March 12, 2023
De parte de Editorial Imperdible
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La gran calidad de este libro es devolver a las mujeres conscientes sus an├ílisis, desde el siglo XIX hasta antes de la segunda guerra mundial. La mujer no solo pensaba sino que organizaba sus ideas, fue capaz de crear ÔÇôsin hombresÔÇô su propia prensa. Y las investigaciones apasionadas de Deyanira nos aportan testimonios profundos y criticas despiadadas que superaban las certidumbres de sus ├ępocas, hasta llegar a ser penosamente reconocidas hoy d├şa en algunos pa├şses.

Deyanira Sch├╝rjin demuestra que fue una lucha solitaria de las mismas mujeres que empez├│ por un folleto publicado en C├ídiz en 1857. O sea poco tiempo despu├ęs de la primera huelga general en Espa├▒a en 1855 y mucho antes de la creaci├│n en 1864 de la Asociaci├│n International de trabajadores. El folleto de 1857 es de la se├▒orita Do├▒a Rosa Marina: ┬źLas condiciones sociales, civiles y pol├şticas de la mujer en la sociedad contempor├ínea,o de otro modo, las costumbres y las leyes, son contrarias al buen sentido, a la justicia y a la raz├│n, p. 83┬╗.

┬źLos defensores obligados de la familia, la han rebajado hasta hacer de ella un negocio mercantil cotizable en la bolsa [ÔÇŽ] y que puede resultar de estas uniones de especulaci├│n de estas prostituciones encubiertas por el velo de la legalidad justificadas por la sociedad que se inclinan ante ellas honr├índolas y enalteci├ęndolas p. 84┬╗.

Luego destaca Deyanira c├│mo la Comuna de Par├şs demostr├│ la iniciativa revolucionaria de las mujeres desencadenando todo el movimiento. La escritora y futura anarquista Andr├ę L├ęo escrib├şa:

┬ź┬┐Sabe usted, general Dombrowski [famoso revolucionario polaco y ruso, voluntario en la Comuna por la que luch├│ y muri├│]c├│mo se produjo la revoluci├│n del 18 de marzo [de 1871]? Por las mujeres [ÔÇŽ] debemos razonar un poco: ┬┐creemos que podemos hacer la Revoluci├│n sin las mujeres? Llevamos ochenta a├▒os [desde 1789] intent├índolo y fracasando. La primera Revoluci├│n les dio el t├ştulo de ciudadano, pero no los derechos. Los dej├│ excluidos de la libertad y la igualdad. [ÔÇŽ]┬┐Qui├ęnes son los que m├ís sufren con la crisis actual, con la escasez de alimentos, con el cese de trabajo? Las mujeres, p. 98┬╗.

Sigue Deyanira su b├║squeda de la prensa femenina para llegar, otra vez en Francia, al peri├│dico La Fronde (la oposici├│n). A partir de su fundaci├│n a fines de 1897 por Marguerite Durand, que dispon├şa de importantes recursos financieros, el diario era feminista (y lo fue durante seis a├▒os), con una tirada de 50.000 ejemplares cotidianos, polifac├ętico, abierto a las corrientes burguesas y socialistas y hasta sindicalistas.

┬ź[La Fronde] Exige la igualdad de derechos, el desenvolvimiento sin trabas de las facultades de la mujer, la responsabilidad consciente de sus actos, el lugar como criatura libreen la sociedad, p. 112┬╗.

El diario public├│ el 5 de abril de 1898 una carta recibida la v├şspera:

┬źSe├▒oras: Somos costureras, es decir obreras pobres que hacemos una media de entre 10y 12 horas, ganado por nuestro trabajo de 3 a 4 francos. Sin embargo, no pedimos un salario mayor, solo protestamos y, por esta causa, demandamos la ayuda y protecci├│n de su peri├│dico. [ÔÇŽ] He aqu├ş lo que reclamamos: un cuarto de hora por la ma├▒ana para poder entrar ÔÇôporque somos 250ÔÇô sin ser penalizadas con media hora de trabajo sin sueldo [ÔÇŽ], p.117┬╗.

Deyanira Sch├╝rjin desarrolla la evoluci├│n del diario y de varias colaboradoras, as├ş como el problema de la maternidad. La natalidad era la postura impuesta por la sociedad y algunas mujeres pidieron la ayuda del Estado, otras, y muchas anarquistas, introdujeron ┬źla separaci├│n de la maternidad y el rol reproductivo por un lado y la sexualidad y el placer por otro.Defendieron la contracepci├│n y el aborto, tanto es as├ş que Madeleine Pelletier, m├ędica psiquiatra, practic├│ abortos [prohibidos] a lo largo de su carrera, p. 120┬╗.

┬źNelly Roussel, anarquista maltusiana y activista por el control de la natalidad, provoc├│ un enorme esc├índalo cuando public├│ en la revista R├ęg├ęn├ęration (en 1907) su propia percepci├│n del aborto:

┬źUn feto es una parte del cuerpo de una mujer que, sin tiran├şa, no se le puede impedir desechar como le plazca, como su cabello, sus u├▒as, su orina, sus excrementos [le f┼ôtus estune portion du corps dÔÇÖune femme dont elle ne peut ├¬tre, sans tyrannie, emp├¬ch├ęe de disposer├á son gr├ę comme de ses cheveux, de ses ongles, de son urine, de ses excr├ęments], pp. 120-121┬╗.

Deyanira cuenta como la labor de La Fronde qued├│ mermada seguramente a causa dela primera guerra mundial. Y la autora pasa al impacto de la emigraci├│n econ├│mica y pol├ştica europea en Am├ęrica y en especial en Argentina, donde el sindicalismo anarquista y socialista se desarroll├│ con creces.

┬źLa Voz de la Mujer se presenta como el primer peri├│dico anarco-comunista de Am├ęrica Latina escrito por mujeres. [ÔÇŽ] el primer peri├│dico proletario de mujeres (n┬░1, 8 de enero de 1896), p. 133┬╗. Naturalmente, uno piensa que estas argentinas libertarias iban a profundizar los an├ílisis precedentes con la ayuda de sus compa├▒eros anarquistas.

┬źApareci├│ el primer n├║mero de La Voz de la Mujer, y claro ┬íall├ş fue Troya!, ÔÇťnosotras no somos dignas de tanto, ┬íc├í! no se├▒orÔÇŁ, ÔÇť┬┐emanciparse la mujer?ÔÇŁ, ÔÇť┬┐para qu├ę?ÔÇŁ ÔÇť┬┐qu├ę emancipaci├│n femenina ni que ocho r├íbanos?ÔÇŁ ÔÇť┬íla nuestraÔÇŁ, ÔÇťvenga la nuestra primero!ÔÇŁ, y luego, cuando nosotros ÔÇślos hombresÔÇÖ estemos emancipados y seamos libres, all├í veremosÔÇŁ[ÔÇŽ] Es preciso, ┬íoh!, ┬ífalsos anarquistas! que comprend├íis una vez por todas que nuestra misi├│n no se reduce a criar vuestros hijos y lavaros la ro├▒a, que nosotras tambi├ęn tenemos derecho a emancipamos y ser libres de toda clase de tutelaje, ya sea social, econ├│mico o marital, (n┬░ 2, 31 de enero de 1896) pp. 141-142┬╗.

Afortunadamente las compa├▒eras supieron responder mandando fuera de la cancha a los supuestos anarquistas. Y tuvieron el apoyo de otros peri├│dicos anarquistas y de lectores:

┬źRecib├ş el N┬║ 2 del peri├│dico, felicit├índome por haber encontrado compa├▒eras que tan directamente atacan a esos miserables cangrejos que se llaman anarquistas con la boca, pero nunca con sus hechos. Yo, por mi parte, lo he llevado al seno de algunos hogares donde ocurre lo que vosotras atac├íis. Adelante, compa├▒eras, Juan Arroyo, Chivilcoy (provincia de Buenos Aires), (n┬░ 3, 20 de febrero de 1896), p. 143┬╗.

Deyanira detalla toda la labor de defensa de la mujer en general, las celebraciones delos m├írtires de Chicago y la Comuna de Par├şs. Pero la falta de medios econ├│micos no fue superada y el peri├│dico ces├│ en 1897 de existir.

En Chile, comentando el clima social diferente, Deyanira evoca otra experiencia de prensa femenina: La Alborada y La Palanca, ambas a principio del siglo XX. Luego, de nuevo en Argentina, en Necochea, muy al sur de la provincia de Buenos Aires, en 1921 surgi├│ Nuestra Tribuna, animada por una gran militante anarquista, Juana Rouco Buela, y otras compa├▒eras muy valiosas. El peri├│dico recibi├│ colaboraciones de mujeres de pa├şses latinoamericanos, como la chilena Gabriela Mistral. Juana Rouco Buela public├│ un art├şculo sobre un partido pol├ştico de mujeres para tener parlamentarias mujeres que cambiaran desde arriba la condici├│n femenina. Rouco Buela subrayaba en 1922 que en pa├şses ya exist├şan diputadas y ┬źnada ha cambiado la situaci├│n desesperante de las obreritas y mujeres todas, pp.209-210┬╗.

Despu├ęs de una acertada descripci├│n de las luchas sociales en Argentina y en Espa├▒a, Deyanira termina su investigaci├│n con Mujeres Libres. Las observaciones son excelentes como la diferencia total entre Federica Montseny a favor de la maternidad para que una mujer sea completa [por eso nunca se preocup├│ ni cit├│ el aborto cuando era ministra y hasta 1939, luego pretendi├│ lo contrario] En cambio, Mujeres Libres que afirmaba: ┬źantes que la madre debe estar la mujer, (pp. 257-258)┬╗. Por supuesto era la postura de Lucia S├ínchez Saornil.

La ├║nica ausencia que noto en el libro es un an├ílisis de Mujeres Libres a fines de septiembre de 1936 con el art├şculo ┬źLiberatorios de prostituci├│n┬╗ en la ├║ltima p├ígina:

┬źLa empresa m├ís urgente a realizar en la nueva estructura social es la de suprimir la prostituci├│n. Antes que ocuparnos de la econom├şa o de la ense├▒anza, desde ahora mismo, en plena lucha antifascista tenemos que acabar radicalmente con esa degradaci├│n social. No podemos pensar en la producci├│n, en el trabajo, en ninguna clase de justicia, mientras quede en pie la mayor de las esclavitudes: la que incapacita para todo vivir digno┬╗.

Tenemos con Deyanira Sch├╝rjin Benedetto un estudio serio, valioso, con much├şsimas fuentes de reflexi├│n para los lectores de ambos sexos.

Frank Mintz, marzo de 2023.

Extra├şdo de: http://www.fondation-besnard.org/spip.php?article3887




Fuente: Editorialimperdible.com