October 28, 2021
De parte de Asociacion Germinal
364 puntos de vista


Mapa de Siria, Al norte y al noreste (las zonas en verde y verde claro), los territorios controlados por la Rojava; al norte (zonas en rojo), los territorios reivindicados por Rojava pero en manos de Turqu铆a.

Para llegar a ser un dictador reconocido, basta con ser el servil servidor de poderosos intereses globales. Y el ejecutor de su trabajo sucio. Pero eso no es todo, porque el general dictador del que hablamos es tambi茅n un fiel militante del Partido Comunista Kurdo (PKK),[i] de su l铆der 脰calan[ii] y de la actual ideolog铆a de esta organizaci贸n. Puede parecer curioso que este tema de Rojava se aborde bajo el 谩ngulo de este estudio personalizado. Pero, hoy, esta historia personal es la historia de Rojava: es 茅l quien la ha formado y la est谩 formando, y los dos itinerarios del general Abdi y de Rojava se funden.

Se trata del calentamiento global

La regi贸n de Rojava, entre los r铆os Tigris y 脡ufrates, al sur de Turqu铆a, y fronteriza con Irak, presenta tanto llanuras como colinas y algunas monta帽as. Rojava es una parte independiente de la federaci贸n de regiones de Siria (los Gobiernos), con una superficie de 55.000 km虏 (una d茅cima parte del tama帽o de Francia, es decir, m谩s o menos el tama帽o de la regi贸n del Gran Este o de toda B茅lgica), y una poblaci贸n de entre 6 y 7 millones de habitantes, aproximadamente el tama帽o de esta regi贸n francesa, pero muy desigualmente distribuida. La mayor parte de la poblaci贸n se concentra en el norte, cerca de la frontera turca, y est谩 formada principalmente por agricultores que producen (sobre todo para la exportaci贸n) cereales, algod贸n, aceitunas y pistachos. En 2009, estas zonas proporcionaron el 52% del trigo y el 79% del algod贸n de Siria. Entre el 50% y el 60% de la producci贸n de hidrocarburos tambi茅n procede de la regi贸n. Esta producci贸n, evacuada por oleoductos en todo el pa铆s, se procesa con capacidades de refinado locales muy b谩sicas y especialmente contaminantes. El sur es des茅rtico pero contiene la mayor parte de los yacimientos petrol铆feros del Estado. La principal zona poblada es tambi茅n en gran medida una franja de 30 km de frontera con Turqu铆a, actualmente ocupada por fuerzas conjuntas sirias, turcas y rusas para impedir cualquier ataque desde Turqu铆a. Esto aumenta la complejidad de la situaci贸n en esta regi贸n.[iii]

Hay que recordar que el origen del conflicto sirio fue una sequ铆a excepcional causada por el calentamiento global que afect贸 a una vasta regi贸n del norte de Irak y del este de Siria entre 2006 y 2011, provocando un 茅xodo rural de Siria, sobre todo hacia Damasco que desestabilizar铆a la situaci贸n, dando lugar a los disturbios. Fueron estas mismas regiones desiertas, incluida Rojava, las que permitieron la expansi贸n de los islamistas y la cadena de acontecimientos que comentamos a continuaci贸n.[iv] Cuando Estados Unidos se puso al frente de la Alianza para la Eliminaci贸n de Daesh y su Estado Isl谩mico, no fue por su extremismo religioso ni por sus diversas atrocidades (lo que no les habr铆a molestado, ya que han apoyado y apoyan reg铆menes similares en otros lugares), sino porque este Estado ten铆a el control de los yacimientos petrol铆feros del norte de Irak y del noreste de Siria, y porque corr铆a el riesgo, mediante una alianza con Ir谩n, de constituir un polo petrolero mundial fuera del control estadounidense y de paso poner en peligro su control sobre los emiratos petroleros 谩rabes.

Las operaciones militares de la Alianza fueron llevadas a cabo sobre el terreno por milicias kurdas vinculadas al PKK, entrenadas por personal militar estadounidense sobre el terreno, provistas por Estados Unidos de potentes armas  y apoyadas por la cobertura a茅rea estadounidense. El comandante de las milicias kurdas implicadas en esta lucha contra Daesh se encontr贸 al final de estas operaciones a la cabeza de un verdadero ej茅rcito y se hab铆a convertido en un aliado inquebrantable de los Estados Unidos en la regi贸n. Pero antes de trazar su trayectoria, son necesarios algunos elementos para intentar ver un poco m谩s claro en el caos de Oriente Medio.

Un pluralismo 茅tnico y religioso

Debemos considerar la multiplicidad de etnias y religiones, ya que Rojava es un aut茅ntico crisol de culturas, fuente de divisiones y enfrentamientos, con dos grupos 茅tnicos dominantes. Los kurdos representan s贸lo el 55% de la poblaci贸n de Rojava y el resto es muy diverso: 谩rabes, beduinos, asirios, turcos, armenios, iraqu铆es. La misma diversidad se encuentra en las afiliaciones religiosas: sun铆es, cristianos ortodoxos sirios, cat贸licos, iglesia asiria, religi贸n yazid铆.[v]

Las secuelas de una guerra de diez a帽os que sigue ardiendo

Diversos factores est谩n obstaculizando seriamente la actividad econ贸mica en Rojava. Las secuelas habituales de una agricultura productivista, con el uso intensivo de fertilizantes, pesticidas, herbicidas y otros insumos, se combinan con las circunstancias locales (contaminaci贸n por las refiner铆as de s铆ntesis), los efectos de la guerra, a veces con la quema de edificios, la destrucci贸n de equipos agr铆colas o la imposibilidad de mantenimiento. Para cultivar y reforestar Rojava, los agr贸nomos sirios tienen que limpiar el suelo y los cursos de agua. Los proyectiles explosivos, los casquillos de bala y las armas qu铆micas no s贸lo han tenido un impacto ecol贸gico desastroso cuando se han utilizado, sino que tambi茅n han provocado una contaminaci贸n a largo plazo. El uso de cartuchos de uranio empobrecido por parte de la coalici贸n internacional provoca graves problemas de salud, ya que sus residuos contaminan el medio ambiente durante mucho tiempo. Las balas de mortero, los cohetes y otras armas explosivas contienen metales pesados y TNT que son cancer铆genos. Cuando estas armas se utilizaron en zonas urbanas, por ejemplo en Kobane y Hesek锚, estas sustancias se mezclaron con el polvo de los escombros y luego fueron inhaladas por los habitantes. Tambi茅n se extienden al agua y a las tierras agr铆colas. El Estado Isl谩mico encendi贸 gigantescos infiernos, alimentados por petr贸leo, pl谩stico y otros residuos. Su objetivo era crear una enorme pantalla de humo negro y opaco para ocultarse durante los ataques a茅reos. Estos incendios contaminaron fuertemente el aire, el suelo y el agua. En su huida, tambi茅n pusieron minas en muchas zonas que eran mortales tanto para los humanos como para la fauna. Habr铆a que a帽adir que la destrucci贸n de las instalaciones industriales ha provocado la emisi贸n de muchos gases nocivos y productos qu铆micos a la atm贸sfera.[vi]

La organizaci贸n permanente del Estado sirio

Pero primero: 驴qu茅 es un Estado? Es un conjunto de normas que rigen a una poblaci贸n en un territorio definido. Para ello, el territorio del Estado se divide en unidades administrativas en las que se asignan a los agentes del Estado o de las colectividades p煤blicas (ciudades, regiones, etc.) funciones muy espec铆ficas relativas a la propiedad (catastro y patentes), al orden p煤blico (gendarmer铆a y polic铆a), a la defensa del territorio (ej茅rcito), a la aplicaci贸n de la ley (tribunales), a la recaudaci贸n de impuestos directos e indirectos, a las comunicaciones (redes de carreteras y ferroviarias, correos, tel茅fono, radios), a la educaci贸n y al estado civil. Todo ello en una jerarqu铆a calcada de las jerarqu铆as geogr谩ficas, que constituye el aparato del Estado al servicio muy obsesivo del aparato pol铆tico. Esto significa que, sean cuales sean las vicisitudes de este poder pol铆tico, tiene la permanencia del conjunto. Por poner un ejemplo, la misma administraci贸n del Estado franc茅s funcion贸 sin problemas, salvo algunas modificaciones de detalle, bajo el ultraconservadurismo antes de 1934, bajo el Frente Popular, bajo P茅tain y la ocupaci贸n alemana, y bajo la Cuarta y la Quinta Rep煤blica. Lo mismo ocurre con cualquier otro Estado.

Las subdivisiones de Siria incluyen las gobernaciones (o 鈥渕ouhafazas鈥), divididas en distritos (o 鈥渕intakas鈥), que a su vez se dividen en subdistritos (o 鈥渘ahi茅s鈥). En ellas se encuentran los pueblos, que son las unidades administrativas m谩s peque帽as. En cada una de estas divisiones administrativas hay funcionarios con responsabilidades espec铆ficas.[vii] La posici贸n geogr谩fica de la gobernaci贸n de Al-Hasaka corresponde aproximadamente al Dj茅zireh. Dj茅zireh, Jazira o Jezira (al-jazayra, 鈥渓a isla鈥 en 谩rabe), es una parte del norte de Mesopotamia correspondiente a la Alta Mesopotamia, y una antigua provincia de Siria situada en el noreste de ese pa铆s, a lo largo de las fronteras con Turqu铆a e Irak. Corresponde casi en su totalidad a la actual gobernaci贸n de Hassak茅, los cantones de Dj茅zireh, Kobane y Afrin. Es este territorio el que constituye la 鈥渆ntidad democr谩tica federal鈥 de Rojava, proclamada en 2013, y que ha conservado todo su aparato administrativo con funcionarios locales que siguen siendo pagados por el gobierno de Damasco.

Finalmente todo gira entorno al petr贸leo

Antes de que comenzara la guerra en 2011, Siria produc铆a 360.000 barriles de petr贸leo al d铆a. Hoy en d铆a produce unos 60.000 barriles. 鈥淓l punto de inflexi贸n 鈥搃ndica un activista internacionalista que ha permanecido en Rojava鈥 [viii] fue despu茅s de la guerra contra Daech, cuando la Administraci贸n Aut贸noma del Norte y el Este de Siria (AANES) neg贸 a Estados Unidos el acceso directo a los campos petrol铆feros, concedi茅ndole s贸lo el derecho a comprar el petr贸leo extra铆do por las autoadministraciones (lo que, entre otras cosas, permite a los consejos populares financiar el esfuerzo b茅lico). Trump inici贸 entonces conversaciones con Erdogan, que esperaba la luz verde de EEUU para invadir Siria, y las zonas kurdas en particular.

La operaci贸n Rama de Olivo de 2018, que llev贸 a la ocupaci贸n de la ciudad y la regi贸n de Afrin, surgi贸 de este acuerdo militar entre Erdogan y Trump. Estados Unidos quer铆a demostrar a los kurdos y a toda la poblaci贸n de Rojava que, sin su apoyo, estaba condenada a ser derrotada por Bashar al-Assad o Turqu铆a. Tras la ocupaci贸n de Afrin, las negociaciones continuaron con los estadounidenses: amenazaron con retirarse del territorio si no se permit铆a a sus empresas explotar los pozos de petr贸leo.

La consecuencia fue la retirada de las tropas estadounidenses y la operaci贸n Primavera de la Paz, lanzada en el norte de Siria por el ej茅rcito turco y los rebeldes del Ej茅rcito Nacional Sirio contra las Fuerzas Democr谩ticas Sirias. Estas ofensivas militares turcas, apoyadas t谩citamente por Estados Unidos, han arruinado la reputaci贸n de los presidentes estadounidenses entre la poblaci贸n de este pa铆s. Antes de 2018, los civiles se refer铆an cari帽osamente a Obama como 鈥淗eval Obama鈥; hoy, se refieren a los estadounidenses como 鈥渂锚namus鈥 (sin honor). Dicho esto, las tropas estadounidenses nunca se retiraron completamente ni de Siria ni de Irak.

Hoy, con Biden, la voluntad de restablecerse en la regi贸n es muy clara. Han llegado nuevas tropas, se est谩n construyendo nuevas bases y el equipamiento est谩 llegando a raudales. Recientemente, las tropas estadounidenses atacaron las bases de una milicia iran铆 en Siria; este ataque fue una respuesta a otro ataque de una milicia iran铆 contra las tropas estadounidenses en Irak. Estos acontecimientos demuestran la naturaleza supranacional de la guerra civil en Siria: una milicia iran铆 ataca a los estadounidenses en Irak, los estadounidenses responden con un ataque en Siria.鈥

驴Qui茅n es el general (autoproclamado) Abdi?

Es necesario hablar del hombre fuerte de Rojava que tambi茅n es un 鈥渧asallo鈥 de los americanos, pero un vasallo que pretende mantener la independencia de 鈥渟u鈥 Estado, que sin embargo indirectamente es un elemento del federalismo sirio. Mazmoum Abdi es s贸lo uno de los nombres de guerra de Ferhat Abdi Sahin (que tambi茅n se hace llamar Sahin Cilo y Sualin). Nacido en 1967 de padres kurdos en un pueblo cercano a Kobane, estudi贸 ingenier铆a en la Universidad de Alepo y se uni贸 al PKK en 1990, donde se hizo militante.

鈥淗ay que remontarse a principios de los a帽os 80 para entender la revoluci贸n de Rojava.[ix] En esos a帽os, los cuadros del PKK en el exilio sentaron las bases de las organizaciones populares en las comunidades kurdas de Siria. Abdullah 脰calan (conocido como Apo, que significa 鈥渢铆o鈥 en kurdo) y sus parientes, los 鈥渁pocis鈥 (seguidores de Apo), iban de pueblo en pueblo, de casa en casa, para reclutar y formar a activistas pol铆ticos y construir una estructura popular revolucionaria. Poco a poco, las instituciones democr谩ticas populares comenzaron a surgir en toda Rojava, e incluso en las grandes ciudades sirias como Alepo o Damasco. PA medida que han ido surgiendo el movimiento de mujeres, el movimiento juvenil, los partidos pol铆ticos kurdos y sus instituciones, como los consejos populares, las cooperativas y otras. Estos movimientos sufrieron la represi贸n de los estados imperiales, decenas de activistas fueron encerrados, asesinados o 鈥渟implemente鈥 desaparecieron. Esto hizo que Abdi fuera encarcelado cinco veces. Tambi茅n se convirti贸 en amigo personal del l铆der 脰calan, cuyas numerosas fotos muestran una gran hermandad de armas. En 1996, el PKK le envi贸 a realizar labores de reclutamiento en la zona rural de Sendili, en Turqu铆a.

Volvemos a encontrar a Abdi enviado a una misi贸n similar en Europa (1997-2003) e Irak (2003). Ascendi贸 a la direcci贸n del PKK en 2005 y dirigi贸 la Unidad de Defensa Popular (YPG) armada de 2009 a 2011. Luego regres贸 a Siria para establecer el YPG entre la poblaci贸n kurda. En 2010, un grupo de senadores estadounidenses pidi贸 que se concediera a Abdi un visado para dsicutir de las relaciones entre Siria y Estados Unidos, una decisi贸n criticada por Turqu铆a, que considera al PKK y sus ramificaciones como organizaciones terroristas.[x]

鈥淓n 2011, durante las revueltas populares sirias que sacudieron el pa铆s para derrocar al r茅gimen de Bashar al Assad, los kurdos se manifestaron junto al resto de la poblaci贸n siria. En 2012, el r茅gimen de Assad retir贸 sus tropas del noreste de Siria. Los partidarios del r茅gimen y, en particular, la burgues铆a (grandes terratenientes, industriales) huyeron de la regi贸n para refugiarse, bajo la protecci贸n de Assad, en las grandes ciudades de la costa o en el oeste. En ese momento, el movimiento del confederalismo democr谩tico ya ten铆a una s贸lida base organizativa y popular (consejos populares de autogesti贸n, cooperativas, fuerzas de autodefensa, sistema de formaci贸n, etc.). As铆 que cuando el r茅gimen de Assad se retir贸, el movimiento pudo forzar su mano para entregar ciertos recursos (especialmente militares y econ贸micos) al movimiento. Este fue el punto de partida de la declaraci贸n de autonom铆a y de la revoluci贸n de Rojava que luego se convertir铆a en la AANES鈥.[xi]

Abdi trabajo entonces junto a Bashar al-Assad y el gobierno de Damasco, que le dio un papel clave en el gobierno de al-Hasaka, que ocup贸 militarmente con su ej茅rcito, las Fuerzas Democr谩ticas Sirias (FDS), formadas en 2015. En calidad de tal, firma la carta de la ONU contra el reclutamiento de ni帽os en las fuerzas armadas. A esto le siguieron las negociaciones con Bashar y Rusia para crear una zona tamp贸n entre el gobierno de Rojava y Turqu铆a, con la presencia de tropas rusas y sirias para evitar cualquier ataque desde Turqu铆a. Abdi es enviado en agosto de 2014 a Estados Unidos para negociar con Estados Unidos e Ir谩n la formaci贸n de la Alianza para eliminar al Estado Isl谩mico. Asciende con instructores estadounidenses y al final de esta guerra se encuentra al mando de 70.000 combatientes, comandante en jefe -general- de las FDS. Durante esta guerra, los estadounidenses no s贸lo proporcionan cobertura a茅rea, sino tambi茅n un potente armamento, instructores y tropas de apoyo. Forjando relaciones, no s贸lo militares sino tambi茅n personales, especialmente con los l铆deres militares y pol铆ticos estadounidenses.

Una vez finalizada la operaci贸n, Abdi guard贸 excelentes relaciones con la administraci贸n estadounidense, que lo ve铆a como un hombre en el que pod铆an confiar. Los dem贸cratas y los republicanos del Congreso vuelven a insistir un谩nimemente para que venga a Washington para discutir la situaci贸n en Siria, a pesar de la hostilidad de Erdogan. En la primavera de 2019, el Estado Isl谩mico ya no existe, pero Daesh contin煤a su guerra de guerrillas en toda Siria, incluso en Rojava. Mientras las milicias luchaban en el frente, las diversas estructuras del confederalismo democr谩tico se desarrollaban e integraban a m谩s y m谩s personas y comunidades en su sistema pol铆tico, especialmente en las zonas anteriormente ocupadas por Daesh.[xii]

Fue finalmente en Davos, el 24 de enero de 2020, durante las reuniones anuales de los explotadores del mundo, cuando Trump se reuni贸 con Abdi, que hab铆a acudido especialmente al complejo suizo. Pero un incidente causar谩 revuelo. Como es habitual, Trump confundi贸 a Abdi con su oponente kurdo de Irak, Barzani, cuya organizaci贸n basada en estructuras tribales difiere del PKK leninista. Esta confusi贸n ilustra la pol铆tica de Estados Unidos en el sector petrolero de Oriente Medio, que juega a dos bandas para evitar una fusi贸n entre estos sectores petroleros nacionales. Poco importa porque la reuni贸n es simb贸lica, mientras entre bastidores los expertos resuelven la cuesti贸n crucial del petr贸leo sirio (del que Rojava posee casi el 70%).[xiii]

Acuerdo petrol铆fero

En el verano de 2020, todo se hizo realidad. Un anuncio suscita la indignaci贸n de Damasco y Ankara, el acuerdo entre la petrolera estadounidense Delta Crescent Energy LLC y la administraci贸n kurda semiaut贸noma del noreste sirio, zona en la que se encuentran la mayor铆a de los yacimientos petrol铆feros y que est谩 en gran medida fuera del control de Bashar al-Assad. Aunque se han dado pocos detalles sobre el contenido del texto, se han facilitado detalles en una audiencia del Comit茅 de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense. El senador republicano Lindsey Graham, afirm贸 haber sido informado del contrato para 鈥渕ejorar los campos petrol铆feros del noreste de Siria鈥 por el comandante en jefe de las Fuerzas de Autodefensa, el general Mazloum Abdi, aprovechando la ocasi贸n para pedir al secretario de Estado estadounidense que invitara a Abdi a Washington. Mike Pompeo, entonces Secretario de Estado de EE.UU. (jefe de la diplomacia estadounidense), apoy贸 la iniciativa. La coalici贸n militar compuesta en su mayor铆a por la milicia kurda Unidades de Protecci贸n Popular (YPG), han mantenido estrechos v铆nculos con Washington desde su creaci贸n. 鈥淓l acuerdo ha tardado un poco m谩s de lo que esper谩bamos, y ahora estamos en el proceso de implementarlo鈥, afirm贸 la secretaria de Estado, confirmando el apoyo de la administraci贸n de Donald Trump. En octubre de 2019, Washington ya hab铆a anunciado que se preparaba para desplegar 鈥渕edios mecanizados鈥 para garantizar la defensa de los campos petrol铆feros de la provincia de Deir ez-Zor, cerca de la frontera con Irak, recuperados de manos de los yihadistas del EI con las fuerzas kurdas y donde se encontraban entonces unos 200 soldados estadounidenses.[xiv]

A finales del verano de 2019, Trump y Erdogan llegaron a un acuerdo: Turqu铆a ocupar铆a los territorios fronterizos del norte de Rojava, mientras que EEUU tendr铆a influencia para presionar a los consejos de autogobierno para que firmaran tratados petroleros m谩s jugosos. Tras estos acuerdos entre ambos gobiernos, Trump comenz贸 pidiendo a las instituciones militares de Rojava que retiraran su l铆nea de defensa en esta frontera norte (t煤neles, b煤nkeres, l铆neas de armas pesadas posicionadas y otros obst谩culos), asegurando a cambio un apoyo militar incondicional en caso de invasi贸n turca. Una vez desmantelada la l铆nea de defensa, Trump anunci贸 la retirada de sus tropas. Esto fue el 6 de octubre de 2019, y la traici贸n se consum贸. El 9 de octubre, Erdogan lanz贸 la Operaci贸n Primavera de la Paz y comenz贸 a invadir Rojava. La batalla fue dura y dur贸 dos meses. Al mismo tiempo, la situaci贸n pol铆tica en Siria cambi贸; Rusia aprovech贸 el vac铆o creado por la retirada de las tropas estadounidenses para volver a colocar a su potro, Bashar al-Assad, en la carrera geopol铆tica de la regi贸n. Las autoadministraciones tuvieron que aceptar el regreso de las tropas gubernamentales sirias al noreste de Siria para bloquear el avance turco. Rusia declar贸 que responder铆a a todos los ataques contra los soldados del r茅gimen sirio, hasta el punto de que bast贸 con izar la bandera de Assad en determinados puestos de control para bloquear el avance de los pro-yihadistas turcos. Este ejemplo muestra muy bien el juego de los estados imperialistas; se ponen de acuerdo para aplastar a los actores locales y defender sus intereses econ贸micos y pol铆ticos, a cualquier precio.

Colaboraci贸n a cualquier precio

Entrevistado por L鈥橭rient-Le Jour,[xv] Nicholas Heras, responsable del programa de seguridad en Oriente Medio del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), se帽ala que 鈥渆l acuerdo sobre el petr贸leo ofrece a las FDS la oportunidad de construir una base m谩s s贸lida para una asociaci贸n a largo plazo con Estados Unidos鈥. El 3 de agosto de 2020, el Ministerio de Asuntos Exteriores turco declar贸 que el acuerdo entre Delta Crescent Energy LLC y la administraci贸n semiaut贸noma kurda del noreste de Siria era 鈥渋naceptable鈥 y afirm贸 en un comunicado: 鈥淟amentamos el apoyo estadounidense a este hecho que ignora el derecho internacional (鈥) y que concierne a la financiaci贸n del terrorismo鈥. Seg煤n fuentes citadas por el sitio web al-Monitor, Ankara no reaccion贸 negativamente, tras ser informada del acuerdo petrolero entre bastidores por el enviado especial de Estados Unidos para el compromiso en Siria, James Jeffrey. Las mismas fuentes dijeron que Rusia, patrocinadora de Damasco, tambi茅n hab铆a sido informada y no se hab铆a pronunciado, afirmando que algunos yacimientos petrol铆feros no se hab铆an incluido en el texto para garantizar que el pueblo sirio fuera de las zonas kurdas 鈥渘o se vea privado de su parte de petr贸leo鈥.

Es igualmente dif铆cil saber qu茅 se ha acordado para la Siria de Bashar, ya que se han reanudado las entregas de petr贸leo de Rojava a Damasco (驴oleoducto directo existente o noria de camiones cisterna?), pero lo cierto es que Damasco no sale perdiendo en estos acuerdos.

Tras la elecci贸n de Biden a finales de 2020, se vuelve a hablar de que Abdi sea invitado oficialmente a Washington. Para Abdi, 鈥渆l mismo equipo [estadounidense] est谩 en su sitio鈥, repitiendo que 鈥渘uestros lazos militares con Estados Unidos son muy buenos, pero consideramos que nuestras relaciones pol铆ticas son insuficientes鈥. El general se niega a tomar partido en las relaciones entre el PKK y el KDD, as铆 como en las complejas relaciones entre Damasco, Ir谩n e Irak. Otro problema complica las relaciones con Turqu铆a: la mayor铆a de los afluentes del 脡ufrates que riegan Rojava nacen en Turqu铆a. Por lo tanto, Turqu铆a tiene un gran poder de presi贸n, tanto m谩s cuanto que la sequ铆a sigue estando presente y los cultivos importantes, como el algod贸n, necesitan mucha agua. Pero, a diferencia del petr贸leo, donde todo se juega a nivel global, este problema del agua s贸lo influye en las relaciones de Rojava con Turqu铆a.[xvi]

Nepotismo

La posici贸n dominante de Abdi en esta provincia, que es aut贸noma pero sigue federada dentro de la Siria de Bashar, no s贸lo se debe a la fuerza militar de las FDS (Fuerzas Democr谩ticas Sirias), sino a la conquista de todos los puestos de poder pol铆tico en las actividades econ贸micas (independientemente de los funcionarios que quedan) por parte de todos los miembros de la familia Abdi, en un nepotismo sin parang贸n. Dara, uno de los hermanos del general, se benefici贸 de lucrativos contratos por valor de m谩s de 50 millones de d贸lares para el suministro de alimentos y servicios para el ej茅rcito estadounidense. En sus viajes a Ucrania, forj贸 v铆nculos con la mafia local para llevar a cabo sus contratos. Adem谩s, como abogado de profesi贸n, Dara desempe帽a un papel muy activo en la comunidad de asesores. Falza, hermana de Abdi, es la presidenta del Consejo Legislativo de la regi贸n del 脡ufrates. Rosha, otra hermana, es alcaldesa de Kobane. Un hermano menor, Kurdo, es director del hospital militar de Kobane. Un primo es jefe del departamento estatal de construcci贸n y obras p煤blicas. Otro primo dirige una red de empresas textiles y de confecci贸n.[xvii]

Prisioneros

Paralelamente, ha habido diferentes problemas m谩s espec铆ficos de la Rojava. Uno de estos est谩 relacionado con las decenas de miles de soldados de Daech prisioneros, que est谩n a cargo de las administraciones de Rojava. Miles de ellos son extranjeros que nadie quiere. La situaci贸n es muy complicada: su encarcelamiento es extremadamente caro para una administraci贸n que ya sufre una terrible crisis econ贸mica, y un buen n煤mero de ellos son muy peligrosos (asesinan regularmente a sus guardias).

Occidente se ofende por sus condiciones de vida, pero al mismo tiempo se niega a repatriar a sus ciudadanos y/o a financiar estructuras m谩s adecuadas para su detenci贸n. Al final, esta situaci贸n oblig贸 a las administraciones a liberar a varios cientos de antiguos militantes de Daech. El impacto se hizo sentir r谩pidamente en la situaci贸n de seguridad de la regi贸n. Reanudandose los atentados, asesinatos, tiroteos y otros incidentes.[xviii]

La crisis econ贸mica

鈥淥tro gran problema es la crisis econ贸mica. En los 煤ltimos a帽os, los precios se han multiplicado por diez. Por ejemplo, 1 d贸lar val铆a 500 libras sirias en 2015. Hoy en d铆a, vale m谩s de 3.000. A esto se suma un severo embargo sobre el gobierno sirio y la Siria autoadministrada. Las zonas ocupadas por Turqu铆a no se ven afectadas por el embargo, ya que las mercanc铆as transitan por Turqu铆a.

En los 煤ltimos meses, en Rojava ha habido un problema con el pan. Los consejos han impuesto un precio fijo al pan, para garantizar el acceso a toda la poblaci贸n. La producci贸n se reparte entre empresas privadas y cooperativas de autogesti贸n. Desde la ocupaci贸n turca, los yihadistas, con el apoyo de Turqu铆a, han robado cientos de toneladas de harina. Esto ha hecho que el precio de la harina de contrabando se dispare. Las empresas privadas detuvieron su producci贸n de pan para protestar contra el precio fijado, abrumando a las cooperativas con una demanda que, hasta hace poco, no pod铆a satisfacer. Actualmente las cooperativas se organizan para aumentar su producci贸n manteniendo el mismo precio. Este es s贸lo uno de los cientos de ejemplos relacionados con las sanciones econ贸micas occidentales y las consecuencias de la ocupaci贸n turca.

En 2020, tambi茅n tuvimos Covid-19. Al principio, la pandemia era bastante limitada, sobre todo porque no hay mucha gente que pase por Siria y, por tanto, pocas contaminaciones llegaron del exterior. En segundo lugar, los Consejos Populares han respondido colectivamente a los riesgos asociados al virus produciendo y distribuyendo material sanitario. Tambi茅n se pusieron en marcha desinfecciones colectivas. Pero hay que decir que la amenaza directa y concreta es militar, no sanitaria. La situaci贸n es, pues, muy diferente a la paranoia de seguridad de Occidente鈥.[xix]

Las nuevas instituciones

Pero Abdi no es s贸lo todo esto. Sigue siendo el militante del PKK, fiel entre los fieles a 脰calan, aplicando la nueva ideolog铆a de este 煤ltimo, cuando abandon贸 (por razones t谩cticas globales) un leninismo centralista (del que Abdi ha conservado las lecciones y la pr谩ctica), por la capa blanca purificadora del municipalismo del estadounidense Murray Bookchin. Al amparo de la dictadura militar de Abdi, se intenta crear instituciones de la vida econ贸mica y social (no incompatibles con lo que queda de la administraci贸n civil de los funcionarios sirios que trabajan en un 谩mbito completamente diferente), el 鈥渃ontrato social de la federaci贸n del norte de Siria鈥. Estas nuevas instituciones econ贸micas y sociales no cuestionan ni la propiedad (el art铆culo 43 del Contrato Social especifica que 鈥渆l derecho a la propiedad privada est谩 garantizado salvo si contradice el inter茅s general y est谩 garantizado por la ley鈥; del mismo modo, el uso de la tierra por un aparcero est谩 garantizado), la ocupaci贸n estatal o no, ni la explotaci贸n del trabajo, bases de un modo de producci贸n capitalista.[xx]

La tan cacareada 鈥渁utoadministraci贸n鈥 s贸lo es efectiva para los niveles m谩s bajos de la organizaci贸n establecida bajo la 鈥渃omunalizaci贸n de Bookchin鈥, que en 煤ltima instancia s贸lo juega un papel complementario a la dominaci贸n del FDS. En su libro La Fascinante Democracia de Rojava,[xxi] Pierre Bance se documenta abundantemente sobre estas nuevas instrucciones, vigentes o a煤n programadas sin ser aplicadas bajo diversos pretextos. Hace una buena distinci贸n entre las perspectivas afirmadas y la realidad; subrayando en particular (p. 20-21): 鈥搎ue las instituciones existentes a煤n no pueden funcionar; que la situaci贸n sigue sumida en m煤ltiples contradicciones: que el proceso parlamentario se ha roto; que las reglas de la democracia directa no son operativas en los niveles superiores de decisi贸n pol铆tica y militar.

Es dif铆cil conocer la distancia que separa a las bases, a las que se les han concedido algunos poderes sobre la vida cotidiana, de los dirigentes. 驴Se est谩 utilizando esta democracia de base para satisfacer algunas de las esperanzas de la poblaci贸n? 驴O la situaci贸n general, especialmente la militar, puede justificar el mantenimiento de una jerarqu铆a?

Una econom铆a de guerra

Es evidente que Rojava vive en una econom铆a de guerra porque, aunque el Estado Isl谩mico ya no existe, Daesh sigue vivo y coleando, sin conocer fronteras. Paralelamente a todo tipo de contingencias impuestas por Damasco, Turqu铆a, Rusia y Estados Unidos, Daesh y las organizaciones clandestinas turcas practican la guerra de guerrillas, que se refleja no s贸lo en los ataques armados, sino tambi茅n en la quema de campos de cereales o el sabotaje de instalaciones de procesamiento de alimentos (molinos, almazaras, cortes del suministro de agua).

Es dif铆cil decir cu谩l ser谩 el impacto econ贸mico de esta guerra latente, pero puede afectar a las exportaciones agr铆colas, una fuente de ingresos para el Estado. Y, como hemos se帽alado, tambi茅n sirve de justificaci贸n para que las tan cacareadas reformas en el 谩mbito de la ultraizquierda queden pr谩cticamente en papel mojado, salvo algunos elementos b谩sicos, que encajan f谩cilmente en el sistema de esta dictadura militar.[xxii]

Asambleas

Es importante volver a algunos aspectos legales del contrato social de la FDS, que se supone que regula en esencia parte del presente y el futuro la vida social de Rojava. Todo el sistema social est谩 organizado sobre una base territorial jer谩rquica: municipios, cantones, regiones, Estado. Esto, como ya hemos se帽alado, es exactamente lo mismo que hab铆a antes del conflicto en Siria: distritos (pueblos), subdistritos (cantones), gobernaciones (regiones), Estado.

Para cada una de estas divisiones, el contrato social se refiere a las asambleas, que son una especie de 贸rgano electoral del que s贸lo el 60% es elegido por la poblaci贸n afectada, siendo el 40% restante designado por 贸rganos superiores. Se supone que en su nivel establecen directrices sociales, cuya ejecuci贸n depende de un consejo de coordinaci贸n elegido por esta asamblea. As铆, en cada una de estas unidades territoriales, nos encontramos con una situaci贸n bien conocida en Francia: una especie de consejo municipal (ya en este caso elegido en condiciones nada democr谩ticas) enfrentado a un grupo de funcionarios, responsable de las funciones regias sobre las que el consejo no tiene ning煤n poder pudiendo s贸lo  regular los problemas de intendencia local.

Cuando adem谩s, hoy en d铆a sabemos que s贸lo se han creado los niveles de las asambleas y consejos en cuesti贸n, de por s铆 muy poco democr谩ticos, podemos hacernos una idea de lo que es esta 鈥渄emocracia local de Rojava鈥 tan cacareada en ciertos c铆rculos. Demostrando tambi茅n el dominio casi totalitario de las altas esferas y el poder del clan Abdi.[xxiii]

Las cooperativas

M谩s all谩 de esta cuesti贸n social, es mucho m谩s esencial la situaci贸n econ贸mica. Aparte de esta pl茅tora de funcionarios y militares, la Rojava siempre ha sido y sigue siendo un mundo de campesinos y peque帽as industrias que trabajan en la transformaci贸n de productos agr铆colas (molinos, almazaras, procesamiento) o de material agr铆cola (desde el herrero del pueblo hasta el mec谩nico de m谩quinas agr铆colas). Las refiner铆as casi artesanales, especialmente contaminantes, deber铆an considerarse por separado.

La producci贸n y la transformaci贸n son competencia de las cooperativas. De hecho, el tan alabado movimiento cooperativo, con sus 10.000 cooperativas, s贸lo afecta al 1,4% de la poblaci贸n, ocupando una parte muy peque帽a de la econom铆a del pa铆s. En Rojava, el movimiento cooperativo sigue siendo modesto a escala del pa铆s. Salvador Zana, exmiembro del comit茅 econ贸mico del cant贸n de Cirer en el 2017, estima que el n煤mero de cooperativistas es de 100 mil de los 5 a 6 millones de habitantes de la Federaci贸n y considera que 鈥渓a recepci贸n del actual modelo cooperativo ha sido un tanto moderada鈥. Las empresas industriales, artesanales y agr铆colas tambi茅n son peque帽as, pudiendo contar de 10 a 150 cooperantes. Otras fuentes afirman que las cooperativas rurales aportan una gran proporci贸n de la producci贸n agr铆cola y que el movimiento cooperativo afecta a la construcci贸n, las f谩bricas, la energ铆a, la ganader铆a y el pistacho. Los contratos p煤blicos afectar铆an a las tres cuartas partes del total de la propiedad.

En el caos de los 煤ltimos diez a帽os, con 茅xodos masivos, sequ铆as, destrucciones y expropiaciones forzosas, es dif铆cil hoy en d铆a hacerse una idea de la estructura real del mundo campesino 鈥揺ntre los latifundios y los peque帽os agricultores. Este sector ha sufrido una agitaci贸n tan grande que es dif铆cil encontrar estad铆sticas precisas. Una cosa es cierta: la actividad campesina, a帽o tras a帽o, nunca ha cesado.

Es bien sabido que, sean cuales sean las formas de dominaci贸n pol铆tica o militar, incluso en esta franja de 30 km de profundidad a lo largo de toda la frontera con Turqu铆a, los campesinos cultivan 鈥渟u鈥 tierra seg煤n las tradiciones rurales y deben, para subsistir, vender su producci贸n. En Francia, bajo la ocupaci贸n alemana, el campo continu贸 su producci贸n habitual incluso en condiciones dif铆ciles. La venta de la producci贸n se realiza en el mercado, que es esencialmente capitalista, sobre todo porque parte de su producci贸n se exporta. Sea cual sea el papel del Estado en esta comercializaci贸n, al final es el mercado capitalista internacional el que impone sus reglas, sobre todo porque, al no haber industria, todo el equipamiento debe ser importado. Pero este mercado, que pesa sobre los costes de producci贸n, impone a los agricultores el uso intensivo de todos los insumos, una fuente importante de destrucci贸n del suelo y de da帽os ecol贸gicos. Parece que, en este sentido, la Rojava ha sido especialmente maltratada en el pasado, dejando un legado destructivo quiz谩 tan grande como el de la guerra.

La actividad econ贸mica

Sean cuales sean las vicisitudes pol铆ticas de Rojava, su existencia y su supervivencia dependen exclusivamente de su actividad econ贸mica. 驴Cu谩l es la situaci贸n actual?

Las principales fuentes de ingresos del Estado de Rojava son los impuestos directos e indirectos sobre las personas o empresas de la regi贸n, pero las diferentes administraciones gestionan la fiscalidad de las distintas producciones agr铆colas. Todo el sistema se aplica de esta manera:

  • ingresos de las propiedades p煤blicas: silos de grano, molinos de aceite y petr贸leo
  • derechos de aduana
  • servicios de distribuci贸n, como los servicios postales
  • pagos diferidos de Turqu铆a e Irak

La producci贸n de petr贸leo y alimentos es esencial, al igual que las exportaciones. Se trata principalmente de ovejas, cereales y algod贸n. Utilizados para financiar las importaciones de productos alimenticios y de piezas de repuesto para los aparatos mec谩nicos. Este comercio es especialmente dif铆cil porque principalmente tiene que hacerse a trav茅s de la Turqu铆a hostil.

鈥淏ajo el r茅gimen sirio, los monocultivos de trigo y algod贸n eran la principal actividad en el norte de Siria, y aparte del textil en el cant贸n de Afrin, apenas hab铆a industria. Sometida al embargo de Turqu铆a y del Gobierno Regional del Kurdist谩n (GRK) en Irak, dominado por el PDK de Massoud Barzani, aliado de Erdogan y hostil a la AANES, [Rojava] tiene dificultades para desarrollar su econom铆a. Los materiales necesarios para los sectores de la energ铆a, la alimentaci贸n y la educaci贸n no se pueden importar. Los hospitales no disponen de equipos sofisticados y los medicamentos escasean, dependiendo de la buena voluntad del r茅gimen sirio. Las principales organizaciones internacionales dicen que no pueden apoyar a la AANES, ya que no es un Estado oficialmente reconocido. Una gran parte de la econom铆a sigue dedicada al esfuerzo b茅lico. El embargo obstaculiza materialmente el desarrollo debido a la falta de materias primas y provoca un aumento de los precios, especialmente de los productos alimentarios, que la AANES intenta controlar. Favoreciendo la aparici贸n del mercado paralelo y el enriquecimiento de empresarios y antiguos funcionarios del r茅gimen que utilizan su red de contactos para transportar productos desde o hacia las zonas bajo control del r茅gimen o de la oposici贸n pro-turca, con el fin de abastecer el mercado鈥.[xxiv]

Los proyectos de socializaci贸n de la tierra se dejaron f谩cilmente de lado, tanto para evitar que se convirtiera en una dictadura territorial del gobierno, como porque muy pocos kurdos son propietarios de tierras. Al mismo tiempo que se mantiene la ideolog铆a de que la tierra, el agua y la energ铆a son bienes p煤blicos que pueden ser gestionados y controlados por las nuevas autoridades locales, siguen existiendo estructuras paralelas en los procesos de producci贸n agr铆cola con empresas privadas que trabajan con cooperativas y asambleas. Los terratenientes utilizan los precios del mercado y las asambleas no est谩n interesadas en expropiar estas coaliciones privadas, siendo la cuesti贸n principal el nivel y el contenido de la colaboraci贸n. En Rojava, el 30% de los beneficios de la agricultura van a parar a las asambleas a fin de mantener los servicios p煤blicos.[xxv]

Independientemente de los beneficios de la transformaci贸n social, que tienden a resolver la producci贸n de productos agr铆colas b谩sicos, existen deficiencias en la capacidad general de procesamiento de estos productos que los kurdos  mayoritariamente no controlan. No hay suficientes molinos para hacer harina, ni refiner铆as para fabricar gas贸leo a partir del crudo. El 70% de toda la producci贸n se destina al esfuerzo b茅lico. Esto hace que los pocos esfuerzos realizados para ajustarse a las prescripciones de las tesis de Bookchin sean una burla y que las estructuras tradicionales en torno a la propiedad persistan.鈥

Cualquier r茅gimen pol铆tico no puede sobrevivir mucho tiempo si no satisface las demandas sociales de la mayor铆a de la poblaci贸n. Una dictadura militar est谩 sujeta a esta regla, aunque s贸lo sea para garantizar el nivel necesario de actividad econ贸mica. Por lo tanto, Abdi y su clan deben satisfacer las demandas de casi la mitad no kurda de Rojava y las situaciones sociales.

Si la democracia b谩sica forma parte del contrato social de la FDS, es la condici贸n requerida por la multiplicidad de etnias y religiones (casi el 50% de la poblaci贸n) que poseen una buena parte de las producciones b谩sicas.

Si la emancipaci贸n de las mujeres ocupa un lugar tan importante en este contrato social y en toda Rojava, es porque, como los hombres est谩n en otra parte (huyendo, en el ej茅rcito o muertos), ellas tienen que asumir todo lo que antes era prerrogativa de los hombres.

Si las cooperativas encuentran un lugar y florecen en casi todas partes, es porque ante la falta de material (destrucci贸n, falta de repuestos, dificultades de abastecimiento) esta puesta en com煤n permite resolver en parte estos problemas.[xxvi] Por lo tanto, todo en Rojava no es s贸lo un problema de aplicaci贸n de una ideolog铆a; todas las medidas tan cacareadas en otros lugares no son al final m谩s que la respuesta obligada a las innumerables cuestiones que surgen desde el momento en que este territorio se erige en Estado soberano. No hay revoluci贸n, ni avances, ni siquiera la aplicaci贸n (voluntaria o no) del municipalismo de Bookchin, sino s贸lo un Estado que tiene que salir de un caos persistente en un mundo capitalista del que es totalmente dependiente. Al fin y al cabo, los niveles b谩sicos de Rojava son similares a los de los municipios y cantones de aqu铆, las cooperativas de todo tipo florecen aqu铆 desde hace mucho tiempo, y Francia no est谩 en absoluto en una revoluci贸n sino bien anclada en el capitalismo mundial. 驴Y entonces, la Rojava, una revoluci贸n? [xxvii]

H.S

Texto publicado en el bolet铆n 脡changes; n潞 174, primavera 2021
http://www.echangesetmouvement.fr/2021/08/rojava-comment-un-general-autoproclame-devient-un-dictateur/

Se puede seguir la respuesta de Pierre Bance (en franc茅s) en:
Courant Alternatif; n潞 310 (mayo 2021, p谩gina 25)
https://oclibertaire.lautre.net/spip.php?article2756

Traducci贸n de 蟺




Fuente: Asociaciongerminal.org