January 15, 2021
De parte de Algrano Sembrando La Duda
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Los dolores de los prados son los lamentos de un mundo que agoniza *

De un tiempo a esta parte, como discurso, va ganando terreno el prop贸sito de repoblar el mundo rural, y m谩s cuando desde los rincones abandonados se empiezan a alzar voces reivindicativas. Se habla de la Espa帽a Vac铆a, vaciada, Y m谩s tard铆o, y poco a poco, tambi茅n se empieza a hablar de la Catalu帽a vaciada. Con todo ello, la Generalitat anuncia, para poco antes del pr贸ximo febrero, una prueba piloto de ayudas para rehabilitar viviendas en desuso en los micropueblos rurales; de entrada veinte municipios de un total estimado de 372 se podr谩n beneficiar y la primera partida inversora ser谩 de un total de dos millones de euros. Todo llega con gran retraso y con un exiguo o testimonial presupuesto. Sin embargo, algunos colectivos ya llevan a帽os volviendo a poner los pies en la tierra como pr谩ctica colectiva: han sido experiencias truncadas y amenazadas, precisamente por los que desde el ejercicio del poder (estatal, auton贸mico, municipal, y de todos los colores) ahora empiezan a llenarse la boca de buenas intenciones. En el recuerdo, entre otros, quedan Sas茅, Can Piella 鈥 Aunque pie Fraguas,tambi茅n Kan Pasqual y Can Masdeu que perduran en Collserola. Y los m谩s recientes que toman el relevo y relanzan el empuje, como el Llu莽an猫s, el Puig de los Secos.

La doble pandemia, la sanitaria de la Covidien-19, pero tambi茅n y sobre todo la estructural del capitalismo, han disparado este inter茅s, ahora cremat铆stico, por el mundo rural. Es el no man 鈥榮 land: Todo trocito de tierra debe sucumbir a la mercantilizaci贸n, previa privatizaci贸n y asistencia estatal; lo que podr铆amos llamar el capitalismo asistido y la defenestraci贸n del estado del bienestar. Los propietarios contentos, ya que lo que no dejen caer al suelo convirti茅ndolo en escombros podr谩 ser vendido o alquilado a un precio de mercado al alza y especulativo, y las inmobiliarias al acecho: llenamos ahora de profesionales los rincones m谩s o menos buc贸licos (dicha transici贸n ecol贸gica) y hacemos llegar la fibra 贸ptica (la venerada revoluci贸n digital, si bien con sus grietas) para el bienvenido teletrabajo de algunos, que otros, m谩s precarios, ya los har谩n trabajos para reconvertir pastos en jardines y encargarse del mantenimiento del 芦nueva vivienda禄 y de tantas tareas como sea necesario 鈥 Todo apunta a que la extrema periferia rural, alejada de la metr贸polis,va camino de convertirse, a todos los efectos, en una especie de extrarradio como barrio dormitorio de una cierta 茅lite, con la caseta y el huerto (o, m谩s bien, el jard铆n) al alcance de pocos , complementario a la aceleraci贸n y proliferaci贸n de segundas residencias ya la incentivaci贸n estacional del turismo rural y sus rutas verdes.

Todo apunta a que la extrema periferia rural, alejada de la metr贸polis, va camino de convertirse, a todos los efectos, en una especie de extrarradio como barrio dormitorio de una cierta 茅lite, con la caseta y el huerto ( o, m谩s bien, el jard铆n)

Y es que estamos aqu铆: el proceso de urbanizaci贸n capitalista procura 芦inyectar禄 riqueza en sus centros (las metr贸polis) mientras 芦eyecta禄 pobreza en sus periferias, o las hace cautivas de sus tent谩culos. Lo que dicen ordenaci贸n territorial, o territorio y sostenibilidad, no deja de ser un desbarajuste o m谩s bien una aplicaci贸n de las l贸gicas territoriales del mundo y de la civilizaci贸n capitalista, pues detr谩s de toda articulaci贸n territorial hay razones sociales: la de los desequilibrios territoriales y la acentuaci贸n y cronificaci贸n de las desigualdades sociales. Tan sencillo como entender que no hay desarrollo de algunas 谩reas sin subdesarrollo (expoliaci贸n) de otros, ni Nords sin Suds, ni centros sin periferias. As铆 el mundo rural, aunque se puede vender como 芦territorio amable, resorte de salud禄,le caen encima todas las infraestructuras que demandan las metr贸polis: desde mates a prisiones, vertederos, centrales nucleares, pol铆gonos, circuitos de carreras, parques tem谩ticos, el negocio del oro blanco -l鈥檈squ铆-, y todo lo que conlleva la industria del entretenimiento de masas 鈥, y tambi茅n, por supuesto, todas las nocividades de la agroindustria.

Si se consiguiera una m铆nima remontada (o al menos una frenada) del despoblamiento en el 谩mbito rural, seguro que desde las instituciones se hablar铆a de avivamiento, de reequilibrio o de cohesi贸n territorial. Si bien obviar谩n que, con las din谩micas impulsadas, la desagrarizaci贸n no dejar谩 de agudizarse: a煤n menos poblaci贸n activa en el sector primario con unos salarios y rentas bajo m铆nimos, y m谩s beneficiarios de sof谩 de las subvenciones de la PAC, m谩s p茅rdida de la superficie agraria 煤til (e incremento de las 谩reas boscosas descuidadas), m谩s acaparamiento entre pocos de las tierras, m谩s lujo y casas en ruinas y m谩s escasez de alquileres, m谩s caros y con la expulsi贸n de colonos; m谩s agroindustria petrolera y qu铆mica controlada por grandes empresas multinacionales distribuidoras, m谩s residuos t贸xicos en la tierra e incremento desmesurado del extractivismo 鈥 Y menos,mucha menos, vida y cultura rural arraigada en la tierra.

No basta con la forestaci贸n como divisa de negocios; esto, m谩s bien, representar铆a la agon铆a definitiva del campo, la 煤ltima depredaci贸n tanto de su h谩bitat como de sus habitantes por parte del tsunami urbanizador

No basta con la forestaci贸n como divisa de negocios; esto, m谩s bien, representar铆a la agon铆a definitiva del campo, la 煤ltima depredaci贸n tanto de su h谩bitat como de sus habitantes por parte del tsunami urbanizador. Si compartimos que no hay paisaje sin 芦paisanaje禄, lo que hay es una re-ruralizaci贸n del campo, del mundo rural. Y esto implica rehabitar la tierra, para gente que quiera vivir en la tierra y de la tierra. Y persistir en unas m铆nimas premisas: cuidadosa custodia integral del territorio, pr谩ctica y extensi贸n de la agroecolog铆a de hoy (o la agricultura tradicional anterior a la revoluci贸n verde). En definitiva, preservar y actualizar lo comunal, la cultura de los bienes comunes.

* En recuerdo a Dolores Prat, luchadora libertaria nacida en Ripoll en 1905. De pie por un mundo rural vivo, de su nombre hacemos nacer este lamento.


Extra铆do de https://directa.cat/repoblar-o-rehabitar-el-mon-rural/

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Fuente: Algranoextremadura.org