June 9, 2021
De parte de La Peste
266 puntos de vista


Frente al reciente traslado de presos de la C谩rcel de Alta Seguridad de Santiago y la Secci贸n de M谩xima Seguridad a la c谩rcel-empresa concesionada La Gonzalina de Rancagua, queremos solidarizar con los compa帽eros que inician una nueva movilizaci贸n y huelga de hambre.

A ra铆z de esto, es necesario visibilizar la situaci贸n que se vive actualmente en las c谩rceles concesionadas las cu谩les llevan 16 a帽os de funcionamiento y que a pesar de haber sido construidas para mejorar las condiciones penitenciarias para las y los presos, en lo concreto, solo han servido para perpetuar la miseria y para lucrar con la vida de quienes se encuentran encarceladas/os.

El 2005 en el gobierno del demofascista Ricardo Lagos, se inaugur贸 la primera c谩rcel concesionada en Rancagua. El modelo chileno de concesiones penitenciarias corresponder铆a a un modelo mixto donde mientras la custodia corre por cuenta de Gendarmer铆a de Chile, la intervenci贸n psicosocial y la provisi贸n de servicios a la poblaci贸n penal est谩n a cargo de una empresa concesionaria. El 2015 脕lvaro Millanao, director de la Asociaci贸n Nacional de Oficiales Penitenciarios (ANOP) coment贸: 鈥淧ara la 茅poca en que se plante贸 la idea, signific贸 un salto en cuanto a infraestructura, tanto para albergar a la poblaci贸n penal con mejores condiciones de habitabilidad y distribuidos seg煤n tipo de delito, como para los funcionarios鈥.

A su vez, Juan Eduardo Saldivia, presidente de COPSA, sostuvo 鈥渆l sistema tiene un modelo de gesti贸n donde el concesionario tiene responsabilidades que se traducen en una mejor prestaci贸n de servicios de alimentaci贸n, salud, y de rehabilitaci贸n a los condenados鈥(1). Sin embargo, 驴Qu茅 tan real es lo que dicen estos carceleros?

Las y los presos, y quienes les visitan, saben que en estas c谩rceles las condiciones de vida no son las que se plantearon en miles de informes que justifican la concesi贸n. Para empezar, la infraestructura de las canas es precaria: la humedad, el hacinamiento, las plagas, etc., han quedado al descubierto por testimonios de presos o videos que se difunden cada cierto tiempo desde el interior de las c谩rceles, donde se puede observar que pese al dinero destinado para mantenerlas sumado a la subvenci贸n que recibe cada presa/o, las 鈥渕ejores condiciones habitables鈥 no son reales.

Si hablamos de la alimentaci贸n, esta tampoco puede ser catalogada como optima, ya que por algo las y los presos piden a sus familias que le lleven alimentos o 煤tiles de aseo desde el exterior. Comidas fr铆as, ins铆pidas o con basura son las que recibe la poblaci贸n penal, esta comida es conocida como 鈥渆l rancho鈥 y lamentablemente solo comen de ah铆 quienes no pueden acceder a alimentos de afuera, que son un gran porcentaje de cada m贸dulo.

Por otro lado, la salud tambi茅n es nefasta. Los hospitales penitenciarios no cuentan con los implementos necesarios para atender a la poblaci贸n penal, no se cuenta con ambulancias ni con un equipo a la altura. Lo mismo que pasa con la ilusi贸n de la reinserci贸n, puesto que es la gran farsa del sistema penitenciario chileno. Mientras Gendarmer铆a y el Ministerio de Justicia se jactan de las actividades y equipos de profesionales para trabajar la reinserci贸n y disminuir la reincidencia, en la pr谩ctica esto no sucede. Seg煤n el estudio 鈥淓l trabajo de las personas privadas de libertad en Chile: hacia la (re)inserci贸n social y laboral鈥 del Centro de Pol铆ticas P煤blicas de la Universidad Cat贸lica, 15.202 presos se incluyeron alguna actividad laboral, y 1.750 internos se capacitaron en competencias de empleabilidad para el 2018 a trav茅s del convenio Sence-Gendarmer铆a (2), esto dentro de la poblaci贸n penal que casi llega a los 50.000 presos y presas.

Con esta informaci贸n que recopilamos, no estamos pidiendo que las c谩rceles sean dignas ni que se modernicen para agrupar a la mayor cantidad de presos y presas posibles, sino que es necesario dejar en evidencia c贸mo se lucra con las personas y como se les trata dentro de los penales. Son muchas las condiciones deplorables que pasan los prisioneros y prisioneras, sus familias, parejas, amigos para llegar a verles. El mal trato de gendarmer铆a, las decisiones arbitrarias respecto a lo que entra en las encomiendas o que ropa debe usarse por nombrar algunas, no son m谩s que un desgaste emocional y econ贸mico para los cercanos de los presos y presas, esa es una pol铆tica de guerra, el desgaste hacia el enemigo, en todo momento la existencia de las c谩rceles responden a la pol铆tica de control de una clase sobre la otra la cual ocupa los medios que tienen a su disposici贸n para mantener el orden imperante de la democracia capitalista. Para quienes componen la clase burguesa, es decir para quienes est谩n a cargo de las decisiones de lo que respecta a la c谩rceles, los y las pobres somos sus enemigos, somos simples n煤meros a costa de quienes se benefician, porque, de los casi $800.000 corresponde a la subvenci贸n de cada reo y de los cuales no se ocupa ni siquiera la mitad de dinero鈥 驴a d贸nde va a parar toda la plata que no se usa? 驴Qui茅nes se est谩n enriqueciendo de la sobrepoblaci贸n en las canas?

Esperamos que la movilizaci贸n de los compa帽eros trasladados tambi茅n abra la discusi贸n hacia el sistema de c谩rceles concesionadas y a las condiciones de vida en las c谩rceles en general, que no debamos 鈥渁legrarnos鈥 porque en algunas canas entran ciertos tipos de alimentos y en otras no o que otras quedan m谩s cerca de la ciudad y otras son m谩s retiradas.

La cana como instituci贸n mata, debe desaparecer y los y las presas deben salir a las calles, pero mientras est茅n en esos centros de castigo y aislamiento no podemos abandonarles鈥 la situaci贸n de los presos es inseparable a la guerra de clases.

LA CARCEL ES UNA INSTITUCI脫N DEL ESTADO QUE LEGITIMA Y EJERCE EL TERRORISMO DE ESTADO PARA QUEBRAR Y AVASALLAR A LAS PERSONAS ENCARCELADAS, SU POL脥TICA ES UNA POL脥TICA DE GUERRA, LA CUAL EN NING脷N CASO ABANDONAR脕 LA HOSTILIDAD.

LO QUE QUEREMOS ES DESTRUIR LAS PRISIONES

NO HUMANIZARLAS

ABAJO LOS MUROS DE LAS PRISIONES

COORDINADORA DE APA脩E ANTICARCELARIO VIDA SIN BARROTES

JUNIO DE 2021


Notas

(1)Sanhueza, Guillermo Enrique, & P茅rez, Francisca. (2017). C谩rceles concesionadas en Chile: evidencia emp铆rica y perspectivas futuras a 10 a帽os de su creaci贸n. Pol铆tica criminal, 12(24), 1066-1084. https://dx.doi.org/10.4067/S0718-33992017000201066

(2) https://www.latercera.com/tendencias/noticia/solo-30-los-reos-chile-trabaja/144172/




Fuente: Lapeste.org