴Conflicto fisco-capital? S铆. 驴Conflicto educaci贸n-capital? S铆. 驴Conflicto salud-capital? S铆. 驴Conflicto honestidad period铆stica-capital? S铆. 驴Conflicto democracia-capital? S铆. 驴Conflicto paz mundial-capital? S铆. 驴Conflicto derecho a la vivienda-capital? S铆. 驴Conflicto derecho de privacidad-capital? S铆. 驴Conflicto derechos del consumidor-capital? S铆. 驴Conflicto peque帽a propiedad-capital? S铆. Todo eso s铆, aunque no siempre y no todo junto. Pero, 驴conflicto de clase obrero-patronal? 驴Burgues铆a vs. proletariado? Eso jam谩s, o muy rara vez鈥 Hay v铆ctimas del capitalismo, pero no en tanto trabajadores, sino en tanto consumidores, usuarixs, deudores, ciudadanxs, vecinxs, estudiantes, pacientes, lectores, espectadores鈥

En conclusi贸n, Don鈥檛 Look Up suaviza un poco el conflicto naturaleza-capital, porque sugiere, en vez de un colapso civilizatorio end贸geno, cierta 芦corresponsabilidad禄 entre la fatalidad externa de un meteorito y el ciego inter茅s ego铆sta de la megacorporaci贸n BASH. Adem谩s, soslaya el conflicto trabajo-capital, porque no aborda la tem谩tica crucial de la explotaci贸n de clase y la precarizaci贸n laboral, ni la resistencia sindical o pol铆tica a las mismas. En este sentido, la pel铆cula no va m谩s all谩 del cine y las series de ideolog铆a progre, que navegan en la ambig眉edad de una cr铆tica m谩s antineoliberal que radicalmente anticapitalista.

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Una cosa m谩s, para terminar: la reconciliaci贸n final con la fe religiosa que propone el film tambi茅n es cuestionable. Es cierto que se trata de una fe religiosa desinstitucionalizada, en clave de铆sta o pante铆sta, por fuera de toda iglesia u organizaci贸n confesional, sin ritos, sin dogmas, sin sacerdotes. Pero sigue siendo una forma de mistificaci贸n y alienaci贸n. Huele a prejuicio pacato, a estereotipo mojigato, a esa vieja cantinela de 鈥渓as personas ateas o agn贸sticas se vuelven creyentes cuando les asalta el miedo a morirse y entran en crisis鈥, como en las bromas o leyendas urbanas sobre aviones a punto de caerse donde un pasajero irreligioso se pone a rezar febrilmente. Esto de mostrar a personas no creyentes experimentando un s煤bito y desesperado despertar a la fe cuando las papas queman, in extremis, es un clich茅 autocomplaciente de sentido com煤n, de gente biempensante, no un hecho frecuente en la subjetividad atea o agn贸stica.

Hay, en este aspecto, un abismo de diferencia entre Don鈥檛 Look Up y 鈥損or citar solo un ejemplo鈥 Mar adentro, la pel铆cula de Amen谩bar sobre la historia de Ram贸n Sampedro (Javier Bardem), el caso ver铆dico de un ateo espa帽ol cuadripl茅jico que, cansado de languidecer postrado en una cama durante casi 30 a帽os, decidi贸 luchar por su derecho a la eutanasia; y que, no habiendo conseguido que la justicia se lo reconociera, logr贸 al menos que sus seres queridos lo ayudaran a morir indolora y clandestinamente. La estoica entereza y serenidad con que Ram贸n afront贸 sus horas finales ilustra la posibilidad 鈥搉ada descabellada鈥 de morir sin Dios con dignidad y convicci贸n, aunque a la mentalidad religiosa le cueste aceptarlo.

Es cierto que, por definici贸n, la ciencia 鈥搎ue sirve o podr铆a servir para muchas cosas valiosas鈥 no puede darles un sentido a la vida y la muerte. El doctor Randall Mindy, su doctoranda Kate Dibiasky y el funcionario de la NASA Clayton Oglethorpe, investigadores totalmente consagrados a la episteme astron贸mica, comprueban en carne propia los l铆mites de su vocaci贸n cient铆fica: son v铆ctimas impotentes de la maldici贸n de Casandra, de la irracionalidad del capitalismo, de la cat谩strofe del cometa. Ante esa impotencia dolorosa, ante esa absurdidad tr谩gica, el director y guionista del largometraje elige mostrarnos a su tr铆o desencantado de cientistas refugi谩ndose en la ilusi贸n metaf铆sica de la fe, en el placebo de la religiosidad.

隆Claro que la muerte duele! 隆Claro que la vida es absurda! Pero hay otras formas de afrontar esto que no pasan por la creencia paternalista en Dios: la amistad, el amor, la filosof铆a, el arte… Sin espejismos ultraterrenos, sin renegar de nuestro raciocinio, sin traicionar nuestra humana condici贸n, desde el existencialismo ateo o agn贸stico, tambi茅n podemos dotar de significado a la epopeya de vivir y la tragedia de morir.

Sinpermiso




Fuente: Lahaine.org