February 17, 2021
De parte de Kurdistan America Latina
231 puntos de vista

Casi lo primero que recibe a los reci茅n llegados a Rojava son filas interminables de torres de perforaci贸n de petr贸leo que se extienden hacia el desierto, transportando decenas de miles de barriles de crudo de baja calidad todos los d铆as y dejando el suelo circundante contaminado y rezumando cuando se golpea con una pala. Para los voluntarios internacionales atra铆dos a las regiones aut贸nomas dirigidas por los kurdos por su visi贸n de una sociedad ecol贸gica, democr谩tica directa y feminista, puede ser un espect谩culo impactante.

鈥淪abemos que el petr贸leo es la riqueza de nuestra tierra鈥, dice a Novara Media Hediya Mihmed, copresidente del Comit茅 de Ecolog铆a regional. 鈥淧ero tenemos que aprender a utilizarlo mejor. La verdad es que la econom铆a de Rojava depende de la gasolina, que tiene un impacto negativo en el medio ambiente鈥.

Los otros dos pilares de la 鈥淩evoluci贸n de Rojava鈥 est谩n bien establecidos. Un sistema robusto y cada vez m谩s activo de democracia local descentralizada est谩 ganando vitalidad a medida que pasan los a帽os; en 2020 se celebraron consultas p煤blicas y reformas generalizadas en las regiones aut贸nomas ahora conocidas como Administraci贸n Aut贸noma del Norte y Este de Siria (AANES). Mientras tanto, el movimiento de mujeres contin煤a logrando cambios sociales dram谩ticos a trav茅s de su red de consejos de mujeres, casas de mujeres y comit茅s de reconciliaci贸n, incluso frente a la oposici贸n violenta de elementos de la poblaci贸n local.

A pesar de los avances que se han logrado, Rojava se est谩 quedando atr谩s en cuanto a medidas ecol贸gicas. Si bien hay muchos proyectos ecol贸gicos positivos en marcha, desde campa帽as de plantaci贸n de 谩rboles a trav茅s de aldeas construidas de manera sostenible, hasta importantes proyectos cooperativos que cubren decenas de miles de hect谩reas, a nivel macro la regi贸n es apenas m谩s neutra en carbono de lo que estaba bajo el control del r茅gimen de Bashar Al Assad.

Para entender por qu茅 debemos reconocer el delicado equilibrio de poder geopol铆tico en la regi贸n. La red el茅ctrica en la AANES es casi toda hidroel茅ctrica, tal como lo era antes del estallido de la guerra en Siria. Desde la d茅cada de 1970, las regiones que componen la AANES han dependido de la presa Tabqa, m谩s conocida como la presa del 脡ufrates, la m谩s grande de Siria. La presa estaba destinada a alimentar una central hidroel茅ctrica con ocho turbinas capaces de producir 880MW por hora e irrigar un 谩rea de 640.000 hect谩reas a ambos lados del r铆o 脡ufrates. La presa nunca alcanz贸 su m谩ximo potencial en ninguno de estos objetivos, y la energ铆a que produce no se acerca lo suficiente para satisfacer las necesidades de los millones de personas que ahora viven en las regiones aut贸nomas de la AANES. (En un buen d铆a, la presa recibe alrededor de 300 M/s de agua y puede producir 200 MW/h de electricidad).

Por lo tanto, la electricidad de la red normalmente solo est谩 disponible de cuatro a 12 horas al d铆a, variando seg煤n la regi贸n de la AANES. La mayor铆a de las comunidades, por lo tanto, dependen de generadores de diesel crudo para compensar la brecha. Este di茅sel crudo, conocido como 鈥渕azut鈥, tambi茅n se utiliza para alimentar autom贸viles y para calentar hogares. Mazut es la principal fuente de contaminaci贸n del aire en la AANES, mientras que la tierra sufre la contaminaci贸n por escorrent铆a de la extracci贸n de petr贸leo utilizando equipos obsoletos de baja calidad. (Tabqa tambi茅n se complementa con una peque帽a central el茅ctrica de petr贸leo y otra presa m谩s peque帽a r铆o arriba).

Para empeorar las cosas, las regiones 谩rabes tribales y kurdas hist贸ricamente marginadas que componen la AANES nunca recibieron la autonom铆a para refinar su propio petr贸leo por parte del r茅gimen de Al Assad, por lo que la AANES todav铆a se ve obligada a enviar petr贸leo a las regiones controladas por el r茅gimen para refinamiento, o en algunos casos para participar en refinamiento ad-hoc altamente t贸xico y derrochador sobre fuegos abiertos.

Armando agua

Hay varias razones para el d茅ficit de capacidad hidroel茅ctrica que obliga a la regi贸n a depender de generadores diesel, todas las cuales apuntan a los diversos desaf铆os geopol铆ticos que se interponen entre la AANES y su visi贸n de una sociedad m谩s ecol贸gica.

Primero, la presa result贸 da帽ada en el transcurso de los combates. En 2013, los rebeldes sirios tomaron el 谩rea que rodea la presa, pero los ingenieros del r茅gimen de Al Assad siguieron teniendo acceso para mantener el flujo de energ铆a, una realidad de facto que se repite en otras partes de Siria, donde los t茅cnicos del r茅gimen tambi茅n continuaron accediendo a campos petroleros y otras infraestructuras, incluso cuando cay贸 en manos de ISIS. No obstante, la presa sufri贸 da帽os en el conflicto. ISIS se apoder贸 de la presa en 2014.

Welat Derwish, jefe del Comit茅 de Presas y Energ铆a de la AANES, explica: 鈥淚SIS coloc贸 minas en las ocho turbinas y las deton贸. Tambi茅n quemaron la central el茅ctrica鈥. La AANES pudo restaurar cuatro turbinas en un a帽o y medio, pero la presa est谩 funcionando muy por debajo de su capacidad.

En segundo lugar, y de manera relacionada, la AANES no puede importar las piezas necesarias para reparar la presa. Las piezas industriales pesadas que se necesitan solo est谩n disponibles para la compra del gobierno y no en el mercado abierto. Debido a su falta de estatus oficial o reconocimiento internacional, la AANES no puede comprar estas piezas. Tampoco puede reparar su debilitada tecnolog铆a de extracci贸n de petr贸leo, gran parte de la cual tambi茅n result贸 da帽ada durante la guerra.

En tercer lugar, la situaci贸n se vio agravada por la devastadora invasi贸n y ocupaci贸n de la AANES por parte de Turqu铆a, en 2019. Con la luz verde de Estados Unidos, el asalto mat贸 a cientos de personas y desplaz贸 a cientos de miles de civiles. Turqu铆a ahora est谩 exigiendo que cantidades excesivas de energ铆a sean dirigidas a las regiones ocupadas y aterrorizadas por sus milicias yihadistas, muchas de las cuales desv铆an energ铆a adicional antes de que llegue a la menguante poblaci贸n local.

En el curso de la invasi贸n, Turqu铆a tom贸 el control de una estaci贸n clave de bombeo de agua. Ahora corta regularmente el flujo de agua a hasta un mill贸n de civiles en otras partes de la AANES durante semanas o meses, exigiendo que la AANES dirija cada vez energ铆a poder a las regiones bajo su control a pesar del hecho de que, como potencia ocupante, Turqu铆a est谩 requerido por el derecho internacional para satisfacer estas necesidades en las regiones bajo su control. Es el equivalente a que Israel exija que la Autoridad Palestina pague la factura de los servicios p煤blicos por los asentamientos ilegales en Cisjordania.

Turqu铆a cort贸 el flujo de agua 15 veces por separado a lo largo de 2020 y ha continuado hasta 2021, incluso exigiendo que la AANES financie la reparaci贸n de la infraestructura el茅ctrica destruida por los bombardeos turcos.

鈥淓l agua no debe utilizarse como moneda de cambio. Esto es sucio y poco 茅tico. Como cuesti贸n de humanidad, proporcionaremos electricidad, pero Turqu铆a deber铆a reparar las l铆neas (el茅ctricas) que ellos mismos destruyeron鈥, dijo a Novara el copresidente de Energ铆a de la AANES, Rustem Ziyad.

En cuarto lugar, la invasi贸n turca tambi茅n oblig贸 a la AANES a aceptar el regreso de los soldados del r茅gimen sirio a las guarniciones y las l铆neas del frente en todo el territorio aut贸nomo, en un acuerdo destinado a contener el devastador asalto de Turqu铆a. Aunque la AANES conserva plena autonom铆a pol铆tica y militar, el r茅gimen ha podido reclamar una parte de la energ铆a que se distribuye desde Tabqa, lo que ha provocado m谩s apagones en toda la AANES.

Y quinto, como se se帽al贸 anteriormente, Turqu铆a tiene un largo historial de convertir en armas su control de fuentes de agua clave como el 脡ufrates y el Tigris, en violaci贸n del derecho internacional. El gobierno de Erdogan ha estado desviando sistem谩ticamente el r铆o 脡ufrates, lo que ha reducido el flujo de agua que llega a la presa de Tabqa. Esto da como resultado una disponibilidad a煤n menor de energ铆a limpia, as铆 como dificultades para los agricultores locales que dependen del 脡ufrates para regar sus campos, lo que impulsa una mayor dependencia de los generadores que consumen diesel.

Petropol铆tica

M谩s all谩 de todas estas preocupaciones, la AANES depende de las ventas de di茅sel, que constituyen la mayor parte de su escasa facturaci贸n anual. Con un presupuesto menor que el de casi cualquier Estado-naci贸n del mundo, la AANES debe entregar pan subsidiado y otros art铆culos esenciales a millones de ciudadanos, mantener la provisi贸n de servicios b谩sicos y financiar fuerzas armadas capaces de mantener a raya a Turqu铆a por un lado e ISIS por el otro.

脡stas son las duras realidades de intentar llevar una pol铆tica energ茅tica progresiva a un sistema de gobierno fuera del control estatal. Una revoluci贸n verde en una regi贸n aut贸noma es tan dif铆cil de lograr como el socialismo en un pa铆s. En cierto sentido, los desaf铆os que enfrenta la AANES son la imagen especular de los que se enfrentan, por ejemplo, en el Reino Unido, donde cualquier reducci贸n del consumo de energ铆a solo puede producirse a expensas de las importaciones masivas de CO2 del sur global. Al igual que los estados en la parte superior de la cadena alimentaria de consumo de energ铆a, la AANES est谩 vinculada a una petroeconom铆a regional de la que no puede simplemente optar por no participar.

鈥淗emos creado un cambio de mentalidad鈥, dice Mihmed, copresidenta del Comit茅 de Ecolog铆a. 鈥淓l sistema comunal es la base de una mentalidad comunitaria, con un enfoque en un medio ambiente limpio y la plantaci贸n de 谩rboles. Pero la guerra no nos ha permitido seguir esta estrategia al m谩ximo. Por ejemplo, nuestros proyectos de saneamiento y perforaci贸n de pozos fueron detenidos por la guerra. Lanzamos campa帽as de plantaci贸n de 谩rboles, pero en Afrin (ocupada por Turqu铆a) entonces (las milicias respaldadas por Turqu铆a) han estado arrasando 谩rboles. Ni siquiera tenemos las herramientas para medir el alcance de la contaminaci贸n o detener los derrames de petr贸leo鈥.

La AANES tiene un historial de superaci贸n para enfrentar los inmensos desaf铆os que se le presentan, con pol铆ticas audaces y de mente abierta. La crisis financiera de 2019/2020 impulsada por la crisis libanesa, la mala gesti贸n financiera del r茅gimen de Al Assad, el coronavirus y las sanciones de Estados Unidos a Siria, hicieron que la libra siria (SYP) perdiera el 400% de su valor en el espacio de un a帽o y los lugare帽os luchasen por pagar los servicios b谩sicos esenciales, ya que los salarios promedio cayeron de 100 d贸lares por mes a solo 25. En respuesta, la AANES introdujo una amplia gama de productos subsidiados: aceite, az煤car, lentejas, frijoles y otros productos b谩sicos locales. Tambi茅n anunci贸 un nuevo impulso para la autonom铆a alimentaria, con el objetivo de desarrollar la producci贸n aut贸noma de verduras por primera vez en las pr贸ximas temporadas mediante la financiaci贸n de proyectos comunitarios y cooperativos de jardiner铆a: 鈥淐ada patio debe convertirse en un huerto鈥濃, dec铆a el lema compartido con los lugare帽os en las reuniones comunales el verano pasado.

Tales esfuerzos son admirables y tendr谩n un impacto positivo en el medio ambiente local. Pero las reformas energ茅ticas que necesita la regi贸n son de naturaleza macropol铆tica. Turqu铆a debe verse obligada a permitir el flujo total de agua hacia la AANES para aumentar la cantidad de energ铆a hidroel茅ctrica que se puede distribuir. El embargo parcial impuesto a la AANES debe levantarse para permitir que la Administraci贸n Aut贸noma importe nuevas piezas para la presa, sus propias refiner铆as para reducir su dependencia del r茅gimen sirio, o incluso materiales como paneles solares para reducir por completo su dependencia del di茅sel. Estados Unidos podr铆a abrir ma帽ana, si quisiera, un cruce fronterizo de este tipo en la AANES: elige no hacerlo, y prefiere mantener la regi贸n marginada, aislada y diplom谩ticamente vulnerable.

La comunidad internacional debe intervenir para obligar a Turqu铆a y a otros actores estatales hostiles a retirarse y permitir que la revoluci贸n ecol贸gica en el espacio la AANES florezca. Hasta que esto suceda, la visi贸n de la AANES de una Rojava verde permanecer谩 oculta detr谩s de nubes de humo mazut.

FUENTE: Matt Broomfield / Novara Media / Traducci贸n y edici贸n: Kurdist谩n Am茅rica Latina

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org