January 26, 2021
De parte de Nodo50
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Foto de la portada del libro ‘The libyan crossroads, pasaje mortal a Europa 2011-2020’. RICARDO GARC脥A VILANOVA

芦Samir, de ocho a帽os, de Somalia, mira por la ventana del buque de rescate Astral de la ONG Open Arms, mientras que otros refugiados y migrantes descansan en su ruta hacia Lampedusa durante una tormenta con vientos de hasta 65 km/hora, que sin duda hubiera significado la muerte de todos ellos. Libia, con sus 1.770 kil贸metros (1.100 millas) de costa sumida en el caos, se ha convertido en un centro de inmigraci贸n ilegal hacia Europa. Los migrantes se dirigen en desvencijados botes en traves铆as imposibles hacia Lampedusa, a unos 300 kil贸metros de la costa禄.

Este es el pie de foto de la imagen que ocupa la portada de the LIBYAN CROSSROADS, pasaje mortal a Europa 2011-2020, el 煤ltimo trabajo del fotoperiodista Ricardo Garc铆a Vilanova (Barcelona, 1973). En sus m谩s de 150 p谩ginas, este libro, editado por Blume, se adentra en la ruta migrante que discurre por un pa铆s roto por el conflicto que estall贸 en 2011.

Desde entonces, se han librado tres guerras en Libia: la del levantamiento popular que termin贸 con la vida del dictador Muamar el Gadafi en 2011, la del Estado Isl谩mico y la actual, teledirigida por otros pa铆ses a miles de kil贸metros de distancia.

芦Libia es un pa铆s sorprendente. Son casi siete millones de personas que, si gestionasen bien sus recursos, podr铆an vivir como en Arabia Saud铆. Pero la culpa no es solo de los libios: el problema son las injerencias externas de todos los pa铆ses que se han metido y han contaminado el proceso禄, considera Garc铆a Vilanova en una conversaci贸n telef贸nica. Como resultado de esta Primavera 脕rabe fallida, en Libia tienen dos gobiernos: uno en el este y otro en el oeste, que se consideran leg铆timos y que est谩n apoyados por diferentes pa铆ses, tribus y milicias que, por n煤mero, tienen por seguro intereses divergentes.

En esta atm贸sfera b茅lica, a veces demasiado compleja como para enfocar con precisi贸n, cientos de miles de migrantes recorren las calles libias. Algunos tienen trabajos informales y llevan d茅cadas mimetizados con lo local. Es el recuerdo de una Libia que iba m谩s all谩 del tr谩nsito. Sin embargo, tras una d茅cada de guerra, la mayor铆a hoy quiere huir y se juega la vida en la ruta del Mediterr谩neo central. Con suerte, los migrantes que se aventuran al mar son rescatados por los barcos que muchos conocemos: el Astral, el Dignity鈥 Si no, o mueren en el Mediterr谩neo o son llevados por los guardacostas libios a las autoridades que luego les distribuyen en los centros de detenci贸n de Libia.

驴Pero qui茅nes son esos migrantes? 驴Por qu茅 huyen de sus pa铆ses? 芦La tercera parte del libro est谩 centrada en los nueve pa铆ses principales que tienen esa ruta como puerta de entrada a Libia. Seleccion茅 los tres de 脕frica del Norte, de 脕frica Central y de Medio Oriente e hice fotograf铆as que explicasen por qu茅 huyen esos migrantes, ya sea en condici贸n de migrante o refugiado禄, dice Garc铆a Vilanova, para luego subrayar que, aunque sea por no tener m谩s opci贸n o por mejorar, 芦en ambos casos se juegan su futuro a vida o muerte: sin la intervenci贸n de un buque de rescate es imposible que esas barcas alcancen las costas italianas禄. Garc铆a Vilanova, entonces, recuerda la historia de Samir.

Refugiados y migrantes en el interior de un autob煤s en un centro de deportaci贸n de Tr铆poli, de la Anti-Illegal Immigration Agency, dependiente del Gobierno de la capital. RICARDO GARC脥A VILANOVA

A trav茅s de los rostros an贸nimos de la tragedia del Mediterr谩neo, con im谩genes que te atraen y te hacen part铆cipe, la lente gran angular de Garc铆a Vilanova es, cuando toca, capaz de captar esperanza o cotidianidad entre el caos, la ira y, por desgracia, la destrucci贸n de un pa铆s, Libia, que como cruce de caminos cuenta las historias de esos migrantes y sus estados fallidos. 芦Siempre trato de explicar la historia del colectivo de los civiles, que paga el precio m谩s elevado de cualquier conflicto. El 90% de los libros que he publicado, tanto este como Libya Close Up, como el anterior, Fade to Black, est谩n centrados en las consecuencias que tienen, a corto y a largo plazo, esas guerras en civiles禄, a帽ade.

Garc铆a Vilanova fue propuesto por el Wall Street Journal para el Pulitzer en 2010 y ha recibido importantes premios en sus m谩s de 20 a帽os de trabajo como fotoperiodista. En 2020, por una instant谩nea captada en las protestas de Irak, fue galardonado con el tercer premio en la categor铆a de 鈥楴oticias generales鈥 del World Press Photo, organizaci贸n que ahora mismo est谩 promocionando su trabajo. Colaborador habitual de los principales medios de comunicaci贸n del mundo, Garc铆a Vilanova refleja en the LIBYAN CROSSROADS, pasaje mortal a Europa 2011-2020, la constancia de quien, durante una d茅cada, vuelve al lugar de los hechos para, en las condiciones m谩s complejas, legar el testimonio de la ruta migratoria y, por tanto, de Libia.

Miembros de la tripulaci贸n del Open Arms (izquierda y derecha de la imagen ) con refugiados y migrantes en la proa del barco, rumbo a Italia. RICARDO GARC脥A VILANOVA

Este libro abarca el periodo comprendido entre 2011 y 2020. 驴Por qu茅 pone el foco en el pasaje mortal del migrante a Europa?

En 2011, cuando estoy en Libia, lo primero que veo es a una gran masa de gente en la frontera de T煤nez. Posteriormente, en Misurata, que estaba sitiada, de nuevo veo a un mont贸n de personas. Esta marabunta humana no la hab铆a visto antes; hab铆a visto refugiados, pero no cientos de miles. En ese momento tomo conciencia de esta problem谩tica, y despu茅s, voy cubriendo el tema en todos los frentes a los que alcanza la guerra.

Seg煤n el informe anual de Human Rights Watch (HRW), en Libia hay protestas civiles en ambos bandos, el este y el oeste, y ambos gobiernos las reprimen con determinaci贸n. 驴C贸mo es esa sociedad civil de la que apenas nos llegan noticias?

Lo primero de todo es romper una lanza a favor de Libia. Tendemos a criminalizar todos los aspectos que envuelven a Libia como pa铆s, y es importante diferenciar a la sociedad civil libia de las mafias que act煤an en Libia. Las historias de esas personas que tratan de llegar a Europa son ciertas: es gente que ha sido torturada, encarcelada, que ha pasado por todo ese periplo. Pero tambi茅n es cierto que hay inmigrantes y refugiados que viven con absoluta normalidad, dentro del contexto de guerra que hay all铆. Trabajan en la construcci贸n o tienen tiendas. Hay una imagen del libro, en Zuara, en la que los inmigrantes esperan a que les contraten de forma diaria, sobre todo para la construcci贸n.

Hay 22 centros de detenci贸n repartidos por el pa铆s que acogen a m谩s de 5.800 personas. 驴Qu茅 trato reciben los reclusos? Con el paso de los meses, 驴son devueltos a sus pa铆ses de origen o regresan a la ruta?

Est谩n all铆 un cierto periodo de tiempo y, despu茅s, o bien se les libera o bien se les deporta. Pero quiero hacer un inciso: habr谩 de todo tipo, pero no creo que los centros de detenci贸n en Libia disten mucho de los de Europa. Hablo de los que yo he visitado, que son 10 u 11, y en algunos casos lo hice por sorpresa porque tengo la suerte de tener all铆 contactos. Recuerdo uno en el que hab铆a un patio en el que, durante el d铆a, los migrantes eran libres. En un centro jugaban al f煤tbol y no estaban encerrados. En otro, uno de los encargados dec铆a que se estaba quedando sin recursos para alimentar a los reclusos. Estaba desesperado: si la cosa no funcionaba, tendr铆a que abrir las puertas. Y al final es peor, porque en Libia hay mafias organizadas que se dedican a secuestrar a gente. Hay zonas inseguras fuera de Tr铆poli o Misurata. En uno de los centros me contaron que las mafias los asaltaron. No todo es blanco o negro. Habr谩 centros mejores y peores, pero la tortura y las barbaridades ocurren en las c谩rceles de las mafias de esta ruta.

Y los libios, 驴se suben cada d铆a m谩s a esas barcas?

En el libro hay gente libia en el barco, creo que en el Astral o el Open Arms. Pero los libios pueden cruzar libremente a T煤nez y no necesitan, en general, ir por esta ruta. En T煤nez, imagino, las condiciones son mejores. Creo que no hay tanto control y que es m谩s f谩cil y asequible.

De los m谩s de 600.000 migrantes estimados en Libia, 11.000 llegaron de forma irregular a Malta e Italia. Los guardacostas libios devolvieron a casi 10.000. 驴Qu茅 porcentaje de esos 600.000 migrantes quiere llegar a Europa?

Cuando empieza la revoluci贸n en Libia, en la frontera con T煤nez, recuerdo una masa enorme de gente de Egipto y Bangladesh que trataba de escapar del pa铆s. Ese era el antes, cuando all铆 pod铆an trabajar y tener una vida digna dentro de las circunstancias. Libia ten铆a una moneda estable, pareja al d贸lar, pero ahora se ha devaluado mucho. Hay un antes y un despu茅s, y ahora la gente que cruza Libia trata de llegar a Europa, y su objetivo es Francia y Alemania, donde la econom铆a les da unas opciones que ellos entienden mejores.

Beb茅s en tratamiento en el 谩rea de maternidad del hospital de la ONG M茅dicos Sin Fronteras en Kario, regi贸n de Darfur (Sud谩n). RICARDO GARC脥A VILANOVA

驴Son los migrantes conscientes de que nunca llegar谩n a Lampedusa y de que el 茅xito radica en ser rescatados por buques como el Astral? 驴Son conscientes del periplo y la dif铆cil recepci贸n?

No hay un patr贸n 煤nico. Hay refugiados sabedores de que si no les rescatan, morir谩n. Otros no lo saben. En 2014, en los primeros rescates del Dignity, de MSF, hicimos un par de operaciones enormes y trasladaron a los migrantes a otro barco, rumbo a Italia. Cuando llegaron, pensaron que era el final del trayecto, pero cuando bajaban del barco les hac铆an fotos, los identifican, los met铆an en autocares y los llevaban a centros de detenci贸n para, en unos meses, tratar de deportalos. Eso, los inmigrantes, no lo saben.

驴Qu茅 es lo que m谩s le impresion贸 mientras trabajaba en barcos de rescate?

Ninguno de nosotros puede imaginarse qu茅 es estar en el oc茅ano en una barca con 120 personas. Cualquier cambio en el tiempo o en la mar puede hacer que se hunda y, como consecuencia, morir. Tiene que ser aterrador.

驴Y que me dice de Bruselas, que paga a gente corrupta para que los migrantes no lleguen a Europa? Se acusa al Frontex de ocultar y tergiversar informaci贸n en las devoluciones en caliente entre Grecia y Turqu铆a. Imagine lo que ocurre en Libia. 驴Qu茅 culpa tiene la UE en todo esto? 驴Entiende su postura?

No soy polit贸logo, pero hay dos factores determinantes para intentar paliar esta crisis migratoria. El primero ser铆a trabajar en los pa铆ses de origen. El segundo ser铆a crear una econom铆a circular, para que la gente pudiera venir a trabajar, si quiere, y as铆 pueda reinvertir en sus pa铆ses. Te hablo de los pa铆ses de donde parten los refugiados econ贸micos, porque otros pa铆ses en conflicto tienen una situaci贸n diferente. Luego, en los pa铆ses en conflicto, 驴hasta qu茅 punto un pa铆s o un grupo de pa铆ses bajo bandera de las Naciones Unidas o la UE puede o no intervenir?

Para m铆, para intervenir tiene que materializarse un beneficio para los civiles. Le pongo un ejemplo: en Siria, en 2012, si la Liga 脕rabe o la comunidad internacional hubieran intervenido, podr铆an haber creado una zona segura para los refugiados y estar铆amos hablando ahora de otra guerra y de otro n煤mero de refugiados y muertos. No sucedi贸. Desde esta perspectiva, para facilitar la protecci贸n de los civiles, s铆 que habr铆a que haber intervenido.

En Libia intervinieron directamente.

Recuerdo el d铆a de la liberaci贸n de Tr铆poli. Aparecieron Sarkozy y Cameron y celebraron la liberaci贸n de Libia. Es curioso que lo celebraran cuando, al menos en el caso de Sarkozy, hab铆a recibido a Gadafi en Par铆s. Ah铆 ves la hipocres铆a y los intereses de las naciones, que en el caso de Libia fueron econ贸micos: luchar por los recursos naturales.

驴Qu茅 queda de esos civiles y rebeldes que se manifestaban y luchaban contra Gadafi en 2011?

Mis amigos, los que han sobrevivido, y muchos de ellos participaron activamente en la revoluci贸n de 2011, me dicen que, finalmente, ya no saben si la vida era mejor en tiempos de Gadafi. Aunque este tipo fuera un dictador-genocida, ten铆an estabilidad.

驴Como en Irak con Husein?

Lo mismo que con Sadam Husein. Tambi茅n es cierto que, si eres un familiar de los kurdos que gase贸, tu respuesta va a ser otra. Pero en el contexto global, las personas que no se han visto afectadas de esta manera, pienso que hacen esta reflexi贸n.

Soldados disparan contra yihadistas del ISIS durante los combates en Sirte (2016). RICARDO GARC脥A VILANOVA

En este cruce de caminos que es Libia aparece tambi茅n el Estado Isl谩mico (EI), que tuvo en Sirte una de las capitales. Adem谩s de ser unos de los mayores expertos gr谩ficos sobre el auge y ca铆da del EI, estuvo secuestrado por ellos. Ha vuelto a Siria, Irak y Libia y public贸 el libro Fade to Black. Tras la ca铆da del califato, los yihadistas vuelven a su forma original, las c茅lulas durmientes. 驴Qu茅 podemos esperar en el futuro del EI?

Creo que va a haber otro califato en la zona del Sahel [recientemente ha habido ataques contra las tropas francesas desplegadas en la regi贸n]. No soy un experto en esa zona, pero es lo que se siente en los pa铆ses del Sahel o colindantes al Sahel en los que he estado. En N铆ger, recuerdo que en la frontera las personas siempre hablaban de combates entre el Gobierno y los grupos yihadistas. La sensaci贸n que hay es que est谩n cogiendo peso y que las condiciones para un califato son m谩s factibles en esa zona.

Es inevitable preguntar por la COVID. 驴C贸mo afecta a quienes conviven con la guerra?

La pandemia me alcanz贸 en Siria. Para pasar del Kurdist谩n a Irak, me tomaron la fiebre. En cambio, cuando llegu茅 a Barcelona no me hicieron ninguna prueba ni me preguntaron de d贸nde ven铆a. Es m谩s, en Erbil, antes de entrar a Siria, recuerdo que llegaron siete u ocho tipos para desinfectar el hotel. Estaban concienciados. La sensaci贸n es que ellos son conscientes de la COVID, pero determinados contextos superan la crisis sanitaria.

Recientemente estuve en la guerra de Nagorno-Karabaj. Hab铆a mucha gente muriendo por COVID, pero nadie, absolutamente nadie, ni los m茅dicos ni las enfermeras, llevaba mascarilla. No es que sean inconscientes, sino que la guerra puede matar en cualquier momento y supera el factor COVID.

Est谩 trabajando en un libro sobre la COVID con importantes fot贸grafos del 谩mbito hispanohablante. 驴C贸mo se ha adaptado al cambio de contexto?

Cambio de registro, o no, porque no deja de ser una crisis mundial. Es un proyecto de 26 fot贸grafos, 13 latinoamericanos y 13 espa帽oles. El proyecto se llama Pandemia. Miradas de una tragedia y ser谩 editado por Blume. Tiene varios patrocinadores y tambi茅n micromecenazgo. Se publicar谩 a principios de marzo y los beneficios ir谩n destinados a las familias de fot贸grafos que hayan perdido la vida cubriendo la pandemia y que se encuentran en riesgo de exclusi贸n social. Obviamente, hablamos de periodistas freelance de Latinoam茅rica, de Centroam茅rica, porque sus familias se han quedado sin sustento.

Suele recordar la mala situaci贸n del fotoperiodismo. Asegura que las cabeceras internacionales ya no pagan lo suficiente y que financia sus viajes haciendo v铆deo para la televisi贸n. 驴Estamos ante una situaci贸n irreversible?

En mi trabajo, que se centra en crisis humanitarias y conflictos, es irreversible. El punto de inflexi贸n fue 2011. Antes de 2011 trabajaba para medios anglosajones. Le ejemplifico el cambio: lo que a m铆 me pagaban por un d铆a es lo que hoy te pagan, o ni tan siquiera eso, por una galer铆a que puedes hacer en 10 o 15 d铆as. No salen los n煤meros: si tienes que invertir 350, 700 o 1.200 d贸lares diarios para trabajar en una zona de guerra, y al final te van a pagar 1.000 o 1.200 d贸lares por una galer铆a, y has estado 15 d铆as, no salen las cuentas. En ese momento busco una opci贸n que encuentro en la televisi贸n, que es lo que me sirve para poder hacer este tipo de trabajo. A m铆, por ejemplo, me dieron un World Press Photo por una imagen de Irak que nunca se lleg贸 a publicar. La hice en un rato libre trabajando como c谩mara para una televisi贸n francesa.




Fuente: Lamarea.com