December 31, 2020
De parte de Kurdistan America Latina
282 puntos de vista


En el dram谩tico contexto de la guerra en Siria, la Administraci贸n Aut贸noma del Norte y Este de Siria (AANES) puso en pr谩ctica un Contrato Social votado en 2016 y basado en un tr铆ptico Estado-partido-pueblo. Derechos humanos, libertad religiosa, econom铆a social, industrial ecol贸gica: Pierre Bance relata una experiencia pol铆tica sin precedentes en Oriente Medio.

鈥淣o sab铆an que era imposible, as铆 que lo hicieron鈥

(Mark Twain)

Para quienes a煤n no conozcan el riguroso trabajo de investigaci贸n y an谩lisis de Pierre Bance, doctor en Derecho y especialista en la situaci贸n de los kurdos en Oriente Medio, el t铆tulo de su 煤ltimo trabajo puede resultar intrigante. Pues un t铆tulo como La fascinante democracia de Rojava, puede sugerir que es una hagiograf铆a sin reservas de la experiencia realizada en el norte y este de Siria por los kurdos y sus aliados, despu茅s de que librar a esta regi贸n del Estado Isl谩mico (ISIS).

De hecho, lo que relata Pierre Bance, y que fascinar谩, al lector es el compromiso de la AANES en la gesti贸n democr谩tica de alrededor de un tercio del territorio sirio, probablemente la mitad de su PIB, y con entre 5 y 6 millones de sus habitantes. Una administraci贸n que presenta propuestas innovadoras tanto en el 谩mbito social como en el societal, se esfuerza por resolver los espinosos problemas del derecho y la justicia, y hace retroceder al patriarcado, todo ello en condiciones que no propician la innovaci贸n: cadena de ataques turcos, bloqueo econ贸mico organizado conjuntamente por el Gobierno Regional del Kurdist谩n Iraqu铆 (KRG) y Ankara, lentitud en todos los 谩mbitos de los miembros de la Uni贸n Europea (UE) y la ONU , satisfechos con declaraciones pero sin un seguimiento tangible.

Un doble reflexi贸n te贸rica

Pierre Bance nos advierte, de inmediato: 鈥淭res actores mantienen viva la democracia de la Federaci贸n del Norte de Siria: el Estado, el pueblo, el partido鈥. El desaf铆o es importante, ya que debemos articular el liderazgo pol铆tico del Partido de la Uni贸n Democr谩tica (PYD) kurdo con el respeto al pluralismo 茅tnico en las asambleas deliberativas y la decisi贸n de qu茅, aunque tiene muchos atributos, no quiere ser un Estado, sino una simple 鈥渁dministraci贸n鈥. Y, sobre todo, con la expresi贸n irrestricta de los deseos populares en forma de democracia directa.

Para que este complejo dispositivo funcione y para que no se repitan los errores que la historia ha conocido en Europa del Este, los kurdos de Siria y sus aliados de otros grupos 茅tnico-religiosos sirios, se apoyan en una doble reflexi贸n te贸rica: la de Murray Bookchin, propagandista estadounidense de la ecolog铆a social y el municipalismo libertario, y la de Abdullah 脰calan, l铆der hist贸rico de los kurdos, promotor del confederalismo democr谩tico que, desde la isla-prisi贸n turca de Imrali, sigue pensando en la transici贸n entre estados totalitarios y confederaciones en las que los pueblos afirmen su punto de vista partiendo de la unidad territorial m谩s peque帽a: el municipio.

Este doble enfoque est谩 consagrado en el Contrato Social votado en diciembre de 2016, en una Asamblea Constituyente en la que estuvieron representados 22 partidos pol铆ticos. El autor pretende realizar una lectura anal铆tica de este documento de referencia 鈥渆n su triple dimensi贸n de derecho, pr谩ctica institucional, cr铆tica pol铆tica鈥. Para ello, se帽ala cuando son necesarias las apor铆as y contradicciones del texto, pero tambi茅n los innegables aciertos de su aplicaci贸n pr谩ctica. Los dos ejemplos m谩s obvios son el de la emancipaci贸n femenina y la consideraci贸n del pluralismo 茅tnico y religioso: dos elementos esenciales en el proyecto de la AANES, lo que significa que al frente de todos los 贸rganos de gesti贸n se sientan un hombre y una mujer de diferentes etnias.

Dotada de esta herramienta legal, 驴la federaci贸n avanza hacia el socialismo con su cuota de colectivizaciones y nacionalizaciones que algunos consideran imprescindibles? No exactamente, porque el art铆culo 43 del Contrato Social establece que 鈥渆l derecho a la propiedad privada est谩 garantizado, salvo que contradiga el inter茅s general, y est茅 regulado por la ley鈥. A lo que se a帽ade una precisi贸n, en el art铆culo 11: 鈥淟a Federaci贸n Democr谩tica del Norte de Siria (鈥) adopta los principios de la econom铆a social y la industria ecol贸gica鈥. Esto, sin duda, es insuficiente para quienes planean hacer avanzar una sociedad en una marcha forzada, pero ya es mucho si lo evaluamos a la luz del contexto cultural e ideol贸gico de Oriente Medio.

Compromiso con Washington, Mosc煤 y Damasco

Rodeada de reg铆menes autoritarios, teocracias conservadoras, democracias ca贸ticas, dictaduras en las que se afirma la primac铆a de la ley religiosa sobre las leyes civiles, la federaci贸n presta especial atenci贸n a los derechos de las personas. El art铆culo 22 del Contrato Social establece que 鈥渓a  libertad de fe, conciencia, pensamiento y expresi贸n, as铆 como el derecho a la autoorganizaci贸n, est谩n garantizados para todos鈥. Observados los esguinces -en particular en el pluralismo pol铆tico-, se hicieron correcciones para que los opositores no encontraran ning煤n obst谩culo en la afirmaci贸n de sus opiniones o de su organizaci贸n. Estos principios s贸lo pueden vivir gracias a la garant铆a de una justicia imparcial y a las fuerzas de seguridad cuyo comportamiento est谩 libre de toda cr铆tica al ejercicio de la 鈥渧iolencia leg铆tima鈥. Adem谩s, se ha abolido la pena de muerte.

En su parte hist贸rica, la obra no evita el delicado tema de la pol铆tica diplom谩tica y los compromisos militares de las Fuerzas Democr谩ticas Sirias (FDS) con Estados Unidos como con Rusia. Tampoco ignora la complejidad de las relaciones con el r茅gimen de Damasco, que mantiene su exigencia de integraci贸n de la regi贸n gestionada por los AANES en su redil. Un requisito al que la federaci贸n no pretende suscribir, argumentando que cualquier retroceso es imposible y que su particularidad debe tenerse en cuenta -si no extenderse al resto del pa铆s-, sin embargo la autonom铆a que ha adquirido no la anima a reclamar su independencia.

Durante mucho tiempo, Abdullah 脰calan evacu贸 cualquier perspectiva de un 鈥淕ran Kurdist谩n鈥 茅tnicamente puro y nacionalista. Ha llegado el momento de que los kurdos de los cuatro pa铆ses en los que constituyen minor铆as significativas (Turqu铆a, Irak, Siria, Ir谩n) ayuden a pensar en la cuesti贸n del Estado-naci贸n como una necesidad transitoria con, en perspectiva, su extinci贸n en beneficio del municipalismo y su contribuci贸n a una democracia viva.

En la conclusi贸n de su abundante trabajo, Pierre Bance se帽ala que las nubes negras contin煤an acumul谩ndose sobre 鈥渆l Municipio de Rojava鈥, y no desea haber escrito 鈥渦na nueva p谩gina en la memoria de los vencidos鈥; prefiere que consideremos que 鈥渓os kurdos no son un pueblo elegido, al que idealizar, sino un pueblo en revoluci贸n, al que apoyar鈥.

FUENTE: Jean Michel Morel / Orient XXI

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org