March 16, 2021
De parte de Nodo50
210 puntos de vista


Las masas est谩n decididas a deshacerse de la junta, como demostraron el pasado domingo en una jornada de nuevas protestas masivas, de las m谩s grandes del movimiento hasta ahora. La 煤nica respuesta que tiene el r茅gimen militar es intensificar la represi贸n. En Mandalay, ese mismo domingo hubo al menos 70 detenidos cuando decenas de miles de personas inundaron las calles. Se produjeron escenas similares en Rang煤n, la ciudad principal, y en otras ciudades del pa铆s. Hasta ahora, cerca de 1800 manifestantes han sido arrestados y m谩s de 60 asesinados.

Las tensiones tambi茅n aumentaron el domingo cuando un l铆der local de la Liga Nacional para la Democracia (NLD) fue encontrado muerto en un hospital militar despu茅s de que las fuerzas de seguridad lo secuestraran en su casa. Al parecer, lo golpearon brutalmente.

Durante el fin de semana, la polic铆a intensific贸 la campa帽a de terror. Rang煤n se convirti贸 en un coto de caza para la polic铆a y el ej茅rcito, que llegaron a acordonar ciertos barrios de la ciudad. Tambi茅n ocuparon hospitales y universidades con la intenci贸n de detener a los manifestantes que hab铆an resultado heridos durante los enfrentamientos en las calles. Las fuerzas de seguridad atacaron y arrestaron al personal m茅dico, incluidas las ambulancias y su personal. Siguieron disparando incluso despu茅s de que las calles quedaran vac铆as, con la clara intenci贸n de aterrorizar a la gente.

Las fuerzas de la polic铆a militar est谩n intensificando su sangrienta represi贸n contra los manifestantes a lo largo y ancho del pa铆s a medida que pasan los d铆as. En estos momentos, m谩s de 300 estudiantes y j贸venes est谩n detenidos arbitrariamente en la infame prisi贸n de Insein, cerca de Rang煤n. Anoche, se acus贸 en los medios de comunicaci贸n estatales a algunos destacados activistas estudiantiles en virtud del art铆culo 505.a del C贸digo Penal, que proh铆be difundir declaraciones e informes 鈥渃on intenci贸n de causar, o que sea probable que causen, el amotinamiento, descuido o incumplimiento del deber de cualquier oficial, soldado, marinero o aviador del Ej茅rcito de Tierra, la Marina o el Ej茅rcito del Aire鈥.

El joven l铆der estudiantil que aparece en este video, por ejemplo, fue arrestado el 3 de marzo y est谩 siendo torturado por parte de las autoridades estatales en prisi贸n. Es un destacado activista estudiantil y el vicepresidente de la Federaci贸n de Sindicatos de Estudiantes de Myanmar (ABFSU). La prisi贸n de Insein es conocida por sus condiciones terriblemente inhumanas, por el abuso y la tortura mental y f铆sica de los detenidos.

Sin embargo, todo este terror a煤n no est谩 teniendo los efectos deseados. En lugar de intimidar al pueblo, la represi贸n lo empuja a emprender acciones a煤n m谩s decididas. Como hemos visto, los principales sindicatos de Myanmar, sintiendo claramente la presi贸n desde abajo, convocaron una huelga nacional prolongada el pasado lunes 8 de marzo, con el objetivo de efectuar un “cierre completo y prolongado de la econom铆a de Myanmar” hasta que se restablezca la democracia.

Acciones huelgu铆sticas y manifestaciones

En respuesta a la convocatoria de huelga se cerraron los principales centros comerciales, as铆 como peque帽as tiendas y muchas f谩bricas. Secundaron la huelga trabajadores de la construcci贸n, la agricultura y la industria, la sanidad y del gobierno. Se llevaron a cabo grandes concentraciones en varias ciudades del pa铆s.

En la ciudad norte帽a de Myitkyina, uno de los principales centros de las protestas en curso, dos manifestantes murieron el lunes tras recibir disparos en la cabeza. Mientras tanto, en el municipio del norte de Okkalapa, las protestas continuaron a pesar de los disparos y las detenciones por parte de las fuerzas de seguridad.

La huelga contin煤a, pero despu茅s del fin de semana, las marchas se han visto limitadas en algunas 谩reas por la fuerte presencia de las fuerzas de seguridad en las calles, particularmente en Rang煤n, donde los manifestantes construyeron barricadas para defender sus vecindarios. En otras partes del pa铆s ha habido importantes marchas, como en Mandalay, Monywa y Magway, entre otras.

Sin embargo, tambi茅n habr铆a que se帽alar que la declaraci贸n sindical conjunta emitida el 7 de marzo, aunque fue un acontecimiento positivo, lleg贸 algo tarde. La convocatoria deber铆a haberse hecho inmediatamente despu茅s del golpe, y deber铆a haberse convocado una huelga general indefinida, no solo acci贸n de un d铆a que convocaron para el 22 de febrero, tres semanas despu茅s del golpe.

Esta 煤ltima convocatoria ha atra铆do a un gran n煤mero de trabajadores, pero debido al retraso, tambi茅n ha hallado a muchos con signos de agotamiento. Seguir haciendo huelga despu茅s de semanas de acci贸n militante, especialmente en el sector privado, significa la p茅rdida de salarios y un mayor riesgo de perder el trabajo. Los trabajadores no reciben ning煤n apoyo financiero significativo.

Al mismo tiempo, el r茅gimen sube la apuesta con su sangrienta represi贸n. En tal situaci贸n, es fundamental que los trabajadores puedan vislumbrar la perspectiva de lograr una victoria pronto. De lo contrario, a pesar de su total oposici贸n al r茅gimen, podr铆an llegar al punto de no ser capaces de llevar a cabo una acci贸n unida contundente.

Con todo, es un m茅rito para los trabajadores de Myanmar que, a pesar de la dif铆cil situaci贸n, todav铆a luchan en las calles de Hlaingtharyar, un municipio industrial de Rang煤n. La mayor铆a de las industrias est谩n ubicadas en esta zona de barrios marginales, y aunque la presencia militar en las calles ha impedido a los trabajadores manifestarse en el centro de Rang煤n, est谩n protestando en sus 谩reas locales.

Otro ejemplo son los intentos del r茅gimen de obligar a los trabajadores de los bancos privados a seguir trabajando como de costumbre. Hasta ahora, solo han logrado reabrir los bancos propiedad de la camarilla militar. El resto sigue paralizado por la huelga, lo que demuestra una vez m谩s la fuerza de la oposici贸n.

Estos acontecimientos, a pesar de la determinaci贸n de los trabajadores, confirman que las condiciones revolucionarias no pueden durar para siempre. Las ondiciones m谩s favorables pueden echarse a perder por  culpa de un liderazgo d茅bil e indeciso.

En Rang煤n, en el distrito de Sanchaung, cientos de j贸venes manifestantes quedaron atrapados por las fuerzas de seguridad durante la noche del lunes entre disparos de la polic铆a y controles domiciliarios para encontrar a aquellos de fuera del distrito que hubieran sido protegidos por residentes locales. Finalmente, los j贸venes pudieron salir el martes por la ma帽ana. Miles de manifestantes se hab铆an presentado, desafiando el toque de queda nocturno, en apoyo a la juventud. El apoyo generalizado hacia los manifestantes se pudo ver cuando los residentes locales, arriesg谩ndose a un severo castigo por parte de las fuerzas de seguridad, albergaron a los j贸venes en sus hogares. Adem谩s, muchos llevaron con sus coches a los j贸venes a un lugar seguro.

La convocatoria de una acci贸n de huelga prolongada por parte de nueve sindicatos fue algo positivo. A煤n as铆, como hemos visto, lo que hace falta es una huelga general indefinida, cuyo objetivo debe ser paralizar el pa铆s entero.

Pero esta es la segunda vez que se hace un llamamiento a la huelga general, y hasta ahora los militares no se han movido. Los jefes del ej茅rcito son plenamente conscientes de que ahora tienen mucho que perder si se ven obligados a devolver el gobierno a los pol铆ticos civiles. Las masas no se conformar谩n con que el ej茅rcito 鈥渞egrese al cuartel鈥, sino que exigir谩n justicia por las matanzas perpetradas por el ej茅rcito y la polic铆a.

Malestar entre las filas de la polic铆a

Esto nos lleva a la cuesti贸n de los 鈥渃uerpos de hombres armados鈥: el ej茅rcito y la polic铆a, que est谩n al servicio de las clases privilegiadas y propietarias. La gente est谩 acostumbrada a la idea de que el prop贸sito de un ej茅rcito es defender su pa铆s, y eso tambi茅n se refiere a las personas que viven en 茅l. Los oficiales militares de Myanmar no tienen un buen historial en lo que respecta a defender a su propio pueblo. Por el contrario, en m谩s de una ocasi贸n han matado a cientos e incluso a miles, como en 1988. Tambi茅n tienen un historial brutal en el trato a las minor铆as 茅tnicas, como por ejemplo los rohiny谩.

Una de las tareas m谩s importantes de una direcci贸n revolucionaria genuina en Myanmar ser铆a dividir las filas del ej茅rcito en l铆neas de clase. Para que esto suceda, hace falta un movimiento que muestre a las filas del ej茅rcito y la polic铆a que est谩 trabajando para derrocar todo el sistema podrido, y no solo para traer de vuelta a la NLD.

No olvidemos que el programa econ贸mico de la NLD incluye m谩s privatizaciones, lo que significa enriquecer a unos pocos a costa de muchos. Tampoco olvidemos que el gobierno de la NLD particip贸 en la opresi贸n de las minor铆as 茅tnicas. Si bien las masas desean el fin inmediato del gobierno militar y el regreso a un gobierno civil, eso en s铆 mismo no eliminar铆a el peligro de un regreso de los jefes militares. La NLD, cuando estuvo en el cargo, hizo poco o nada para eliminar el poder de los militares y, por lo tanto, cualquier insubordinaci贸n entre las filas de los militares y la polic铆a todav铆a supone el riesgo de sufrir un severo castigo.

A pesar de todo esto, es sorprendente ver c贸mo algunos polic铆as se han negado a ser utilizados contra las masas. El c茅lebre poeta comunista Berthold Brecht escribi贸 en uno de sus poemas: 鈥淕eneral, el hombre es muy 煤til; puede volar y puede matar; pero tiene un defecto: puede pensar”.

Mientras que el grueso de la polic铆a sigue cumpliendo 贸rdenes, hay un malestar creciente entre al menos una secci贸n de la polic铆a, ya que se ven obligados a reprimir a su propia gente d铆a tras d铆a. Pero la determinaci贸n de las masas est谩 mostrando lo que podr铆a ser posible si tuvieran una direcci贸n revolucionaria clara.

Las im谩genes de una monja cat贸lica pidiendo a la polic铆a que no dispare a un grupo de j贸venes muestran, aunque de manera distorsionada, el impacto que podr铆a tener un llamamiento a las filas de las fuerzas de seguridad:

Para los agentes de polic铆a no es f谩cil manifestarse en contra de sus superiores. Saben que arriesgan mucho si lo hacen. Para que se produzca una insubordinaci贸n generalizada, las bases de la polic铆a tendr铆an que estar convencidas de que el movimiento de masas va a derrocar a la actual Junta Militar y que quienes los reemplacen los proteger谩n contra cualquier medida disciplinaria.

Desafortunadamente, los l铆deres de la NLD no brindan el tipo de liderazgo que hace falta. Es por eso por lo que los informes recientes de polic铆as rompiendo filas son a煤n m谩s significativos y dan una idea de lo que ser铆a posible con una genuina direcci贸n revolucionaria de la clase trabajadora.

Seg煤n France24:

鈥淎lgunos polic铆as se han negado a cumplir las 贸rdenes de disparar contra manifestantes desarmados y han huido a India, seg煤n una entrevista con un agente y unos documentos clasificados de la polic铆a india.

“鈥橝 medida que el movimiento de desobediencia civil gana impulso y se dan protestas antigolpistas en diferentes lugares, recibimos instrucciones de disparar contra los manifestantes鈥, dijeron cuatro agentes en un comunicado conjunto a la polic铆a en la ciudad india de Mizoram. 鈥楨n esta situaci贸n, no tenemos agallas para disparar contra nuestra propia gente, que son manifestantes pac铆ficos鈥, dijeron鈥.

El Irrawaddy inform贸 el 5 de marzo de 2021 de que m谩s de 600 agentes de polic铆a se hab铆an unido al movimiento de desobediencia civil (MDL) de Myanmar contra el r茅gimen militar. El mismo informe agrega que “el n煤mero de renuncias policiales ha aumentado dr谩sticamente desde la violenta represi贸n a finales de febrero”. De hecho, varios cientos de polic铆as se han unido al movimiento de protesta.

Lo m谩s significativo es el hecho de que 鈥渓a polic铆a que participa en el MDL dijo que solo aceptar铆a un gobierno electo. Algunos dijeron que ofrecer铆an su servicio si el Comit茅 Representante del Pyidaungsu Hluttaw, que representa a los miembros electos del Parlamento de la Uni贸n de la Liga Nacional para la Democracia, formase un ej茅rcito para luchar contra el r茅gimen militar鈥.

El potencial de semejante ej茅rcito est谩 presente en todas partes. Si se hiciera un llamamiento abierto a la rebeli贸n a los polic铆as de base y a los soldados, las fuerzas de seguridad podr铆an comenzar a resquebrajarse, y una parte significativa se pasar铆a al movimiento revolucionario contra el golpe.

No obstante, para que esto suceda, el movimiento tendr铆a que dotarse de una estructura 鈥攃omo explicamos en art铆culos anteriores鈥 de comit茅s de acci贸n coordinados elegidos en los lugares de trabajo, los barrios, los pueblos, hasta formar un comit茅 nacional que podr铆a presentarse como la voz de las masas. Un organismo as铆 tendr铆a la autoridad para apelar a las filas de la polic铆a y el ej茅rcito y dividirlos en l铆neas de clase.

Pero no se tratar铆a solo de dividir las fuerzas militares, sino tambi茅n de organizar grupos de autodefensa de los trabajadores que podr铆an convertirse en la columna vertebral de una fuerza de defensa armada obrera. Tal fuerza, respaldada por las masas en los lugares de trabajo, en las 谩reas rurales, en los barrios de la ciudad, en escuelas y universidades, ser铆a invencible.

El hecho de que las convocatorias de piquetes de autodefensa hayan tenido un eco generalizado entre la gente, especialmente entre la juventud, y que incluso se hayan hecho llamamientos a las organizaciones 茅tnicas armadas para formar un ej茅rcito federal con el fin de contrarrestar a los militares estatales subraya el hecho que esta es una situaci贸n revolucionaria extremadamente favorable. Pero la falta de liderazgo es el factor clave que falta.

La autodefensa no es algo que los l铆deres de la NLD vayan a organizar. Representan los intereses del capital y, por tanto, no actuar谩n para socavar los instrumentos del Estado burgu茅s. Hace falta un partido independiente de la clase obrera, un partido que haga un llamamiento revolucionario a los trabajadores para que tomen el poder y, en el proceso, dividir las fuerzas armadas en l铆neas de clase.

驴Pueden las Naciones Unidas y los Estados Unidos detener la contrarrevoluci贸n?

La verdadera tragedia es que las masas responder铆an con entusiasmo a tal llamamiento, pero debido a que no hay un liderazgo que est茅 preparado para emprender el camino de la revoluci贸n, se hacen llamamientos a organismos como las Naciones Unidas e incluso a pa铆ses como EE.UU. Se les han hecho peticiones para que intervengan en Myanmar y destituyan a los militares del poder. La declaraci贸n de la Federaci贸n de Sindicatos de Myanmar el pasado 4 de marzo de 2021 es un ejemplo de ello:

Petici贸n de ayuda a las Naciones Unidas, al gobierno de EE.UU. y al resto de naciones del mundo hacia ell pueblo birmano

La Federaci贸n de Sindicatos de Myanmar (ABFTU) est谩 luchando contra la Junta Militar golpista desde el 8 de febrero. Es por ello por lo que varias organizaciones sindicales, incluida la ABFTU, fueron declaradas ilegales el 26 de febrero. La ABFTU forma parte del Comit茅 de Huelga General (GSC). El 3 de marzo, 200 manifestantes, entre ellos 10 miembros de la ABFTU, fueron detenidos durante la marcha organizada por el GSC en la ciudad de Tamwe, cerca de Kyauk Myaung Traffic. Ese mismo d铆a, la junta golpista reprimi贸 las protestas en todo el pa铆s y asesin贸 a casi 40 manifestantes e hiri贸 a cientos.

El Ej茅rcito, cuya funci贸n es la de defender al pueblo, est谩 asesinando y torturando a sus ciudadanos como si fueran enemigos. La gente se encuentra desamparada. Por ello, la ABFTU pide a las Naciones Unidas, al gobierno de EE.UU. y a todos los pa铆ses del mundo lo siguiente:

      1. La paralizaci贸n temporal de las inversiones en Myanmar.
      2. La intervenci贸n inmediata de las Naciones Unidas o de sus ej茅rcitos, incluido el de EE.UU., para poner paz en Myanmar.
      3. El apoyo y reconocimiento del gobierno provisional, que incluye a la NLD, los l铆deres de los partidos 茅tnicos y fuerzas democr谩ticas.
      4. La ayuda para redactar una constituci贸n basada en la democracia federal.

Comit茅 Central Organizativo

Federaci贸n de Sindicatos de Myanmar

Las Naciones Unidas est谩n debatiendo actualmente los t茅rminos de las resoluciones, ya que algunas de las potencias se niegan a usar la palabra “golpe” para describir la toma militar. China y Rusia, en particular, est谩n en conflicto con Estados Unidos y la Uni贸n Europea sobre c贸mo reaccionar ante el golpe, y eso se debe a que tienen diferentes intereses en el pa铆s.

Para EE.UU. y la UE, Aung San Suu Kyi (ASSK) y la NLD son los que mejor representan sus intereses en el pa铆s. Estos bloques imperialistas quieren abrir a煤n m谩s la econom铆a de Myanmar, como expusimos en un art铆culo anterior. Eso explica por qu茅 est谩n tan entusiasmados con la “democracia” en Myanmar.

Por desgracia, para quienes redactaron la carta anterior, el historial tanto de Estados Unidos como de la UE en la promoci贸n de la “democracia” es, cuando menos, irregular. Reclaman la democracia cuando les conviene. Cuando no es as铆, hacen la vista gorda y siguen como si nada. Tal es el caso de Arabia Saud铆, donde hay un r茅gimen brutal, pero como a Occidente le interesa tener relaciones de trabajo con los saud铆es, ya que tienen una enorme reserva de petr贸leo, no se les ocurre condenar al r茅gimen.

Adem谩s, m谩s all谩 de unas pocas palabras de condena y de algunas sanciones contra unos pocos individuos de la c煤spide del r茅gimen militar, Estados Unidos no va a enviar ninguna fuerza militar a Myanmar, pues ello supondr铆a un enfrentamiento directo con China, algo que no puede permitirse en este momento.

El papel de China

La 煤nica potencia que tiene peso real en Myanmar, mucho m谩s que Estados Unidos, es precisamente China, cuya pol铆tica oficial es la 鈥渘o injerencia鈥. “China no cambiar谩 su pol铆tica conciliadora y de cooperaci贸n, sea cual sea la evoluci贸n de la situaci贸n”, declar贸 recientemente el ministro de Relaciones Exteriores de China. Agreg贸 que China busca la reconciliaci贸n comprometi茅ndose tanto con el gobierno civil derrocado como con la actual Junta Militar.

El r茅gimen chino desea m谩s que cualquier otra cosa la estabilidad en Myanmar, ya que tiene muchos intereses econ贸micos en el pa铆s, al que considera dentro de su esfera de influencia. Myanmar tiene abundantes recursos naturales; su proximidad con China, una frontera compartida de 2.129 km de largo, y la imposici贸n de sanciones por parte de Occidente en 1990, hicieron que el pa铆s se convirtiera en uno de los socios econ贸micos estrat茅gicos de China en la regi贸n. Despu茅s del a帽o 2000, el dominio de China sobre la econom铆a de Myanmar aument贸 significativamente.

Xi Jinping visit贸 Myanmar en enero de 2020 y firm贸 junto con ASSK “33 acuerdos que apuntalan proyectos clave que forman parte de la emblem谩tica Belt and Road Initiative, la visi贸n de China de nuevas rutas comerciales vistas como nueva ruta de la seda del siglo XXI”. Acordaron acelerar la implementaci贸n del Corredor Econ贸mico China-Myanmar, una gigantesca infraestructura por valor de miles de millones de d贸lares, [100 mil millones de d贸lares seg煤n algunas fuentes] que incluye acuerdos sobre ferrocarriles, que unir铆a el suroeste de China con el Oc茅ano 脥ndico, un puerto de aguas profundas en el conflictivo estado de Rajine, una zona econ贸mica especial en la frontera y un nuevo proyecto de ciudad en la capital comercial de Rang煤n鈥. (Reuters, 18 de enero de 2020)

China, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, con su derecho de veto, no respalda las sanciones de la ONU y descarta totalmente cualquier intervenci贸n externa. Entonces, 驴qu茅 espera lograr China en Myanmar? 驴Est谩 apoyando activamente a los militares? La verdad es que China respaldar谩 a cualquiera que pueda garantizar la calma, la estabilidad y un buen entorno empresarial.

Antes del golpe, hab铆an establecido una buena relaci贸n de trabajo con ASSK y su partido, la NLD, ya que esta 煤ltima entend铆a perfectamente que tambi茅n les interesaba mantener buenas relaciones con su mayor socio comercial y tambi茅n uno de los mayores proveedores de inversi贸n extranjera directa -en su frontera norte. De hecho, las relaciones de China con Myanmar mejoraron despu茅s de que la Liga Nacional para la Democracia (NLD) formara gobierno. Los chinos consideraban a ASSK como alguien que pod铆a garantizar la estabilidad.

El embajador chino en Myanmar, Chen Hai, declar贸 recientemente que “tanto la Liga Nacional para la Democracia como el Tatmadaw mantienen relaciones amistosas con China”.

Entonces, 驴a qui茅n respaldar谩 China? El r茅gimen de Pek铆n ve la actual agitaci贸n en Myanmar como una amenaza para las enormes inversiones que ha acumulado en el pa铆s durante la 煤ltima d茅cada. Por lo tanto, respaldar谩n a quien pueda garantizar un entorno que proteja sus intereses comerciales. Si la junta puede demostrar que puede proporcionar esa estabilidad, China establecer谩 relaciones de trabajo con ellos. Si, por otro lado, la junta no logra estabilizar el pa铆s y poner las cosas bajo control, podemos estar seguros de que, a pesar de su pol铆tica de “no interferencia”, utilizar谩n el m煤sculo econ贸mico de China para empujar a los generales hacia alg煤n tipo de acuerdo con la NLD y ASSK.

El papel clave de China y la relativa debilidad del imperialismo estadounidense en el pa铆s explican las declaraciones del portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Ned Price, tras el golpe: “Hemos instado a China a desempe帽ar un papel constructivo y a utilizar su influencia en el ej茅rcito birmano para poner fin a este golpe”.

La iron铆a de la situaci贸n es que es precisamente la postura moderada de la NLD la que est谩 facilitando el r茅gimen militar. Incluso desde su propio punto de vista liberal burgu茅s limitado, llevar el movimiento a un nivel superior y hacer imposible que los militares consoliden su r茅gimen, empujar铆a a los bur贸cratas chinos a apoyarse en los jefes militares para llegar a un acuerdo y prepararse para la retirada a favor del retorno de la democracia burguesa formal.

Solidaridad internacional de la clase trabajadora

Los llamamientos a Naciones Unidas, a Estados Unidos o a la UE no valen el papel en el que est谩n escritos. En Myanmar hay un conflicto de intereses entre las principales potencias y, por lo tanto, ninguna apelaci贸n a la ONU proporcionar谩 la ayuda que necesitan las masas de Myanmar. Los dirigentes sindicales no deber铆an hacerse ilusiones en que tales llamamientos realmente puedan lograr algo. Lo que deber铆an hacer es atraer a los trabajadores del mundo.

Deber铆an comenzar con un llamamiento a los trabajadores del sudeste asi谩tico, donde ya tenemos movimientos en curso, como en Tailandia y Malasia. En Corea del Sur, ya ha habido protestas de solidaridad con las masas de Myanmar. Tales llamamientos podr铆an tener un impacto significativo. Hemos visto c贸mo el saludo de tres dedos, adoptado por primera vez en Tailandia despu茅s del golpe de Estado en 2014, ha cruzado las fronteras nacionales y se ha utilizado en muchas de las protestas en Myanmar. Esto resalta el hecho de que los manifestantes se ven a s铆 mismos como parte de un movimiento internacional.

Si los l铆deres sindicales de Myanmar hicieran un llamamiento no solo para manifestarse en las calles, sino tambi茅n para convocar acciones concretas de los trabajadores en los pa铆ses vecinos, esto tambi茅n ejercer铆a una gran presi贸n sobre los respectivos reg铆menes. El problema que tenemos es que los l铆deres sindicales en todas partes est谩n totalmente comprometidos con el sistema capitalista en sus respectivos pa铆ses y no piensan en t茅rminos de acci贸n independiente de la clase trabajadora.

Pero no es en absoluto ut贸pico pensar en t茅rminos de solidaridad internacional de la clase trabajadora. En el pasado, se han dado iniciativas a nivel local y de base. En mayo de 2019, tuvimos el ejemplo de los sindicatos italianos en G茅nova que se negaron a cargar generadores de electricidad en un barco de Arabia Saudita que transportaba armas. El barco hab铆a cargado armas anteriormente en B茅lgica, y en su camino se hab铆a detenido en Le Havre, Francia, para cargar m谩s armas, pero fue detenido por los estibadores franceses. Esta fue una protesta de los trabajadores franceses e italianos contra el continuo apoyo de Arabia Saudita a la guerra en Yemen.

Otro barco saud铆 tambi茅n se vio obligado a abandonar el puerto franc茅s de Fos-sur-Mer sin poder cargar armas con destino a Arabia Saud铆. En 2008, tuvimos el ejemplo de un cargamento chino de armas para Zimbabwe, que tuvo que ser retirado despu茅s de que los estibadores sudafricanos, en solidaridad con sus compa帽eros trabajadores en Zimbabwe, se negaran a descargarlo.

Cuando tuvo lugar el infame golpe de Pinochet en Chile, en 1973, vimos muchos ejemplos de boicots de trabajadores al r茅gimen. Un ejemplo fue el boicot de los trabajadores escoceses cuando se enviaron motores a reacci贸n de la fuerza a茅rea chilena a la planta de Rolls-Royce en Escocia un a帽o despu茅s del golpe, pero los trabajadores se negaron a trabajar en ellos.

Se trata principalmente de iniciativas de base tomadas por trabajadores de un pa铆s en solidaridad con trabajadores de otros pa铆ses. Hoy, si los l铆deres sindicales de Myanmar, en lugar de dirigirse a Naciones Unidas y Estados Unidos, hicieran un llamamiento a acciones concretas por parte de los trabajadores de todo el mundo, indudablemente habr铆a una respuesta.

Por lo tanto, se requiere una acci贸n independiente de la clase trabajadora tanto dentro de Myanmar como en la arena internacional. Con una iniciativa audaz y revolucionaria por parte de los l铆deres obreros en Myanmar, combinada con acciones de solidaridad internacional de la clase trabajadora, este r茅gimen sangriento podr铆a ser derrocado.

Sin embargo, sin la direcci贸n revolucionaria requerida, la Junta Militar podr铆a sobrevivir, al menos por un breve per铆odo. Cuentan con la falta de direcci贸n y esperan que, al seguir presionando, aumentar la represi贸n violenta y perseguir a los activistas, puedan terminar logrando alg煤n tipo de estabilidad.

驴Qu茅 posibilidades tienen de lograrlo? Actualmente se encuentran en un punto muerto. Pero cuando las masas est茅n exhaustas, con la falta de direcci贸n revolucionaria, la junta podr铆a conseguirlo, lo que significar铆a una estabilizaci贸n temporal bajo el r茅gimen militar. Sin embargo, incluso si esto sucediera, ser铆a un r茅gimen sin base social y, por lo tanto, no podr铆a sobrevivir tanto tiempo como los reg铆menes militares anteriores.

Sin una base social, solo podr铆a gobernar a base de represi贸n y eso significa que ser铆a un r茅gimen d茅bil e inestable. Ahora hay toda una nueva generaci贸n de trabajadores que se ha acostumbrado a tener sindicatos, el derecho de huelga, etc. Sumado a esto, estar谩n las presiones de la crisis mundial del capitalismo. Las condiciones sociales y econ贸micas empeorar谩n y, por tanto, el r茅gimen militar no tendr谩 legitimidad alguna a los ojos de las masas. Por tanto, no ser铆a un r茅gimen duradero.

Existen todas las condiciones para la revoluci贸n, pero se requiere una direcci贸n socialista revolucionaria decidida para transformar el potencial de la revoluci贸n en un derrocamiento exitoso del r茅gimen y la transformaci贸n de la sociedad.

Puedes enviarnos tus comentarios y opiniones sobre este u otro art铆culo a: contacto@luchadeclases.org

Para conocer m谩s de 鈥淟ucha de Clases鈥, entra a este enlace

Si puedes hacer una donaci贸n para ayudarnos a mantener nuestra actividad pulsa aqu铆




Fuente: Luchadeclases.org