April 15, 2021
De parte de CGT RESA
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El sindicato CGT informa que, una vez más, la dirección de la empresa pretende que los trabajadores paguen su mala planificación y cuestiona la actitud del resto de organizaciones sindicales que ya han publicado las previsiones de parada, pudiendo generar confusión entre la plantilla y dando por hecho la aplicación del expediente.

Esta mañana se ha producido la primera reunión del preceptivo período de consultas sobre el expediente de regulación temporal de empleo que ha planteado la Dirección de Renault a los sindicatos con representación en la empresa. Según informa CGT, el expediente permanecería en vigor hasta el 30 de septiembre, afectaría a 9.159 trabajadores y trabajadoras y consistiría en 39 días de parada en Palencia, 31 en motores y 32 en Carrocería-Montaje Valladolid y Direcciones Centrales.

La Dirección de la Empresa ha presentado un calendario de previsión de paradas, totalmente provisional, que al resto de organizaciones les ha faltado tiempo para difundir, generando cierta confusión entre la plantilla y creando unas expectativas que tal vez no lleguen a cumplirse. “Nos parece un acto totalmente irresponsable el hecho de que, antes de comenzar las negociaciones, se difundan previsiones que pueden variar de una semana para otra. Además, parece que ya dan por hecho la aceptación del ERTE antes de leer incluso los cientos de páginas que acompañan la documentación aportada por la empresa”, informan desde el sindicato. La organización anarcosindicalista matiza: “la suspensión de contratos de 9.159 trabajadores nos parece una cuestión lo suficientemente seria como para analizar con cuidado y detenimiento toda la documentación, antes de generar ningún tipo de “expectativa” ni dar por hecho nada”. CGT expondrá su postura en la siguiente reunión, que se celebrará el próximo miércoles a las 12,00 horas, pero hacen hincapié en que la crisis de los semiconductores no la han generado los trabajadores, la han generado las grandes multinacionales con su decisión de trasladar la producción de estos componentes a lugares muy lejanos y de bajo coste, y ahora pretenden que tanto los trabajadores como el erario público, paguen las consecuencias y asuman las pérdidas. Mientras tanto, comentan desde CGT, las administraciones autonómica y central, siguen mirando para otro lado.




Fuente: Cgtresa.wordpress.com