May 14, 2021
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Albino Prada, Consejo Cient铆fico de Attac. Publicado originalmente para infoLibre.

M谩s desarrollo con menos crecimiento

El desajuste entre un vigoroso ritmo de crecimiento econ贸mico y de producci贸n de riqueza en un pa铆s (que en general evaluamos por el PIB) y sus logros en desarrollo o bienestar social es el asunto central que nos ocupa en este ensayo.

Entendiendo aqu铆 por un alto desarrollo o bienestar social aquella situaci贸n en la que, generalizando el criterio de justicia de Rawls, la calidad de vida de todos y cada uno de los ciudadanos del mundo no dependa del pa铆s, la generaci贸n, la regi贸n, la familia o la herencia gen茅tica que a uno le haya otorgado el azar.

Alcanzar tal nivel de desarrollo ser铆a un logro civilizatorio de primer orden, para el que, en estos comienzos del siglo XXI, nos queda mucho trecho que andar. Como se ver谩 en este ensayo no ser谩n la tecnolog铆a o el consumismo las herramientas decisivas para conseguirlo, sino m谩s bien la inteligencia e instituciones colectivas de las que seamos capaces de dotarnos.

En esa misma publicaci贸n se puede comprobar como Espa帽a, en el quinquenio 2012-2017, ser铆a, de entre las econom铆as ricas del mundo, una en la que m谩s crecimiento econ贸mico se anot贸 pero tambi茅n, sin embargo, fue -despu茅s de Grecia- el pa铆s que m谩s habr铆a deteriorado su bienestar o inclusividad social.Cuando ya finaliza la segunda d茅cada del siglo XXI se comprueba que vivimos y sufrimos aquel desajuste. As铆, por ejemplo, en una reciente publicaci贸n del Foro Econ贸mico Mundial los Estados Unidos de situarse en el grupo de cabeza, entre los pa铆ses m谩s ricos del mundo en cuanto a nivel de crecimiento (novena posici贸n), descend铆an al grupo de cola (posici贸n veintitr茅s de treinta pa铆ses) cuando se eval煤a su nivel de inclusividad o bienestar social. Puede decirse que estar铆an transformando crecimiento en subdesarrollo.

Quiz谩s ese sea el motivo por el que en un reciente documento de nuestro Ministerio de Econom铆a se reconoce paladinamente que 鈥el dinamismo econ贸mico es condici贸n necesaria pero no suficiente para garantizar el bienestar鈥. Espa帽a ser铆a un ejemplo paradigm谩tico, entre muchas otras econom铆as, de c贸mo en la salida de la Gran Recesi贸n del a帽o 2008 el logro de un importante crecimiento econ贸mico asociado a la digitalizaci贸n y automatizaci贸n, lejos de mejorar, estar铆a empeorando su nivel de bienestar e inclusividad social. Crecimiento sin desarrollo.

Las principales conclusiones de este ensayo en relaci贸n a esa disyuntiva, y a escala mundial, son las que anotamos a continuaci贸n.

Los despilfarros de riquezas y seres humanos son habituales en nuestra actual forma de producci贸n y distribuci贸n de riquezas. Tales despilfarros son compatibles con una econom铆a en la que crece el PIB, pero en la que al mismo tiempo se erosiona el bienestar social y ambiental.

Los actuales impactos ambientales inducidos por un tal crecimiento ya superan en m谩s de un treinta por ciento los l铆mites de carga del planeta (en 2050 necesitar铆amos dos planetas). Para evitarlo se hace necesario realizar un gran viraje en la producci贸n y poblaci贸n mundiales: permutando cantidad por calidad. Ya que menores niveles de producci贸n e ingresos se asocian a menores huellas ecol贸gicas y pueden asociarse a mayores niveles de bienestar social.

El desarrollo social, a diferencia del crecimiento econ贸mico, no debe identificarse con el incremento del PIB. Ser铆a positiva, y sostenible, a escala global una convergencia en niveles de riqueza y bienestar social con los pa铆ses de renta media europeos. No se trata de emular a los m谩s ricos, sino a algunos menos ricos que alcanzaron logros de desarrollo semejantes. Una tal convergencia no permitir铆a soslayar los problemas distributivos apelando al crecimiento.

Dimensiones del desarrollo y bienestar social

Para evitar la duplicaci贸n de la poblaci贸n en los pa铆ses del Sur es imprescindible ampliar (en a帽os y cobertura) la escolarizaci贸n femenina. En general una educaci贸n y sanidad -universales y p煤blicas鈥 son clave para el bienestar y estabilidad de la poblaci贸n a escala mundial.

Por debajo de la frontera de los quince mil d贸lares de ingresos es posible igualar el desarrollo social de pa铆ses m谩s ricos. Es posible acercarse al nivel de bienestar de algunos de los pa铆ses m谩s ricos del mundo sin igualar su nivel de producci贸n y consumo.

A un mismo nivel de ingresos medios por habitante de dos pa铆ses se pueden asociar diferencias de treinta a帽os de esperanza de vida. Es por ello que existe un amplio margen de actuaci贸n para mejorar la transformaci贸n de un menor crecimiento econ贸mico en un mayor bienestar social o crecimiento inclusivo.

Enumeramos propuestas de actuaci贸n para lograr mayores niveles de desarrollo sin mayor PIB, y 茅ste con menos salariado, pero con mucho m谩s tiempo disponible para aquellos usos virtuosos de la riqueza social que generan desarrollo y en los que nunca el exceso es despilfarro. Esas reformas sociales y econ贸micas (sociedad decente) nos permitir铆an evitar tres colapsos: ecol贸gico, institucional y moral.

Es necesario democratizar y reforzar las instituciones globales, singularmente una UE con autonom铆a fiscal, y, al tiempo, renacionalizar los suministros y las finanzas. Solo as铆 la ampliaci贸n y la liberaci贸n de los mercados de capitales no entrar谩 en conflicto con otros objetivos humanos.

Tambi茅n necesitamos una fiscalidad mundial sobre el creciente capital, de entrada, en la UE, y un tramo del impuesto de sociedades en Europa para evitar la secesi贸n de los ricos. Y poder financiar una renta m铆nima universal, asociada a pol铆ticas activas de formaci贸n, a una menor jornada laboral y a un creciente pro-com煤n.

A escala estatal las rentas salariales (y su consumo) han de dejar de ser los costaleros del Estado de Bienestar. Se deben recuperar los tipos m谩ximos del pasado y evitar el gorroneo de otras partes del valor a帽adido, y, de paso, no penalizar las actividades m谩s intensivas en empleo digno.

La llamada econom铆a 4.0 provoca una polarizaci贸n del empleo y de la riqueza, tambi茅n debilita el Estado Social, lo que refuerza la conveniencia de acometer las redistribuciones planteadas en estas conclusiones, y salvaguardar la provisi贸n personal (salarial-p煤blica o v铆a renta m铆nima y pro-com煤n) en las que el dinero no debe ser el fin primario.

La econom铆a de mercado no debe mutar en sociedad de mercado. En una sociedad decente coexistir谩n 谩reas de mercados competitivos, regulaciones y provisiones p煤blicas para bienes preferentes y un creciente pro-com煤n colaborativo.

ATTAC no se identifica con las opiniones expresadas en los art铆culos que son responsabilidad de los autores de los mismos.




Fuente: Attac.es