June 30, 2021
De parte de Red Nacional De Medios Alternativos
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El martes 29, a las 14:30 horas, una explosión en la escuela 144 de Aguado San Roque, Neuquén, en el epicentro del territorio en permanente saqueo popularizado por el lobby extractivista como Vaca Muerta, arrancó la vida de dos trabajadores y tiene en la cuerda floja a una tercera, que permanece internada con 70% de su cuerpo quemado.

Aguada San Roque tiene unxs 300 habitantxs. Está ubicada a 60 kilómetros de Añelo y a 160 de la capital neuquina. A esa región, los gobiernos extractivistas y las empresas saqueadoras la popularizaron como Vaca muerta.

La escuela-albergue 144 contiene a 40 niñxs. Allí trabajan 10 personas. De lxs 40 estudiantxs, 25 duermen allí durante la semana. Ese día, aunque era el primero de clases presenciales, ningunx estaba en el lugar por haberse roto el transporte que lxs lleva.

En la provincia de Neuquén, la denuncia por las condiciones edilicias deplorables es una constante, y era una de las demandas por las que volver a la presencialidad educativa parecía un despropósito. Pero en esto también el gobierno desoyó y la ministra de educación bajó la orden.

El lunes 28, la trabajadora docente Mónica Jara durmió en la escuela-albergue de Aguada San Roque. El martes 29 hubo clases a la mañana y después de que lxs estudiantxs se fueron llegaron dos trabajadores operarios a revisar los calefactores de un área que estaba en ampliación. Uno de ellos se llamaba Nicolás Francés, también era docente y a sus más de 60 años hacía esto como una changa para complementar los bajos salarios del sector, el otro era familiar suyo y aún no se difundió información sobre él.  A las 14:30, mientras ellos trabajaban, la escuela explotó. Y lo que se los llevó no fue la escuela, ni la explosión, fue la desidia del estado, la misma que dejó a la trabajadora de la educación a sus 34 años con el 70% de su cuerpo quemado e internada en un estado de salud gravísimo.

Este miércoles, la oposición docente junto a organizaciones sociales y políticas, convocó a marchar y una multitud salió a la calle a repudiar lo sucedido. A decir que fueron asesinatos laborales y que no fue un accidente lo que sucedió, porque las advertencias son permanentes. Entre muchas frases que se dijeron en el acto que cerró la movilización, quedó retumbando por ahí: “las escuelas no son lugares para morir, sino para la libertad”.

¡Los trabajadores muertos en Aguada San Roque por responsabilidad del estado, PRESENTES!

¡Fuerza Mónica Jara!

¡El gobierno es responsable!

¡Fuera Storioni!




Fuente: Rnma.org.ar