January 5, 2022
De parte de Ateneo Libertario Carabanchel Latina
182 puntos de vista


Continuamos tomando los adoquines para imaginar la arena de playa

Este mes se cumple el 50潞 aniversario del Mayo franc茅s que tanto revolvi贸 internacionalmente a los movimientos pol铆ticos y sociales. Es evidente que no podemos vivir de la nostalgia, y a煤n reconociendo que fue un acontecimiento irrepetible, sin embargo no quiere decir que haya dejado de latir con fuerza en nuestro presente, ni que sus efectos se hayan extinguido con el paso del tiempo. Este acontecimiento se reinventa actualmente en los conflictos actuales, no solo en Francia, sino como referente en todo el mundo.

Como dice el militante anarquista Tom谩s Ib谩帽ez, Mayo del 68 forma parte de esos excepcionales sucesos hist贸ricos que est谩n armados del suficiente potencial como para espolear la imaginaci贸n, encender deseos y hacernos so帽ar. Sin vivir de la nostalgia, y no permitiendo que esta gu铆e nuestros pasos y estrategias, pero el Mayo Franc茅s puede evocar un estado de disposici贸n a la acci贸n y a la explosi贸n de imaginaci贸n en las formas de lucha.

Fue un acontecimiento completamente inesperado, en un a帽o que estuvo marcado por un sentir revolucionario muy fuerte a nivel internacional. Las intensas movilizaciones en EE.UU. contra la guerra del Vietnam, las manifestaciones de Zengakuren en Jap贸n, o la batalla de Valle Giulia en Roma; todas ellas con un gran protagonismo de j贸venes nacidos tras la Segunda Guerra Mundial. Tras a帽os de 鈥榩rosperidad鈥 econ贸mica en Francia, y el afianzamiento de un sistema social capitalista, una generaci贸n de j贸venes franceses concluyen que un ciclo debe acabar, no para iniciar otro predeterminado, sino para debatir hacia d贸nde quieren dirigir sus vidas fuera del imaginario capitalista.

Quienes participaron activamente del Mayo franc茅s sintieron una transformaci贸n de sus vidas, la continua lucha en las calles parisinas consigui贸 que muchos j贸venes percibieran ese tiempo como un tiempo de gran intensidad de aprendizaje y experiencia de unas sensaciones lejos de los tiempos y la monoton铆a que determina el capital. La distinci贸n entre el tiempo de rutina y el tiempo po茅tico marcan una sensibilidad diferente en algunos acontecimientos en nuestra vida. No solo luchaban contra las expresiones del capital en su vertiente laboral o estudiantil, sino contra la vida rutinaria que este les sum铆a. La mejor manera de imaginar otro mundo posible, es mediante la beligerancia contra aquello que nos amordaza la imaginaci贸n, desatando una reacci贸n inesperada en nuestro esquema actitudinal, poniendo en pr谩ctica todo aquello que dentro de la cotidianeidad capitalista no se puede dar. El Situacionismo le aport贸 al Mayo Franc茅s el potencial para crear espacios temporales donde experimentar m谩s all谩 de los l铆mites culturales que nos propone el capitalismo. La Internacional Situacionista existi贸 desde los a帽os 40 en Francia hasta 1972 cuando decide autodisolverse. Esta recoge el bagaje revolucionario del marxismo, el consejismo y el anarquismo, tratando de superar estas antiguas corrientes. El pensamiento revolucionario se alcanza mediante la realizaci贸n y la supresi贸n, es decir que realiza lo que el anarquismo no logr贸 realizar, y supera las formas pol铆ticas marxistas abogando por la supresi贸n de la dominaci贸n estatal.

Mayo del 68 supone un segundo asalto al capitalismo tras los a帽os de prosperidad posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Recoge la plasmaci贸n del repunte de las ideolog铆as sociales y movilizaciones pol铆ticas que se tejen durante toda esa d茅cada, pero que estallan de forma muy inesperada. Sin duda un tiempo muy corto en comparaci贸n con el primer asalto al capitalismo que sucedi贸 en los a帽os 30 del siglo XX y que se ven铆a fraguando desde decenas de a帽os atr谩s. Con la Comuna de Par铆s de 1871 en el coraz贸n, pero un contexto radicalmente distinto, Mayo del 68 se convierte en referente contempor谩neo de lucha contra el capitalismo, pero tambi茅n como una herramienta para mercantilizar la lucha por parte del sistema d茅cadas despu茅s. Se hace necesario enlazar este acontecimiento con los conflictos actuales, no en un discurso te贸rico de recreaci贸n en forma de anhelo de un pasado ideal, sino en la pr谩ctica revolucionaria actual.

Los acontecimientos del Mayo franc茅s destacaron entre otros a nivel mundial, tuvieron un impacto enorme y sirvieron de aliento. No se trataba de conquistar el Poder en bruto, nada se hubiera hecho con ese Poder, pero se consigui贸 politizar espacios, colectivos y din谩micas que hab铆an ca铆do en la despolitizaci贸n impuesta por los reg铆menes de postguerra y el falso sue帽o de la recuperaci贸n econ贸mica que adormeci贸 a las sociedades. El objetivo era romper con la pasividad y el aislamiento individual, aboliendo las caducas herencias recibidas y planteando una actividad de transgresi贸n de la vida cotidiana desde la creatividad. Muchas expresiones libertarias fueron rescatadas de los guetos donde se hab铆an anclado, y fueron lanzadas como piedras sobre la sociedad para despertarla.

A pesar de haber pasado al imaginario como una revuelta estudiantil, lo que hizo que Mayo del 68 no se convirtiera en un simple descontento de j贸venes que hab铆an logrado llegar a una universidad a la que se comenzaba a acceder masivamente, fue el hecho de lograr la vinculaci贸n con el mundo laboral, y que la clase trabajadora se sumara a este reclamo ocupando f谩bricas y uni茅ndose al 贸rdago lanzado desde los movimientos estudiantiles. Esta reacci贸n laboral, igualmente estuvo protagonizada por un rechazo al vanguardismo y las burocracias de los sindicatos tradicionales, que trataron de evitar este encuentro en la barricada, pero que marcaron una senda de autonom铆a obrera organiz谩ndose al margen de las centrales sindicales y partidos de izquierdas.

Se plantea como cr铆tica al Mayo franc茅s la falta de una direcci贸n clara o de estructuras organizativas contra el enemigo com煤n, si bien es probable que no pudi茅ramos hablar de la espontaneidad en el camino que tomaron los acontecimientos si se hubieran encauzado esas energ铆as hacia planteamientos preestablecidos. Son esos planteamientos los que fueron cuestionados por ese c贸ctel ideol贸gico, es evidente que no pretend铆a construirse un proyecto concreto, y eso no debe ser entendido como algo malo, sino que surgi贸 como una semilla que si se germinaba podr铆a llegar a ofrecer caminos revolucionarios a explorar donde nada estaba escrito. De hecho, la marcha de acontecimientos se asent贸 sobre esa premisa: se constru铆a, se experimentaba y se incid铆a con creatividad sobre el devenir cotidiano de los sucesos.

Wallerstein le da la denominaci贸n de rebeli贸n cultural, ya que el ciclo revolucionario de 1968 no plantea la toma del poder pol铆tico. La rebeli贸n social se traslada a cambiar radicalmente la vida cotidiana, la irrupci贸n de esta insubordinaci贸n no se materializa en un proyecto pol铆tico concreto. Sin embargo, no hay nada m谩s revolucionario que querer cambiar la cotidianeidad. Supone un cambio de pr谩cticas, no se trata de conquistar territorialmente, ni de dar un golpe para la obtenci贸n del poder, sino sentar las bases de la organizaci贸n que permita una emancipaci贸n integral de la vida cotidiana alejada del capitalismo y su vac铆a existencia. El enemigo era el tipo de vida gris y vac铆a que ofrec铆a el sistema, una vida que no era producci贸n creativa y aut贸noma, sino reproducci贸n de un modelo determinado y encauzado para alimentar al propio capitalismo; un enemigo que sigue siendo com煤n actualmente.

Acontecimientos en Mayo de 1968 en Francia

El 22 de abril de 1968 miles de estudiantes se concentraron ante la Universidad de Nanterre a las afueras de Par铆s como protesta por la detenci贸n de varios estudiantes acusados de atentar contra empresas estadounidenses implicadas en la Guerra del Vietnam. Los 煤ltimos d铆as de abril los enfrentamientos con la polic铆a fueron habituales, hasta tal punto que el decano de la Universidad orden贸 su cierre el 28 de abril, pretendiendo frenar el movimiento estudiantil, y adem谩s, con la intervenci贸n de grupos de extrema-derecha que atacaban a los estudiantes.

El 3 de mayo miles de estudiantes se concentraron en la plaza de la Sorbona de Par铆s en apoyo a los compa帽eros que deb铆an declarar ese d铆a en los tribunales por su detenci贸n en los altercados a finales de abril en Nanterre. El ataque por parte de la polic铆a francesa provoc贸 que el conflicto se extendiera m谩s all谩 de los recintos universitarios y estallara en las calles parisinas; mientras los principales dirigentes sindicales y estudiantiles trataban de controlar ordenadamente esta situaci贸n, los y las estudiantes rebasaron estas directrices y actuaron desde su sensibilidad encontrando que la revuelta prendi贸 en el Barrio Latino parisino. Situaba el centro de la acci贸n en la solidaridad con los detenidos, la actuaci贸n directa sin mediaciones, sin exigencias o demandas al Poder, sencillamente practicando la autoorganizaci贸n y la autonom铆a para tomar decisiones que se llevaban a cabo sin limitaciones.

El 6 de mayo se repitieron los enfrentamientos con la polic铆a en la declaraci贸n de los estudiantes ante el Comit茅 de Disciplina de la Universidad de Nanterre. La solidaridad se extendi贸 entre miles de estudiantes que encontraron el apoyo de una sociedad francesa hastiada, los acontecimientos dejaron medio millar de detenidos y cientos de heridos.

El 10 de mayo por la noche se daba lo que se ha conocido como 鈥榣a noche de las barricadas鈥, decenas de miles de estudiantes se unen a las luchas en el Barrio Latino de Par铆s tratando de liberar a sus compa帽eros detenidos, las fuerzas policiales atacan las barricadas levantadas y al d铆a siguiente sacan carros blindados a las calles de Par铆s, procediendo a una militarizaci贸n urbana no vista jam谩s por estos j贸venes estudiantes.

Un punto de inflexi贸n que le otorgar铆a una relevancia impredecible a esta revuelta fue la convocatoria de una huelga general el 13 de mayo, a la que se unieron varios millones de trabajadores y trabajadoras a lo largo de toda Francia, congregando en una manifestaci贸n a m谩s de 200 mil personas en la ciudad de Par铆s. Los estudiantes tomaron la Universidad de la Sorbona y establecieron un Comit茅 de Ocupaci贸n, mientras que al d铆a siguiente miles de trabajadores tomaban algunas de las principales f谩bricas de la Francia industrial. Durante esa semana se dan tensiones con las centrales sindicales que pretenden moderar el movimiento, produci茅ndose una respuesta activa de los estudiantes para seguir trazando su camino en la pr谩ctica cotidiana de esta insurrecci贸n.

La huelga se extiende a numerosos centros de trabajo, los Comit茅s de Huelga debaten sobre la cuesti贸n del poder popular, y a trav茅s de sus cr铆ticas a la autoridad estatal se genera un vac铆o moral del poder, cuestionado de ra铆z por la violencia ejercida y abri茅ndose numerosas oportunidades por las que discurrir desde el sentir revolucionario.

La noche del 24 de mayo Par铆s vivi贸 un estado de aut茅ntica insurrecci贸n frente al Poder estatal, que oblig贸 al Estado franc茅s a reaccionar dividiendo al movimiento obrero, proponiendo unas negociaciones establecidas a varias bandas y haciendo propaganda de determinadas concesiones, obviando de que para la mayor铆a de estudiantes y trabajadores el gobierno no era un interlocutor de referencia, y sus pasos se dirig铆an hacia otras posturas. Sin embargo, el 12 de junio el presidente Charles De Gaulle decreta la disoluci贸n e ilegalizaci贸n de todos los grupos de izquierda revolucionaria, mientras contin煤an las negociaciones son las centrales sindicales moderadas. A lo largo de este mes de junio, grupos incontrolados de extrema-derecha son lanzados contra los movimientos rebeldes, que junto con la violencia policial continuada, las negociaciones aprobadas por los dirigentes autodenominados representantes de los obreros, y la celebraci贸n de elecciones legislativas a finales de junio; llevaron al movimiento a diluirse en una experiencia que hab铆a marcado un camino, irrepetible como ya se anticipaba, pero al fin y al cabo necesario para sentar algunos an谩lisis y pr谩cticas revolucionarias en el presente.

Ya en el 2018, este pasado mes de abril los estudiantes franceses han iniciado huelgas ocupando facultades por toda Francia, los ferroviarios comenzaron una huelga hace semanas, y han establecido contactos de apoyo con los estudiantes. Miles de personas han salido a la calle en solidaridad con la ZAD, territorio ocupado con un proyecto de autoorganizaci贸n que ha sido agredido e intentado desalojar por el actual gobierno de Emmanuel Macron. Los sectores obreros franceses llevan alimentando una confrontaci贸n social contra el capitalismo estos 煤ltimos a帽os, las  comunidades racializadas y el antifascismo franc茅s vienen trabajando arduamente en potenciar esta lucha. Todos los a帽os cuando llega el mes de mayo a Francia, se tiene en la vista aqu茅l a帽o 1968, que si bien no se dar谩 nuevamente en los mismos t茅rminos, puede servir como potencial para extender el bloqueo y la actividad obrera por todo el pa铆s.

Art铆culo escrito por 脕ngel Malatesta / TODO POR HACER




Fuente: Ateneolibertariocarabanchellatina.wordpress.com