March 8, 2021
De parte de Nodo50
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Este 8 de marzo, por culpa de la pandemia, no podr谩 ser tan masivo como lo iba siendo a帽o tras a帽o. El maldito virus, no s贸lo nos est谩 trayendo una crisis sanitaria, sino que est谩 aumentando las crisis econ贸mica, social y ambiental que ya arrastr谩bamos. Y, encima, est谩 dificultando la posibilidad de movilizaciones.

En cuanto a las mujeres, la pandemia no ha hecho m谩s que aumentar las desigualdades ya existentes, tanto en cuanto al trabajo remunerado, al cuidado de las personas o en las pensiones. La creciente privatizaci贸n y externalizaci贸n de los servicios sociales repercute siempre en m谩s trabajo y m谩s discriminaci贸n para las mujeres. La precariedad laboral y el desempleo es mucho mayor en el sector femenino que en el masculino, colectivos como las Kellys y las trabajadoras del SAD, son un claro ejemplo de ello. La brecha salarial y las malas condiciones de trabajo repercuten en la vida de las mujeres, que son sobreexplotadas tanto en el 谩mbito laboral como en el dom茅stico. Igualmente, esta desigualdad hacia las mujeres, la encontramos en sus pensiones, que, en la mayor铆a de los casos no llegan para poder sobrevivir en condiciones, sobre todo si est谩n solas. Nos queda mucho camino por recorrer.

Pero yo quer铆a se帽alar que, para muchas mujeres de mi generaci贸n, el 8 de marzo no es s贸lo un d铆a de reivindicaci贸n sino tambi茅n un d铆a de celebraci贸n. Ahora, que est谩 tan extendida la idea (o la propaganda) de que vivimos en una dictadura, sea desde la ultraderecha que llama al actual gobierno de 芦dictadura comunista-bolivariana禄, sea desde el mundo independentista que asegura que el r茅gimen del 78 no es m谩s que la continuaci贸n de la dictadura franquista, quisiera recordar todo lo que las mujeres ganamos con el fin de la dictadura.

No, no es lo mismo. Nuestra democracia es totalmente imperfecta y el capitalismo est谩 plenamente insertado en nuestra econom铆a, pero con respecto a las mujeres que vivimos y sufrir la dictadura, tenemos que celebrar que, con la lucha feminista a帽o tras a帽o, hemos avanzado y hemos salido de la represi贸n que sufrimos durante 40 a帽os.

Para aquellas mujeres que no lo vivieron, me gustar铆a recordar como era de negra la vida de las mujeres en plena dictadura. Por un lado con las innumerables barbaridades de la post-guerra contra las mujeres republicanas o sospechosas de serlo: asesinatos, encarcelamientos, cabezas rapadas, torturas, humillaciones, ni帽os robados y maestras ejecutadas o apartadas de su tarea docente.

Por otro, la represi贸n soterrada que dur贸 hasta despu茅s de que muriera el dictador: la imposibilidad de poder abrir una cuenta corriente en el banco, la imposibilidad de obtener un pasaporte sin el permiso del padre o del marido, la 芦obligaci贸n禄 de llegar virgen al matrimonio, la desesperaci贸n de las mujeres maltratadas que no pod铆an huir del hogar porque si las denunciaban acababan en la c谩rcel, la imposibilidad de separarte o divorciarte, la imposibilidad de abortar en condiciones (s贸lo las mujeres ricas pod铆an ir a abortar a Londres, pero las que no ten铆an recursos pod铆an acabar desangradas a manos de supuestos m茅dicos en espacios sin ning煤n recurso ni m茅dico ni higi茅nico). La explotaci贸n y acoso en las f谩bricas textiles donde trabajaba una gran parte de las mujeres en las ciudades industriales, la imposibilidad de poder continuar trabajando cuando llegaban los hijos e hijas ya que no hab铆a donde dejar las criaturas, las j贸venes que emigraban de la miseria del campo para ir a 芦servir禄 a las casas ricas de las ciudades donde eran explotadas y maltratadas, la dificultad para ir a la universidad ya que 芦las mujeres no era necesario que estudiaran, pues para cuidar marido e hijos no hac铆a falta禄 , la imposibilidad de controlar la maternidad y el desprecio social si no la ejerc铆as, la imposibilidad de ser p煤blicamente lesbiana o de tener sexo libre鈥 Todo esto y muchas m谩s cosas era como una envoltura gris y espesa que nos oprim铆a y nos obligaba a la sumisi贸n.

Y as铆 lleg贸 la transici贸n y con ella la organizaci贸n de las mujeres y la lucha feminista: 芦Yo tambi茅n soy ad煤ltera禄, 芦yo tambi茅n he abortado禄, 芦soy lesbiana, porque me gusta y me da la gana禄, 芦las chicas buenas van al cielo, las malas a todas partes禄鈥 eran algunas de las consignas que, con gran alegr铆a y fuerza grit谩bamos en las calles. Y s铆, las luchas sirvieron y las mujeres de mi generaci贸n que hab铆amos sufrido toda la oscuridad de la dictadura, pudimos trabajar, viajar, controlar la natalidad, abortar, divorciarnos, estudiar, manifestarnos, organizarnos, hacer el amor con quien quisi茅ramos y como quisi茅ramos, salir de noche y hacer pol铆tica.

Y es por ello, que para m铆, y para muchas mujeres de mi generaci贸n, el 8 de marzo es un d铆a de lucha (porque la discriminaci贸n no se ha acabado), pero es tambi茅n un d铆a de alegr铆a por todas las victorias y derechos que conseguimos y que ahora podemos disfrutar nosotros y nuestras hijas.




Fuente: Eltriangle.eu