February 11, 2021
De parte de Portal Libertario OACA
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Ecoaldea clandestina “Guillem Agull贸”, Valencia, Imperio Espa帽ol.

Primera semana de la Revoluci贸n de 2097. Lunes.

El cuarto que usamos para reunirnos est谩 cargado del aroma familiar a ajos tiernos reci茅n cogidos del huerto. Conforme nos vamos sentando a la mesa, vamos rulando un papel y un l谩piz y cada cual va anotando los temas que quiere tratar en la asamblea. Hoy todos los temas van relacionados con la revoluci贸n que llega, claro.

El mundo nuevo que llevamos dentro de nuestros corazones parece que vaya a estallar en cualquier momento. Despu茅s de tantos a帽os de clandestinidad, viviendo entre ruinas de chalets en los alrededores de Picassent, cuesta creer que por fin vayamos a dar el paso. Afortunadamente, Pumby sube de un salto a la mesa y se pone a hacer la croqueta para que le acariciemos la tripa, y disipa la tensi贸n.

Roc铆o facilitar谩 la asamblea de hoy. Empezamos. Joan nos explica que los montones de compost van lentos, por la falta de agua. Siempre la sequ铆a, treinta a帽os de sequ铆a. Nos pregunta si el almac茅n de alimentos est谩 lo bastante lleno. Hasta que la revoluci贸n anarquista se estabilice, hemos de estar preparados para que nadie pase hambre. No es 茅l solamente: nos da m谩s miedo la escasez que Jos茅 Mar铆a Abascal, con todos sus antidisturbios y toda su brigada pol铆tico social.

Montse nos tranquiliza: en su cooperativa tienen reservas. Muy pocas habas y guisantes este a帽o, pero arroz, almendras y aceite hay en abundancia. Eso enlaza con lo que nos quer铆a comentar: ser谩 ella la portavoz de su coope en la interasamblea abierta que se celebrar谩 este domingo en Valencia. Anticipamos la interasamblea con ansiedad. Si todo sale bien, los distintos colectivos pondremos en com煤n nuestros recursos, y, sobre todo, comenzaremos a organizar la colectivizaci贸n de la producci贸n.

Mireia nos contagia su sonrisa al recordarnos que ella todav铆a mantiene el contacto con Rosario. Dice, y es verdad, que despu茅s de todas las semillas de rebeli贸n que sembraron Mar铆a y Rosario durante los a帽os que vivieron en nuestra ecoaldea, ser铆a una pena que no fueran a ver los frutos. A ver si conseguimos que vengan a ayudar, si no a organizar las milicias antifascistas, al menos s铆 con las escuelas de capacitaci贸n para la transformaci贸n del tejido productivo. Formaci贸n en oficios, en cuidados, en organizaci贸n no jer谩rquica… las ecoaldeas vamos a ir desbordadas, y es faena que urge, porque necesitaremos aprovechar los escasos meses que dure el impulso inicial de la revoluci贸n para construir estructuras que nos permitan defenderla y continuarla.

Cuando ya hemos tratado todo lo importante, Ximo nos comenta un tema m谩s ligero: va a tomar prestada de la videoteca una copia de La Vida es Bella, una pel铆cula antifascista de hace cien a帽os, para una actividad de “cinema al terrat” que tienen montada unos vecinos de Benet煤sser. Ximo nos dice que es gente muy maja, y que tienen cosas muy chulas en marcha. De tanto vivir en la clandestinidad, a veces se nos olvida el compromiso y la importancia de las redes vecinales. Cerramos la asamblea con la idea-fuerza de que la revoluci贸n que comienza esta semana va a ser una cosecha comunal.

Cinema al terrat de la Asociaci贸n de Inquilinos en Alfafar-Benet煤sser, Valencia, Imperio Espa帽ol.

Primera semana de la Revoluci贸n de 2097. Martes.

Al terminar “La vida es bella” corre un poquito de aire en la terraza, pero para eso hemos tra铆do mantitas. Es bonito compartir estos ratos. Qu茅 majo es Ximo, toda la vida organizando estas sesiones de “cinema al terrat” arriba de casa de sus padres, y qu茅 majos los vecinos por no ponernos nunca pegas.

No es la primera pel铆cula de propaganda antifascista que vemos 煤ltimamente. Comentamos que hace unos a帽os no nos habr铆amos atrevido. No sabemos si es que las autoridades no se enteran, o si es que ya les da lo mismo todo. Igual piensan que todo esto es inofensivo. Igual cualquier d铆a les damos una sorpresa.

Ximo nos habla de la gente que le presta el material subversivo, un grupito que vive en un poblado de chabolas, por Picassent. Mar铆a opina que esa gente en el exilio interno es demasiado ut贸pica, alejada de la realidad. Dice lo mismo del mensaje de la pel铆cula: la ternura y el autoenga帽o est谩n muy bien para sobrellevar el d铆a a d铆a, pero si no hacemos nada nosotros, no cambiar谩 nada.

Compartimos ese sentimiento, y Toni nos recuerda, en tono desafiante, que desde que 茅l era joven lleva dici茅ndose que los inquilinos deber铆amos dejar de pagar los alquileres todos a una. En el Parke Alkosa y en Los Bloques no nos sobra el dinero a nadie, as铆 que motivaci贸n no nos falta. Empezamos a venirnos arriba. 驴Y si lo hacemos ya, este mismo viernes, que es principio de mes? Ayer lunes empez贸 una huelga de ebanistas, y hemos o铆do rumores de que para estos d铆as se est谩n preparando muchas acciones revolucionarias. Si nos coordinamos bien, no van a ser capaces de reprimirlo todo a la vez. Decidimos que s铆, que vamos a correr la voz y montar un grupo de ayuda mutua para organizar la resistencia.

Hablamos atropelladamente y con euforia hasta que nos empieza a vencer la preocupaci贸n. La posibilidad de que demasiada gente pase de follones, y que al final todo quede en nada, o incluso que vayamos a peor. Ana, a quien admiramos por ser la m谩s responsable y la m谩s valiente de entre nosotros, nos recuerda que los campo de trabajo y exterminio no solo existen en las pel铆culas de hace cien a帽os, pero que tener miedo no significa cerrar los ojos a los problemas. Al rev茅s: si tenemos miedo es porque hemos abierto los ojos a lo terrible que es la situaci贸n. Y nuestra respuesta ha de ser ponernos en pie, sacar la voz y protegernos las unas a las otras. Ana nos recuerda, adem谩s, la heroica resistencia que hubo en Valencia cuando el alzamiento ecofascista. 隆Porque fueron, somos!

Decidimos cerrar con eso. Los abrazos de despedida hoy son m谩s fuertes de lo normal. Cuando nos bajamos cada cual a su casa a hacer la cena no sabemos c贸mo ser谩 la semana pr贸xima, pero s铆 tenemos claro que el aire que correr谩 ser谩 de libertad.

Reuni贸n de compa帽eras limpiadoras del Policl铆nico de Monteolivete, en Valencia, Imperio Espa帽ol.

Primera semana de la Revoluci贸n de 2097. Mi茅rcoles.

Vamos entrando en el piso de Vicenta, nos vamos sentando en la salita. Es temprano a煤n, como siempre. Amina, que es un amor, nos da a probar chebakias, un dulce t铆pico de su tierra.

A la jefa de limpiadoras del Policl铆nico no le sentar铆a nada bien si se enterase de nuestras reuniones. “隆Quien tenga un problema lo que tiene que hacer es venir a verme directamente a m铆!”. S铆, reina, a t铆 te lo vamos a contar. Y peor le sentar铆a si supiese que justo las que nos juntamos somos adem谩s las limpiadoras de la cl铆nica abortista clandestina m谩s importante de Valencia.

En verdad no venimos por rebeld铆a, venimos porque curramos juntas aqu铆 cerca y este piso nos viene bien para hablar de cosas del trabajo, tranquilas y sin fisgones. Varias compa帽eras quedamos todos los mi茅rcoles antes del turno, y aprovechamos para desayunar juntas. Pero esta semana es distinta.

Ana nos cuenta que por su zona, en Alfafar-Benet煤sser y otros barrios del Sur, planean dejar de pagar los alquileres todos a la vez, y que lo pretenden extender a las hipotecas y a toda Valencia. Nos parece bien, y decidimos que correremos la voz. Francisco nos sorprende diciendo que 茅l tambi茅n ha escuchado rumores de Revoluci贸n, pero m谩s generalizada. A todas se nos encogen las tripas pensando en si volver谩n las desapariciones y los castigos ejemplares. Aun cuando una revuelta sale bien, sabemos que siempre la pagan m谩s cara las m谩s vulnerables.

Nos preguntamos si vamos a seguir acudiendo a trabajar aunque haya revuelta. Tenemos las respiraciones entrecortadas, pero decidimos que s铆, que nuestro trabajo es esencial, tanto en el Policl铆nico como donde los abortos. Adem谩s que la Sanidad se defiende, pese a la jefa. Y mejor a煤n sin jefes. Poco durar铆a una revoluci贸n si no puede mantener abiertos ni los centros de salud. Asumimos nuestra responsabilidad de que las cl铆nicas sigan funcionando. Decidimos que hablaremos con las otras compa帽eras limpiadoras de Monteolivete, con las enfermeras, con los m茅dicos y con los celadores. Y con las enfermeras que llevan la cl铆nica de abortar. Nosotras, que como compa帽eras formamos un grupo de confianza, hemos de organizarnos, mantenernos unidas y cuidarnos las unas a las otras, venga lo que venga. De cada cual seg煤n su capacidad.

Josefa nos comenta de su marido Santiago que aunque sea antidisturbios es un pedazo de pan que “cualquier d铆a le pillan y me lo sacan de casa de madrugada”. Santiago edita con otros compa帽eros de la polic铆a un panfleto clandestino, “Luz al Soldado”. Entre otras cosas, lleva t茅cnicas para rebajar la violencia en situaciones tensas. Formas de hablar, formas de moverse. Ha tra铆do unos pasquines, les damos un ojo. Nos pueden venir bien si la cosa se pone tensa.

Acabamos, recogemos. Nos espera una jornada m谩s de mantener en marcha los servicios de salud, y quiz谩 un d铆a menos hasta dejar de soportar a la jefa.

Reuni贸n del consejo de redacci贸n de “Luz al Soldado”, en el barrio de Zapadores, en Valencia, Imperio Espa帽ol

Primera semana de la Revoluci贸n de 2097. Jueves.

Lluvias torrenciales hoy en muchas comarcas; a ver qu茅 tal aguantan los embalses. Terminado el turno en el cuartel, nos acercamos al domicilio del compa帽ero Santiago, y all铆 dejamos en un rinc贸n nuestros ponchos reglamentarios de lluvia, sacamos los papeles y tomamos asiento alrededor de la mesa del comedor. Nos lamentamos de que los compa帽eros del ej茅rcito sigan acuartelados, esperando hasta que Madrid declare el estado de alarma y empiecen las evacuaciones y los toques de queda. Como el oto帽o pasado, el trabajo 煤til lo est谩n haciendo ya los propios vecinos organizados por distritos, con conocimiento directo de qui茅n necesita ayuda, y atendiendo a cada cual seg煤n su necesidad.

Empezamos la reuni贸n de trabajo. Somos conscientes de que va a ser el n煤mero m谩s importante de “Luz al Soldado”, pero no nos sacamos de la cabeza a nuestras familias. El padre de Santiago, con cargo en el Ministerio. La madre de Adolfo, fascista sincera desde siempre. El abuelo de Manolo, diez a帽os cazando grupos anarquistas. Y nuestro propio trabajo como Unidades de Intervenci贸n Policial. 驴C贸mo podemos decir que estamos con la revoluci贸n, siendo hijos del r茅gimen represivo?

Santiago nos presenta su contenido para la secci贸n de autodefensa no violenta. En este n煤mero lo acompa帽a de una pieza de opini贸n, sobre la necesidad de resolver la tensi贸n entre el Pueblo y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La pieza de Adolfo es espec铆fica para este n煤mero: un manual de preparar barricadas para inutilizar los accesos a los polvorines. Seg煤n 茅l, son r谩pidas de montar y muy laboriosas de desbloquear. Manolo tiene otro texto similar para el uso de barro de arcilla para cegar escudos, parabrisas y viseras, pero ese decidimos repartirlo a modo de octavilla esta misma noche, ya que la lluvia de marzo se ha adelantado, y los d铆as 贸ptimos para esta t谩ctica van a ser hoy y ma帽ana. Lo mismo para los consejos sobre el sabotaje de armas: nos cuenta Benito que se ha enterado de que en Paterna ya han empezado con esto, aprovechando la gota fr铆a para simular todo tipo de ejercicios de campo y dejar todo el equipo posible temporalmente inservible. Emocionados, nos arrancamos a vivas y bravos por esos tenientes valientes que sospechan lo que viene y que colaboran para que empiece y termine con los menos tiros posibles.

Benito nos recuerda en tono serio que va a ser una noche larga entre cerrar el n煤mero e imprimirlo. Nos confirma, eso s铆, que con su hermana Juana ya tiene resuelta la distribuci贸n de todos los ejemplares que nos d茅 tiempo a imprimir, a trav茅s de las sociedades musicales.

Qu茅 tiempos estos. Qui茅n nos iba a decir, cuando jug谩bamos los jueves a pelota valenciana, que estar铆amos a帽os despu茅s reunidos clandestinamente y hablando de revoluci贸n. Por otro lado, 驴si no nosotros, qui茅n?

Volvemos a centrarnos. Teniendo el material listo, nos queda remaquetar el n煤mero, insertar im谩genes que nos han suministrado algunos compa帽eros, y redactar un editorial adecuado para este momento decisivo de nuestra Historia. 隆A las barricadas, hasta la victoria!

Reuni贸n de charangas de la Banda de la Sociedad Musical Virgen de los 脕ngeles, en El Cabanyal, Territori Lliure

Primera semana de la Revoluci贸n de 2097. Viernes.

隆Menudo primer d铆a de marzo! Veremos qu茅 tal se nos da la asamblea, porque el alboroto que llevamos en el cuerpo es importante.

Juana entra por la puerta anunciando a voces que nos ha tra铆do coca de llanda y mistela, y con esa excusa nos sentamos, mientras To帽i y Fernando tocan bajito unos compases de “Amparito Roca”. Hay unos minutos de silencio mientras nos metemos todo el dulzor en el cuerpo, y al acabar compartimos unos suspiros de satisfacci贸n.

Empieza la reuni贸n la propia Juana, que nos cuenta entusiasmada lo bien que ha ido el primer reparto de pasquines este mediod铆a, mientras la primera masclet脿 se cancelaba por revoluci贸n. Por lo que nos va explicando, ya eso ha sido hist贸rico, para no perd茅rselo. Mientras llegaban, iban respirando el aire limpio por el chaparr贸n. Empieza el goteo de personas, que se transforma en el habitual r铆o de gente que acude a escuchar la primera masclet谩 del a帽o… y nada. No hay montado ni un petardo en la plaza, y el balc贸n de las autoridades est谩 desierto. Y empieza nuestra charanga a amenizar con la de “si te han pillao con el carrito del helao” y con la de “vamos a quemar la conferencia episcopal”, y los fardos de propaganda subversiva que trajimos, corriendo como la p贸lvora en llamas entre la gente, que se lo le铆an y lo pasaban, en parte por compartir y en parte porque no quieres que te pillen leyendo algo as铆, pero menos a煤n llev谩rtelo a casa.

Fina y Charo confirman, y se les nota el orgullo, que ellas organizar谩n esta noche la difusi贸n del panfleto “Luz al Soldado” que han escrito los aliados que tenemos dentro de los antidisturbios, y que nos llegaron a trav茅s de Juana y su hermano Benito. Trabajar谩n por redes de confianza de una docena de sociedades musicales amigas, para ma帽ana cubrir la ciudad entera. El maestro Alamar estar铆a orgulloso. 隆Y sorprendido!

Fernando nos confiesa con la voz quebrada que 茅l est谩 agobiado por c贸mo va a llevar todo esto gente como su padre o su abuelo. Tambi茅n nos informa de que por el momento no hay reacci贸n ni en la tele ni en la radio, que de momento es como que aqu铆 no hay nada que ver. Le animamos: si los de arriba a煤n no quieren ver la que les viene encima, mejor para nosotros.

Mar铆a Jes煤s se disculpa porque ha de irse a Mislata, a ayudar en el casal fallero con sus padres. Parece que all铆 tambi茅n est谩n organizando varias actividades revolucionarias.

En cualquier caso, como ya est谩 claro qui茅n se responsabiliza de qu茅, nos ponemos en marcha. Mientras salimos del local vamos poniendo en com煤n las actividades de las que nos hemos enterado cada cual para la semana pr贸xima. 隆Estas Fallas va a arder el fascismo!

Reuni贸n de delegaciones de la falla L’Eliana-Cid, Territori Lliure

Primera semana de la Revoluci贸n de 2097. Madrugada del s谩bado.

Estem esgotats! Per貌 som els millors… un any m茅s, ja est脿 muntada la carpa!

脕ngeles les pide a los peque帽os que para ensayar sus jotas valencianas se pongan m谩s para all谩, que los mayores tenemos que hablar. Preparamos nuestro corrillo de sillas, banquetas y taburetes, nos servimos vasitos del chocolate que ha tra铆do Jos茅, y empezamos.

A Mar铆a Jes煤s, de la delegaci贸n de festejos, la notamos cansada, porque ven铆a directa de la reuni贸n de su banda. Nos recuerda que el lunes es el Cercaviles maratoniano que recorrer谩 las grandes avenidas de nuestra ciudad. L’Eliana-Cid participaremos en uno de los piquetes informativos, y tambi茅n en dos de las asambleas itinerantes para decidir el rumbo de la revoluci贸n, y en las comisiones de log铆stica y de cuidados, para empezar a ponerla en pr谩ctica. Tardamos un rato en repartirnos las responsabilidades. 隆Menos mal que somos muchos!

A continuaci贸n nos cuentan cosas Amparo y Luis, de la delegaci贸n de informaci贸n. Ella m谩s positiva, 茅l m谩s preocupado. Nos hablan de la recepci贸n desigual de nuestra octavilla, explicando que este marzo no habr谩 masclet谩s y que en cambio se va a llenar Valencia de barricadas. Mucha gente a favor de que se cambien las cosas, incluso de la Revoluci贸n. Mucha gente, tambi茅n, con incomprensi贸n o con miedo a las represalias. Alguna mirada hostil, alg煤n insulto.

Pura y Jos茅 explican que a 煤ltima hora hemos vuelto m谩s expl铆citas las alegor铆as de nuestra falla. Los ninots reproducen escenas de la reconversi贸n industrial ecofascista de 2030, pero el t铆tulo ser谩 “Fabrica de bodas en serie”. El texto de los carteles se inspira en una revista antigua, que se llamaba “Mujeres Libres”, y que hac铆a cr铆ticas al patriarcado dentro de la revoluci贸n anarquista. Seguro que har谩 pensar a muchas vecinas, y a alg煤n vecino tambi茅n.

El 煤ltimo punto importante es la asamblea grande de ma帽ana. 脕ngeles, nuestra fallera mayor, nos insiste muy seria en que no tiene nada de experiencia en temas revolucionarios, pero que lo har谩 lo mejor posible. Nadie dudamos de 脕ngeles. Llevar谩 nuestras actas y actuar谩 como enlace en la asamblea de asambleas, en la plaza del Caudillo, o, bueno, el nombre con que decidamos llamarla a partir de ahora.

Llevamos ya una hora de reuni贸n y empezamos a distendernos. Uno preguntando si es el momento de sacar los dineros del banco. “驴Pero como Enric Dur谩n o como Durruti?” Risas. Otra ha o铆do que nuestra alcaldesa Esperanza Fabra dio un preg贸n bochornoso desde el balc贸n de su casa. Se comenta que en las radios locales solo ponen m煤sica fallera, y que el repetidor de la televisi贸n nacional lleva fallando desde esta ma帽ana.

脕ngeles pone orden con sus casta帽uelas, verificamos que est谩 todo hablado, y cerramos la asamblea. Le deseamos suerte para la reuni贸n de ma帽ana.

Siguen sonando las jotas valencianas de los peque帽os. Les decimos que vayan cerrando y cada cual nos volvemos a casa, porque ma帽ana va a ser un d铆a grande.

El levantamiento social. Interasamblea en la Plaza Central de la Dignidad en Val猫ncia, Territori Lliure. Primera semana de la Revoluci贸n de 2097. Domingo.

-Entonces, 驴os parece bien que nos dividamos en corrillos y vayamos haciendo ruedas de presentaciones y lluvias de ideas antes de la asamblea grande? Empiezo yo pues. Soy Roc铆o y he venido simplemente a colaborar en que las asambleas vayan fluidas.

-Hola, yo soy 脕ngeles. He dejado una copia de los consensos de mi Falla en ese archivador que ha puesto alguien en el centro de la plaza, he visto que hab铆a otros papeles parecidos. Si quer茅is luego me los leo todos y hago un resumen.

-Soy Leia. Acabo de salir de la clandestinidad. Antes fui prostituta. Esta revoluci贸n social que viene me recuerda a mis propias vivencias como persona trans: un cambio prohibido y terror铆fico. Que parece imposible pero que es inevitable.

-Buenos d铆as, yo me llamo Malik, del sindicato de manteros. Soy de aqu铆, 驴eh? Hijo y nieto de manteros. Solo quiero repetir, una 煤ltima vez: 隆sobrevivir no es delito!

-A m铆 me dicen Montse. Hace un par de a帽os era administrativa en la Universitat, pero ahora soy trabajadora del campo y gestora de la cooperativa Rebrot de l’Horta. Quiero recordaros que vamos a tener que racionar para cuidar las reservas. Yo calculo que nos puede llevar al menos uno o dos meses reorganizar toda la producci贸n. En nuestra cooperativa tenemos arroz, almendras y aceite, pero se acabar谩n pronto si no racionamos.

-Yo soy Alberto, estibador, y quiero decir que, aunque todav铆a no s茅 qui茅n est谩 detr谩s de todo esto, lo que s铆 que tengo claro es que hay que cambiar las cosas y que a partir de ahora nadie se tiene que quedar sin comer. Por eso creo que es muy importante la colectivizaci贸n agraria. 隆Tenemos que tomar y hacer, en vez de pedir y esperar!

-Mario, de la Asamblea de Estudiantes de Historia. Yo quiero decir que creo que tenemos que tener todos claro que con esto no vamos a salir de pobres, porque en el mundo de hoy todo el mundo es pobre. Los anarquistas tambi茅n son pobres. Lo que podemos dejar atr谩s es la miseria y la humillaci贸n. Que nadie tenga poder para obligarte a agachar la cabeza. Nada m谩s.

-Soy Vicenta. Camarera. Contaros que la radio valenciana ya est谩 empezando a emitir consignas revolucionarias. De hecho, est谩n por ah铆 detr谩s, haciendo entrevistas. Y la tele central, al rev茅s. Est谩n cada vez m谩s belicosos, y hablando de poner orden.

Se escuchan c谩nticos de dos grupos que entran en la plaza, uno desde San Agust铆n y el otro desde la Estaci贸n del Norte. Acabamos la rueda de presentaciones, nos juntamos con otros corrillos que han terminado tambi茅n, y empezamos a buscar voluntarios, qui茅n toma actas, qui茅n facilita, qui茅n toma el turno de palabra. Y 隆hola! por fin llegas t煤, tambi茅n t煤, justo a tiempo para participar en la siguiente fase de la revoluci贸n.

+Info:

Este relato es el tel贸n de fondo del juego de rol en vivo asambleario “Los primeros d铆as de la revoluci贸n”, disponible para su libre descarga aqu铆:
https://produccionesgorgona.wordpress.com/2021/02/11/los-primeros-dias-de-la-revolucion/

Alejandro Gaita




Fuente: Portaloaca.com