December 29, 2020
De parte de CNT Comarcal Sur Madrid
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El jueves 29 de octubre tuvimos la ocasi贸n de charlar con Maureen Zelaya Paredes, participante de la , junto a quien charlamos sobre las resistencias centroamericanas frente a las violencias generadas por las empresas expoliadoras de recursos en su alianza con Estados corruptos y oligarqu铆as locales y regionales. La sesi贸n se retransmiti贸 en directo a trav茅s del Canal de YouTube de CNT Comarcal Sur, quedando

Maureen comienza la charla realizando una contextualizaci贸n de la regi贸n centroamericana que, sin duda, nos ayudar谩 a comprender mejor la situaci贸n por la que esta geograf铆a y sus gentes pasan hoy. Lo que conocemos como Centroam茅rica se compone de cinco pa铆ses: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Maureen, que es salvadore帽a, nos cuenta que centrar谩 su charla, principalmente, en Honduras, ya que se trata de un caso paradigm谩tico de la violencia extractivista en la regi贸n, como luego veremos. Echando la vista atr谩s, sabemos que la colonizaci贸n espa帽ola de parte del continente americano da inicio una jerarquizaci贸n racializada de la estructura social, as铆 como a un modelo de espolio de recursos naturales apoyado en la explotaci贸n de quienes ocupaban las exposiciones m谩s bajas en esa organizaci贸n social basada en el concepto colonial de 鈥渞aza鈥. La Independencia de Am茅rica Central (1821), deja a estos pa铆ses en manos de familias terratenientes que funcionan como oligarqu铆as, las cuales no tienen inter茅s en generar un cambio profundo en la redistribuci贸n de los recursos y derechos, sino, m谩s bien, en gestionar la riqueza nacional sin rendir cuentas al pa铆s al que pertenecen como colonia. Por ello, durante el resto del Siglo XIX y el XX se suceden, de manera no lineal, periodos de democracia liberal, dictaduras, reformas, revoluciones, represiones y genocidios (ej.: persecuci贸n y asesinato de pueblos originarios en Guatemala). Hay que sumarle la constante intervenci贸n interesada de Estados Unidos, quien, bajo el lema de 鈥淎m茅rica para los americanos鈥 de la Doctrina Monroe , no deja de utilizar estrat茅gicamente a Am茅rica del Sur como su 鈥減atio trasero鈥 y a Centro Am茅rica como 鈥渦n pasillo鈥, es decir, como laboratorios pol铆ticos, econ贸micos y militares donde realizar sus ensayos para afianzar la ideolog铆a neoliberal como matriz del orden global, sin ning煤n escr煤pulo.

As铆, la regi贸n se encuentra actualmente con 鈥淓stados fallidos鈥; que Maureen define como 鈥渦na amalgama de instituciones al servicio de los mercados鈥, donde parece haberse extendido un desencanto hacia la participaci贸n pol铆tica, empezando a emerger, complementariamente, discursos y pr谩cticas basadas en fundamentalismos religiosos, como tambi茅n hemos visto en otras geograf铆as como el Brasil de Bolsonaro. Los partidos anteriormente progresistas, incluso revolucionarios, tienen una carga burocr谩tica que les ha dejado obsoletos, adem谩s de haberse alejado progresivamente de las comunidades de base. Los gobiernos regionales ceden al chantaje de empresas y de terceros pa铆ses, como es el caso de la manipulaci贸n ejercida desde el gobierno estadounidense para aprovechar la situaci贸n de las caravanas de migrantes para obligar a ampliar y lanzar m谩s al sur sus fronteras (tri谩ngulo norte centroamericano, es decir, el control fronterizo de EEUU queda delegado en terceros pa铆ses, como M茅xico, de manera que el famoso muro es solamente una dificultad final entre tant铆simas otras).

El inter茅s internacional se al铆a con las 茅lites locales para sostener distop铆as actuales como las 鈥淶onas de Empleo y Desarrollo Econ贸mico鈥 (ZEDE), donde se da una jurisdicci贸n especial basada en una protecci贸n de la empresa inversionista que se traduce en un 鈥渢odo vale鈥, como est谩 ocurriendo en la exploraci贸n tur铆stica del norte de Honduras, la cual est谩 pasando -entre otras cosas- por desplazar al pueblo gar铆funa. Este es solo un ejemplo de c贸mo se forman redes de impunidad que permiten la explotaci贸n del territorio y sus gentes. Otro caso son los grandes proyectos hidroel茅ctricos que explotan r铆os y minas, sin tener en cuenta el convenio 169 de la Organizaci贸n Internacional del Trabajo (OIT) sobre el derecho de los pueblos a ser consultados sobre este tipo de actividad en las zonas que habitan. Estas redes de la impunidad llegan a asesinar a personas que se oponen a estos macroproyectos, como fue el caso de la compa帽era Berta C谩ceres; cuyos autores materiales del asesinato aparecieron, pero aun se espera y pide que lo hagan quienes fueron los ordenantes, es decir, los autores intelectuales鈥, totalmente protegidos e insertados en estas redes de negocio, explotaci贸n y violencia. Afortunadamente, hay tambi茅n se tejen redes de resistencia que impulsan las luchas sociales por la defensa de los territorios (lo cual tendemos a reducir desde este lado del oc茅ano bajo la palabra 鈥渁ctivismo ecologista鈥, pero implica cuestiones m谩s complejas e interconectadas desde otras cosmovisiones鈥). As铆, enumerando solo algunas, se cuenta con el Consejo C铆vico de Organizaciones Populares e Ind铆genas de Honduras (COPINH); la Organizaci贸n Fraternal Negra Hondure帽a (OFRANEH); el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ); 鈥 Ser谩 importante que, aunque desde la distancia geogr谩fica, estemos pendientes de estas organizaciones, de manera que -al igual que hacen desde Plataforma por Honduras en Madrid-, les sirvamos de altavoces para sus reclamas y denuncias, aprendiendo -de paso- a conocer hasta qu茅 punto somos responsables de lo que ocurre all铆 si decidimos 鈥渕irar hacia otro lado鈥 y no investigar la implicaci贸n de empresas y otras instituciones espa帽olas y europeas en esas tramas neocoloniales.

CNT Comarcal Sur Madrid




Fuente: Comarcalsur.cnt.es