December 18, 2022
De parte de Nodo50
190 puntos de vista

En lo que llevamos de siglo hemos vivido acontecimientos que marcan una 茅poca, como la gran recesi贸n de 2008, la pandemia de 2019 o la invasi贸n de Ucrania en 2022.  Adem谩s, en el Reino de Espa帽a llevamos arrastrando una particular crisis pol铆tica: la confirmaci贸n de que el em茅rito es un corrupto y por eso hubo que cambiarlo; el movimiento del 15-M que dio la estocada al bipartidismo y la rebeli贸n catalana de 2017. Esa acumulaci贸n de sucesivas crisis se ha concentrado ahora en el m谩s grave enfrentamiento institucional en las alturas del r茅gimen.

La situaci贸n es grave. Las derechas parecen dispuestas a todo para no perder el control del aparato judicial o, mejor dicho, para seguir haciendo del aparato judicial un instrumento de parte, favorable a sus intereses. Lo ha dicho el presidente del PP, N煤帽ez Feijoo, no acepta renovar el Consejo General del Poder Judicial, 鈥減ara protegerlo del Gobierno de S谩nchez鈥. Aquella frase de un diputado del PP – 鈥渃ontrolaremos la Sala Segunda del Supremo desde detr谩s鈥- ya es historia. Ahora, sin sonrojo alguno, la controlan y la quieren seguir controlando a cara descubierta, de una manera antidemocr谩tica y salt谩ndose todas las normas de la Constituci贸n que dicen defender. Es un choque largo tiempo anunciado. Las derechas consideran que solo ellas tienen derecho a gobernar. Desde que perdieron las elecciones llamaron al gobierno 鈥渋leg铆timo鈥, las decisiones legislativas que no les gustan son casi ilegales porque son apoyadas por soberanistas e independentistas que quieren 鈥渞omper Espa帽a鈥, lanzaron un ataque despiadado contra toda lo que oliera a ampliar derechos para las mujeres y se han opuesto a las medidas sociales, por limitadas que fueran, para combatir la pandemia鈥 pero, sobre todo, han defendido con u帽as y dientes su mayor铆a en los 贸rganos m谩s importantes del poder judicial, el Tribunal Constitucional y el CGPJ.   

A pesar de que quieran enmascararlo en complicado lenguaje jur铆dico -est谩 hecho a conciencia para que los vulgares mortales lo entendamos poco y los magistrados aparezcan como endiosados-, en la pr谩ctica es m谩s sencillo de lo que parece. Intentaremos explicarlo. Un tercio de los magistrados del Tribunal Constitucional tienen su mandato caducado desde el mes de junio. Pero ni quieren dimitir ni aceptan las reglas que se quieren aprobar para que, sencillamente, cumplir la ley de la que se supone deber铆an ser los m谩s exigentes cumplidores. Hace 4 a帽os, 隆4 a帽os!, que el Consejo General del Poder Judicial tiene su mandato caducado y tampoco acepta su renovaci贸n. A todas luces es una situaci贸n alegal y antidemocr谩tica. Porque durante todo este tiempo han seguido dictando sentencias, realizando nombramientos, aparcando decisiones si les parec铆a, o aceler谩ndolas si les conven铆a. 驴No es delito de prevaricaci贸n hacer algo sabiendo que es arbitrario, que no te corresponde?

Cuando alguien deja de pagar el alquiler o la hipoteca le desahucian y los jueces le echan a la calle. En el TC y en CGPJ hay okupas que no quieren abandonar su cargo. 驴Qu茅 pasar铆a si alg煤n diputado no quisiera abandonar su esca帽o despu茅s de no ser elegido? Pues eso es lo que hacen los magistrados y no los sacan de sus butacas.  

Esa abierta alianza entre las derechas y el poder judicial se expresa sin ning煤n pudor cuando el Partido Popular pide al Tribunal Constitucional que decida medidas 鈥渃autelar铆simas鈥 (es decir, sin escuchar a las partes) para que suspenda un debate en el Congreso. Ni m谩s ni menos. Se pide que un tribunal decida previamente sobre un debate pol铆tico. 驴Y la democracia y la soberan铆a popular, d贸nde queda? Doce personas, un tercio de ellas con mandato caducado, que pueden impedir que los representantes del pueblo debatan y decidan. Varias veces lo hab铆an hecho respecto al Parlament de Catalunya, cuando parec铆a que todo val铆a contra la rebeli贸n catalana. Y, aunque dos situaciones nunca son iguales, tiene las mismas caracter铆sticas: los jueces impidiendo un debate pol铆tico antes de que se realice. Eso es lo que pretend铆a el PP.

El Congreso en su sesi贸n del 15 de diciembre aprob贸 con mayor铆a absoluta de 184 votos la modificaci贸n de los delitos de sedici贸n y malversaci贸n, trasladando al Senado la continuaci贸n del proceso legislativo. El TC no se atrevi贸 a prohibir el debate. Entre otras razones por el informe del letrado principal del 贸rgano: 鈥渓a reiterada doctrina es no conceder la suspensi贸n cautelar鈥. Y porque el sector de los cinco jueces del sector progresista amenaz贸 con no participar en la reuni贸n e impedir el quorum. Finalmente, el presidente del TC, el conservador Gonz谩lez-Trevijano decidi贸 retrasar la reuni贸n hasta el lunes 19 de diciembre, que tendr谩 que decidir si paraliza el debate en el Senado, previsto para el pr贸ximo jueves 22 de diciembre.

Mientras tanto, en el segundo frente judicial, el presidente del CGPJ, ha convocado este 贸rgano el martes 20 de diciembre en pleno extraordinario para nombrar a los dos candidatos caducados con las normas previas a las reformadas por el Congreso de los Diputados el pasado 15 de diciembre. Lo que supondr铆a en t茅rminos pr谩cticos, que el sector conservador impondr铆a los dos candidatos que ha propuesto o se mantendr铆a el actual bloqueo, pero haciendo recaer sobre el sector progresista la responsabilidad del mismo. Si hubiera alguna duda, ocho vocales conservadores del CGPJ han firmado un manifiesto acusando al presidente del gobierno Pedro S谩nchez y al PSOE de 鈥渋rresponsables鈥 por las 鈥済roseras descalificaciones鈥 contra miembros del Poder Judicial que habr铆an expresado en el debate parlamentario del jueves 15 de diciembre.

Por lo tanto, la estrategia del PP y del sector conservador judicial es doble: si consiguen que el lunes el TC bloquee la reforma legislativa en curso del gobierno, las derechas ganan tiempo para acosar al d铆a siguiente al sector progresista en la reuni贸n del CGPJ y someterlo al chantaje de someterse a sus dictados o aparecer como responsables de un bloqueo en la renovaci贸n del 贸rgano del Poder Judicial cuya 煤nica responsabilidad corresponde al PP.

La larga sombra de las togas

Es una situaci贸n que viene de lejos. Muchos de los acontecimientos pol铆ticos de este pa铆s han sido determinados por decisiones de la judicatura, y siempre, siempre, a favor de las derechas. Para no remontarnos m谩s atr谩s en el tiempo, citemos que en el 2010 el Tribunal Constitucional cambi贸 sustancialmente el Estatut de Catalunya que hab铆a sido aprobado por el Parlament y refrendado por un refer茅ndum. Una sentencia que rompi贸 los equilibrios sobre los que se aguantaba la relaci贸n entre Catalu帽a y el Estado y que abri贸 el proceso soberanista e independentista que culmin贸 con el refer茅ndum del 1 de octubre de 2017.

Han impedido que el Parlament de Catalu帽a pudiera debatir sobre aspectos pol铆ticos, como la autodeterminaci贸n o la monarqu铆a. Llevan doce a帽os sin resolver un recurso sobre la ley del aborto, es decir, hacen lo que les parece y al ritmo que consideran en funci贸n de la situaci贸n pol铆tica. No es de extra帽ar que estos d铆as el golpe de estado haya aparecido con traje togado. Siempre se pueden encontrar excusas para salvar la patria o incluso para salvar la Constituci贸n. Cuando el general Pav铆a entr贸 en el Congreso de Diputados para disolverlo y enterrar la Primera Rep煤blica lo llam贸 鈥渕i patri贸tica misi贸n鈥 y lo hac铆a 鈥渃onservando el orden a todo trance鈥, lo que 茅l denomin贸 鈥渆l acto del 3 de enero鈥 de 1874. 驴C贸mo lo llamar谩n ahora si siguen adelante?

Sedici贸n y malversaci贸n

Mucha tinta ha corrido sobre la modificaci贸n penal de los delitos sobre sedici贸n y malversaci贸n. Aclaremos que la petici贸n del PP al TC no tiene que ver con estas modificaciones sino con lo que realmente les importa, seguir manteniendo el bloqueo del CGPJ y del TC. La excusa del esc谩ndalo son las supuestas cesiones al independentismo catal谩n. Cualquier especialista en derecho reconoce que tal como estaba el delito de sedici贸n en el C贸digo Penal era un anacronismo, se remonta a 1822, y no tiene parang贸n con la legislaci贸n europea, por eso fracasaron los intentos del juez Llarena de detener a los independentistas en el exilio. Lo l贸gico hubiera sido sencillamente derogarlo. Las derechas lo usan para su agitaci贸n, pero la realidad desde el punto de vista del derecho y la democracia es esta.

Algo parecido ocurre con la malversaci贸n. Las derechas agitan, pero quien despenaliz贸 la malversaci贸n fue el gobierno Rajoy en 2015. De hecho, con la modificaci贸n aumentan las penas y se diferencia a quien obtiene beneficio privado de la malversaci贸n y a quien no. No hay que arredrarse frente al vocer铆o e insultos de la derecha sino explicar. Esto no significa que no se pudiera haber hecho mejor, ni tampoco que no se haya colado una modificaci贸n sobre des贸rdenes p煤blicos que la mayor铆a de los movimientos sociales rechazan por fundado temor de que pueda ser utilizado. 

Es una de las caracter铆sticas de este gobierno de coalici贸n. Toma medidas que suelen quedarse a mitad del camino de lo que realmente la situaci贸n exigir铆a, tanto desde el punto de vista social como democr谩tico, por ejemplo, todav铆a no se ha derogado la Ley Mordaza. La necesidad de la lucha contra las derechas, sostener la actual mayor铆a parlamentaria que aguanta la legislatura no deber铆a entenderse como un tr谩gala de las timoratas pol铆ticas del gobierno S谩nchez. Al contrario, se podr谩 derrotar a las derechas si se dan pasos efectivos en medidas sociales y democr谩ticas.

No quieren ning煤n acuerdo

鈥淟a derecha espa帽ola no descansa nunca –escribe Javier P茅rez Royo- Acepta la democracia a beneficio de inventario鈥. Es decir, solo cuando le interesa. La gravedad de la crisis estriba en que no se vislumbra un acuerdo posible. La polarizaci贸n ha llegado a un punto que el pulso entre la mayor铆a que apoya al gobierno y las derechas respaldadas por su mayor铆a caduca en el CGPJ supone el fin del bipartidismo y la deslegitimaci贸n de parte inevitable del r茅gimen del 78. Desde que hace unos meses N煤帽ez Feijoo se echara para atr谩s del acuerdo con el PSOE para desbloquear la situaci贸n, en buena medida por la presi贸n medi谩tica que influye en el PP, no parece que tenga otro plan que aguantar hasta las elecciones de diciembre de 2023. Ahora, bajo la presi贸n de la propuesta de moci贸n de censura de Vox, pretende ya un adelantamiento electoral, para dirimir la crisis constitucional abierta en las urnas.

Y eso significa meses de una crisis continua que puede hacer saltar todo por los aires. Como explic谩bamos en Sin Permiso la semana pasada 鈥淯na vez m谩s, no hay m谩s remedio que constatar que son los l铆mites agobiantes del R茅gimen del 78 los que hipotecan y condicionan la acci贸n del GCP鈥.

Por eso, hay que rearmarse pol铆tica e ideol贸gicamente para una batalla que ser谩 dura. No es suficiente gestionar la situaci贸n ni menos seguir manteniendo la pol铆tica del mal menor. Hay que responder con en茅rgicas medidas sociales frente a la inflaci贸n y la crisis econ贸mica (que es la manera de segar la hierba bajo los pies de la derecha). Una pol铆tica valiente en el terreno democr谩tico, tanto en lo que respecta a la justicia como en el di谩logo y la negociaci贸n con Catalu帽a, incluyendo un refer茅ndum pactado. De la misma manera que las derechas siguen agitando con ETA lo har谩n con Catalu帽a, por eso es mejor afrontar el problema desde un punto de vista democr谩tico. Es imprescindible cuidar y cultivar la actual mayor铆a parlamentaria de izquierdas y soberanistas e independentistas. Y, sobre todo, hay que poner los medios y condiciones para movilizar a las izquierdas, salir a la calle y cortar los intentos de las derechas de que ellas la ocupen, como ha pretendido sin 茅xito Vox en los 煤ltimos meses.

La gravedad de la crisis es una expresi贸n de que este r茅gimen da ya muy poco de s铆. Hay que buscar una alternativa, una salida social y democr谩tica republicana y no quedarse atados a una monarqu铆a que apenas garantiza derechos sociales y democr谩ticos. En la historia las crisis pol铆ticas suelen ser la expresi贸n de protestas de movimientos de masas. A veces, la incapacidad de un r茅gimen para evolucionar facilita cambios y rupturas que abren nuevos horizontes.




Fuente: Sinpermiso.info