January 20, 2021
De parte de Amor Y Rabia
191 puntos de vista


por Lucas Marco y Pablo Alc谩ntara P茅rez

16 de enero de 2020 /  17 de enero de 202018 de enero de 2020

1- EL EXPERTO EN INFILTRACIONES DE LA BRIGADA POL脥TICO SOCIAL

Las 865 p谩ginas del expediente, al que ha tenido acceso eldiario.es, desvelan la fren茅tica actividad represiva en la posguerra del joven Conesa que se llev贸 por delante a las ’13 rosas’, entre muchos otros antifranquistas – Roberto Conesa, falangista y agente de la Brigada Pol铆tico Social, se infiltr贸 en innumerables organizaciones de la oposici贸n al franquismo en Madrid, Zaragoza, Lleida o Toulouse (Francia) – “Para el mejor conocimiento de los manejos de los enemigos del r茅gimen, y con riesgo evidente de su vida, se infiltra en sus propias filas”, afirma el jefe superior de Polic铆a de Madrid en una carta de 1952

El polic铆a de la Brigada Pol铆tico Social Roberto Conesa Escudero (Madrid, 15 de mayo de 1917-26 de enero de 1994) fue uno de los m谩s sombr铆os represores de la dictadura franquista reciclado despu茅s en las cloacas de la lucha antiterrorista. Tan conocido (y temido) fue entre las filas de la oposici贸n democr谩tica al franquismo que incluso se asoma como personaje literario en la novela Veinte a帽os y un d铆a (Tusquets, 2011) del escritor Jorge Sempr煤n, quien, tras a帽os de actividad clandestina en Espa帽a, describe al comisario Roberto Sabuesa y “su crispada sonrisa de desprecio 鈥斅縪 de odio? 驴o de miedo?鈥 en el despacho de la Direcci贸n General de Seguridad, en la Puerta del Sol”.

Un cuarto de siglo despu茅s de su muerte, el expediente de Conesa, custodiado en el Archivo General del Ministerio del Interior y al que ha tenido acceso eldiario.es, sale a la luz p煤blica. “A los polic铆as no nos conviene en absoluto la notoriedad”, le dijo el comisario a Pilar Urbano en una loa del personaje que public贸 la periodista en ABC. “脡l sabr谩 de cu谩nto delincuente atrapado y de cu谩nto crimen descubierto en su hoja de servicios”, a帽ad铆a lisonjera. Las 865 p谩ginas que conforman su hoja de servicios oficial muestran una realidad bien distinta del paneg铆rico firmado por Pilar Urbano.

El polic铆a de la Brigada Pol铆tico Social Roberto Conesa

Durante la Guerra Civil, siendo mozo de un ultramarinos de la calle del General Lacy n煤mero 15, en Madrid, estuvo a las 贸rdenes de la Falange. Exactamente igual que muchos otros destacados agentes de la represi贸n franquista, como el comisario Antonio Cano Gonz谩lez (futuro jefe de la BPS en Val猫ncia), Conesa participa en la quinta columna a las 贸rdenes de Falange y del espionaje franquista. “Dada mi significaci贸n falangista, me dediqu茅 a la organizaci贸n de la Falange clandestina y, en particular, de la 2陋 y de la 44陋 Bandera”, dice Conesa en una declaraci贸n jurada que consta en su expediente.

El ultramarinos donde trabajaba fue requisado y el joven, seg煤n su relato posterior, fue obligado en 1937 a pertenecer a la CNT, de la que fue expulsado. Conesa fue detenido en dos ocasiones, asegura, por facilitar comida del establecimiento en que trabajaba a “embajadas y personas perseguidas”. En junio de aquel a帽o pas贸 a las oficinas del Parque de Intendencia de Madrid. “En las que prest茅 mis servicios hasta que consegu铆 ser declarado in煤til total”, se帽ala.

Tras la ca铆da de Madrid y el final de la contienda, Roberto Conesa ingresa con 22 a帽os de edad como agente provisional en la Brigada Pol铆tico Social el 25 de agosto de 1939 en la comisar铆a del distrito de Palacio de Madrid. El joven falangista iniciaba as铆 una larga carrera en la polic铆a pol铆tica del r茅gimen, denunciada en incontables ocasiones por salvajes torturas y maltratos, hasta su jubilaci贸n en 1979.

El periodista y escritor Gregorio Mor谩n sostiene en una serie de reportajes que public贸 en Diario 16 en plena transici贸n que Conesa ya era durante la guerra una suerte de infiltrado. “Numerosos militantes de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) le recuerdan entrando como un militante m谩s en la sede”, escribe Mor谩n en la primera entrega de la serie sobre el polic铆a, su primer trabajo period铆stico fuera de la clandestinidad por el que fue detenido. El jefe superior de Polic铆a de Madrid confirma en una carta enviada al director general de Seguridad que Conesa, “para el mejor conocimiento de los manejos de los enemigos del r茅gimen, y con riesgo evidente de su vida, se infiltra en sus propias filas”.

El primer trabajo de Conesa fue infiltrarse en el Socorro Rojo en la inmediata posguerra. Aquella operaci贸n acab贸 con 13 militantes de la JSU menores de edad 鈥攍as trece rosas鈥, fusiladas contra las tapias del cementerio del Este de Madrid. El testimonio de la militante comunista Lolita M谩rquez, conservado en el archivo del PCE, confirma que Conesa estuvo detr谩s de la detenci贸n de las muchachas. La mujer, que fue enga帽ada por el joven polic铆a, se lo encontrar铆a de nuevo en la Direcci贸n General de Seguridad cuando la detuvieron por segunda vez en 1943.

El 4 de diciembre de 1939, Conesa recibe una felicitaci贸n del ministro de la Gobernaci贸n, Ram贸n Serrano S煤帽er, por las “medidas preventivas y de mantenimiento del orden p煤blico” durante el traslado de los restos del fundador de Falange, Jos茅 Antonio Primo de Rivera, desde Alicante hasta San Lorenzo del Escorial.

La fren茅tica actividad del polic铆a en los a帽os de posguerra tuvo en su punto de mira al Partido Comunista, al PSOE y a la UGT, a la CNT, a la JSU y a la FUE, entre otros sectores de la deshecha oposici贸n republicana al r茅gimen del general Francisco Franco. El PCE, perseguido “una y cien veces”, consideraba a Conesa como “su m谩s implacable enemigo, como lo prueba el odio (…) en su 贸rgano de difusi贸n Mundo Obrero, en el que raramente se le deja de amenazar”, escribe el jefe superior de Polic铆a. La “extensa e intensa labor profesional” de Conesa tiene indicadores precisos de su eficacia: se incaut贸 de “11 imprentas clandestinas, m谩s de 30 multicopistas e infinidad de m谩quinas de escribir, dos emisoras, armas, explosivos, propaganda, etc.”.

El joven agente de la Brigada Pol铆tico Social, con n煤mero de placa 2486, tambi茅n se infiltr贸 durante aquellos aciagos a帽os en el PCE en Madrid y en la JSU de Catalunya (en 1939), en el Comit茅 Provincial del PCE en Zaragoza y en el de Lleida (en 1943), seg煤n detalla su expediente. En 1942, tuvo un papel relevante en la detenci贸n de diez guerrilleros antifranquistas tras haberse infiltrado en Toulouse (Francia), iniciando as铆 una constante actividad policial fuera de las fronteras espa帽olas que se alargar铆a durante toda su carrera (en 1950, por ejemplo, se trasladar谩 a Portugal). Los hombres de la Brigada Pol铆tico Social, con la colaboraci贸n de la Gestapo nazi que campaba a sus anchas por Espa帽a durante la posguerra, consiguieron abortar sistem谩ticamente los intentos de reconstrucci贸n de la oposici贸n clandestina al r茅gimen.

Su ascensi贸n en la polic铆a del r茅gimen le permiti贸 emparentar con una de las familias m谩s acaudaladas de su barrio. Roberto Conesa, conocido como El Orejas entre los chavales con los que se cri贸, se cas贸 el 17 de abril de 1942 con Francisca Larrad Torrecilla, hija de los propietarios del establecimiento donde trabaj贸 durante la guerra, y el matrimonio se instal贸 en un 谩tico de la calle de Narv谩ez n煤mero 48 de Madrid. La obra sindical de la Falange, de la que era entusiasta militante, le adjudic贸 el local n潞1 de la Colonia Virgen del Pilar en la avenida de Am茅rica para instalar un “despacho de aceites”.

A excepci贸n de alg煤n problema de est贸mago por el que tuvo que ser operado, el antiguo mozo de ultramarinos hab铆a prosperado en la vida especializ谩ndose con 茅xito en las tareas represivas de la polic铆a franquista, con un sueldo, una casa y una familia acaudalada. S贸lo hubo un tropiezo grave. El 18 de enero de 1946 la carrera de Conesa en la polic铆a franquista a punto estuvo de irse al garete en una escena digna de una pel铆cula de cine negro. Acusado por un superior de “haber infligido malos tratos a un detenido”, Conesa fue amonestado con un traslado forzoso a Ma贸, en la isla de Menorca, que finalmente nunca llegar铆a a producirse.

El polic铆a de la Brigada Pol铆tico Social Roberto Conesa

El polic铆a, en estado de “inconsciencia y ofuscaci贸n” producido por una “fuerte excitaci贸n nerviosa”, seg煤n consta en su declaraci贸n por estos hechos en el expediente disciplinario, dej贸 placa y pistola en la mesa del secretario de su superior y se fue “sin dar ninguna explicaci贸n de su proceder”. Un m茅dico tuvo que atenderlo en su casa y el polic铆a explic贸 luego que pensaba que lo iban a echar de la Polic铆a. El traslado forzoso nunca lleg贸 a producirse aunque Conesa fue suspendido de empleo y sueldo y amonestado con la p茅rdida de 30 puestos en el escalaf贸n, una decisi贸n contra la que el polic铆a dar谩 la batalla durante a帽os.

En 1947 se convierte en “el hombre de confianza del dirigente m谩ximo del Partido [Comunista] en Espa帽a”, afirma el jefe superior de Polic铆a de Madrid. Aquel a帽o, Roberto Conesa ser谩 “uno de los hombres clave para la desarticulaci贸n del PC en el interior”, escribe Mor谩n en otra entrega de su investigaci贸n (cuyos datos el expediente que ahora sale a la luz confirma casi punto por punto). Aquel a帽o recibe dos felicitaciones p煤blicas y sendos premios en met谩lico.

En aquel ambiente de la posguerra espa帽ola, podrido de hambre y estraperlo, Conesa tuvo alg煤n encontronazo por indecorosas actuaciones, como un vecino suyo due帽o de un establecimiento de mercer铆a que en 1948 lo acus贸 de haber hecho una “pirula” en una turbia operaci贸n contra el contrabando. A帽os m谩s tarde 鈥攅n 1952鈥 la Junta Administrativa de Contrabando y Defraudaci贸n de San Sebasti谩n acus贸 a Conesa y a otros tres funcionarios de la polic铆a por detener a un vecino de Ir煤n y confiscarle una “bicicleta con motor” sin que existiera delito alguno.

Ninguno de los tropiezos que protagoniz贸 el agente le impidieron seguir prosperando en su turbia y ascendente carrera. El joven Conesa recibe durante la posguerra una veintena de felicitaciones y premios en met谩lico por sus tareas represivas en la Brigada Pol铆tico Social. Su “recia personalidad” y su “insuperable identificaci贸n con los postulados” de la dictadura franquista, seg煤n los elogios que recibe de sus jefes, lo convierten en un conocid铆simo polic铆a entre los jerarcas del r茅gimen y los opositores de todo signo pol铆tico. Su carrera no hab铆a hecho m谩s que empezar.

2- LA CIA FORM脫 A LA BRIGADA POL脥TICO SOCIAL: ENTREN脫 DOS MESES A CONESA EN SABOTAJE Y ANTICOMUNISMO EN WASHINGTON

El polic铆a estuvo un a帽o de excedencia en la Rep煤blica Dominicana y a su vuelta a Espa帽a se especializ贸 en los grupos a la izquierda del PCE – El Sha de Ir谩n concedi贸 a Conesa la medalla de oro de la orden de Hamayoun y su segunda esposa fue condecorada con una cruz al m茅rito policial – Roberto Conesa, siendo ya comisario, asciende en 1974 a jefe de la Brigada Central de la Comisar铆a General de Investigaci贸n Social

El polic铆a Roberto Conesa Escudero, con n煤mero de placa 2486 y nuevo domicilio en la calle Comandante Fortea de Madrid, era en la d茅cada de 1950 uno de los agentes m谩s activos de la Brigada Pol铆tico Social tras haber acumulado una veintena de felicitaciones y premios en met谩lico por sus actividades de infiltraci贸n en la oposici贸n democr谩tica al r茅gimen de Franco.

El escritor y exministro de Cultura Jorge Sempr煤n fue durante aquellos a帽os un activista clandestino del PCE enviado desde Francia, una experiencia llevada al cine por Alain Resnais en 1966 con La guerre est finie. Sempr煤n, que nunca cay贸 en manos de Conesa y sus hombres de la Brigada Pol铆tico Social (s铆 lo hicieron, entre otros muchos, dirigentes comunistas como Sim贸n S谩nchez Montero) aventura una explicaci贸n sobre el t茅trico trabajo de la polic铆a pol铆tica: “La polic铆a franquista, la polic铆a de Conesa, era una mierda, dig谩moslo claramente”, escribe en Autobiograf铆a de Federico S谩nchez (Planeta, 1977). Para Sempr煤n, la Brigada Pol铆tico Social 鈥“capaz 煤nicamente de trabajar a base de confidentes y palizas”鈥 s贸lo “era eficaz en el control de los viejos militantes con antecedentes, todos ellos salidos de las c谩rceles”.

La larga lista de felicitaciones y premios de aquella d茅cada que figura en el expediente de Conesa se vio empa帽ada por un sonado fracaso del polic铆a con ocasi贸n de las detenciones en diciembre de 1957 y enero de 1958 de un grupo de j贸venes que hab铆a viajado al Congreso de la Juventud de Mosc煤. Algunos de los estudiantes, como Javier Pradera, eran descendientes de familias del r茅gimen y, a pesar de las abrumadoras pruebas en su contra, fueron absueltos.

“Conesa, como imagen gen茅rica, multiforme, personificaci贸n de la Brigada Social, vaga confusamente, al acecho, por la geograf铆a de Madrid”, escribe Sempr煤n quien tambi茅n narra en Federico S谩nchez se despide de ustedes (Tusquets, 1993) un encuentro siendo ya ministro de Cultura con varios antiguos polic铆as de la BPS, entre ellos el comisario Manuel Ballesteros, “renombrado especialista en informaci贸n bajo todos los reg铆menes”.

El polic铆a de la Brigada Pol铆tico Social Roberto Conesa

Una carta del hist贸rico jefe de la BPS Saturnino Yag眉e exalta la labor de Conesa, “llevada con gran sacrificio personal, que se desarrollaba por su iniciativa propia, dirigi茅ndola y llev谩ndola a cabo, incluso con la instrucci贸n de las correspondientes diligencias de cada servicio”. Tanta era la fren茅tica actividad del polic铆a que “su labor exced铆a a la de Jefe de Grupo”, asegura Yag眉e en una carta sobre Conesa, quien tras el tropiezo de las detenciones de Pradera y sus compa帽eros, salt贸 al otro lado del charco y dio un volantazo a su carrera.

El expediente de Conesa, al que ha tenido acceso eldiario.es, confirma que la Brigada Pol铆tico Social, en la 贸rbita de la la Gestapo nazi durante la posguerra, tambi茅n fue adiestrada por el espionaje norteamericano tras los pactos en materia militar, econ贸mica y de seguridad firmados en 1953 entre los Estados Unidos y el r茅gimen del general Francisco Franco.

El 5 de diciembre de 1957, el jefe de la Brigada Pol铆tico Social, Vicente Reguengo, y un alto cargo de la Direcci贸n General de Seguridad, viajan a Estados Unidos, invitados por la CIA, para recibir orientaci贸n sobre los “m茅todos, material y t茅cnicas de investigaci贸n policial que all铆 se emplean”, seg煤n consta en el expediente de Reguengo custodiado en el Archivo del Ministerio del Interior en Madrid y consultado por este diario. La visita, aprobada por el ministro Camilo Alonso Vega, fue una invitaci贸n del Gobierno de los Estados Unidos, presidido en aquel entonces por el republicano Dwright D. Eisenhower.

El polic铆a Roberto Conesa realiz贸, seg煤n consta en su expediente oficial, un “curso de capacitaci贸n” de la CIA al a帽o siguiente de la visita de su jefe a los Estados Unidos. El viaje a Washington, catalogado como misi贸n de asistencia t茅cnica en el extranjero, dur贸 dos meses en los que Conesa fue adiestrado por la CIA en “sabotaje y anticomunismo”, seg煤n dos documentos oficiales distintos firmados por el polic铆a y que constan en su expediente.

Documento autorizando el viaje a EEUU de Roberto Conesa, para recibir entrenamiento de la CIA

El comisario de la Brigada Pol铆tico Social de Barcelona Juan Creix tambi茅n viaj贸 a los EEUU para recibir cursos de especializaci贸n policial sobre anticomunismo por parte del FBI, desde el 13 de enero de 1958 hasta mediados de marzo, seg煤n cuenta el periodista Antoni Batista en La carta, historia de un comisario franquista (Debate, 2010). Los servicios secretos norteamericanos formaron aquel a帽o a varios destacados jefes de la Brigada Pol铆tico Social, quienes combat铆an ferozmente a un mismo enemigo com煤n: la izquierda comunista en el sur de Europa.

Conesa recibi贸 cuatro a帽os antes de su viaje a Washington la medalla de oro de la orden de Hamayoun que otorgaba el Sha de Ir谩n, por aquel entonces otro aliado anticomunista. Tras su formaci贸n con la CIA, en 1959 al polic铆a le conceden tres meses de licencia sin sueldo y m谩s tarde una excedencia “para atender unos intereses particulares y familiares” y obtiene permiso para “resolver asuntos propios en San Juan de Puerto Rico (Estados Unidos)”, seg煤n figura en la documentaci贸n de su expediente. “El viaje deber谩 efectuarlo como particular”, apunta un responsable de la Direcci贸n General de Seguridad.

El a帽o en que triunf贸 la revoluci贸n cubana a pocos kil贸metros de la frontera estadounidense, Conesa volc贸 su experiencia en la Brigada Pol铆tico Social y la formaci贸n que le brind贸 la CIA en la “polic铆a del dictador dominicano Le贸nidas Trujillo”, asegura el periodista Gregorio Mor谩n en una de las entregas de su reportaje en Diario 16. Mor谩n alude al ex esp铆a franquista Luis M. Gonz谩lez Mata, quien sustituy贸 a Conesa en la Rep煤blica Dominicana y autor de Cisne, yo fui esp铆a de Franco (Argos, 1977), en el que aborda esta etapa. En 1960, “habiendo desaparecido las causas que motivaron” la excedencia, Conesa vuelve al Servicio de Informaci贸n de la Polic铆a aunque pierde 1.221 puntos en el escalaf贸n (una decisi贸n contra la que Conesa batallar谩 en el Tribunal Supremo durante a帽os).

La d茅cada de 1960 ser谩 para Conesa una 茅poca de intensa actividad en Europa (fundamentalmente en Ginebra y Bruselas) y la persecuci贸n del PCE perder谩 algo de peso en su curr铆culum frente a ETA y a las nacientes organizaciones de la izquierda radical escindidas del Partido Comunista. En 1963, el ministro de Marina Pedro Nieto Ant煤nez, cercano a Franco y a Carrero Blanco, le concede la Cruz al M茅rito Naval de segunda clase por “los excelentes servicios prestados a la Marina Mercante”. Dos a帽os despu茅s, siendo inspector de primera clase, Conesa recibe sendos premios por detener a miembros de la organizaci贸n Fuerzas Armadas de la III Rep煤blica y del PCE, unos meses despu茅s.

En 1966 detiene a varios miembros del PC m-l (“facci贸n pro China”) e inicia as铆 su especialidad en los grupos a la izquierda del PCE que centrar谩 su actividad hasta su jubilaci贸n. Dos a帽os despu茅s obtuvo tres felicitaciones y premios en met谩lico por operaciones contra ETA, otra de sus especialidades, y en 1969 fue designado docente de la Escuela de Polic铆a.

Represi贸n policial bajo el Franquismo

Roberto Conesa obtuvo, en 1967, la cruz al m茅rito policial con distintivo rojo. En aquella 茅poca a su sueldo base de 28.800 pesetas se a帽ad铆an medallas y complementos, alguno por “especialidad y mayor riesgo”, que aumentaban su n贸mina hasta las 105.740 pesetas (en 1971, una vez resuelto el contencioso en el TS por el escalaf贸n, lleg贸 a cobrar 246.456 pesetas). Viudo de su primera esposa, Conesa se casar谩 con Mar铆a del Carmen Ferrero Gil (quien recibi贸 una cruz al m茅rito policial con distintivo blanco en 1974, seg煤n el Bolet铆n Oficial del Estado).

En 1968 pasa de la Secci贸n de Coordinaci贸n Operativa y de Enlace a depender directamente de la secretar铆a del director general de Seguridad hasta que en 1973, siendo ya comisario de segunda clase, Conesa es nombrado jefe de la Brigada de Vigilancias T茅cnicas del Servicio de Asuntos Especiales de la DGS.

El comisario Roberto Conesa protagoniza a principios de la d茅cada de 1970 innumerables operaciones contra el FRAP y contra ETA, entre otros grupos de la izquierda radical. En 1974, la DGS lo designa como representante ante el Instituto Espa帽ol de Estudios Estrat茅gicos del Centro Superior de Estudios de la Defensa (CESEDEN) y el 18 de abril de aquel a帽o llega jefe de la Brigada Central de la Comisar铆a General de Investigaci贸n Social.

El comisario Conesa cuenta, seg煤n sus superiores, con “cualidades y condiciones adecuadas” para el puesto. Desde su ingreso en la polic铆a franquista, en la inmediata posguerra, el polic铆a ha cultivado el arte de la infiltraci贸n, se ha formado con la CIA y tiene en n贸mina a numerosos confidentes, con los que protagonizar谩 algunos de los episodios m谩s sonados y oscuros de la transici贸n.

Los polic铆as Jos茅 Manuel Villarejo y Antonio Gonz谩lez Pacheco, alias Billy el Ni帽o, trabajaron a las 贸rdenes del comisario Roberto Conesa.

3-  EL TURBIO PAPEL DEL COMISARIO CONESA EN LA TRANSICI脫N: EL MAESTRO DE BILLY EL NI脩O Y DE VILLAREJO EN LA CLOACA POLICIAL

El comisario Roberto Conesa y el inspector Antonio Gonz谩lez Pacheco se vieron implicados en algunos de los asuntos m谩s oscuros de la Transici贸n – “Le doy mi palabra de honor de veterano polic铆a de que no se ha tratado mal a ninguno de los detenidos”, le dijo Conesa a la periodista Pilar Urbano – Manuel Fraga puso a Conesa de jefe superior de Polic铆a en Val猫ncia antes de que el ‘s煤peragente’ resolviera el secuestro de Oriol y Villaescusa a manos de los GRAPO

Los polic铆as Jos茅 Manuel Villarejo y Antonio Gonz谩lez Pacheco, alias Billy el Ni帽o, trabajaron a las 贸rdenes del comisario Roberto Conesa.

El comisario Roberto Conesa 鈥especialista de la Brigada Pol铆tico Social en infiltraciones, entrenado por la CIA y jefe de la Brigada Central de la Comisar铆a General de Investigaci贸n Social en 1974鈥 continu贸 engordando en las postrimer铆as del franquismo la lista de premios en met谩lico y felicitaciones por las operaciones c铆clicas contra los grupos de la izquierda radical antifranquista. El polic铆a, adem谩s, detuvo en 1973 a los presuntos responsables del secuestro de Felipe Huarte, el primer empresario secuestrado por ETA, y un a帽o despu茅s recibi贸 una felicitaci贸n y un premio en met谩lico de 25.000 pesetas por impedir el secuestro del conde de Barcelona en M贸naco.

Tras el atentado de ETA del 13 de septiembre de 1974 contra la cafeter铆a Rolando de Madrid, situada a tiro de piedra de la DGS, Conesa es recompensado con 50.000 pesetas por las detenciones de los supuestos autores. Tanto en su expediente como en la rueda de prensa posterior a las detenciones, el comisario atribuy贸 falsamente al PCE una vinculaci贸n con el atentado que en realidad nunca existi贸.

A sus 贸rdenes trabajaba por aquel entonces un desconocido polic铆a llamado Jos茅 Manuel Villarejo P茅rez, aprendiz de las cloacas de las que, andando el tiempo, llegar谩 a ser su m谩ximo exponente. En 1975, la Direcci贸n General de Seguridad propone conceder una cruz al m茅rito policial a Villarejo y la misma cruz con distintivo rojo al comisario Conesa. Aquel mismo a帽o, en agosto, Villarejo participa en Madrid, a las 贸rdenes de Conesa, en una operaci贸n contra el FRAP, “logrando la detenci贸n de la totalidad de los dirigentes”, y por la que cobr贸 25.000 pesetas de premio en met谩lico.

Jos茅 Manuel Villarejo

Otro polic铆a de inquietante fama a sus 贸rdenes es El Pelos (“que es como le llamo por su pelambrera a lo moderno”, explic贸 en una entrevista en ABC). Los detenidos de la oposici贸n antifranquista lo apodaban Billy el Ni帽o y su legendario historial de maltratos y torturas lo persigue hasta hoy. El inspector Antonio Gonz谩lez Pacheco, de infausto recuerdo para sus numerosas v铆ctimas, fue el alumno aventajado de Conesa. Su negro curr铆culum lo resumi贸 emocionado en el Congreso de los Diputados el actual vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, con algunos de los abundantes testimonios de las salvajes torturas de la Brigada Pol铆tico Social.

El historial de Billy el Ni帽o, publicado por eldiario.es, va en paralelo al de su maestro Roberto Conesa, del que era disc铆pulo y amigo. En una operaci贸n contra el FRAP en julio de 1975, Conesa es recompensado con 30.000 pesetas y su disc铆pulo El Pelos, con 20.000. El 30 de septiembre de 1975, tres d铆as despu茅s de los 煤ltimos fusilamientos del franquismo de cinco militantes del FRAP y de ETA, el comisario es agraciado por la Presidencia del Gobierno con la Orden Imperial del Yugo y las Flechas.

Antonio Gonz谩lez Pacheco

Tras la muerte de Franco, a Conesa lo alejan de Madrid. El 22 de junio de 1976, el ministro de Gobernaci贸n Manuel Fraga lo nombra jefe superior de Polic铆a en Val猫ncia, donde sustituye al comisario Jos茅 de Oleza, otro hist贸rico de la Brigada Pol铆tico Social. En la capital del Turia fue el m谩ximo jefe de la Polic铆a valenciana hasta que el 30 de enero de 1977, el ministro de Gobernaci贸n, Rodolfo Mart铆n Villa, lo llama desde Madrid para situarlo al frente de la investigaci贸n del secuestro de Antonio Mar铆a de Oriol y Urquijo, presidente del Consejo de Estado, y del teniente general Emilio Villaescusa, presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar.

Lo primero que hizo cuando lleg贸 a la capital fue reunirse con Billy el Ni帽o y reagrupar a “sus ni帽os” especializados en los GRAPO, un turbio grup煤sculo infiltrado por Conesa y sus hombres.

“En general son los partidos minoritarios, y no los de masas, los que recurren a la violencia; y precisamente por ser partidos peque帽os cuesta m谩s trabajo infiltrarse en ellos”, explic贸 Conesa tras la liberaci贸n de Oriol y Villaescusa. Aquella legendaria operaci贸n le vali贸 al comisario una recompensa de 200.000 pesetas, seg煤n su expediente, y el blanqueamiento medi谩tico del personaje (con algunas excepciones: los reportajes del periodista Gregorio Mor谩n en Diario 16, disponibles actualmente en el Archivo Linz, detallan el curr铆culum del s煤peragente).

La periodista Pilar Urbano public贸 una serie de reportajes en ABC sobre la actuaci贸n de Conesa en la resoluci贸n del secuestro a manos de los GRAPO que dan cuenta del blanqueamiento del hist贸rico represor: “No es un hombre endurecido ni hosco, ni fr铆o, ni much铆simo menos despiadado”, escribi贸.

“Mire, Pilar”, dijo Conesa en una comida con la periodista a la que no falt贸 la esposa del comisario, “no he dejado de asistir ni a un solo interrogatorio (…), 隆lo juro por mi alma que no he seguido m谩s t茅cnica que la del di谩logo! (…) Le doy mi palabra de honor de veterano polic铆a que no se ha tratado mal a ninguno de los detenidos”, sostiene Conesa ante la periodista, quien pregunta embelesada: “驴C贸mo funciona su cerebro, Conesa?”.

El 2 de junio de 1977, el ministro de la Gobernaci贸n Rodolfo Mart铆n Villa nombra al polic铆a comisario general de Informaci贸n, uno de los puestos clave, desde el que pilotar谩 todo tipo de oscuras tramas relacionadas con la guerra sucia. El comisario tendr谩 as铆 “plena dedicaci贸n habitual al servicio, sin l铆mite de horario”.

El expediente de Conesa incluye las numerosas citaciones de la Audiencia Nacional (antiguo Tribunal de Orden P煤blico, el organismo represivo por excelencia del franquismo) tanto a Conesa como a Billy el Ni帽o por sumarios como el del secuestro de Oriol y Villaescusa o el asesinato de los abogados de Atocha.

Gonz谩lez Pacheco compareci贸 (tras varias citaciones) en este 煤ltimo juicio pero en casi todos los grandes procesos de la Transici贸n Conesa y su alumno se escaquearon h谩bilmente de declarar ante el juez escud谩ndose en “viajes al extranjero” y “servicios de represi贸n del terrorismo”. Cada vez que lo citaban en la Audiencia Nacional, daba la casualidad de que El Pelos estaba “en el extranjero en servicios de inter茅s p煤blico relacionados con la seguridad ciudadana”.

En el expediente de Conesa consta una interpelaci贸n del grupo socialista en el Congreso al Gobierno por el “h谩bito” de ambos funcionarios de no comparecer ante la justicia. Tampoco comparecer谩n en varios juicios por torturas (como, entre otros, el de los malos tratos denunciados por Pablo Mayoral, militante del FRAP y actual presidente de La Comuna de Presos del Franquismo).

Hoy, Billy el Ni帽o 鈥搚a jubilado tras una larga etapa en la empresa privada鈥 tiene un apartamento en Benic脿ssim, seg煤n descubri贸 el programa 360 grados de ETB. El ex agente de la Brigada Pol铆tico Social conoci贸 bien la costa castellonense cuando estaba a las 贸rdenes de Conesa, al que acompa帽aba a reuniones con el mercenario y sicario de los GAL Jean Pierre Ch茅rid, seg煤n el testimonio de su viuda en el libro Ch茅rid, un sicario en las cloacas del Estado, de la periodista Ana Mar铆a Pascual. La mujer cont贸 que los comisarios Roberto Conesa y Manuel Ballesteros, junto con Billy el Ni帽o, frecuentaban la terraza del restaurante del aeroclub que regentaban los hermanos Gilbert y Cl茅ment Perret.

Teresa Rilo, la viuda de Ch茅rid, conoci贸 a aquellos dos “tipos cordiales, atentos y educados” pese a las “divertidas advertencias” de su marido sicario: “Estos han sido g谩ngsters, como los de las pel铆culas”, le dec铆a. La familia, marselleses del milieu criminal parisino de los a帽os 60, lleg贸 a la costa valenciana huyendo literalmente a tiros de una guerra de bandas en la capital francesa. A los hermanos Perret siempre se les ha vinculado a la guerra sucia (y, singularmente, al atentado contra el Bar Hendayais). En 1985, en aquel mismo restaurante del aeroclub de Castell贸n, ETA asesin贸 a Cl茅ment Perret.

En el restaurante, entre “parrilladas de carne y de verdura”, coincid铆an estos inquietantes personajes con el comisario Conesa, “un tipo siniestro, de aspecto enfermizo”, al que siempre acompa帽aba Billy el Ni帽o, “su mano derecha”. “Formaban un d煤o curioso: el maestro y el pupilo; el hombre serio, de pocas palabras, y su vehemente alumno”, dice Teresa Rilo. En el juicio por el atentado del Bar Hendayais, por el que fue condenado y finalmente absuelto por el Tribunal Supremo el comisario Manuel Ballesteros, se descubri贸 que Billy el Ni帽o era quien pagaba medio mill贸n de pesetas mensuales a los supuestos confidentes que presuntamente cometieron el crimen, tal como public贸 El Pa铆s.

Maestro y pupilo, seg煤n el testimonio presencial de la viuda de Ch茅rid, frecuentaban tambi茅n la pizzer铆a L’Appuntamento, uno de los epicentros de las tramas negras neofascistas durante la Transici贸n. Por all铆 coincid铆an con terroristas italianos como Stefano Delle Chiae o Carlo Cicuttini, el cuarto pistolero del atentado contra los abogados laboralistas de Atocha, entre muchos otros personajes poco recomendables.

Otro de los sonados casos en los que se vio implicado Conesa fue el intento de asesinato, el 5 de abril de 1978 en Argel, del l铆der del Movimiento por la Autodeterminaci贸n y la Independencia del Archipi茅lago Canario (MPAIAC), Antonio Cubillo. En la bautizada Operaci贸n Mallorca, que dej贸 gravemente herido y en silla de ruedas a Cubillo, “Roberto Conesa, que por aquel entonces se hallaba al frente de la Comisar铆a General de Informaci贸n, se encarg贸 de llevar a la pr谩ctica toda la parte operativa”, afirma la historiadora Sophie Baby en El mito de la transici贸n pac铆fica (Akal, 2018).

Jos茅 Luis Espinosa Pardo, uno de esos oscuros personajes del tardofranquismo y de la Transici贸n poco conocidos, fue un hist贸rico infiltrado de Conesa en el FRAP (particip贸 en su fundaci贸n) y en los GRAPO, entre muchos otros partidos, seg煤n los datos que aporta el periodista Federico Utrera en Canarias, secreto de Estado (Mateos L贸pez Editores, 1996). Espinosa, fallecido en 2016 y cuyo papel fue clave en la detenci贸n del comit茅 central de los GRAPO en Benidorm el 9 de octubre de 1977, fue condenado a 20 a帽os de c谩rcel por la Audiencia Nacional (sali贸 en libertad en 1996).

Tras infiltrarse entre los independentistas canarios e incluso proporcionarles explosivos para cometer atentados en Madrid, Espinosa “hizo de puente entre el GRAPO y el MPAIAC”, sostiene el historiador Xavier Casals en La transici贸n espa帽ola, el voto ignorado de las armas (Pasado y Presente, 2016). Casals opina que “es dif铆cil contestar a la pregunta de qui茅n fue el responsable 煤ltimo del atentado contra Cubillo y la autonom铆a que tuvo Conesa al ordenarlo”. El valioso testimonio del infiltrado Jos茅 Luis Espinosa aparece en el documental Cubillo, historia de un crimen de Estado.

La sentencia por el intento de asesinato de Cubillo alude a los “hombres de atr谩s” que impulsaron el atentado desde el “aparato policial” (en 1987, Espinosa y Conesa protagonizaron un careo judicial en el que se tutearon). “Ha resultado acreditada la intervenci贸n, junto a Espinosa, de otro u otros ‘hombres de atr谩s’ pertenecientes al aparato policial espa帽ol de aquella 茅poca y que fueron tambi茅n quienes tomaron la decisi贸n delictiva”, reza la sentencia. En 1992, el Tribunal Supremo confirm贸 el fallo y solicit贸 la apertura de una nueva instrucci贸n para identificar a los polic铆as implicados.

Tras su jubilaci贸n en 1979 (a帽o en que sufri贸 un infarto), Conesa desapareci贸 del mapa. Existen versiones contradictorias sobre sus actividades despu茅s de 40 a帽os en la Polic铆a (algunos sostienen que se traslad贸 a vivir a Canarias y otros que fue jefe de seguridad de una empresa hotelera en Rep煤blica Dominicana). 驴Fue 茅l mismo quien las difundi贸 para despistar? “Algunas cosas es mejor que no se sepan nunca”, dijo en 2008 el director de los servicios de informaci贸n durante la Transici贸n, Andr茅s Cassinello…

El comisario Roberto Conesa muri贸 el 26 de enero de 1994 a los 77 a帽os de edad. Fue, tal como lo defini贸 el escritor Jorge Sempr煤n, “la imagen gen茅rica de un pasado de violencia y de sangre”


ANEXO 1: Carta del Jefe Superior de Polic铆a de Madrid sobre Roberto Conesa, 1952 (FUENTE)

ANEXO 2: Documento oficial del expediente de Roberto Conesa sobre su viaje a EEUU para ser entrenado por la CIA (FUENTE)




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com