March 2, 2021
De parte de La Haine
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Cuando a Diamantino Garc铆a, el cura del proletariado del campo andaluz, la Junta de Andaluc铆a le concedi贸 la medalla de plata en 1993 sentenci贸 con honestidad y sarcasmo: 鈥淨u茅 estar茅 haciendo mal para que los mismos que ordenan detenerme, los mismos que promueven las situaciones de injusticia contra las que yo lucho, ahora me dan una medalla鈥. Algo parecido debi贸 sentir el socialdem贸crata alem谩n August Bebel cuando uno de sus discursos fue aplaudido por la derecha m谩s reaccionaria: 鈥溌縌u茅 has hecho viejo imb茅cil para que la canalla te aplauda?鈥, se dir铆a a s铆 mismo. A la misma pregunta nos podr铆amos remitir ante el anuncio hecho por la ex secretaria de Estado, Hillary Clinton y su hija Chelsea de que producir谩 una serie para televisi贸n (1) que llevar谩 por t铆tulo The Daughters of Kobani: A Story of Rebellion, Courage, and Justice. La productora de Clinton, Hidden Light Productions, ha comprado los derechos del libro en el que se basar谩 la serie televisiva de la periodista norteamericana Gayle Tzemach Lemmon. En el libro se explica la lucha de la milicia de mujeres kurdas, YPJ (Yek卯ney锚n Parastina Jin, Unidades de Protecci贸n Femeninas), durante la batalla de Kobane (Ayn al Arab) que se desarroll贸 entre el verano de 2014 y la primavera de 2015 y que enfrent贸 al Estado Isl谩mico contra unas fuerzas combinadas de milicias kurdas y de grupos denominados 鈥渞ebeldes鈥. Gayle Tzemach Lemmon considera que la victoria de Kobane apuntal贸 la igualdad de g茅nero en Oriente Medio, mientras que para Hillary Clinton: 鈥淓s una historia extraordinaria de mujeres valientes, desafiantes, que luchaban por la justicia y la igualdad鈥. Posiblemente, y siguiendo los pasos de Obama, las Clinton firmen un contrato con Netflix.

Remiti茅ndonos al cura Diamantino y al viejo Bebel, cabr铆a preguntarse qu茅 habr谩n hecho, no solo las YPJ sino en general su contraparte masculina la YPG renombradas como FDS (Fuerzas Democr谩ticas Sirias), para que alguien con el historial de Hillary Clinton se interese en producirles una serie. Como secretaria de Estado del ex presidente Obama, se implic贸 de lleno en la agresi贸n a Libia y a Siria en 2011; sus declaraciones tras el vil asesinato de Muammar el Gaddafi 鈥撯淲e came, we saw, he died鈥- indican no solo su entusiasmo por asesinatos especialmente brutales, sino un supremacismo militarista, racista e imperialista desprovisto de reparos. Aunque no est茅 del todo claro su papel-y en general el de los EEUU- en la creaci贸n del llamado Estado Isl谩mico, lo cierto es que los diferentes grupos fan谩ticos islamistas en Siria, entre ellos Al Qaeda en sus diferentes denominaciones durante estos a帽os (desde Jahbat al Nusra hasta Hayat Tahrir Al Sham), encontraron durante su mandato un apoyo en determinados casos indirecto, en otros directo, claro y preciso. En cuanto a su denodado empe帽o en aparecer como una adalid de los derechos de las mujeres, Nancy Fraser opina que 鈥淐linton representa un tipo de feminismo neoliberal centrado en romper el techo de cristal. Eso significa eliminar los obst谩culos que impiden a mujeres m谩s bien privilegiadas, con buena formaci贸n, y que ya poseen grandes cantidades de capital cultural y de otro tipo, subir en los escalafones de gobiernos y empresas. Las principales beneficiarias de este feminismo son mayoritariamente mujeres privilegiadas, cuya posibilidad de ascender depende en buena medida del enorme grupo que se encarga del servicio dom茅stico y el cuidado familiar, tambi茅n muy feminizado, adem谩s de muy mal pagado, muy precario y racializado. Y a la vez, Hillary Clinton, como su marido, est谩 muy implicada con Wall Street, con la desregulaci贸n financiera y la neoliberalizaci贸n de la econom铆a鈥. (2)

Hace ya m谩s de un siglo que Lenin public贸 su magistral an谩lisis del imperialismo como fase superior del capitalismo, desde entonces, han sido muchos los intentos por derribar y reducir a cenizas la teor铆a leninista del imperialismo desde supuestas posiciones progresistas; esos intentos disfrutaron de 茅xitos ef铆meros sustentados en modas intelectuales que vienen y van, 驴alguien se acuerda hoy y es capaz de reivindica el 鈥淚mperio鈥 de Negri y Hardt? Sin embargo, se帽alar la fortaleza de la teor铆a leninista del imperialismo en la actualidad no quiere decir de ninguna de las maneras que no haya una necesidad constante de actualizar ni de apuntar nuevos fen贸menos que han de ser incorporados. Lenin por ejemplo no pudo desgranar los diferentes desarrollos en la esfera pol铆tica y, sobretodo, cultural de esa nueva y superior fase del capitalismo.

Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, el inicio de la Guerra Fr铆a, pero sobretodo con la implosi贸n de la URSS y las democracias populares europeas, los EEUU han venido desarrollando una poderosa industria cultural de alcance global con la intenci贸n de crear un sentido com煤n, un consentimiento y una legitimidad. En este contexto de pandemia y de auge de las plataformas digitales, Netflix se ha destacado en la producci贸n y difusi贸n de productos culturales que tratan de dibujar los contornos de un poder imperialista norteamericano aparentemente comprometido con los derechos humanos y la democracia, y con un sector determinado del establishment norteamericano diferente al que ha venido sosteniendo al ex presidente Donald Trump, que pretende ocultar el racismo y la discriminaci贸n cooptando a personas de esos colectivos oprimidos y otorg谩ndoles determinadas cotas de poder.

 Al respecto, la cuesti贸n kurda dentro de la guerra de agresi贸n que viene sufriendo la Rep煤blica 脕rabe Siria se ha convertido en la gran apuesta cultural y de propaganda de los Estados Unidos con la que mantener su injerencia en los asuntos del Estado sirio y en general en la regi贸n del Asia occidental. La que podr铆amos denominar como la apuesta kurda le proporciona al imperialismo norteamericano la opci贸n de apoyar a un bando dentro de esa guerra acorde con los supuestos valores de defensa de los derechos humanos y la democracia que dicen defender. Hoy, en 2021 y a 10 a帽os de iniciada la guerra, los EEUU dif铆cilmente pueden seguir apostando por unos 鈥渞ebeldes moderados鈥 que en realidad nunca existieron y que salvo excepciones son ya un 鈥減roducto鈥 dif铆cil de vender en Occidente de acuerdo con la particular visi贸n capitalista de los derechos humanos y la democracia. Sin embargo, la apuesta por las FDS s铆 cumple esa funci贸n: el exceso de im谩genes de mujeres combatientes, la preocupaci贸n por el medio ambiente o el supuesto desarrollo y extensi贸n de cooperativas ir铆an en ese sentido, es decir, proporcionar una imagen que vender a Occidente, creando un reflejo distorsionado de una realidad social y cultural compleja y no homog茅nea de la poblaci贸n kurda en el Norte y Noreste de Siria.

 Esta imagen proyectada l贸gicamente contrastar铆a con la de una Rep煤blica 脕rabe Siria, el partido Baaz y el presidente Bashar al Assad como un f贸sil o m谩s bien como una excrecencia de la Guerra Fr铆a en la que se vendr铆an a condensar los 鈥渁utoritarismos鈥 sovi茅tico y el propio del socialismo panarabista y que tiene que ser extirpado por el bien de la democracia y los derechos humanos. 鈥淚mperialismo humanitario鈥, como lo defini贸 Jean Bricmont.

CAMPA脩A CONTRA EL PUEBLO Y EL GOBIERNO SIRIO EN PLENA AGRESI脫N IMPERIALISTA EN SU CONTRA 

La cuesti贸n es que ese producto vendr铆a no ya solo a ocultar una realidad tan excesivamente idealizada y romantizada que ha terminado por retorcerse y por plegarse sobre s铆 misma, sino tambi茅n una realidad de ocupaci贸n norteamericana de territorio soberano sirio con bases militares situadas en el Noreste, es decir, en la zona petrolera y gas铆stica de Siria. Esa ocupaci贸n militar norteamericana utiliza a la Administraci贸n Aut贸noma del Noreste de Siria (AANES) y a las FDS para el saqueo del petr贸leo y el gas sirio que es transferido v铆a el Kurdist谩n iraqu铆 controlado por el clan Barzani a Israel y a Turqu铆a, s铆, la misma Turqu铆a que ha venido masacrando a la poblaci贸n kurda, que ha venido negando sistem谩ticamente sus derechos pol铆ticos o culturales y la misma Turqu铆a que tiene al hist贸rico l铆der del PKK, Abdullah 脰callan, encerrado de por vida.

En resumen, estamos hablando de una potencia militar extranjera, cuya presencia no est谩 respaldada por la dichosa legalidad internacional, y que utilizando a unas milicias y una estructura pol铆tica est谩 llevando a cabo la explotaci贸n colonial de unos recursos que no le pertenecen. Para el gobernador de Hassakah, Ghassan Halim Khalil (3), las FDS estar铆a transfiriendo 鈥搑obando- diariamente la cantidad de 140 mil barriles; mientras en el caso de Israel, el nexo se encontrar铆a en el empresario norteamericano-israel铆 Mordechai Kahana (4), activo pr谩cticamente desde el minuto uno del inicio de la guerra de agresi贸n contra Siria en operaciones 鈥渉umanitarias鈥 a trav茅s de la ONG Amaliah, implicando en ellas tanto a autoridades turcas como israel铆es. La empresa que explota esos recursos es la norteamericana Delta Crescent, creada ad hoc para este fin; aunque realmente, los EEUU no perciben un gran beneficio econ贸mico del comercio del petr贸leo sirio, de lo que se trata, como le reconoc铆a un mando norteamericano en la zona al periodista Kenneth R. Rosen (5), es de impedir a la Rep煤blica 脕rabe Siria acceder a sus recursos, provocando que el Estado sirio no pueda prestar sus servicios a la poblaci贸n, en definitiva, boicotear la reconstrucci贸n de la Rep煤blica 脕rabe Siria, que, no lo olvidemos est谩 sufriendo las dur铆simas consecuencias de la 鈥淟ey C茅sar鈥 impidiendo, entre otras cosas, el acceso a medicamentos al Estado sirio en plena pandemia.

BASES ESTADOUNIDENSES EN SIRIA 
Igualmente, de un tiempo a esta parte son continuos los abusos de las FDS y de las autoridades aut贸nomas contra la poblaci贸n, especialmente contra las comunidades 谩rabe y siriaca, con los recientes bloqueos a Qamishli y Hassakah que han impedido la venta y consumo de productos b谩sicos como el pan, secuestros y reclutamientos forzosos, ataques al derecho a la educaci贸n reprimiendo al profesorado que no acepta el curr铆culum impuesto, kurdificaci贸n de zonas en las que o bien no son mayor铆a o son una mayor铆a minoritaria, etc.

Mientras tanto, muchos de los aspectos que se presentan como novedosos en la llamada 鈥渞evoluci贸n鈥 de Rojava, ya ven铆an desarroll谩ndose en la Rep煤blica 脕rabe Siria desde hace d茅cadas, lejos de los focos y del inter茅s establishment norteamericano, m谩s bien, todo lo contrario. Dejando de lado cualquier tentaci贸n a idealizar y al romanticismo, en Siria se viene trabajando en la igualdad entre hombres y mujeres desde pr谩cticamente su independencia, pero sobre todo desde la llegada del Baaz al poder, y en un contexto nada id铆lico y complicado de predominio de la organizaci贸n tribal en determinadas zonas rurales con el consiguiente peso patriarcal; contexto del que la poblaci贸n kurda en Siria no escapa, muy a pesar de lo que se quiera proyectar en Occidente.

https://baserrigorri.blogspot.com/2021/03/rojava-silencio-se-rueda-por-antonio.html




Fuente: Lahaine.org