January 7, 2021
De parte de Asociacion Germinal
1,984 puntos de vista

Deseamos abrir esta reflexi贸n conjunta agradeciendo el sincero apoyo que los principales sindicatos anarquistas en la pen铆nsula ib茅rica han mostrado durante estos 煤ltimos a帽os hacia la causa de pueblo kurdo y m谩s concretamente a la revoluci贸n de Rojava.

Deseamos abrir esta reflexi贸n conjunta agradeciendo el sincero apoyo que los principales sindicatos anarquistas en la pen铆nsula ib茅rica han mostrado durante estos 煤ltimos a帽os hacia la causa de pueblo kurdo y m谩s concretamente a la revoluci贸n de Rojava.

Queremos recalcar que esta reflexi贸n no pretende ser un ataque contra ninguna organizaci贸n o individuo, sino la apertura a un dialogo donde todas podamos enriquecernos y donde a trav茅s del debate podamos ampliar conocimientos y miradas. Consideramos que la cr铆tica-autocr铆tica es una de las bases fundamentales para cualquier proyecto pol铆tico que desee considerarse liberador y que es, sin lugar a duda, una de las principales metodolog铆as pol铆ticas que utiliza el paradigma del confederalismo democr谩tico y el movimiento de liberaci贸n kurdo.

Se帽alamos, para empezar, que en el texto hay cierta confusi贸n con las fuentes citadas. Por ejemplo, cuando toma por referencia los librillos 鈥楥onfederalismo Democr谩tico鈥 y 鈥楪uerra y Paz鈥 como texto escritos por 脰calan, cuando en realidad son res煤menes que la asociaci贸n International Initiative ha compilado de diversos manuscritos de 脰calan, con el fin de facilitar su lectura y comprensi贸n. Es importante que alguien que precie hacer una cr铆tica profunda a una teor铆a pol铆tica lea las fuentes principales, para lo cual recomendamos su obra 鈥淢anifiesto por una Civilizaci贸n Democr谩tica鈥, de la cual, desgraciadamente, solo los dos primeros vol煤menes se encuentran traducidos al castellano (el primero de ellos se menciona en el art铆culo).

Consideramos que hay un tono de alto reproche en todo el texto contra Abdullah 脰calan, quiz谩s porque es para muchas y muchos el l铆der indiscutible del movimiento de liberaci贸n kurdo y esto le hace ser f谩cilmente la diana contra la que verter todas las cr铆ticas. Y s铆, creemos que hay que mostrar respeto ante un revolucionario que lleva m谩s de 20 a帽os en prisi贸n por defender sus ideas, muchos de esos a帽os en el m谩s absoluto aislamiento, y durante los cuales ha procurado hacer florecer un nuevo paradigma pol铆tico, con el cual podemos estar de acuerdo o no, pero que debemos analizar desde el respeto. Al mismo tiempo que se hace altamente discutible reprocharle o hacerle responsable de manera personal de todos los 茅xitos o fracasos que los laboratorios pol铆ticos hayan podido impulsar en Bakur o Rojava Kurdist谩n.

El confederalismo democr谩tico, como todo paradigma pol铆tico, tiene dos vertientes, una te贸rica y otra pr谩ctica. La teor铆a procura imaginar c贸mo ser铆a la pr谩ctica y 茅sta, que debe basarse en la realidad, trata de amoldarse t谩cticamente a las estrategias de la teor铆a. Muchas veces la realidad impone situaciones que la teor铆a no puede prever y entonces son los sujetos los que deben tomar decisiones de c贸mo continuar la pr谩ctica para acercarse lo m谩ximo posible a la l铆nea ideol贸gica, pero sin obviar las condiciones objetivas materiales que enfrentan. Esta realidad deber铆a ser tomada en cuenta por muchas de las organizaciones y colectivos del espectro occidental que, aferr谩ndose al purismo de su teor铆a ideol贸gica, obvian y olvidan la realidad que les rodea, conden谩ndose a s铆 mismos al fracaso pol铆tico. Adem谩s, queremos recalcar que 脰calan insiste constantemente en que sus ideas no son doctrinales, sino propuestas te贸ricas, y que, por lo tanto, est谩n sujetas a la idiosincrasia cultural e hist贸rica de cada territorio, as铆 como al contexto pr谩ctico de la realidad donde se aplican, siendo esto a煤n m谩s l贸gico si lo que propone son pol铆ticas de abajo hacia arriba descentralizadas y comunales.

Ning煤n movimiento revolucionario que tenga una tradici贸n de varias d茅cadas cambia sus perspectivas ideol贸gicas 鈥渄e la noche a la ma帽ana鈥; de hecho, las cr铆ticas a la URSS y a la doctrina del comunismo real fueron debatidas desde principios de la d茅cada de 1990 hasta llevar, por ejemplo, a la decisi贸n de retirar la hoz y el martillo de la bandera del partido en 1995. Pero s铆 consideramos que la capacidad de autocriticarse, reflexionar, cambiar y desarrollar nuevos paradigmas y estructuras pol铆ticas son la clave para la supervivencia de cualquier movimiento revolucionario, as铆 como la 煤nica manera de alcanzar logros a trav茅s del tiempo. Las cr铆ticas que 脰calan vierte sobre los movimientos y corrientes comunistas y anarquistas deber铆an ser tomadas como un regalo que abriera las puertas a los movimientos y sus miembros a replantearse qu茅 fallos est谩n teniendo y c贸mo pueden mejorar, y no deber铆an sentirse como un ataque que hiere el ego de sus seguidores. Quiz谩s sea por esto que muchos de los movimientos anarquistas y comunistas en el siglo XXI est谩n completamente estancados, obsoletos y muy lejos de poder llevar a cabo ning煤n cambio revolucionario persistente e incidente en sus sociedades.

En cuanto a la praxis del confederalismo democr谩tico en Bakur Kurdist谩n, cuyo actor m谩s visible es el Partido Democr谩tico de los Pueblos (HDP), debemos tener en cuenta la realidad del Estado turco como Estado claramente totalitario, as铆 como la composici贸n y m茅todos del partido. El HDP procura desarrollar un sistema asambleario comunalista entre sus bases y sigue los principios de la co-presidencia y la inclusi贸n de todas las etnias y religiones de la regi贸n, promoviendo la autoadministraci贸n entre las comunidades dentro del marco posible y realista que permite el Estado turco. Es cierto que la participaci贸n de las instituciones del Estado siempre limita la radicalidad de las acciones que puede llevar una organizaci贸n, al quedar profundamente sujetas al marco institucional en el que participan. Pero tambi茅n cabe resaltar que la deriva dictatorial del gobierno del AKP (Justicia y Desarrollo) ha llevado a la supresi贸n de cualquier disidencia pol铆tica o libertad de expresi贸n en Turqu铆a. Cientos de miembros del HDP se encuentran en la c谩rcel y pr谩cticamente cada d铆a hay nuevas detenciones y represi贸n contra sus miembros. La gran mayor铆a de los representantes elegidos, tanto para las alcald铆as como en el parlamento, han sido depuestos de sus cargos y relevados por fidecomisarios afines al r茅gimen. La represi贸n contra los miembros del HDP y las dif铆ciles condiciones en las c谩rceles turcas han llevado a que varios miembros del HDP, como Leyla G没ven en 2018, promovieran varias huelgas de hambre durante largos periodos de tiempo, poniendo en grave peligro su salud. No parece correcto hacer una cr铆tica al uso como si el HDP fuera un partido tradicional de la socialdemocracia occidental, ya que sus miembros confrontan la represi贸n de una manera radical que no vemos en otros partidos pol铆ticos de este espectro y que no se amedrentan a pesar de las detenciones y las dif铆ciles circunstancias que confrontan.

En cuanto a la puesta en pr谩ctica del confederalismo democr谩tico en la Administraci贸n Aut贸noma del Norte y Este de Siria, el art铆culo deber铆a haber descrito con m谩s detalle el contexto de excepcionalidad en el que se encuentra Rojava. Una econom铆a de guerra que dedica desde hace ocho a帽os casi el 50% de los recursos a la defensa militar frente a guerras de aniquilaci贸n emprendidas contra los seres humanos que habitan Rojava (tanto residentes como m谩s de un mill贸n de desplazados internos sirios). Territorio que, a su vez, se encuentra sometido a un f茅rreo bloqueo econ贸mico, comercial y sanitario en sus tres 煤nicos puntos de entrada-salida y contacto con el resto del planeta: Turqu铆a, Damasco y Kurdist谩n de Irak. Y si esto no fuera suficiente, encapsulada dentro de las catastr贸ficas situaciones econ贸micas del Estado sirio, del Kurdist谩n iraqu铆 y de Turqu铆a, con hundimiento del valor de sus respectivas monedas.

Es cierto que este laboratorio pol铆tico tiene sus fallos (y aciertos) en muchas de las 谩reas de la administraci贸n, aunque tambi茅n hay que tener presente que no lo tiene nada f谩cil debido a las constantes presiones: guerra contra el Estado Isl谩mico y grupos yihadistas, invasiones turcas, guerra econ贸mica, intereses de las grandes potencias internacionales, etc. Pero s铆 queremos resaltar que algunas de las propuestas que se est谩n llevando a cabo son extremadamente interesantes para considerar y evaluar. Por ejemplo, los tribunales de paz basados en un tipo de justicia restaurativa son bastante efectivos: m谩s de un 80% de los conflictos diarios se resuelven en los comit茅s de justicia populares sin necesidad de llevarlos a estamentos superiores. Adem谩s, el sistema de justicia tiene una secci贸n aut贸noma solo formada por mujeres, que se encarga de los casos que ata帽en a la cuesti贸n de g茅nero de manera principal, como por ejemplo la violencia machista o la custodia de los hijos durante el divorcio.

En cuanto a las cr铆ticas vertidas a la polic铆a (asayis), creemos que, por desgracia, son el tipo de cr铆ticas que se hacen cuando el desconocimiento de la realidad en la regi贸n es absoluto. La realidad es que el peligro de simplemente vivir en la regi贸n hace m谩s que necesario las organizaciones de defensa interna que protejan a la poblaci贸n, tanto Asayis como HPC/HPC-Jin. Sin checkpoints, sin las operaciones de desmantelamiento de c茅lulas del ISIS y otros grupos, sin la protecci贸n de las comunas y resto de instituciones, la vida en la AANES ser铆a simplemente imposible. El objetivo en 煤ltimo t茅rmino, como ellas y ellos mismos expresan, es la abolici贸n de la polic铆a, pero para ello la poblaci贸n debe estar absolutamente preparada para la mediaci贸n y la autodefensa, condiciones materiales que no se dan en la realidad actualmente.

Por otra parte, el texto critica que se mantenga la propiedad privada, pero una vez m谩s debemos analizar la realidad del territorio. El territorio de la AANES tiene grandes propiedades de tierra e inmuebles directamente expropiadas al r茅gimen sirio, extensiones de tierra que ni siquiera est谩n en uso por falta de proyectos para cubrirlas, por lo que ganarse la enemistad de propietarios expropiando tierras o inmuebles que no se utilizar铆an ser铆a todo menos l贸gico. La abolici贸n de la propiedad privada, como dijo el mismo Proudhon, no puede llevarse a la pr谩ctica con una abolici贸n violenta, sino promoviendo e incentivando la colectivizaci贸n. La AANES trata de apoyar los peque帽os negocios familiares, siempre sujetos a la vigilancia de las comunas y al control de la no acumulaci贸n y especulaci贸n, as铆 como al control del precio de los productos b谩sicos. S铆, nadie puede negar que exista una diferenciaci贸n de clase entre la poblaci贸n de Rojava y un sistema tribal propio de la zona, diferencias que deben ser erradicadas sin lugar a dudas. Pero tambi茅n debemos tener en cuenta qu茅 ha pasado en muchas otras revoluciones cuando los tradicionales burgueses y propietarios fueron expulsados, solo para que al poco unos nuevos propietarios afines a la revoluci贸n pasaran a sustituirlos. Una vez m谩s, las cr铆ticas vertidas est谩n basadas en preceptos ideol贸gicos fuera del contexto de un an谩lisis de la realidad y sin ning煤n tipo de propuesta de mejora de la misma.

En cuanto a las cr铆ticas vertidas sobre el modelo econ贸mico de Rojava, creemos que podr铆an hacerse cr铆ticas much铆simo m谩s acertadas puesto que el modelo econ贸mico de Rojava es bastante deficitario, a pesar de los esfuerzos que pone la AANES en tratar de mejorarlo. Una vez m谩s, que la principal cr铆tica sea sobre la existencia de un sector privado en la econom铆a sigue sosteni茅ndose sobre un dogmatismo te贸rico alejado de la realidad, lo cual es especialmente preocupante cuando se critica el modo de supervivencia de las personas que all铆 habitan con esta cita: 鈥淓n las ciudades se pueden encontrar comerciantes y tenderos.鈥

Sobre la entrada de empresas exteriores en el territorio es una dif铆cil realidad que las AANES ha tenido que asumir y la cual no gusta ni dentro de las instituciones ni entre la mayor铆a de la poblaci贸n, pues no son unos ingenuos y saben perfectamente que eso significa tambi茅n subordinaci贸n a los poderes econ贸micos globales. Es bien sabido que, en el contexto actual de guerra y bloqueo, hay una total imposibilidad de poder crear las infraestructuras necesarias para explotar el crudo de los pozos petrol铆feros, que son la principal fuente de beneficio que tiene la regi贸n, as铆 como la principal fuente energ茅tica de todo el territorio. Esto pone a la AANES en la encrucijada de c贸mo hacer para mantener su independencia econ贸mica al mismo tiempo que su poblaci贸n no muera de hambre y fr铆o. Como el mismo Kropotkin advirti贸, para que se pueda dar una revoluci贸n exitosa es necesario asegurar las necesidades b谩sicas, las infraestructuras y una fuerza que garantice una autonom铆a frente a fuerzas exteriores e interiores, sin que esto suponga una monopolizaci贸n pol铆tica y centralista.

Estamos totalmente de acuerdo con que no debe llamarse a la revoluci贸n de Rojava una revoluci贸n anarquista, principalmente porque sus participantes nunca la han denominado as铆 y porque adem谩s tienen su propio paradigma pol铆tico. Podemos estar de acuerdo o no en si es necesaria (y posible) la inmediata abolici贸n del Estado como principal pr谩ctica revolucionaria, pero no podemos echar en cara que una revoluci贸n que nunca ha mantenido que su principal objetivo sea la inmediata ca铆da del Estado, no lo est茅 llevando a cabo. Creemos que la AANES ha tenido varias oportunidades de formarse como regi贸n independiente apoy谩ndose en poderes internacionales que hubieran estado m谩s que contentos de una deriva institucionalizada al m谩s puro estilo de la democracia occidental, pero aun as铆 la Administraci贸n siempre se ha negado. Esta constante negaci贸n a ser los juguetes de los poderes internacionales en la regi贸n les hace padecer a d铆a de hoy guerras y masacres contra su pueblo y el no reconocimiento de la Administraci贸n como instituci贸n pol铆tica v谩lida en las organizaciones internacionales.

El confederalismo democr谩tico enmarca la abolici贸n del Estado como un deterioro del mismo, apostando por generar alternativas de autogesti贸n que poco a poco hagan del Estado una herramienta in煤til e innecesaria. Esta propuesta se apoya en el an谩lisis de una realidad donde los Estados son extremadamente fuertes, los cuales no solo gobiernan y organizan todos los aspectos de la vida de las personas y los pueblos a nivel material, sino que adem谩s est谩n fuertemente arraigados en la mentalidad de la mayor铆a de las personas. Creemos que esta consideraci贸n deber铆a ser tomada en cuenta, sobre todo en el marco de los pa铆ses llamados occidentales, pues es incluso m谩s visible que en otros lugares del planeta. Los propios ide贸logos del anarquismo ya hablaban en los siglos XIX y XX de que un cambio real y duradero vendr谩 solo despu茅s de una transformaci贸n cultural y paulatina de las estructuras del Estado. Kropotkin, con una mirada muy positiva, daba un tiempo m铆nimo de cinco a帽os. Como dijo tambi茅n Bakunin: 芦Un sistema cuartelario ser铆a la 煤nica forma de hacer posible un cambio inmediato, y el cual por fuerza no producir谩 una autodeterminaci贸n libre de las pol铆ticas ni una descentralizaci贸n, como tampoco pondr谩 en manos del pueblo la justicia ni el poder popular, sino que ser谩 represivo por necesidad.禄

Sobre lo referido al rechazo de la violencia, otra vez tenemos que disentir. Es verdad que el Movimiento de Liberaci贸n de Kurdist谩n ha dejado de lado la teor铆a de la Guerra Popular Prolongada como principal estrategia de confrontaci贸n violenta contra el Estado, dando preferencia a la creaci贸n de un contrapoder pol铆tico. Pero la teor铆a de la autodefensa que el Movimiento lleva a la pr谩ctica actualmente no niega los actos de violencia siempre que sean en leg铆tima defensa; y es por ello que, en todos los territorios del Kurdist谩n, siempre hay una estructura pol铆tica y una estructura armada, pues saben que su existencia y continuidad dependen de ello. Por lo que podemos concluir que la autodefensa no se hace solo como propuesta, sino m谩s bien como una obligaci贸n para preservar la vida y la organizaci贸n.

Respecto a que el confederalismo democr谩tico no tiene en cuenta la lucha de clases, nuevamente tenemos que decir que es err贸neo, pues aunque es cierto que la vanguardia de la revoluci贸n o el primer sujeto pol铆tico deja de ser la clase obrera en favor de la lucha de la mujer, no se deja de lado la lucha proletaria, sino que se pone en segundo plano. Esta conclusi贸n no se hace de manera superficial, sino tras un profundo an谩lisis antropol贸gico en el que se ha llegado a la conclusi贸n de que la primera naci贸n o comunidad humana colonizada, reprimida y esclavizada es la mujer. De esta manera, 脰calan justifica que, para poder destruir el capitalismo y el Estado, primero ha de acabarse con el patriarcado. Para saber m谩s sobre esta reflexi贸n recomendamos leer el libro 鈥淢ujer, Vida, Libertad鈥. Pero, aun as铆, debemos recalcar que los escritos de 脰calan mencionan repetidamente que las formas de dominaci贸n principales que reproduce todo Estado son las de g茅nero, clase, etnia y cultura, por lo que no se obvian ninguno de los mecanismos de subyugaci贸n que utiliza el sistema estatal y capitalista sobre las comunidades y pueblos. Estamos profundamente consternadas con el constante rechazo por parte de muchos activistas en cuanto a cualquier cambio en el sujeto pol铆tico de vanguardia. Sobre todo, cuando el cambio de este sujeto pol铆tico pasa a ser definido como mujer, las cr铆ticas y ataques se vuelven extremadamente virulentos. El texto deja ver un menosprecio de los logros de la revoluci贸n de Rojava en los 谩mbitos de g茅nero y una invalidez profunda de la teor铆a de la mujer como primera naci贸n oprimida y, por lo tanto,  el necesario sujeto pol铆tico de vanguardia.

La afirmaci贸n de que el confederalismo democr谩tico es una pr谩ctica de la socialdemocracia es simplemente absurda. Los constantes esfuerzos para hacer de las comunas y asambleas de base la principal fuerza de decisi贸n y organizaci贸n pol铆tica y social, incitando la participaci贸n directa en todas las instituciones, son lo contrario al delegacionismo de la socialdemocracia. Las dificultades para cambiar un sistema donde la mayor铆a de la poblaci贸n est谩 acostumbrada a delegar en los poderes estatales es, en realidad, el mayor reto que cualquier organizaci贸n revolucionaria puede encontrar, en Kurdist谩n y en cualquier parte del mundo. Reducir el profundo sentido que 脰calan da al concepto 芦socialismo democr谩tico禄 para hacerlo sin贸nimo de 芦socialdemocracia禄 es cuando menos un torpe juego de palabras.

En conclusi贸n, tanto el paradigma del confederalismo democr谩tico -con el que podemos estar m谩s o menos de acuerdo-, como su aplicaci贸n pr谩ctica en Kurdist谩n, deber铆an ser tomados en cuenta, pues son un intento m谩s de crear un modelo social, econ贸mico y pol铆tico diferente. Reconocemos los errores y fallos que tienen tanto la teor铆a como la pr谩ctica, pero creemos que las cr铆ticas que cualquier individuo u organizaci贸n vierta sobre ellas, deber铆an estar adecuadas a un marco pol铆tico de la realidad en la que viven y no basadas en dogmas ideol贸gicos excluyentes y reduccionistas. Como dijo Tom谩s Ib谩帽ez: 芦Debemos alejarnos de los guardianes del templo禄. Todas las cr铆ticas, sobre todo aqu茅llas que sean constructivas y propositivas, son bien recibidas y deben incluirse en el principio b谩sico de ensayo-error con el que el Movimiento de Liberaci贸n de Kurdist谩n trabaja.

Rojava Azadi Madrid. 26 de diciembre 2020

Share



Fuente: Asociaciongerminal.org